<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5797530518096144290</id><updated>2012-01-27T01:19:24.224-06:00</updated><category term='Commentary'/><category term='Biblia'/><category term='Family'/><category term='God'/><category term='Belief'/><category term='Jesus Christ'/><category term='Poder'/><category term='Iglesia'/><category term='Victoria'/><category term='Lectura Biblica'/><category term='Cristianismo'/><category term='BibleJesucristoLectura BiblicaReligionCruzCristianismoJesusCrossJesus ChristBiblia'/><category term='Fe'/><category term='Cruz'/><category term='Crecimiento Espiritual'/><category term='Bible'/><category term='Opinión'/><category term='Creyente'/><category term='Lectura Biblica Diaria'/><category term='Dios'/><category term='Faith'/><category term='Jesus'/><category term='Cross'/><category term='Jesucristo'/><category term='Religion'/><title type='text'>Lectura Bíblica Diaria</title><subtitle type='html'>La lectura diaria de la Biblia fortalece la Fe del creyente en Cristo Jesús y lo que Él hizo en la Cruz por nosotros. En esta lectura diaria hay una dieta espiritual balanceada de toda la Biblia. La lectura diaria incluye 3 capítulos del Antiguo Testamento, 1 capítulo del los Salmos, 1 capítulo de Proverbios, 1 capítulo del Nuevo Testamento del Expositor, 1 Corintios 13, Hebreos 10:35-12:4 y Romanos 8. Y recuerde que todas estas Santas Escrituras del Espíritu Santo señalen a Cristo y la Cruz.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://lecturabiblica.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5797530518096144290/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturabiblica.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5797530518096144290/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Lector Bíblico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14185118781619444932</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_34cSdhYVD0k/R6Q-SKzYeuI/AAAAAAAAAA0/v4kQtsmCrbQ/S220/smiley_026.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>1343</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5797530518096144290.post-2168073634744494700</id><published>2012-01-27T01:18:00.000-06:00</published><updated>2012-01-27T01:19:24.241-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='BibleJesucristoLectura BiblicaReligionCruzCristianismoJesusCrossJesus ChristBiblia'/><title type='text'>El 27 de Enero Lectura Bíblica Diaria</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SX6752PlpcI/AAAAAAAAA9M/KH1JTz9ktWY/s1600-h/med_3b42250fb4cd11719d3d8c77c7d69db3.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 267px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SX6752PlpcI/AAAAAAAAA9M/KH1JTz9ktWY/s400/med_3b42250fb4cd11719d3d8c77c7d69db3.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5295876814322116034" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;El 27 de Enero Lectura Bíblica Diaria:&lt;/span&gt;   &lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Levítico 24 a 26:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;El  Señor le dijo a Moisés: "Manda a los israelitas que te traigan aceite  puro de olivas prensadas, para la iluminación del santuario. Así las  lámparas se mantendrán siempre encendidas. Aarón preparará las lámparas  en la Tienda de reunión, fuera de la cortina del pacto, para que ardan  delante del Señor toda la noche. Éste será un estatuto perpetuo para las  generaciones venideras. Las lámparas que están sobre el candelabro de  oro puro se mantendrán siempre encendidas delante del Señor. "Toma flor  de harina y hornea doce tortas de pan. Cada torta debe pesar cuatro  kilos. Ponlas ante el Señor sobre la mesa de oro puro, en dos hileras de  seis tortas cada una. En cada hilera pondrás incienso puro. Así el pan  será una ofrenda memorial presentada por fuego al Señor. Este pan se  dispondrá regularmente ante el Señor todos los sábados. Éste es un pacto  perpetuo de los israelitas. El pan les pertenece a Aarón y a sus hijos,  quienes lo comerán en un lugar santo. Es una parte sumamente sagrada de  las ofrendas que se presentan por fuego al Señor. Es un estatuto  perpetuo." Entre los israelitas vivía un hombre, hijo de madre israelita  y de padre egipcio. Y sucedió que un día este hombre y un israelita  iniciaron un pleito en el campamento. Pero el hijo de la mujer  israelita, al lanzar una maldición, pronunció el nombre del Señor; así  que se lo llevaron a Moisés. (El nombre de su madre era Selomit hija de  Dibrí, de la tribu de Dan.) Y lo pusieron bajo arresto hasta que el  Señor les dijera qué hacer con él. Entonces el Señor le dijo a Moisés:  "Saca al blasfemo fuera del campamento. Quienes lo hayan oído impondrán  las manos sobre su cabeza, y toda la asamblea lo apedreará. Diles a los  israelitas: Todo el que blasfeme contra su Dios sufrirá las  consecuencias de su pecado. Además, todo el que pronuncie el nombre del  Señor al maldecir a su prójimo será condenado a muerte. Toda la asamblea  lo apedreará. Sea extranjero o nativo, si pronuncia el nombre del Señor  al maldecir a su prójimo, será condenado a muerte. "El que le quite la  vida a otro ser humano será condenado a muerte. "El que le quite la vida  a algún animal ajeno, reparará el daño con otro animal. "Al que lesione  a su prójimo se le infligirá el mismo daño que haya causado: fractura  por fractura, ojo por ojo, diente por diente. Sufrirá en carne propia el  mismo daño que haya causado. "Todo el que mate un animal reparará el  daño, pero el que mate a un hombre será condenado a muerte. Una sola ley  regirá, tanto para el nativo como para el extranjero. Yo soy el Señor  su Dios." Moisés les comunicó todo esto a los israelitas, y ellos  sacaron al blasfemo fuera del campamento, y allí lo apedrearon. Los  israelitas procedieron tal como el Señor se lo ordenó a Moisés. En el  monte Sinaí el Señor le ordenó a Moisés que les dijera a los israelitas:  "Cuando ustedes hayan entrado en la tierra que les voy a dar, la tierra  misma deberá observar un año de reposo en honor al Señor. Durante seis  años sembrarás tus campos, podarás tus viñas y cosecharás sus productos;  pero llegado el séptimo año la tierra gozará de un año de reposo en  honor al Señor. No sembrarás tus campos ni podarás tus viñas; no segarás  lo que haya brotado por sí mismo ni vendimiarás las uvas de tus viñas  no cultivadas. La tierra gozará de un año completo de reposo. Sin  embargo, de todo lo que la tierra produzca durante ese año sabático,  podrán comer no sólo tú sino también tu siervo y tu sierva, el jornalero  y el residente transitorio entre ustedes. También podrán alimentarse tu  ganado y los animales que haya en el país. Todo lo que la tierra  produzca ese año será sólo para el consumo diario. "Siete veces contarás  siete años sabáticos, de modo que los siete años sabáticos sumen  cuarenta y nueve años, y el día diez del mes séptimo, es decir, el día  del Perdón, harás resonar la trompeta por todo el país. El año cincuenta  será declarado santo, y se proclamará en el país la liberación de todos  sus habitantes. Será para ustedes un jubileo, y cada uno volverá a su  heredad familiar y a su propio clan. El año cincuenta será para ustedes  un jubileo: ese año no sembrarán ni cosecharán lo que haya brotado por  sí mismo, ni tampoco vendimiarán las viñas no cultivadas. Ese año es  jubileo y será santo para ustedes. Comerán solamente lo que los campos  produzcan por sí mismos. "En el año de jubileo cada uno volverá a su  heredad familiar. "Si entre ustedes se realizan transacciones de  compraventa, no se exploten los unos a los otros. Tú comprarás de tu  prójimo a un precio proporcional al número de años que falten para el  próximo jubileo, y él te venderá a un precio proporcional al número de  años que queden por cosechar. Si aún faltan muchos años para el jubileo,  aumentarás el precio en la misma proporción; pero si faltan pocos,  rebajarás el precio proporcionalmente, porque lo que se te está  vendiendo es sólo el número de cosechas. No se explotarán los unos a los  otros, sino que temerán a su Dios. Yo soy el Señor su Dios. "Pongan en  práctica mis estatutos y observen mis preceptos, y habitarán seguros en  la tierra. La tierra dará su fruto, y comerán hasta saciarse, y allí  vivirán seguros. "Si acaso se preguntan: ¿Qué comeremos en el séptimo  año, si no plantamos ni cosechamos nuestros productos?, déjenme decirles  que en el sexto año les enviaré una bendición tan grande que la tierra  producirá como para tres años. Cuando ustedes siembren durante el octavo  año, todavía estarán comiendo de la cosecha anterior, y continuarán  comiendo de ella hasta la cosecha del año siguiente. "La tierra no se  venderá a perpetuidad, porque la tierra es mía y ustedes no son aquí más  que forasteros y huéspedes. Por tanto, en el país habrá la posibilidad  de recobrar todo terreno que haya sido heredad familiar. "En el caso de  que uno de tus compatriotas se empobrezca y tenga que vender parte de su  heredad familiar, su pariente más cercano rescatará lo que su hermano  haya vendido. Si el hombre no tiene a nadie que pague el rescate a su  favor, pero él mismo llega a prosperar y consigue lo suficiente para  rescatar su propiedad, deberá calcular el número de años transcurridos  desde la venta y reembolsar el saldo a quien se la haya comprado. Así  podrá volver a su propiedad. Pero si no consigue lo suficiente para  rescatarla, la tierra quedará en posesión del comprador hasta el año del  jubileo, cuando el que la vendió la recobrará, y ésta volverá a su  heredad familiar. "Si alguno vende una casa en una ciudad amurallada,  tendrá derecho a rescatarla durante un año completo a partir de la fecha  de venta. Ése es el tiempo que dura su derecho a rescatarla. Si no  rescata la casa antes de cumplirse el año, no se le devolverá en el  jubileo sino que pasará a ser propiedad perpetua del comprador y de sus  descendientes. "Las casas que estén en aldeas sin murallas se  considerarán campo abierto, pero podrán rescatarse y se devolverán en el  jubileo. "Los levitas tendrán siempre el derecho de rescatar sus casas  en las ciudades de su propiedad. Si alguno de los levitas hace valer su  derecho, la casa que vendió en una de sus ciudades se le devolverá en el  jubileo, porque las casas en las ciudades de los levitas son su heredad  familiar entre los israelitas. Pero los campos alrededor de sus  ciudades no se venderán, pues son su propiedad inalienable. "Si alguno  de tus compatriotas se empobrece y no tiene cómo sostenerse, ayúdale  como lo harías con el extranjero o con el residente transitorio; así  podrá seguir viviendo entre ustedes. No le exigirás interés cuando le  prestes dinero o víveres, sino que temerás a tu Dios; así tu compatriota  podrá seguir viviendo entre ustedes. Tampoco le prestarás dinero con  intereses ni le impondrás recargo a los víveres que le fíes. Yo soy el  Señor su Dios, que los saqué de Egipto para darles la tierra de Canaán y  para ser su Dios. "Si alguno de tus compatriotas se empobrece y se ve  obligado a venderse a ti, no lo hagas trabajar como esclavo. Trátalo  como al jornalero o como al residente transitorio que vive entre  ustedes. Trabajará para ti, sólo hasta el año del jubileo. Entonces lo  pondrás en libertad junto con sus hijos, y podrán volver a su propia  familia y a la heredad de sus antepasados. Todos los israelitas son mis  siervos. Yo los saqué de Egipto, así que no serán vendidos como  esclavos. No serás un amo cruel, sino que temerás a tu Dios. "Asegúrate  de que tus esclavos y esclavas provengan de las naciones vecinas; allí  podrás comprarlos. También podrás comprar esclavos nacidos en tu país,  siempre y cuando sean de las familias extranjeras que vivan en medio de  ustedes. Ellos serán propiedad de ustedes, y podrán dejárselos a sus  hijos como herencia para que les sirvan de por vida. En lo que respecta a  tus compatriotas, no serás un amo cruel. "Si un extranjero o un  residente transitorio entre ustedes se enriquece, y uno de tus  compatriotas se empobrece y tiene que venderse a un extranjero o a un  familiar de ese extranjero, no perderá su derecho a ser rescatado  después de haberse vendido. Podrá rescatarlo cualquiera de sus  parientes: un tío, un primo o cualquier otro de sus parientes. Y si  llegara a prosperar, él mismo podrá pagar su rescate. Él y su dueño  calcularán el tiempo transcurrido, desde el año en que se vendió hasta  el año del jubileo. El precio de su liberación se determinará en  proporción al sueldo de un jornalero por ese número de años. Si aún  faltan muchos años, pagará por su rescate una suma proporcional a la que  se pagó por él. Si sólo faltan pocos años para el jubileo, calculará y  pagará por su rescate en proporción a esos años. Ustedes vigilarán que  su dueño lo trate como a los que trabajan por contrato anual, y que no  lo trate con crueldad. "Si tu compatriota no es rescatado por ninguno de  esos medios, tanto él como sus hijos quedarán en libertad en el año del  jubileo. "Los israelitas son mis siervos. Yo los saqué de Egipto. Yo  soy el Señor su Dios. "No se hagan ídolos, ni levanten imágenes ni  piedras sagradas. No coloquen en su territorio piedras esculpidas ni se  inclinen ante ellas. Yo soy el Señor su Dios. "Observen mis sábados y  muestren reverencia por mi santuario. Yo soy el Señor. "Si se conducen  según mis estatutos, y obedecen fielmente mis mandamientos, yo les  enviaré lluvia a su tiempo, y la tierra y los árboles del campo darán  sus frutos; la trilla durará hasta la vendimia, y la vendimia durará  hasta la siembra. Comerán hasta saciarse y vivirán seguros en su tierra.  "Yo traeré paz al país, y ustedes podrán dormir sin ningún temor.  Quitaré de la tierra las bestias salvajes, y no habrá guerra en su  territorio. Perseguirán a sus enemigos, y ante ustedes caerán a filo de  espada. Cinco de ustedes perseguirán a cien, y cien de ustedes  perseguirán a diez mil, y ante ustedes sus enemigos caerán a filo de  espada. "Yo les mostraré mi favor. Yo los haré fecundos. Los  multiplicaré, y mantendré mi pacto con ustedes. Todavía estarán comiendo  de la cosecha del año anterior cuando tendrán que sacarla para dar  lugar a la nueva. Estableceré mi morada en medio de ustedes, y no los  aborreceré. Caminaré entre ustedes. Yo seré su Dios, y ustedes serán mi  pueblo. Yo soy el Señor su Dios, que los saqué de Egipto para que  dejaran de ser esclavos. Yo rompí las coyundas de su yugo y los hice  caminar con la cabeza erguida. "Si ustedes no me obedecen ni ponen por  obra todos estos mandamientos, sino que desprecian mis estatutos y  aborrecen mis preceptos, y dejan de poner por obra todos mis  mandamientos, violando así mi pacto, entonces yo mismo los castigaré con  un terror repentino, con enfermedades y con fiebre que los debilitarán,  les harán perder la vista y acabarán con su vida. En vano sembrarán su  semilla, porque se la comerán sus enemigos. Yo les negaré mi favor, y  sus adversarios los derrotarán. Sus enemigos los dominarán, y ustedes  huirán sin que nadie los persiga. "Si después de todo esto siguen sin  obedecerme, siete veces los castigaré por sus pecados. Yo quebrantaré su  orgullo y terquedad. Endureceré el cielo como el hierro y la tierra  como el bronce, por lo que en vano agotarán sus fuerzas, y ni el suelo  ni los árboles del campo les darán sus frutos. "Si a pesar de esto  siguen oponiéndose a mí, y se niegan a obedecerme, siete veces los  castigaré por sus pecados. Lanzaré sobre ustedes fieras salvajes, que  les arrebatarán sus hijos y destruirán su ganado. De tal manera los  diezmarán, que sus caminos quedarán desiertos. "Si a pesar de todo esto  no aceptan mi disciplina, sino que continúan oponiéndose a mí, yo  también seguiré oponiéndome a ustedes. Yo mismo los heriré siete veces  por sus pecados. Dejaré caer sobre ustedes la espada de la venganza  prescrita en el pacto. Cuando se retiren a sus ciudades, les enviaré una  plaga, y caerán en poder del enemigo. Cuando yo destruya sus trigales,  diez mujeres hornearán para ustedes pan en un solo horno. Y lo  distribuirán racionado, de tal manera que comerán pero no se saciarán.  "Si a pesar de esto todavía no me obedecen, sino que continúan  oponiéndose a mí, entonces yo también me pondré definitivamente en su  contra. Siete veces los castigaré por sus pecados, y tendrán que comerse  la carne de sus hijos y de sus hijas. Destruiré sus santuarios paganos,  demoleré sus altares de incienso, y amontonaré sus cadáveres sobre las  figuras sin vida de sus ídolos. Volcaré mi odio sobre ustedes;  convertiré en ruinas sus ciudades, y asolaré sus santuarios. No me  complaceré más en el aroma de sus ofrendas, que me era grato. De tal  manera asolaré al país, que sus enemigos que vengan a ocuparlo quedarán  atónitos. Los dispersaré entre las naciones: desenvainaré la espada, y  los perseguiré hasta dejar desolada su tierra, y en ruinas sus ciudades.  Entonces la tierra disfrutará de sus años sabáticos todo el tiempo que  permanezca desolada, mientras ustedes vivan en el país de sus enemigos.  Así la tierra descansará y disfrutará de sus sábados. Mientras la tierra  esté desolada, tendrá el descanso que no tuvo durante los años  sabáticos en que ustedes la habitaron. "En cuanto a los que sobrevivan,  tan profundo será el temor que les infundiré en tierra de sus enemigos,  que hasta el susurro de una hoja movida por el viento los pondrá en  fuga. Correrán como quien huye de la espada, y caerán sin que nadie los  persiga. Como si huyeran de la espada, tropezarán unos con otros sin que  nadie los persiga, y no podrán hacerles frente a sus enemigos.  Perecerán en medio de las naciones; el país de sus enemigos los  devorará. Aquellos de ustedes que sobrevivan serán abatidos en país  enemigo, porque a sus pecados se añadirá el de sus padres. "Pero si  confiesan su maldad y la maldad de sus padres, y su traición y constante  rebeldía contra mí, las cuales me han obligado a enviarlos al país de  sus enemigos, y si su obstinado corazón se humilla y reconoce su pecado,  entonces me acordaré de mi pacto con Jacob, Isaac y Abraham, y también  me acordaré de la tierra. Al abandonar ellos la tierra, ésta disfrutará  de sus sábados mientras permanezca deshabitada. Pero tendrán que  reconocer sus pecados, por cuanto rechazaron mis preceptos y  aborrecieron mis estatutos. "A pesar de todo, y aunque estén en la  tierra de sus enemigos, no los rechazaré ni los aborreceré hasta el  punto de exterminarlos, ni romperé tampoco mi pacto con ellos. Yo soy el  Señor su Dios. Antes bien, recordaré en su favor el pacto que hice con  sus antepasados, a quienes, a la vista de las naciones, saqué de Egipto  para ser su Dios. Yo soy el Señor." Éstos son los estatutos, preceptos y  leyes que, por medio de Moisés, estableció el Señor en el monte Sinaí  entre él y los israelitas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Salmo 109:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Oh  Dios, alabanza mía, no guardes silencio. Pues gente impía y mentirosa  ha declarado en mi contra, y con lengua engañosa me difaman; con  expresiones de odio me acosan, y sin razón alguna me atacan. Mi amor me  lo pagan con calumnias, mientras yo me encomiendo a Dios. Mi bondad la  pagan con maldad; en vez de amarme, me aborrecen. Pon en su contra a un  malvado; que a su derecha esté su acusador. Que resulte culpable al ser  juzgado, y que sus propias oraciones lo condenen. Que se acorten sus  días, y que otro se haga cargo de su oficio. Que se queden huérfanos sus  hijos; que se quede viuda su esposa. Que anden sus hijos vagando y  mendigando; que anden rebuscando entre las ruinas. Que sus acreedores se  apoderen de sus bienes; que gente extraña saquee sus posesiones. Que  nadie le extienda su bondad; que nadie se compadezca de sus huérfanos.  Que sea exterminada su descendencia; que desaparezca su nombre en la  próxima generación. Que recuerde el Señor la iniquidad de su padre, y no  se olvide del pecado de su madre. Que no les quite el Señor la vista de  encima, y que borre de la tierra su memoria. Por cuanto se olvidó de  hacer el bien, y persiguió hasta la muerte a pobres, afligidos y  menesterosos, y porque le encantaba maldecir, ¡que caiga sobre él la  maldición! Por cuanto no se complacía en bendecir, ¡que se aleje de él  la bendición! Por cuanto se cubrió de maldición como quien se pone un  vestido, ¡que ésta se filtre en su cuerpo como el agua!, ¡que penetre en  sus huesos como el aceite! ¡Que lo envuelva como un manto! ¡Que lo  apriete en todo tiempo como un cinto! ¡Que así les pague el Señor a mis  acusadores, a los que me calumnian! Pero tú, Señor Soberano, trátame  bien por causa de tu nombre; líbrame por tu bondad y gran amor.  Ciertamente soy pobre y estoy necesitado; profundamente herido está mi  corazón. Me voy desvaneciendo como sombra vespertina; se desprenden de  mí como de una langosta. De tanto ayunar me tiemblan las rodillas; la  piel se me pega a los huesos. Soy para ellos motivo de burla; me ven, y  menean la cabeza. Señor, mi Dios, ¡ayúdame!; por tu gran amor, ¡sálvame!  Que sepan que ésta es tu mano; que tú mismo, Señor, lo has hecho. ¿Qué  importa que ellos me maldigan? ¡Bendíceme tú! Pueden atacarme, pero  quedarán avergonzados; en cambio, este siervo tuyo se alegrará. ¡Queden  mis acusadores cubiertos de deshonra, envueltos en un manto de  vergüenza! Por mi parte, daré muchas gracias al Señor; lo alabaré entre  una gran muchedumbre. Porque él defiende al necesitado, para salvarlo de  quienes lo condenan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Proverbios 4:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Escuchen,  hijos, la corrección de un padre; dispónganse a adquirir inteligencia.  Yo les brindo buenas enseñanzas, así que no abandonen mi instrucción.  Cuando yo era pequeño y vivía con mi padre, cuando era el niño  consentido de mi madre, mi padre me instruyó de esta manera: "Aférrate  de corazón a mis palabras; obedece mis mandamientos, y vivirás. Adquiere  sabiduría, adquiere inteligencia; no olvides mis palabras ni te apartes  de ellas. No abandones nunca a la sabiduría, y ella te protegerá;  ámala, y ella te cuidará. La sabiduría es lo primero. ¡Adquiere  sabiduría! Por sobre todas las cosas, adquiere discernimiento. Estima a  la sabiduría, y ella te exaltará; abrázala, y ella te honrará; te pondrá  en la cabeza una hermosa diadema; te obsequiará una bella corona."  Escucha, hijo mío; acoge mis palabras, y los años de tu vida aumentarán.  Yo te guío por el camino de la sabiduría, te dirijo por sendas de  rectitud. Cuando camines, no encontrarás obstáculos; cuando corras, no  tropezarás. Aférrate a la instrucción, no la dejes escapar; cuídala  bien, que ella es tu vida. No sigas la senda de los perversos ni vayas  por el camino de los malvados. ¡Evita ese camino! ¡No pases por él!  ¡Aléjate de allí, y sigue de largo! Los malvados no duermen si no hacen  lo malo; pierden el sueño si no hacen que alguien caiga. Su pan es la  maldad; su vino, la violencia. La senda de los justos se asemeja a los  primeros albores de la aurora: su esplendor va en aumento hasta que el  día alcanza su plenitud. Pero el camino de los malvados es como la más  densa oscuridad; ¡ni siquiera saben con qué tropiezan! Hijo mío, atiende  a mis consejos; escucha atentamente lo que digo. No pierdas de vista  mis palabras; guárdalas muy dentro de tu corazón. Ellas dan vida a  quienes las hallan; son la salud del cuerpo. Por sobre todas las cosas  cuida tu corazón, porque de él mana la vida. Aleja de tu boca la  perversidad; aparta de tus labios las palabras corruptas. Pon la mirada  en lo que tienes delante; fija la vista en lo que está frente a ti.  Endereza las sendas por donde andas; allana todos tus caminos. No te  desvíes ni a diestra ni a siniestra; apártate de la maldad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;El Libro de Efesios Capítulo 4 del Nuevo Testamento del Expositor por Jimmy Swaggart:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;LA EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS EFESIOS&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;CAPÍTULO 4&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;(64 d.C.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;NUESTRO ANDAR DIARIO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;YO  pues, preso en el Señor (como se mencionó, el Apóstol está en la  prisión en Roma; él se considera prisionero porque el Señor así lo  quería y lo mandaba), os ruego que andéis como es digno de la vocación  con que sois llamados (se refiere a la norma de conducta; vivir en  santidad, el Creyente debe “andar conforme al Espíritu,” que se logra  sólo cuando entiende que toda fuerza y ayuda provienen de la Cruz, y al  hacer siempre la Cruz el Objeto de nuestra Fe),&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  2 Con toda humildad y mansedumbre, con paciencia soportando los unos a  los otros en amor (de nuevo, todo esto es obra del Espíritu, lo que  significa que no se puede lograr por nuestra propia habilidad; la ayuda  del Espíritu nos llega por nuestra Fe constante en la Cruz [I Cor.  1:17-18, 23]);&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  3 Solícitos a guardar la unidad del Espíritu (la unidad con respecto a  la Fe en Cristo y la Cruz) en el vínculo de la paz (la Fe en cosas  ajenas de Cristo y la Cruz destruye la paz, porque promueve la  auto-justicia).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  4 Un cuerpo (el Cuerpo de los Creyentes llamados), y un Espíritu (un  Espíritu Santo, Quien obra siempre por medio de Cristo y la Cruz [Jn.  16:13-14]; significa que la Fe en cosas ajenas de la Cruz no es del  Espíritu Santo, sino de espíritus), como sois también llamados a una  misma esperanza de vuestra vocación (toda nuestra esperanza está en  Cristo Jesús y lo que Él hizo por nosotros en la Cruz; es nuestra “sola”  y única “esperanza”);&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  5 Un Señor (Jesucristo), una Fe (lo que Él hizo en la Cruz), un  Bautismo (nuestra Salvación, refiriéndose a los Creyentes Bautizados en  Cristo, que se efectuó en la Cruz; no tiene nada que ver con el Bautismo  en Agua [Rom. 6:3-5]),&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  6 Un Dios y Padre de todos (se refiere sólo a los Redimidos; Dios no es  el Padre de los inconversos, como Jesús lo dijo claramente; el padre de  ellos es realmente el Diablo [Jn. 8:44]), El Cual es sobre todas las  cosas (se refiere a la supremacía), y por todas las cosas, y en todos  vosotros (en virtud de lo que Cristo hizo por nosotros en la Cruz, y  nuestra Fe en aquella Obra Terminada).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;EL DON DE CRISTO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  7 Empero a cada uno de nosotros es dada la Gracia (sin embargo, se  puede frustrar esta Gracia cuando los Creyentes se desvían de la Cruz a  otras cosas [Gál. 2:21]) conforme a la medida del Don de Cristo  (proporcionada en cierta medida a cada Santo según la necesidad, a menos  que, como se mencionó, sea frustrada).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  8 Por lo cual dice (Sal. 68:18), Subiendo a lo alto (la Ascensión),  llevó cautiva la cautividad (liberó a las almas en el Paraíso; antes de  la Cruz, a pesar de ser Creyentes, ellos todavía estuvieron retenidos  como cautivos por Satanás porque la sangre de toros y cabras no pudo  quitar la deuda del pecado; pero cuando Jesús murió en la Cruz, la deuda  del pecado fue pagada, y entonces Él convierte a todos estos en Sus  Cautivos), y dio Dones a los hombres. (Los “Dones” incluyen todos los  Atributos de Cristo, todo se hizo posible por la Cruz.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  9 (Y que Él subió (misión cumplida), ¿qué es, sino que también había  descendido primero a las partes más bajas de la Tierra? (Inmediatamente  antes de Su Ascensión a la Gloria, lo cual se llevaría a cabo en triunfo  total, Él primero bajó al Paraíso para liberar a todas las almas  Creyentes en aquella región, ¡lo que Él así lo hizo!)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  10 El Que descendió, Él Mismo es El Que también subió (es una  representación de Jesús como Libertador y Mediador) sobre todos los  Cielos (revela Su posición presente, nunca más volver a descender al  mundo de las tinieblas), para cumplir todas las cosas.) (Él siempre fue  el Creador, pero Él ahora es también el Salvador.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  11 Y Él Mismo dio (nuestro Señor hace el llamado) unos, ciertamente  Apóstoles (tiene referencia al hecho de que no todos quienes son  llamados a ser Ministros serán llamados a ser Apóstoles; se aplica a  otras designaciones también; los “Apóstoles” sirven como los líderes de  facto de la Iglesia, y hacen así por el Mensaje particular dado a ellos  por el Señor para la Iglesia); y otros, Profetas (quienes se mantienen  en la Oficina del Profeta, por ello, prediciendo y predicando); y otros,  Evangelistas (recoger la cosecha); y otros, Pastores (Pastores de las  Iglesias) y Maestros (aquellos con un Ministerio especial para enseñar  la Palabra al Cuerpo de Cristo; los “Apóstoles” pueden desempeñar en  todas las vocaciones);&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;EL PROPÓSITO DE&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;LOS DONES&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  12 Para perfección de los Santos (“equipar para el servicio”), para la  obra del Ministerio (proclamar el Mensaje de Redención al mundo entero),  para la edificación del Cuerpo de Cristo (para la edificación  espiritual de la Iglesia):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  13 Hasta que todos lleguemos a la unidad de la Fe (traer a todos los  Creyentes a un conocimiento apropiado de Cristo y la Cruz), y del  conocimiento del Hijo de Dios (lo que de nuevo se refiere a lo que Él  hizo por nosotros en la Cruz), a un varón perfecto (el Creyente que obra  en madurez), a la medida de la edad de la plenitud de Cristo (la  “medida” es la “plenitud de Cristo,” que sólo se puede alcanzar con una  Fe apropiada en la Cruz):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  14 Que ya no seamos niños (presenta lo opuesto de la madurez, y se  refiere a aquellos cuya Fe está en algo ajeno de la Cruz), fluctuantes, y  llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de  hombres (Satanás usa a los Predicadores) que para engañar (se refiere a  una planificación o sistema deliberada), emplean con astucia las  artimañas engañosas del error (apariencia de falsedad, algo que no es de  la Cruz);&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  15 Antes siguiendo la Verdad en Amor (proclama con poder la Verdad de  la Cruz, pero siempre con Amor), crezcamos en todas las cosas (el  Crecimiento Espiritual apropiado puede tener lugar sólo según la Fe  apropiada en la Cruz [I Cor. 1:21, 23; 2:2]) en Aquél que es la Cabeza, a  saber, Cristo (Cristo es la Cabeza de la Iglesia, y es así en virtud de  la Cruz):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  16 Del Cual (Cristo Jesús), todo el Cuerpo (Cristo como la Cabeza y la  Iglesia como el Cuerpo) compuesto y bien ligado (el pie en el lugar  donde ha de estar, y el ojo en el lugar correcto, etc.) entre sí por  aquello que todas las junturas proveen (una parte es dependiente en el  otro), que recibe según la operación, cada miembro conforme a su medida  (cada parte labora para producir un gran resultado) crece el cuerpo  edificándose en amor (edificándose a sí mismo; ocurrirá cuando  funcionamos según el Orden Prescrito de Dios, que es la “unidad de la  Fe”; de nuevo, se refiere a un entendimiento correcto de la Cruz).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;NORMAS MORALES&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  17 Esto pues digo, y requiero en el Señor (se le dio a él por el Señor  con respecto a nuestro estilo de vida diario), que no andéis más como  los otros Gentiles (su norma de comportamiento), que andan en la vanidad  de su mente (se refiere a vivir en la esfera de vaciedad; denota  ignorancia de los asuntos Divinos, una ceguera moral),&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  18 Teniendo el entendimiento entenebrecido (un proceso completado en el  pasado [la Caída] pero con resultados en el presente), ajenos de la  vida de Dios (la única vida verdadera que hay) por la ignorancia que en  ellos hay (no sólo se refiere al intelecto, sino denota ignorancia de  los asuntos Divinos), por la dureza de su corazón (es una “ignorancia  voluntaria” que ocasiona una “ceguera voluntaria,” es decir, “ceguera  espiritual”):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  19 Los cuales después que perdieron el sentido de la conciencia (la  insensibilidad moral, que ocasiona la inhumanidad del hombre al hombre),  se entregaron a la lujuria (una rendición completa de sí mismo a la  maldad) para cometer con avidez toda suerte de impureza (tal persona  codicia ese estilo de vida).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  20 Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo (en contraste con los  paganos insensibles, dominados por pasión quienes existen sólo para  satisfacer su naturaleza inferior; en otras palabras, el Señor nos salva  del pecado, no en el pecado);&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  21 Si empero Lo habéis oído (el punto principal es, “Puesto que era  Cristo a Quien habían escuchado Predicar”), y habéis sido por Él  enseñados (deberían haberse traducido, “en Él,” es decir, “en la esfera  de Cristo”), como la Verdad está en Jesús (la verdad no sólo es “en  Jesús,” sino también “es Jesús” [Jn. 14:6]):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  22 A que os despojéis (que sólo se puede hacer por medio de colocar su  Fe exclusivamente en la Cruz) en cuanto a la pasada manera de vivir  (concerniente a la manera anterior de vida) el viejo hombre (se refiere a  la persona inconversa dominada totalmente por la naturaleza depravada  [Rom. 6:6]), que se corrompe conforme a los deseos engañosos (la persona  inconversa está sujeta a un proceso continuo de corrupción que se  empeora con el transcurrir del tiempo);&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  23 Y a renovarnos (un acto continuo) en el espíritu de vuestra mente  (tiene que ver con la voluntad humana; el Creyente debe desechar la  mentalidad de dependencia en sí mismo y colocar dependencia total en  Cristo, lo que sólo puede lograrse al hacer sólo la Cruz el Objeto de su  propia Fe [Rom. 12:1-2]);&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  24 Y vestirse del nuevo hombre (somos un “nuevo hombre” en virtud de  ser Bautizados en Su Muerte, Sepultado con Él por Bautismo en Su Muerte,  refiriéndose a la Crucifixión, y estando Resucitado con Él en “novedad  de vida” [Rom. 6:3-5]) que es creado conforme a Dios en Justicia y en  Santidad de la verdad. (Es lo que el “nuevo hombre” ha de ser y lo que  puede ser, pero sólo cuando se considera muerto al pecado y a la  naturaleza pecaminosa [efectuado en la Cruz], pero vivo a Dios a través  de Jesucristo nuestro Señor [Rom. 6:11].)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  25 Por lo cual dejando la mentira (la primera cosa que debe incluir al  desechar el “viejo yo” es la falsedad, que se refiere a creer algo ajeno  de Cristo y de la Cruz; en otras palabras, todo lo demás que no es de  Cristo y Él Crucificado es una “mentira”), hablad verdad cada uno con su  prójimo (la Verdad es Cristo y la Cruz, que ocasiona la Justicia y la  Verdadera Santidad): porque somos miembros los unos de los otros. (Por  lo tanto, debemos todos ceñirnos a la misma cosa, que es Cristo y la  Cruz.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  26 Airaos, y no pequéis: no se ponga el sol sobre vuestro enojo (la  única “ira” que se permite es la ira Justa; todas las demás iras son el  resultado del “viejo hombre,” y debe ser “despojado”; tiene que ver  básicamente con nuestras emociones, lo cual el Espíritu Santo puede  calmar apropiadamente; significa que para que Él obre, debemos siempre  tener la Cruz como el Objeto de nuestra Fe):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;    27    Ni deis lugar al Diablo. (La Fe apropiadamente puesta en la Cruz no da lugar a Satanás.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  28 El que hurtaba, no hurte más (cuando nos asemejamos a Cristo resulta  en altas normas morales): antes trabaje, obrando con sus manos lo que  es bueno (hemos de ganarnos la vida por cualquier método honesto que  esté a nuestro alcance), para que tenga de qué dar al que padeciere  necesidad. (En lugar de recibir de los demás, ahora podemos dar a los  demás.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  29 Ninguna palabra torpe salga de vuestra boca (que ninguna calumnia ni  incredulidad proceda de su boca), sino la que sea buena para edificación  (lo que nosotros decimos ¿edifica o destroza?), para que dé Gracia a  los oyentes (una Bendición).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios (decir malas palabras o  palabras inútiles es repugnante a la Santidad del Espíritu), con el cual  estáis sellados para el Día de la Redención. (Debiera traducirse, “En  Quien están ustedes sellados hasta el Día de la Redención.” El Espíritu  Santo es el Sello Mismo que Dios ha puesto sobre nosotros.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  31 Toda amargura, y enojo, e ira, y clamor, y maledicencia, sea quitada  de vosotros, con toda malicia (a medida que el Creyente pone su Fe en  la Cruz y mantiene su Fe en la Cruz, dando libertad de acción al  Espíritu Santo para obrar, la maldad se “despoja” de nuestra vida):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  32 Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos,  perdonándoos los unos a los otros (sea presto a perdonar), aun como  también Dios os perdonó en Cristo. (El perdón de Cristo a nosotros ha de  ser siempre el motivo de nuestro perdón a los demás.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Primera Corintios Capítulo 13:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Si  hablo en lenguas humanas y angelicales, pero no tengo amor, no soy más  que un metal que resuena o un platillo que hace ruido. Si tengo el don  de profecía y entiendo todos los misterios y poseo todo conocimiento, y  si tengo una fe que logra trasladar montañas, pero me falta el amor, no  soy nada. Si reparto entre los pobres todo lo que poseo, y si entrego mi  cuerpo para que lo consuman las llamas, pero no tengo amor, nada gano  con eso. El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni  jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no  se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la  maldad sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo  cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor jamás se extingue,  mientras que el don de profecía cesará, el de lenguas será silenciado y  el de conocimiento desaparecerá. Porque conocemos y profetizamos de  manera imperfecta; pero cuando llegue lo perfecto, lo imperfecto  desaparecerá. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño,  razonaba como niño; cuando llegué a ser adulto, dejé atrás las cosas de  niño. Ahora vemos de manera indirecta y velada, como en un espejo; pero  entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de manera imperfecta, pero  entonces conoceré tal y como soy conocido. Ahora, pues, permanecen estas  tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor. Pero la más excelente de  ellas es el amor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Hebreos 10:35-12:4&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Así  que no pierdan la confianza, porque ésta será grandemente recompensada.  Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la  voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido. Pues dentro de muy  poco tiempo, "el que ha de venir vendrá, y no tardará. Pero mi justo  vivirá por la fe. Y si se vuelve atrás, no será de mi agrado." Pero  nosotros no somos de los que se vuelven atrás y acaban por perderse,  sino de los que tienen fe y preservan su vida. Ahora bien, la fe es la  garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve. Gracias a  ella fueron aprobados los antiguos. Por la fe entendemos que el universo  fue formado por la palabra de Dios, de modo que lo visible no provino  de lo que se ve. Por la fe Abel ofreció a Dios un sacrificio más  aceptable que el de Caín, por lo cual recibió testimonio de ser justo,  pues Dios aceptó su ofrenda. Y por la fe Abel, a pesar de estar muerto,  habla todavía. Por la fe Enoc fue sacado de este mundo sin experimentar  la muerte; no fue hallado porque Dios se lo llevó, pero antes de ser  llevado recibió testimonio de haber agradado a Dios. En realidad, sin fe  es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios  tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan. Por  la fe Noé, advertido sobre cosas que aún no se veían, con temor  reverente construyó un arca para salvar a su familia. Por esa fe condenó  al mundo y llegó a ser heredero de la justicia que viene por la fe. Por  la fe Abraham, cuando fue llamado para ir a un lugar que más tarde  recibiría como herencia, obedeció y salió sin saber a dónde iba. Por la  fe se radicó como extranjero en la tierra prometida, y habitó en tiendas  de campaña con Isaac y Jacob, herederos también de la misma promesa,  porque esperaba la ciudad de cimientos sólidos, de la cual Dios es  arquitecto y constructor. Por la fe Abraham, a pesar de su avanzada edad  y de que Sara misma era estéril, recibió fuerza para tener hijos,  porque consideró fiel al que le había hecho la promesa. Así que de este  solo hombre, ya en decadencia, nacieron descendientes numerosos como las  estrellas del cielo e incontables como la arena a la orilla del mar.  Todos ellos vivieron por la fe, y murieron sin haber recibido las cosas  prometidas; más bien, las reconocieron a lo lejos, y confesaron que eran  extranjeros y peregrinos en la tierra. Al expresarse así, claramente  dieron a entender que andaban en busca de una patria. Si hubieran estado  pensando en aquella patria de donde habían emigrado, habrían tenido  oportunidad de regresar a ella. Antes bien, anhelaban una patria mejor,  es decir, la celestial. Por lo tanto, Dios no se avergonzó de ser  llamado su Dios, y les preparó una ciudad. Por la fe Abraham, que había  recibido las promesas, fue puesto a prueba y ofreció a Isaac, su hijo  único, a pesar de que Dios le había dicho: "Tu descendencia se  establecerá por medio de Isaac." Consideraba Abraham que Dios tiene  poder hasta para resucitar a los muertos, y así, en sentido figurado,  recobró a Isaac de entre los muertos. Por la fe Isaac bendijo a Jacob y a  Esaú, previendo lo que les esperaba en el futuro. Por la fe Jacob,  cuando estaba a punto de morir, bendijo a cada uno de los hijos de José,  y adoró apoyándose en la punta de su bastón. Por la fe José, al fin de  su vida, se refirió a la salida de los israelitas de Egipto y dio  instrucciones acerca de sus restos mortales. Por la fe Moisés, recién  nacido, fue escondido por sus padres durante tres meses, porque vieron  que era un niño precioso, y no tuvieron miedo del edicto del rey. Por la  fe Moisés, ya adulto, renunció a ser llamado hijo de la hija del  faraón. Prefirió ser maltratado con el pueblo de Dios a disfrutar de los  efímeros placeres del pecado. Consideró que el oprobio por causa del  Mesías era una mayor riqueza que los tesoros de Egipto, porque tenía la  mirada puesta en la recompensa. Por la fe salió de Egipto sin tenerle  miedo a la ira del rey, pues se mantuvo firme como si estuviera viendo  al Invisible. Por la fe celebró la Pascua y el rociamiento de la sangre,  para que el exterminador de los primogénitos no tocara a los de Israel.  Por la fe el pueblo cruzó el Mar Rojo como por tierra seca; pero cuando  los egipcios intentaron cruzarlo, se ahogaron. Por la fe cayeron las  murallas de Jericó, después de haber marchado el pueblo siete días a su  alrededor. Por la fe la prostituta Rahab no murió junto con los  desobedientes, pues había recibido en paz a los espías. ¿Qué más voy a  decir? Me faltaría tiempo para hablar de Gedeón, Barac, Sansón, Jefté,  David, Samuel y los profetas, los cuales por la fe conquistaron reinos,  hicieron justicia y alcanzaron lo prometido; cerraron bocas de leones,  apagaron la furia de las llamas y escaparon del filo de la espada;  sacaron fuerzas de flaqueza; se mostraron valientes en la guerra y  pusieron en fuga a ejércitos extranjeros. Hubo mujeres que por la  resurrección recobraron a sus muertos. Otros, en cambio, fueron muertos a  golpes, pues para alcanzar una mejor resurrección no aceptaron que los  pusieran en libertad. Otros sufrieron la prueba de burlas y azotes, e  incluso de cadenas y cárceles. Fueron apedreados, aserrados por la  mitad, asesinados a filo de espada. Anduvieron fugitivos de aquí para  allá, cubiertos de pieles de oveja y de cabra, pasando necesidades,  afligidos y maltratados. ¡El mundo no merecía gente así! Anduvieron sin  rumbo por desiertos y montañas, por cuevas y cavernas. Aunque todos  obtuvieron un testimonio favorable mediante la fe, ninguno de ellos vio  el cumplimiento de la promesa. Esto sucedió para que ellos no llegaran a  la meta sin nosotros, pues Dios nos había preparado algo mejor. Por  tanto, también nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande  de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del  pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que  tenemos por delante. Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y  perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó  la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está  sentado a la derecha del trono de Dios. Así, pues, consideren a aquel  que perseveró frente a tanta oposición por parte de los pecadores, para  que no se cansen ni pierdan el ánimo. En la lucha que ustedes libran  contra el pecado, todavía no han tenido que resistir hasta derramar su  sangre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Romanos 8:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Por  lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a  Cristo Jesús, los que no vivan según la naturaleza pecaminosa sino según  el Espíritu, pues por medio de él la ley del Espíritu de vida me ha  liberado de la ley del pecado y de la muerte. En efecto, la ley no pudo  liberarnos porque la naturaleza pecaminosa anuló su poder; por eso Dios  envió a su propio Hijo en condición semejante a nuestra condición de  pecadores, para que se ofreciera en sacrificio por el pecado. Así  condenó Dios al pecado en la naturaleza humana, a fin de que las justas  demandas de la ley se cumplieran en nosotros, que no vivimos según la  naturaleza pecaminosa sino según el Espíritu. Los que viven conforme a  la naturaleza pecaminosa fijan la mente en los deseos de tal naturaleza;  en cambio, los que viven conforme al Espíritu fijan la mente en los  deseos del Espíritu. La mentalidad pecaminosa es muerte, mientras que la  mentalidad que proviene del Espíritu es vida y paz. La mentalidad  pecaminosa es enemiga de Dios, pues no se somete a la ley de Dios, ni es  capaz de hacerlo. Los que viven según la naturaleza pecaminosa no  pueden agradar a Dios. Sin embargo, ustedes no viven según la naturaleza  pecaminosa sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios vive  en ustedes. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo.  Pero si Cristo está en ustedes, el cuerpo está muerto a causa del  pecado, pero el Espíritu que está en ustedes es vida a causa de la  justicia. Y si el Espíritu de aquel que levantó a Jesús de entre los  muertos vive en ustedes, el mismo que levantó a Cristo de entre los  muertos también dará vida a sus cuerpos mortales por medio de su  Espíritu, que vive en ustedes. Por tanto, hermanos, tenemos una  obligación, pero no es la de vivir conforme a la naturaleza pecaminosa.  Porque si ustedes viven conforme a ella, morirán; pero si por medio del  Espíritu dan muerte a los malos hábitos del cuerpo, vivirán. Porque  todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Y  ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo,  sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: "¡Abba!  ¡Padre!" El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos  hijos de Dios. Y si somos hijos, somos herederos; herederos de Dios y  coherederos con Cristo, pues si ahora sufrimos con él, también tendremos  parte con él en su gloria. De hecho, considero que en nada se comparan  los sufrimientos actuales con la gloria que habrá de revelarse en  nosotros. La creación aguarda con ansiedad la revelación de los hijos de  Dios, porque fue sometida a la frustración. Esto no sucedió por su  propia voluntad, sino por la del que así lo dispuso. Pero queda la firme  esperanza de que la creación misma ha de ser liberada de la corrupción  que la esclaviza, para así alcanzar la gloriosa libertad de los hijos de  Dios. Sabemos que toda la creación todavía gime a una, como si tuviera  dolores de parto. Y no sólo ella, sino también nosotros mismos, que  tenemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, mientras  aguardamos nuestra adopción como hijos, es decir, la redención de  nuestro cuerpo. Porque en esa esperanza fuimos salvados. Pero la  esperanza que se ve, ya no es esperanza. ¿Quién espera lo que ya tiene?  Pero si esperamos lo que todavía no tenemos, en la espera mostramos  nuestra constancia. Así mismo, en nuestra debilidad el Espíritu acude a  ayudarnos. No sabemos qué pedir, pero el Espíritu mismo intercede por  nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que  examina los corazones, sabe cuál es la intención del Espíritu, porque el  Espíritu intercede por los creyentes conforme a la voluntad de Dios.  Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de  quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito.  Porque a los que Dios conoció de antemano, también los predestinó a ser  transformados según la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito  entre muchos hermanos. A los que predestinó, también los llamó; a los  que llamó, también los justificó; y a los que justificó, también los  glorificó. ¿Qué diremos frente a esto? Si Dios está de nuestra parte,  ¿quién puede estar en contra nuestra? El que no escatimó ni a su propio  Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos  generosamente, junto con él, todas las cosas? ¿Quién acusará a los que  Dios ha escogido? Dios es el que justifica. ¿Quién condenará? Cristo  Jesús es el que murió, e incluso resucitó, y está a la derecha de Dios e  intercede por nosotros. ¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La  tribulación, o la angustia, la persecución, el hambre, la indigencia, el  peligro, o la violencia? Así está escrito: "Por tu causa nos vemos  amenazados de muerte todo el día; nos tratan como a ovejas destinadas al  matadero." Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio  de aquel que nos amó. Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la  vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni  los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la  creación, podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en  Cristo Jesús nuestro Señor.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5797530518096144290-2168073634744494700?l=lecturabiblica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturabiblica.blogspot.com/feeds/2168073634744494700/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5797530518096144290&amp;postID=2168073634744494700' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5797530518096144290/posts/default/2168073634744494700'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5797530518096144290/posts/default/2168073634744494700'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturabiblica.blogspot.com/2012/01/el-27-de-enero-lectura-biblica-diaria.html' title='El 27 de Enero Lectura Bíblica Diaria'/><author><name>Lector Bíblico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14185118781619444932</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_34cSdhYVD0k/R6Q-SKzYeuI/AAAAAAAAAA0/v4kQtsmCrbQ/S220/smiley_026.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SX6752PlpcI/AAAAAAAAA9M/KH1JTz9ktWY/s72-c/med_3b42250fb4cd11719d3d8c77c7d69db3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5797530518096144290.post-5341946651734470900</id><published>2012-01-26T00:37:00.001-06:00</published><updated>2012-01-26T00:37:52.648-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='BibleJesucristoLectura BiblicaReligionCruzCristianismoJesusCrossJesus ChristBiblia'/><title type='text'>El 26 de Enero Lectura Bíblica Diaria</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SX2ciD5_IhI/AAAAAAAAA9E/3s0JcIw3rj8/s1600-h/babo_from-camp.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SX2ciD5_IhI/AAAAAAAAA9E/3s0JcIw3rj8/s400/babo_from-camp.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5295560845835575826" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;El 26 de Enero Lectura Bíblica Diaria:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Levítico 21 a 23:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;El  Señor le ordenó a Moisés que les dijera a los sacerdotes, hijos de  Aarón: "No se contaminen tocando el cadáver de alguien de su pueblo,  excepto en el caso de un pariente cercano, como su madre, su padre, su  hijo, su hija, su hermano o una hermana soltera que, por no tener  marido, dependa de él. Como jefes de su pueblo, no deben hacerse impuros  ni contaminarse. "Los sacerdotes no se raparán la cabeza, ni se  despuntarán la barba ni se harán heridas en el cuerpo. Deben ser santos  para su Dios, y no profanar su nombre. Son ellos los que presentan al  Señor las ofrendas por fuego, que son como el pan de su Dios. Por eso  deben ser santos. "Ningún sacerdote se casará con una prostituta, ni con  una divorciada, ni con una mujer que no sea virgen, porque está  consagrado a su Dios. Considéralo santo, porque él ofrece el pan de tu  Dios. Santo será para ti, porque santo soy yo, el Señor, que los  santifico a ustedes. "La hija de un sacerdote que se hace prostituta se  profana a sí misma y profana a su padre. Deberá ser quemada viva. "Aquel  que sea elegido sumo sacerdote entre sus hermanos, y sobre cuya cabeza  se haya derramado el aceite de la unción, y a quien se le haya conferido  autoridad para llevar las vestiduras sacerdotales, no deberá andar  despeinado ni rasgarse las vestiduras. "No entrará en ningún lugar donde  haya un cadáver. "No deberá contaminarse, ni siquiera por su padre o  por su madre. "No saldrá del santuario, para no profanar el santuario de  su Dios, porque ha sido consagrado mediante el aceite de la unción  divina. Yo soy el Señor. "La mujer que tome por esposa debe ser virgen.  No debe casarse con una viuda, ni con una divorciada ni con una  prostituta. Debe casarse con una virgen de su mismo pueblo, para que no  profane su descendencia entre su pueblo. Yo soy el Señor, que lo  santifica." El Señor le ordenó a Moisés que le dijera a Aarón: "Ninguno  de tus descendientes que tenga defecto físico deberá acercarse jamás a  su Dios para presentarle la ofrenda de pan. En efecto, no deberá  acercarse nadie que tenga algún defecto físico: ninguno que sea ciego,  cojo, mutilado, deforme, lisiado de pies o manos, jorobado o enano; o  que tenga sarna o tiña, o cataratas en los ojos, o que haya sido  castrado. Ningún descendiente del sacerdote Aarón que tenga algún  defecto podrá acercarse a presentar al Señor las ofrendas por fuego. No  podrá acercarse para presentarle a su Dios la ofrenda de pan por tener  un defecto. Podrá comer de la ofrenda de pan, tanto del alimento santo  como del santísimo, pero por causa de su defecto no pasará más allá de  la cortina ni se acercará al altar, para no profanar mi santuario. Yo  soy el Señor, que santifico a los sacerdotes." Y Moisés les comunicó  todo esto a Aarón y a sus hijos, y a todos los israelitas. El Señor le  ordenó a Moisés que les dijera a Aarón y a sus hijos: "Traten con mucho  respeto las ofrendas sagradas que me consagran los israelitas, para no  profanar mi santo nombre. Yo soy el Señor." También le ordenó decirles:  "Si alguno de los descendientes de Aarón está ritualmente impuro y se  acerca a las ofrendas que los israelitas consagran al Señor, será  eliminado de mi presencia. Yo soy el Señor. "Si un descendiente de Aarón  padece de alguna enfermedad infecciosa en la piel, o de derrame  seminal, deberá abstenerse de comer de las ofrendas sagradas, hasta que  se purifique. Cualquiera que toque un objeto contaminado por el contacto  con un cadáver, o que tenga derrame de semen, o que toque algún animal u  hombre impuros, cualquiera que sea la impureza, quedará impuro hasta el  anochecer. Por tanto, se abstendrá de comer de las ofrendas sagradas.  Lavará su cuerpo con agua, y al ponerse el sol quedará puro. Después de  esto podrá comer de las ofrendas sagradas, porque son su alimento. No  deberá comer nada que sea hallado muerto o despedazado por las fieras,  pues de lo contrario quedará impuro. Yo soy el Señor. "Los sacerdotes  cumplirán con mis instrucciones, y así no pecarán ni sufrirán la muerte  por haber profanado las ofrendas. Yo soy el Señor, que santifico a los  sacerdotes. "Nadie ajeno a la familia sacerdotal comerá de las ofrendas  sagradas, ni tampoco comerá de ellas ningún huésped del sacerdote, ni su  jornalero. Pero sí podrá comer de ellas el esclavo comprado por un  sacerdote, y el esclavo nacido en casa del mismo. Si la hija de un  sacerdote se casa con alguien que no sea sacerdote, no podrá comer de  las ofrendas recibidas como contribución. Pero si queda viuda o  divorciada y, sin haber tenido hijos, regresa a la casa de su padre como  cuando era soltera, entonces sí podrá comer del alimento de su padre.  Pero nadie ajeno a la familia sacerdotal está autorizado para comerlo.  "Si inadvertidamente alguien come de una ofrenda sagrada, deberá  restituir la ofrenda al sacerdote y añadirle una quinta parte de su  valor. "No deberán los sacerdotes profanar las ofrendas sagradas que los  israelitas presentan al Señor, porque al permitir que las coman harán  recaer sobre sí mismos un pecado que requiere un sacrificio por la  culpa. Yo soy el Señor, que los santifico." El Señor le ordenó a Moisés  que les dijera a Aarón y a sus hijos, y a todos los israelitas: "Si  alguno de ustedes, sea israelita o extranjero residente en Israel,  presenta un holocausto al Señor para cumplir un voto, o como ofrenda  voluntaria, para que le sea aceptado deberá presentar un macho sin  defecto de entre el ganado vacuno, ovino o cabrío. No presenten ningún  animal que tenga algún defecto, porque no se les aceptará. "Si alguien,  para cumplir un voto especial o como ofrenda voluntaria, le presenta al  Señor ganado vacuno u ovino como sacrificio de comunión, para que el  animal le sea aceptado no deberá tener ningún defecto. No deberán  presentarle al Señor, como ofrenda por fuego, animales ciegos, cojos,  mutilados, llagados, sarnosos ni tiñosos. No ofrecerán en el altar  ningún animal así. Podrán presentar como ofrenda voluntaria una res o  una oveja deforme o enana, pero tal ofrenda no será aceptada en  cumplimiento de un voto. "No ofrecerán al Señor ningún animal con los  testículos lastimados, magullados, cortados o arrancados. No harán esto  en su tierra. No recibirán de manos de un extranjero animales así, para  ofrecerlos como alimento del Dios de ustedes. No se les aceptarán porque  son deformes y tienen defectos." El Señor le dijo a Moisés: "Cuando  nazca un ternero, un cordero o un cabrito, se quedará con su madre  durante siete días. Del octavo día en adelante será aceptable al Señor  como ofrenda por fuego. "No degollarán el mismo día una vaca o una oveja  con su cría. "Cuando sacrifiquen una ofrenda de acción de gracias al  Señor, háganlo de tal modo que les sea aceptada. Deberá comerse ese  mismo día, sin dejar nada para el siguiente. Yo soy el Señor. "Obedezcan  mis mandamientos y pónganlos por obra. Yo soy el Señor. "No profanen mi  santo nombre sino reconózcanme como santo en medio de los israelitas.  Yo soy el Señor, que los santifica. Yo los saqué de Egipto para ser su  Dios. Yo soy el Señor." El Señor le ordenó a Moisés que les dijera a los  israelitas: "Éstas son las fiestas que yo he establecido, y a las que  ustedes han de convocar como fiestas solemnes en mi honor. Yo, el Señor,  las establecí. "Trabajarán ustedes durante seis días, pero el séptimo  día es de reposo, es un día de fiesta solemne en mi honor, en el que no  harán ningún trabajo. Dondequiera que ustedes vivan, será sábado  consagrado al Señor. "Éstas son las fiestas que el Señor ha establecido,  las fiestas solemnes en su honor que ustedes deberán convocar en las  fechas señaladas para ellas: "La Pascua del Señor comienza el día  catorce del mes primero, a la hora del crepúsculo. El día quince del  mismo mes comienza la fiesta de los Panes sin levadura en honor al  Señor. Durante siete días comerán pan sin levadura. El primer día  celebrarán una fiesta solemne en su honor; ese día no harán ningún  trabajo. Durante siete días presentarán al Señor ofrendas por fuego, y  el séptimo día celebrarán una fiesta solemne en su honor; ese día no  harán ningún trabajo." El Señor le ordenó a Moisés que les dijera a los  israelitas: "Cuando ustedes hayan entrado en la tierra que les voy a  dar, y sieguen la mies, deberán llevar al sacerdote una gavilla de las  primeras espigas que cosechen. El sacerdote mecerá la gavilla ante el  Señor para que les sea aceptada. La mecerá a la mañana siguiente del  sábado. Ese mismo día sacrificarán ustedes un cordero de un año, sin  defecto, como holocausto al Señor. También presentarán cuatro kilos de  harina fina mezclada con aceite, como ofrenda de cereal, ofrenda por  fuego, de aroma grato al Señor, y un litro de vino como ofrenda de  libación. No comerán pan, ni grano tostado o nuevo, hasta el día en que  traigan esta ofrenda a su Dios. Éste será un estatuto perpetuo para  todos tus descendientes, dondequiera que habiten. "A partir del día  siguiente al sábado, es decir, a partir del día en que traigan la  gavilla de la ofrenda mecida, contarán siete semanas completas. En otras  palabras, contarán cincuenta días incluyendo la mañana siguiente al  séptimo sábado; entonces presentarán al Señor una ofrenda de grano  nuevo. Desde su lugar de residencia le llevarán al Señor, como ofrenda  mecida de las primicias, dos panes hechos con cuatro kilos de flor de  harina, cocidos con levadura. Junto con el pan deberán presentar siete  corderos de un año, sin defecto, un novillo y dos carneros. Serán, junto  con sus ofrendas de cereal y sus ofrendas de libación, un holocausto al  Señor, una ofrenda presentada por fuego, de aroma grato al Señor. Luego  sacrificarán un macho cabrío como ofrenda por el pecado, y dos corderos  de un año como sacrificio de comunión. El sacerdote mecerá los dos  corderos, junto con el pan de las primicias. Son una ofrenda mecida ante  el Señor, una ofrenda consagrada al Señor y reservada para el  sacerdote. Ese mismo día convocarán ustedes a una fiesta solemne en  honor al Señor, y en ese día no harán ningún trabajo. Éste será un  estatuto perpetuo para todos tus descendientes, dondequiera que habiten.  "Cuando llegue el tiempo de la cosecha, no sieguen hasta el último  rincón del campo ni recojan todas las espigas que queden de la mies.  Déjenlas para los pobres y los extranjeros. Yo soy el Señor su Dios." El  Señor le ordenó a Moisés que les dijera a los israelitas: "El primer  día del mes séptimo será para ustedes un día de reposo, una  conmemoración con toques de trompeta, una fiesta solemne en honor al  Señor. Ese día no harán ningún trabajo, sino que presentarán al Señor  ofrendas por fuego." El Señor le dijo a Moisés: "El día diez del mes  séptimo es el día del Perdón. Celebrarán una fiesta solemne en honor al  Señor, y ayunarán y le presentarán ofrendas por fuego. En ese día no  harán ningún tipo de trabajo, porque es el día del Perdón, cuando se  hace expiación por ustedes ante el Señor su Dios. Cualquiera que no  observe el ayuno será eliminado de su pueblo. Si alguien hace algún  trabajo en ese día, yo mismo lo eliminaré de su pueblo. Por tanto, no  harán ustedes ningún trabajo. Éste será un estatuto perpetuo para todos  sus descendientes, dondequiera que habiten. Será para ustedes un sábado  de solemne reposo, y deberán observar el ayuno. Este sábado lo  observarán desde la tarde del día nueve del mes hasta la tarde  siguiente." El Señor le ordenó a Moisés que les dijera a los israelitas:  "El día quince del mes séptimo comienza la fiesta de las Enramadas en  honor al Señor, la cual durará siete días. El primer día se celebrará  una fiesta solemne en honor al Señor. Ese día no harán ningún trabajo.  Durante siete días le presentarán al Señor ofrendas por fuego. Al octavo  día celebrarán una fiesta solemne en honor al Señor y volverán a  presentarle ofrendas por fuego. Es una fiesta solemne; ese día no harán  ningún trabajo. "Éstas son las fiestas que el Señor ha establecido, y a  las que ustedes habrán de convocar como fiestas solemnes en su honor,  para presentarle ofrendas por fuego, holocaustos, ofrendas de cereal, y  sacrificios y ofrendas de libación, tal como está prescrito para cada  día. Todas estas fiestas son adicionales a los sábados del Señor y a los  tributos y ofrendas votivas o voluntarias que ustedes le presenten. "A  partir del día quince del mes séptimo, luego de que hayan recogido los  frutos de la tierra, celebrarán durante siete días la fiesta del Señor.  El primer día y el octavo serán de descanso especial. El primer día  tomarán frutos de los mejores árboles, ramas de palmera, de árboles  frondosos y de sauces de los arroyos, y durante siete días se  regocijarán en presencia del Señor su Dios. Cada año, durante siete  días, celebrarán esta fiesta en honor al Señor. La celebrarán en el mes  séptimo. Éste será un estatuto perpetuo para las generaciones venideras.  Durante siete días vivirán bajo enramadas. Todos los israelitas nativos  vivirán bajo enramadas, para que sus descendientes sepan que yo hice  vivir así a los israelitas cuando los saqué de Egipto. Yo soy el Señor  su Dios." Así anunció Moisés a los israelitas las fiestas establecidas  por el Señor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Salmo 108:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Firme  está, oh Dios, mi corazón; ¡voy a cantarte salmos, gloria mía!  ¡Despierten, arpa y lira! ¡Haré despertar al nuevo día! Te alabaré,  Señor, entre los pueblos; te cantaré salmos entre las naciones. Pues tu  amor es tan grande que rebasa los cielos; ¡tu verdad llega hasta el  firmamento! Tú, oh Dios, estás sobre los cielos, y tu gloria cubre toda  la tierra. Líbranos con tu diestra, respóndeme para que tu pueblo amado  quede a salvo. Dios ha dicho en su santuario: "Triunfante repartiré a  Siquén, y dividiré el valle de Sucot. Mío es Galaad, mío es Manasés;  Efraín es mi yelmo y Judá mi cetro. En Moab me lavo las manos, sobre  Edom arrojo mi sandalia; sobre Filistea lanzo gritos de triunfo." ¿Quién  me llevará a la ciudad fortificada? ¿Quién me mostrará el camino a  Edom? ¿No es Dios quien nos ha rechazado? ¡Ya no sales, oh Dios, con  nuestros ejércitos! Bríndanos tu ayuda contra el enemigo, pues de nada  sirve la ayuda humana. Con Dios obtendremos la victoria; ¡él pisoteará a  nuestros enemigos!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Proverbios 3:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Hijo  mío, no te olvides de mis enseñanzas; más bien, guarda en tu corazón  mis mandamientos. Porque prolongarán tu vida muchos años y te traerán  prosperidad. Que nunca te abandonen el amor y la verdad: llévalos  siempre alrededor de tu cuello y escríbelos en el libro de tu corazón.  Contarás con el favor de Dios y tendrás buena fama entre la gente.  Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia.  Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus sendas. No seas sabio  en tu propia opinión; más bien, teme al Señor y huye del mal. Esto  infundirá salud a tu cuerpo y fortalecerá tu ser. Honra al Señor con tus  riquezas y con los primeros frutos de tus cosechas. Así tus graneros se  llenarán a reventar y tus bodegas rebosarán de vino nuevo. Hijo mío, no  desprecies la disciplina del Señor, ni te ofendas por sus reprensiones.  Porque el Señor disciplina a los que ama, como corrige un padre a su  hijo querido. *Dichoso el que halla sabiduría, el que adquiere  inteligencia. Porque ella es de más provecho que la plata y rinde más  ganancias que el oro. Es más valiosa que las piedras preciosas: ¡ni lo  más deseable se le puede comparar! Con la mano derecha ofrece larga  vida; con la izquierda, honor y riquezas. Sus caminos son placenteros y  en sus senderos hay paz. Ella es árbol de vida para quienes la abrazan;  ¡dichosos los que la retienen! Con sabiduría afirmó el Señor la tierra,  con inteligencia estableció los cielos. Por su conocimiento se separaron  las aguas, y las nubes dejaron caer su rocío. Hijo mío, conserva el  buen juicio; no pierdas de vista la discreción. Te serán fuente de vida,  te adornarán como un collar. Podrás recorrer tranquilo tu camino, y tus  pies no tropezarán. Al acostarte, no tendrás temor alguno; te acostarás  y dormirás tranquilo. No temerás ningún desastre repentino, ni la  desgracia que sobreviene a los impíos. Porque el Señor estará siempre a  tu lado y te librará de caer en la trampa. No niegues un favor a quien  te lo pida, si en tu mano está el otorgarlo. Nunca digas a tu prójimo:  "Vuelve más tarde; te ayudaré mañana", si hoy tienes con qué ayudarlo.  No urdas el mal contra tu prójimo, contra el que ha puesto en ti su  confianza. No entres en pleito con nadie que no te haya hecho ningún  daño. No envidies a los violentos, ni optes por andar en sus caminos.  Porque el Señor aborrece al perverso, pero al íntegro le brinda su  amistad. La maldición del Señor cae sobre la casa del malvado; su  bendición, sobre el hogar de los justos. El Señor se burla de los  *burlones, pero muestra su favor a los humildes. Los sabios son dignos  de honra, pero los necios sólo merecen deshonra.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;El Libro de Efesios Capítulo 3 del Nuevo Testamento del Expositor por Jimmy Swaggart:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;LA EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS EFESIOS&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;CAPÍTULO 3&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;(64 d.C.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;LA REVELACIÓN&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;POR  esta causa yo Pablo, prisionero de Cristo Jesús (Pablo escribió esta  Epístola desde la prisión en Roma; además, él no se consideraba un preso  de Nerón, sino más bien de Jesucristo; en otras palabras, por  cualesquiera que fuera el propósito y razón, el Señor lo quiso en la  prisión en ese momento, y así era como Pablo veía la situación) por  vosotros los Gentiles (se refiere al comienzo de la Iglesia, compuesta  mayormente por Gentiles, y la extensión del Evangelio al mundo),&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  2 Si es que habéis oído la dispensación de la Gracia de Dios que me ha  sido dada para con vosotros (la mayordomía y el compromiso asignado al  Apóstol sobre el Nuevo Convenio, y la administración correcta de la  presentación del mismo):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  3 A saber, que por Revelación Él (Cristo) me fue declarado el misterio  (la Cruz, que en esencia es el Nuevo Convenio, era un “misterio” antes  de que se le diera su significado a Pablo); (como antes he escrito en  breve (es evidente que el Apóstol había escrito previamente una carta a  los Efesios acerca de esta gran Verdad, de la cual no tenemos ningún  registro),&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  4 Leyendo lo cual (lo que leemos ahora, con respecto a esta Epístola)  podéis entender cuál sea mi inteligencia en el Misterio de Cristo) (El  Señor quiere que comprendamos el Misterio de la Cruz, tal como le fue  dado a Pablo. En otras palabras, no debemos desviarnos de lo que él  enseñó.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  5 El cual misterio en los otros siglos no se dio a conocer a los hijos  de los hombres (se refiere desde todas las épocas, hasta la del Apóstol  Pablo) como ahora es revelado a Sus Santos Apóstoles y Profetas en el  Espíritu (se le dio primero esta Revelación a Pablo [Gál. 1:11-12], el  Espíritu de Dios usa luego el Mensaje como le fue dado a Pablo para  instruir a los demás Apóstoles y Profetas, etc.);&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  6 Que los Gentiles sean juntamente herederos (las diferencias entre los  Judíos y los Gentiles, en cuanto a la Redención, han sido borradas), e  incorporados (todos en la misma Iglesia, es decir, el “Cuerpo de  Cristo”), y consortes de Su Promesa en Cristo por el Evangelio (debiera  traducirse, “En Cristo Jesús por el Evangelio,” porque los mejores  Textos Griegos incluyen el Nombre “Jesús”; si aquel último Nombre no  estuviera allí, Pablo diría que los Gentiles eran copartícipes de las  Promesas Mesiánicas Judías, que no es verdad):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  7 Del cual yo soy hecho Ministro (se refiere al que sirve) por el Don  de la Gracia de Dios que me ha sido dado (todo esto se le concedió a  Pablo estrictamente de acuerdo a la Gracia de Dios, lo que significa que  no fue por mérito, ya que él no tenía ninguno) según la operación de Su  poder. (Es el Poder del Espíritu Santo, hecho disponible a nosotros por  la Cruz y nuestra Fe en aquella Obra Terminada [Gál. 1:18].)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  8 A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los Santos, es dada  esta Gracia (la humildad que pone en evidencia aquí, sólo es posible por  la Cruz, por la cual recibimos la Gracia) de Anunciar entre los  Gentiles el Evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo (recibimos  “las riquezas de Cristo” exclusivamente a través y por medio de la  Cruz, y son inagotables, y que va aumentando más y más y durará para  siempre);&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  9 Y de aclarar a todos (traer a luz algo que antes había estado oculto)  cuál sea la dispensación del Misterio escondido (pudiera traducirse,  “el compañerismo de la dispensación de la Revelación del Misterio”; en  otras palabras, el Misterio ya no existe porque ya ha sido revelado)  desde los siglos en Dios (declara el hecho que esto no era una nueva  clase de acción de parte de Dios, forzado sobre Él por el desarrollo en  la historia humana; la Cruz era Su Plan hasta la Fundación del Mundo [I  Ped. 1:18-20]), Que creó todas las cosas por Jesucristo (Dios el Padre  oficia; Dios el Hijo orquesta; Dios el Espíritu Santo ejecuta):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  10 Para que la multiforme Sabiduría de Dios (relacionado a los Ángeles  Justos) sea ahora notificada por la Iglesia a los Principados y  Potestades en los Cielos (presenta la Iglesia proclamando a la Hueste  Angelical parte de la Sabiduría de Dios que los Ángeles no habían  conocido antes),&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  11 Conforme a la determinación eterna (el propósito de las edades) que  hizo en Cristo Jesús nuestro Señor (Dios ha formado un Plan que es  Eterno en referencia a la Salvación de los hombres, y el Plan está  centrado en el Señor Jesús y lo que Él hizo en la Cruz):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  12 En El Cual (se refiere a Cristo, pero más en particular a lo que Él  hizo en la Cruz por nosotros) tenemos seguridad (debido a la Cruz,  podemos ya tener la osadía de acercarnos a Dios [Heb. 4:16]) y entrada  (la única manera por la cual podemos tener acceso al Trono de Dios es  por medio y a través de Jesucristo y Su Obra Expiatoria en la Cruz) con  confianza por la Fe de Él. (“La Fe” está envuelta en Jesucristo y Su  Cruz.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;LAS BENDICIONES&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  13 Por tanto, pido que no desmayéis a causa de mis tribulaciones por  vosotros (no dejen que se debilite su Fe a causa de mi encarcelamiento),  las cuales son vuestra gloria. (Independientemente de lo que me pase al  final saldrá una mayor proclamación del Evangelio, que será para su  bienestar.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  14 Por esta causa (la propagación del Evangelio) doblo mis rodillas al  Padre de nuestro Señor Jesucristo (Pablo está diciendo que él se postra a  la Voluntad de Dios, sea cual fuese esa Voluntad),&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  15 De Quien (el Señor Jesucristo) es nombrada toda la familia (todos  los que han aceptado a Cristo) en los Cielos y en la Tierra (los  Creyentes que han pasado a estar con el Señor y los Creyentes que están  vivos en la Tierra),&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  16 Que Él (Cristo Jesús) os dé, conforme a las riquezas de Su Gloria  (se refiere a todas las perfecciones reveladas de Dios, no solamente Su  Gracia y Poder), el ser capacitados con poder en el hombre interior (el  espíritu del hombre) por Su Espíritu (se llevará a cabo, si nuestra Fe  está siempre en la Cruz, por la cual el Espíritu Santo obra);&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  17 Que habite Cristo por la Fe en vuestros corazones (que se lleva a  cabo por nuestra Fe en la Cruz); para que, arraigados y fundados en amor  (firmemente establecido y muy fundado),&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  18 Podáis bien comprender con todos los Santos (no solamente entender,  sino también, “asirse de ello para hacerlo propio”) cuál sea la anchura,  y la longitud, y la profundidad, y la altura (metáforas usadas por  Pablo para explicar la inmensidad del Amor de Dios por los Santos);&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  19 Y conocer el Amor de Cristo (indica el conocimiento adquirido por la  experiencia), que excede a todo conocimiento (el Creyente puede conocer  el Amor de Cristo, pero no puede agotar el conocimiento de aquel Amor),  para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios (nos llega solamente  por Cristo y lo que Él hizo por nosotros en la Cruz).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  20 Y a Aquél Que es poderoso (presenta a Dios como la Fuente de todo el  Poder) para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que  pedimos o entendemos (hasta más allá de nuestra comprensión de lo que el  Espíritu Santo puede explicar sólo en estos términos), según el poder  que obra en nosotros (la palabra “según” se refiere al hecho de que este  Poder puede obrar en nosotros sólo cuando seguimos el Orden Prescrito  de la Victoria de Dios, que es la Cruz y nuestra Fe en aquella Obra  Terminada; entonces le da al Espíritu Santo libertad de acción para usar  Su Gran Poder a nuestro favor),&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  21 A Él sea Gloria (Cristo y la Iglesia como un Cuerpo serán el  vehículo de aquella demostración eterna) en la Iglesia (el Cuerpo de  Cristo) por Cristo Jesús (hecho posible por nuestro Señor y lo que Él  hizo en la Cruz), por todas las generaciones por los siglos de los  siglos (Eterna). Amén.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Primera Corintios Capítulo 13:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Si  hablo en lenguas humanas y angelicales, pero no tengo amor, no soy más  que un metal que resuena o un platillo que hace ruido. Si tengo el don  de profecía y entiendo todos los misterios y poseo todo conocimiento, y  si tengo una fe que logra trasladar montañas, pero me falta el amor, no  soy nada. Si reparto entre los pobres todo lo que poseo, y si entrego mi  cuerpo para que lo consuman las llamas, pero no tengo amor, nada gano  con eso. El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni  jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no  se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la  maldad sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo  cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor jamás se extingue,  mientras que el don de profecía cesará, el de lenguas será silenciado y  el de conocimiento desaparecerá. Porque conocemos y profetizamos de  manera imperfecta; pero cuando llegue lo perfecto, lo imperfecto  desaparecerá. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño,  razonaba como niño; cuando llegué a ser adulto, dejé atrás las cosas de  niño. Ahora vemos de manera indirecta y velada, como en un espejo; pero  entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de manera imperfecta, pero  entonces conoceré tal y como soy conocido. Ahora, pues, permanecen estas  tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor. Pero la más excelente de  ellas es el amor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Hebreos 10:35-12:4&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Así  que no pierdan la confianza, porque ésta será grandemente recompensada.  Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la  voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido. Pues dentro de muy  poco tiempo, "el que ha de venir vendrá, y no tardará. Pero mi justo  vivirá por la fe. Y si se vuelve atrás, no será de mi agrado." Pero  nosotros no somos de los que se vuelven atrás y acaban por perderse,  sino de los que tienen fe y preservan su vida. Ahora bien, la fe es la  garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve. Gracias a  ella fueron aprobados los antiguos. Por la fe entendemos que el universo  fue formado por la palabra de Dios, de modo que lo visible no provino  de lo que se ve. Por la fe Abel ofreció a Dios un sacrificio más  aceptable que el de Caín, por lo cual recibió testimonio de ser justo,  pues Dios aceptó su ofrenda. Y por la fe Abel, a pesar de estar muerto,  habla todavía. Por la fe Enoc fue sacado de este mundo sin experimentar  la muerte; no fue hallado porque Dios se lo llevó, pero antes de ser  llevado recibió testimonio de haber agradado a Dios. En realidad, sin fe  es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios  tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan. Por  la fe Noé, advertido sobre cosas que aún no se veían, con temor  reverente construyó un arca para salvar a su familia. Por esa fe condenó  al mundo y llegó a ser heredero de la justicia que viene por la fe. Por  la fe Abraham, cuando fue llamado para ir a un lugar que más tarde  recibiría como herencia, obedeció y salió sin saber a dónde iba. Por la  fe se radicó como extranjero en la tierra prometida, y habitó en tiendas  de campaña con Isaac y Jacob, herederos también de la misma promesa,  porque esperaba la ciudad de cimientos sólidos, de la cual Dios es  arquitecto y constructor. Por la fe Abraham, a pesar de su avanzada edad  y de que Sara misma era estéril, recibió fuerza para tener hijos,  porque consideró fiel al que le había hecho la promesa. Así que de este  solo hombre, ya en decadencia, nacieron descendientes numerosos como las  estrellas del cielo e incontables como la arena a la orilla del mar.  Todos ellos vivieron por la fe, y murieron sin haber recibido las cosas  prometidas; más bien, las reconocieron a lo lejos, y confesaron que eran  extranjeros y peregrinos en la tierra. Al expresarse así, claramente  dieron a entender que andaban en busca de una patria. Si hubieran estado  pensando en aquella patria de donde habían emigrado, habrían tenido  oportunidad de regresar a ella. Antes bien, anhelaban una patria mejor,  es decir, la celestial. Por lo tanto, Dios no se avergonzó de ser  llamado su Dios, y les preparó una ciudad. Por la fe Abraham, que había  recibido las promesas, fue puesto a prueba y ofreció a Isaac, su hijo  único, a pesar de que Dios le había dicho: "Tu descendencia se  establecerá por medio de Isaac." Consideraba Abraham que Dios tiene  poder hasta para resucitar a los muertos, y así, en sentido figurado,  recobró a Isaac de entre los muertos. Por la fe Isaac bendijo a Jacob y a  Esaú, previendo lo que les esperaba en el futuro. Por la fe Jacob,  cuando estaba a punto de morir, bendijo a cada uno de los hijos de José,  y adoró apoyándose en la punta de su bastón. Por la fe José, al fin de  su vida, se refirió a la salida de los israelitas de Egipto y dio  instrucciones acerca de sus restos mortales. Por la fe Moisés, recién  nacido, fue escondido por sus padres durante tres meses, porque vieron  que era un niño precioso, y no tuvieron miedo del edicto del rey. Por la  fe Moisés, ya adulto, renunció a ser llamado hijo de la hija del  faraón. Prefirió ser maltratado con el pueblo de Dios a disfrutar de los  efímeros placeres del pecado. Consideró que el oprobio por causa del  Mesías era una mayor riqueza que los tesoros de Egipto, porque tenía la  mirada puesta en la recompensa. Por la fe salió de Egipto sin tenerle  miedo a la ira del rey, pues se mantuvo firme como si estuviera viendo  al Invisible. Por la fe celebró la Pascua y el rociamiento de la sangre,  para que el exterminador de los primogénitos no tocara a los de Israel.  Por la fe el pueblo cruzó el Mar Rojo como por tierra seca; pero cuando  los egipcios intentaron cruzarlo, se ahogaron. Por la fe cayeron las  murallas de Jericó, después de haber marchado el pueblo siete días a su  alrededor. Por la fe la prostituta Rahab no murió junto con los  desobedientes, pues había recibido en paz a los espías. ¿Qué más voy a  decir? Me faltaría tiempo para hablar de Gedeón, Barac, Sansón, Jefté,  David, Samuel y los profetas, los cuales por la fe conquistaron reinos,  hicieron justicia y alcanzaron lo prometido; cerraron bocas de leones,  apagaron la furia de las llamas y escaparon del filo de la espada;  sacaron fuerzas de flaqueza; se mostraron valientes en la guerra y  pusieron en fuga a ejércitos extranjeros. Hubo mujeres que por la  resurrección recobraron a sus muertos. Otros, en cambio, fueron muertos a  golpes, pues para alcanzar una mejor resurrección no aceptaron que los  pusieran en libertad. Otros sufrieron la prueba de burlas y azotes, e  incluso de cadenas y cárceles. Fueron apedreados, aserrados por la  mitad, asesinados a filo de espada. Anduvieron fugitivos de aquí para  allá, cubiertos de pieles de oveja y de cabra, pasando necesidades,  afligidos y maltratados. ¡El mundo no merecía gente así! Anduvieron sin  rumbo por desiertos y montañas, por cuevas y cavernas. Aunque todos  obtuvieron un testimonio favorable mediante la fe, ninguno de ellos vio  el cumplimiento de la promesa. Esto sucedió para que ellos no llegaran a  la meta sin nosotros, pues Dios nos había preparado algo mejor. Por  tanto, también nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande  de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del  pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que  tenemos por delante. Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y  perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó  la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está  sentado a la derecha del trono de Dios. Así, pues, consideren a aquel  que perseveró frente a tanta oposición por parte de los pecadores, para  que no se cansen ni pierdan el ánimo. En la lucha que ustedes libran  contra el pecado, todavía no han tenido que resistir hasta derramar su  sangre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Romanos 8:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Por  lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a  Cristo Jesús, los que no vivan según la naturaleza pecaminosa sino según  el Espíritu, pues por medio de él la ley del Espíritu de vida me ha  liberado de la ley del pecado y de la muerte. En efecto, la ley no pudo  liberarnos porque la naturaleza pecaminosa anuló su poder; por eso Dios  envió a su propio Hijo en condición semejante a nuestra condición de  pecadores, para que se ofreciera en sacrificio por el pecado. Así  condenó Dios al pecado en la naturaleza humana, a fin de que las justas  demandas de la ley se cumplieran en nosotros, que no vivimos según la  naturaleza pecaminosa sino según el Espíritu. Los que viven conforme a  la naturaleza pecaminosa fijan la mente en los deseos de tal naturaleza;  en cambio, los que viven conforme al Espíritu fijan la mente en los  deseos del Espíritu. La mentalidad pecaminosa es muerte, mientras que la  mentalidad que proviene del Espíritu es vida y paz. La mentalidad  pecaminosa es enemiga de Dios, pues no se somete a la ley de Dios, ni es  capaz de hacerlo. Los que viven según la naturaleza pecaminosa no  pueden agradar a Dios. Sin embargo, ustedes no viven según la naturaleza  pecaminosa sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios vive  en ustedes. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo.  Pero si Cristo está en ustedes, el cuerpo está muerto a causa del  pecado, pero el Espíritu que está en ustedes es vida a causa de la  justicia. Y si el Espíritu de aquel que levantó a Jesús de entre los  muertos vive en ustedes, el mismo que levantó a Cristo de entre los  muertos también dará vida a sus cuerpos mortales por medio de su  Espíritu, que vive en ustedes. Por tanto, hermanos, tenemos una  obligación, pero no es la de vivir conforme a la naturaleza pecaminosa.  Porque si ustedes viven conforme a ella, morirán; pero si por medio del  Espíritu dan muerte a los malos hábitos del cuerpo, vivirán. Porque  todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Y  ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo,  sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: "¡Abba!  ¡Padre!" El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos  hijos de Dios. Y si somos hijos, somos herederos; herederos de Dios y  coherederos con Cristo, pues si ahora sufrimos con él, también tendremos  parte con él en su gloria. De hecho, considero que en nada se comparan  los sufrimientos actuales con la gloria que habrá de revelarse en  nosotros. La creación aguarda con ansiedad la revelación de los hijos de  Dios, porque fue sometida a la frustración. Esto no sucedió por su  propia voluntad, sino por la del que así lo dispuso. Pero queda la firme  esperanza de que la creación misma ha de ser liberada de la corrupción  que la esclaviza, para así alcanzar la gloriosa libertad de los hijos de  Dios. Sabemos que toda la creación todavía gime a una, como si tuviera  dolores de parto. Y no sólo ella, sino también nosotros mismos, que  tenemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, mientras  aguardamos nuestra adopción como hijos, es decir, la redención de  nuestro cuerpo. Porque en esa esperanza fuimos salvados. Pero la  esperanza que se ve, ya no es esperanza. ¿Quién espera lo que ya tiene?  Pero si esperamos lo que todavía no tenemos, en la espera mostramos  nuestra constancia. Así mismo, en nuestra debilidad el Espíritu acude a  ayudarnos. No sabemos qué pedir, pero el Espíritu mismo intercede por  nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que  examina los corazones, sabe cuál es la intención del Espíritu, porque el  Espíritu intercede por los creyentes conforme a la voluntad de Dios.  Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de  quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito.  Porque a los que Dios conoció de antemano, también los predestinó a ser  transformados según la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito  entre muchos hermanos. A los que predestinó, también los llamó; a los  que llamó, también los justificó; y a los que justificó, también los  glorificó. ¿Qué diremos frente a esto? Si Dios está de nuestra parte,  ¿quién puede estar en contra nuestra? El que no escatimó ni a su propio  Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos  generosamente, junto con él, todas las cosas? ¿Quién acusará a los que  Dios ha escogido? Dios es el que justifica. ¿Quién condenará? Cristo  Jesús es el que murió, e incluso resucitó, y está a la derecha de Dios e  intercede por nosotros. ¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La  tribulación, o la angustia, la persecución, el hambre, la indigencia, el  peligro, o la violencia? Así está escrito: "Por tu causa nos vemos  amenazados de muerte todo el día; nos tratan como a ovejas destinadas al  matadero." Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio  de aquel que nos amó. Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la  vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni  los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la  creación, podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en  Cristo Jesús nuestro Señor.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5797530518096144290-5341946651734470900?l=lecturabiblica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturabiblica.blogspot.com/feeds/5341946651734470900/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5797530518096144290&amp;postID=5341946651734470900' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5797530518096144290/posts/default/5341946651734470900'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5797530518096144290/posts/default/5341946651734470900'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturabiblica.blogspot.com/2012/01/el-26-de-enero-lectura-biblica-diaria.html' title='El 26 de Enero Lectura Bíblica Diaria'/><author><name>Lector Bíblico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14185118781619444932</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_34cSdhYVD0k/R6Q-SKzYeuI/AAAAAAAAAA0/v4kQtsmCrbQ/S220/smiley_026.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SX2ciD5_IhI/AAAAAAAAA9E/3s0JcIw3rj8/s72-c/babo_from-camp.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5797530518096144290.post-3735302793909372395</id><published>2012-01-25T00:59:00.001-06:00</published><updated>2012-01-25T00:59:49.481-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='BibleJesucristoLectura BiblicaReligionCruzCristianismoJesusCrossJesus ChristBiblia'/><title type='text'>El 25 de Enero Lectura Bíblica Diaria</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXxfinMluuI/AAAAAAAAA88/o3SI6SVjVFQ/s1600-h/sky_20887.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXxfinMluuI/AAAAAAAAA88/o3SI6SVjVFQ/s400/sky_20887.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5295212310122838754" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;El 25 de Enero Lectura Bíblica Diaria:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Levítico 18 a 20:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;El  Señor le ordenó a Moisés que les dijera a los israelitas: "Yo soy el  Señor su Dios. No imitarán ustedes las costumbres de Egipto, donde antes  habitaban, ni tampoco las de Canaán, adonde los llevo. No se conducirán  según sus estatutos, sino que pondrán en práctica mis preceptos y  observarán atentamente mis leyes. Yo soy el Señor su Dios. Observen mis  estatutos y mis preceptos, pues todo el que los practique vivirá por  ellos. Yo soy el Señor. "Nadie se acercará a ningún pariente cercano  para tener relaciones sexuales con él o con ella. Yo soy el Señor. "No  deshonrarás a tu padre, teniendo relaciones sexuales con tu madre. No lo  hagas, porque es tu madre. "No tendrás relaciones sexuales con la  esposa de tu padre, porque sería como tenerlas con él. "No tendrás  relaciones sexuales con tu hermana por parte de padre o de madre, ya sea  nacida en la misma casa o en otro lugar. "No tendrás relaciones  sexuales con la hija de tu hijo, ni con la hija de tu hija, porque sería  deshonrarte a ti mismo. "No tendrás relaciones sexuales con la hija que  tu padre haya tenido con su mujer. No la deshonres, porque es tu  hermana. "No tendrás relaciones sexuales con la hermana de tu padre,  porque sería como tenerlas con tu padre. "No tendrás relaciones sexuales  con la hermana de tu madre, porque sería como tenerlas con tu madre.  "No deshonrarás al hermano de tu padre, teniendo relaciones sexuales con  su mujer, porque es tu tía. "No tendrás relaciones sexuales con tu  nuera. No las tendrás, porque sería como tenerlas con tu hijo. "No  tendrás relaciones sexuales con la mujer de tu hermano, porque sería  como tenerlas con él mismo. "No tendrás relaciones sexuales con dos  mujeres que sean madre e hija, ni con las nietas de ellas, ya sea por  parte de un hijo o de una hija de las mismas. Son parientes cercanas, de  modo que eso sería una perversión. "No te casarás con la hermana de tu  esposa, ni tendrás relaciones sexuales con ella mientras tu esposa viva,  para no crear rivalidades entre ellas. "No tendrás relaciones sexuales  con ninguna mujer durante su período de impureza menstrual. "No tendrás  trato sexual con la mujer de tu prójimo, para que no te hagas impuro por  causa de ella. "No profanarás el nombre de tu Dios, entregando a tus  hijos para que sean quemados como sacrificio a Moloc. Yo soy el Señor.  "No te acostarás con un hombre como quien se acuesta con una mujer. Eso  es una abominación. "No tendrás trato sexual con ningún animal. No te  hagas impuro por causa de él. "Ninguna mujer tendrá trato sexual con  ningún animal. Eso es una depravación. "No se contaminen con estas  prácticas, porque así se contaminaron las naciones que por amor a  ustedes estoy por arrojar, y aun la tierra misma se contaminó. Por eso  la castigué por su perversidad, y ella vomitó a sus habitantes. Ustedes  obedezcan mis estatutos y preceptos. Ni los nativos ni los extranjeros  que vivan entre ustedes deben practicar ninguna de estas abominaciones,  pues las practicaron los que vivían en esta tierra antes que ustedes, y  la tierra se contaminó. Si ustedes contaminan la tierra, ella los  vomitará como vomitó a las naciones que la habitaron antes que ustedes.  "Cualquiera que practique alguna de estas abominaciones será eliminado  de su pueblo. Ustedes observen mis mandamientos y absténganse de seguir  las abominables costumbres que se practicaban en la tierra antes de que  ustedes llegaran. No se contaminen por causa de ellas. Yo soy el Señor  su Dios." El Señor le ordenó a Moisés que hablara con toda la asamblea  de los israelitas y les dijera: "Sean santos, porque yo, el Señor su  Dios, soy santo. "Respeten todos ustedes a su madre y a su padre, y  observen mis sábados. Yo soy el Señor su Dios. "No se vuelvan a los  ídolos inútiles, ni se hagan dioses de metal fundido. Yo soy el Señor su  Dios. "Cuando le ofrezcan al Señor un sacrificio de comunión, háganlo  de tal manera que el Señor lo acepte de buen grado. Cómanselo el día en  que lo sacrifiquen, o al día siguiente. Lo que sobre para el tercer día  deberán quemarlo. Si alguien lo come al tercer día, tal sacrificio no le  será válido, pues la carne ya se habrá descompuesto. Cualquiera que lo  coma sufrirá las consecuencias de su pecado por profanar lo que ha sido  consagrado al Señor. Tal persona será eliminada de su pueblo. "Cuando  llegue el tiempo de la cosecha, no sieguen hasta el último rincón de sus  campos ni recojan todas las espigas que allí queden. "No rebusquen  hasta el último racimo de sus viñas, ni recojan las uvas que se hayan  caído. Déjenlas para los pobres y los extranjeros. Yo soy el Señor su  Dios. "No roben. "No mientan. "No engañen a su prójimo. "No juren en mi  nombre sólo por jurar, ni profanen el nombre de su Dios. Yo soy el  Señor. "No explotes a tu prójimo, ni lo despojes de nada. "No retengas  el salario de tu jornalero hasta el día siguiente. "No maldigas al  sordo, ni le pongas tropiezos al ciego, sino teme a tu Dios. Yo soy el  Señor. "No perviertas la justicia, ni te muestres parcial en favor del  pobre o del rico, sino juzga a todos con justicia. "No andes difundiendo  calumnias entre tu pueblo, ni expongas la vida de tu prójimo con falsos  testimonios. Yo soy el Señor. "No alimentes odios secretos contra tu  hermano, sino reprende con franqueza a tu prójimo para que no sufras las  consecuencias de su pecado. "No seas vengativo con tu prójimo, ni le  guardes rencor. Ama a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor.  "Cumplan mis estatutos: "No crucen animales de especies diferentes. "No  planten en su campo dos clases distintas de semilla. "No usen ropa  tejida con dos clases distintas de hilo. "Si un hombre se acuesta con  una esclava prometida a otro en matrimonio, pero que aún no ha sido  rescatada ni declarada libre, a los dos se les impondrá el castigo  debido, pero no se les condenará a muerte porque ella aún no ha sido  declarada libre. No obstante, el hombre deberá ofrecer al Señor un  carnero como ofrenda por su culpa. Lo llevará a la entrada de la Tienda  de reunión, y el sacerdote hará expiación ante el Señor por el pecado  cometido. De este modo su pecado le será perdonado. "Cuando ustedes  entren en la tierra y planten cualquier clase de árboles frutales,  durante tres años no comerán su fruto, sino que lo considerarán inmundo.  En el cuarto año todo su fruto será consagrado como una ofrenda de  alabanza al Señor, y en el quinto año ya podrán comer de su fruto. De  este modo aumentarán sus cosechas. Yo soy el Señor su Dios. "No coman  nada que tenga sangre. "No practiquen la adivinación ni los sortilegios.  "No se corten el cabello en redondo ni se despunten la barba. "No se  hagan heridas en el cuerpo por causa de los muertos, ni tatuajes en la  piel. Yo soy el Señor. "No degraden a su hija haciendo de ella una  prostituta, para que tampoco se prostituya la tierra ni se llene de  perversidad. "Observen mis sábados, y tengan reverencia por mi  santuario. Yo soy el Señor. "No acudan a la nigromancia, ni busquen a  los espiritistas, porque se harán impuros por causa de ellos. Yo soy el  Señor su Dios. "Ponte de pie en presencia de los mayores. "Respeta a los  *ancianos. "Teme a tu Dios. Yo soy el Señor. "Cuando algún extranjero  se establezca en el país de ustedes, no lo traten mal. Al contrario,  trátenlo como si fuera uno de ustedes. Ámenlo como a ustedes mismos,  porque también ustedes fueron extranjeros en Egipto. Yo soy el Señor y  Dios de Israel. "No cometan injusticias falseando las medidas de  longitud, de peso y de capacidad. Usen balanzas, pesas y medidas justas.  Yo soy el Señor su Dios, que los saqué de Egipto. "Obedezcan todos mis  estatutos. Pongan por obra todos mis preceptos. Yo soy el Señor." El  Señor le ordenó a Moisés que les dijera a los israelitas: "Todo  israelita o extranjero residente en Israel que entregue a uno de sus  hijos para quemarlo como sacrificio a Moloc, será condenado a muerte.  Los miembros de la comunidad lo matarán a pedradas. Yo mismo me pondré  en contra de ese hombre y lo eliminaré de su pueblo porque, al entregar a  uno de sus hijos para quemarlo como sacrificio a Moloc, profana mi  santuario y mi santo nombre. "Si los miembros de la comunidad hacen caso  omiso del hombre que haya entregado alguno de sus hijos a Moloc, y no  lo condenan a muerte, yo mismo me pondré en contra de él y de su  familia; eliminaré del pueblo a ese hombre y a todos los que se hayan  prostituido con él, siguiendo a Moloc. "También me pondré en contra de  quien acuda a la nigromancia y a los espiritistas, y por seguirlos se  prostituya. Lo eliminaré de su pueblo. "Conságrense a mí, y sean santos,  porque yo soy el Señor su Dios. "Obedezcan mis estatutos y pónganlos  por obra. Yo soy el Señor, que los santifica. "Si alguien maldice a su  padre o a su madre, será condenado a muerte: ha maldecido a su padre o a  su madre, y será responsable de su propia muerte. "Si alguien comete  adulterio con la mujer de su prójimo, tanto el adúltero como la adúltera  serán condenados a muerte. "Si alguien se acuesta con la mujer de su  padre, deshonra a su padre. Tanto el hombre como la mujer serán  condenados a muerte, de la cual ellos mismos serán responsables. "Si  alguien se acuesta con su nuera, hombre y mujer serán condenados a  muerte. Han cometido un acto depravado, y ellos mismos serán  responsables de su propia muerte. "Si alguien se acuesta con otro hombre  como quien se acuesta con una mujer, comete un acto abominable y los  dos serán condenados a muerte, de la cual ellos mismos serán  responsables. "Si alguien tiene relaciones sexuales con hija y madre,  comete un acto depravado. Tanto él como ellas morirán quemados, para que  no haya tal depravación entre ustedes. "Si alguien tiene trato sexual  con un animal, será condenado a muerte, y se matará también al animal.  "Si una mujer tiene trato sexual con un animal, se les dará muerte a  ambos, y ellos serán responsables de su muerte. "Si alguien tiene  relaciones sexuales con una hermana suya, comete un acto vergonzoso y  los dos serán ejecutados en público. Ha deshonrado a su hermana, y  sufrirá las consecuencias de su pecado. "Si alguien se acuesta con una  mujer y tiene relaciones sexuales con ella durante su período menstrual,  pone al descubierto su flujo, y también ella expone el flujo de su  sangre. Los dos serán eliminados de su pueblo. "No tendrás relaciones  sexuales ni con tu tía materna ni con tu tía paterna, pues eso  significaría la deshonra de un pariente cercano y los dos sufrirían las  consecuencias de su pecado. "Si alguien se acuesta con su tía, deshonra a  su tío, y los dos sufrirán las consecuencias de su pecado: morirán sin  tener descendencia. "Si alguien viola a la esposa de su hermano, comete  un acto de impureza: ha deshonrado a su hermano, y los dos se quedarán  sin descendencia. "Cumplan todos mis estatutos y preceptos; pónganlos  por obra, para que no los vomite la tierra adonde los llevo a vivir. No  vivan según las costumbres de las naciones que por amor a ustedes voy a  expulsar. Porque ellas hicieron todas estas cosas, y yo las aborrecí.  Pero a ustedes les digo: Poseerán la tierra que perteneció a esas  naciones, tierra donde abundan la leche y la miel. Yo mismo se la daré a  ustedes como herencia. "Yo soy el Señor su Dios, que los he distinguido  entre las demás naciones. Por consiguiente, también ustedes deben  distinguir entre los animales puros y los impuros, y entre las aves  puras y las impuras. No se hagan detestables ustedes mismos por causa de  animales, de aves o de cualquier alimaña que se arrastra por el suelo,  pues yo se los he señalado como impuros. Sean ustedes santos, porque yo,  el Señor, soy santo, y los he distinguido entre las demás naciones,  para que sean míos. "Cualquiera de ustedes, hombre o mujer, que sea  nigromante o espiritista, será condenado a muerte. Morirá apedreado, y  será responsable de su propia muerte."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Salmo 107:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Den  gracias al Señor, porque él es bueno; su gran amor perdura para  siempre. Que lo digan los redimidos del Señor, a quienes redimió del  poder del adversario, a quienes reunió de todos los países, de oriente y  de occidente, del norte y del sur. Vagaban perdidos por parajes  desiertos, sin dar con el camino a una ciudad habitable. Hambrientos y  sedientos, la vida se les iba consumiendo. En su angustia clamaron al  Señor, y él los libró de su aflicción. Los llevó por el camino recto  hasta llegar a una ciudad habitable. ¡Que den gracias al Señor por su  gran amor, por sus maravillas en favor de los hombres! ¡Él apaga la sed  del sediento, y sacia con lo mejor al hambriento! Afligidos y  encadenados, habitaban en las más densas tinieblas por haberse rebelado  contra las palabras de Dios, por menospreciar los designios del  Altísimo. Los sometió a trabajos forzados; tropezaban, y no había quien  los ayudara. En su angustia clamaron al Señor, y él los salvó de su  aflicción. Los sacó de las sombras tenebrosas y rompió en pedazos sus  cadenas. ¡Que den gracias al Señor por su gran amor, por sus maravillas  en favor de los hombres! ¡Él hace añicos las puertas de bronce y rompe  en mil pedazos las barras de hierro! Trastornados por su rebeldía,  afligidos por su iniquidad, todo alimento les causaba asco. ¡Llegaron a  las puertas mismas de la muerte! En su angustia clamaron al Señor, y él  los salvó de su aflicción. Envió su palabra para sanarlos, y así los  rescató del sepulcro. ¡Que den gracias al Señor por su gran amor, por  sus maravillas en favor de los hombres! ¡Que ofrezcan sacrificios de  gratitud, y jubilosos proclamen sus obras! Se hicieron a la mar en sus  barcos; para comerciar surcaron las muchas aguas. Allí, en las aguas  profundas, vieron las obras del Señor y sus maravillas. Habló Dios, y se  desató un fuerte viento que tanto encrespó las olas que subían a los  cielos y bajaban al abismo. Ante el peligro, ellos perdieron el coraje.  Como ebrios tropezaban, se tambaleaban; de nada les valía toda su  pericia. En su angustia clamaron al Señor, y él los sacó de su  aflicción. Cambió la tempestad en suave brisa: se sosegaron las olas del  mar. Ante esa calma se alegraron, y Dios los llevó al puerto anhelado.  ¡Que den gracias al Señor por su gran amor, por sus maravillas en favor  de los hombres! ¡Que lo exalten en la asamblea del pueblo! ¡Que lo  alaben en el consejo de los ancianos! Dios convirtió los ríos en  desiertos, los manantiales en tierra seca, los fértiles terrenos en  tierra salitrosa, por la maldad de sus habitantes. Convirtió el desierto  en fuentes de agua, la tierra seca en manantiales; hizo habitar allí a  los hambrientos, y ellos fundaron una ciudad habitable. Sembraron  campos, plantaron viñedos, obtuvieron abundantes cosechas. Dios los  bendijo y se multiplicaron, y no dejó que menguaran sus rebaños. Pero si  merman y son humillados, es por la opresión, la maldad y la aflicción.  Dios desdeña a los nobles y los hace vagar por desiertos sin senderos.  Pero a los necesitados los saca de su miseria, y hace que sus familias  crezcan como rebaños. Los rectos lo verán y se alegrarán, pero todos los  impíos serán acallados. Quien sea sabio, que considere estas cosas y  entienda bien el gran amor del Señor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Proverbios 2:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Hijo  mío, si haces tuyas mis palabras y atesoras mis mandamientos; si tu  oído inclinas hacia la sabiduría y de corazón te entregas a la  inteligencia; si llamas a la inteligencia y pides discernimiento; si la  buscas como a la plata, como a un tesoro escondido, entonces  comprenderás el temor del Señor y hallarás el conocimiento de Dios.  Porque el Señor da la sabiduría; conocimiento y ciencia brotan de sus  labios. Él reserva su ayuda para la gente íntegra y protege a los de  conducta intachable. Él cuida el sendero de los justos y protege el  camino de sus fieles. Entonces comprenderás la justicia y el derecho, la  equidad y todo buen camino; la sabiduría vendrá a tu corazón, y el  conocimiento te endulzará la vida. La discreción te cuidará, la  inteligencia te protegerá. La sabiduría te librará del camino de los  malvados, de los que profieren palabras perversas, de los que se apartan  del camino recto para andar por sendas tenebrosas, de los que se  complacen en hacer lo malo y festejan la perversidad, de los que andan  por caminos torcidos y por sendas extraviadas; te librará de la mujer  ajena, de la extraña de palabras seductoras que, olvidándose de su pacto  con Dios, abandona al compañero de su juventud. Ciertamente su casa  conduce a la muerte; sus sendas llevan al reino de las sombras. El que  se enreda con ella no vuelve jamás, ni alcanza los senderos de la vida.  Así andarás por el camino de los buenos y seguirás la senda de los  justos. Pues los íntegros, los perfectos, habitarán la tierra y  permanecerán en ella. Pero los malvados, los impíos, serán desarraigados  y expulsados de la tierra.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;El Libro de Efesios Capítulo 2 del Nuevo Testamento del Expositor por Jimmy Swaggart:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;LA EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS EFESIOS&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;CAPÍTULO 2&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;(64 d.C.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;VIVO EN CRISTO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Y  DE ella recibisteis vosotros (cobraron vida), que estabais muertos en  vuestros delitos y pecados (depravación total debido a la Caída y pecado  original);&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  2 En los cuales en otro tiempo anduvisteis según el corriente de este  mundo (se refiere al hecho de que las personas que no son redimidas  ponen en órden su comportamiento y viven con arreglos dentro de esta  esfera de transgresiones y pecados), conforme al príncipe de la potestad  del aire (corresponde al hecho de que Satanás encabeza el sistema de  este mundo), el espíritu que ahora obra en los hijos de desobediencia  (el espíritu de Satanás, lo cual cubre a todos los incrédulos, por ello  obrando la desobediencia):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  3 Entre los cuales (los hijos de desobediencia) todos nosotros también  vivimos (estilo de vida) en otro tiempo en los deseos de nuestra carne  (ansias depravadas), haciendo la voluntad de la carne y de los  pensamientos (la mente de las personas que no son redimidas son el  laboratorio de pensamientos pervertidos, impresiones, imaginaciones,  etc.); y éramos por naturaleza hijos de ira, también como los demás. (La  ira de Dios está de modo inalterable en contra del pecado, y la única  solución es la Cruz.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  4 Empero Dios, Que es rico en Misericordia (Su Misericordia nos llega  por medio de la Cruz), por Su mucho Amor con que nos amó (el Amor  demostrado en el Calvario),&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  5 Aun estando nosotros muertos en pecados (se refiere a una condición  en la cual no podemos de ningún modo hacer nada para ayudarnos), nos dio  vida juntamente con Cristo (se nos concede esta nueva vida por nuestra  identificación con Cristo en Su Muerte y Resurrección), (por Gracia sois  salvos;) (La Gracia es hecha posible únicamente por la Cruz, y fluye  sin interrupción cuando siempre hagamos la Cruz el Objeto de nuestra  Fe.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt; 6 Y  juntamente nos resucitó (la Resurrección de Cristo desde la Tumba era  incluso nuestra Resurrección, el significado espiritual es que nos dio  “novedad de vida” [Rom. 6:3-5]), y asimismo nos hizo sentar en los  Cielos (hecho posible por la Cruz) con Cristo Jesús (efectuado todo en  Cristo, y se refiere a la manera cómo lo hizo, que es por la Cruz):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  7 Para mostrar en los siglos venideros (en las edades próximas, una  tras otra, interminable) las abundantes riquezas de Su Gracia (presenta  la edad de oro del Creyente que es siempre futuro, nunca pasado) en Su  bondad para con nosotros en Cristo Jesús. (Dios puede mostrarnos bondad  sólo a través de la Cruz. El Estudiante de la Biblia debe darse cuenta  que la Cruz es la Doctrina más antigua en la Biblia [I Ped. 1:18-20], y  de hecho, es el Fundamento en el cual debe edificarse toda Doctrina.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;LA REDENCIÓN&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  8 Porque por Gracia (la Bondad de Dios) sois salvos por la Fe (Fe en  Cristo, y la Cruz siempre como su Objeto); y esto no de vosotros (nada  de esto es de nosotros, pero todo es de Él): pues es Don de Dios (cada  vez que se usa la palabra “Don,” Dios está refiriéndose a Su Hijo y Su  Obra Sustitutiva en la Cruz, que hace todo esto posible):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  9 No por obras (el hombre no merece la Salvación; independientemente de  lo que haga), para que nadie se gloríe (jactarse en su propia capacidad  y fuerza; sólo se permite jactarse en la Cruz [Gál. 6:14]).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  10 Porque somos hechura Suya (si somos hechura de Dios, nuestra  Salvación no proviene de nosotros mismos), creados en Cristo Jesús para  buenas obras (los resultados de la Salvación y no la causa), las cuales  Dios preparó para que anduviésemos en ellas. (Las “buenas obras” a las  que se refiere el Apóstol tienen que ver con la Fe en Cristo y la Cruz,  lo que permite al Creyente vivir una vida Santa.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;LA UNIDAD&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  11 Por tanto, acordaos que en otro tiempo vosotros los Gentiles en la  carne, que erais llamados Incircuncisión (se refería a los Gentiles que  no estaban en Convenio con Dios; la Circuncisión física bajo la Antigua  Economía era su prueba externa) por la que se llama Circuncisión, hecha  con mano en la carne (dicho por Pablo de esta manera, con respecto a los  Judíos, en contraposición de la Circuncisión del corazón);&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  12 Que en aquel tiempo estabais sin Cristo (describe la antigua  condición de los Gentiles, ellos no tenían conexión alguna con Cristo  antes de la Cruz), alejados de la ciudadanía de Israel, y ajenos a los  Pactos de la Promesa, sin esperanza, y sin Dios en el mundo (todo esto  revela un corazón oscurecido y pervertido; los Gentiles no tenían ningún  conocimiento de Dios en aquel entonces):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  13 Mas ahora en Cristo Jesús (la base de toda la Salvación), vosotros  que en otro tiempo (tiempos pasados) estabais lejos (lejos de la  Salvación), habéis sido hechos cercanos (cerca) por la Sangre de Cristo.  (La Muerte Expiatoria del Sacrificio de Jesucristo transformó las  relaciones de Dios con la humanidad. En Cristo, Dios no reconcilió a una  nación, sino a “un mundo” a Él [II Cor. 5:19].)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  14 Porque Él (Cristo) es nuestra paz (por Cristo y lo que Él hizo en la  Cruz, tenemos la paz con Dios), Que de ambos hizo uno (los Judíos y los  Gentiles), derribando la pared intermedia de separación (entre los  Judíos y los Gentiles);&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  15 Aboliendo en Su carne (corresponde a Su Muerte en la Cruz, por la  cual Él Redimió a la humanidad, lo que también significa que Él no murió  espiritualmente, como algunos afirman) las enemistades (el odio entre  Dios y el hombre, causado por el pecado), la Ley de los Mandamientos en  Ordenanzas (la Ley de Moisés, y más en particular a los Diez  Mandamientos); para edificar en Sí Mismo los dos (los Judíos y los  Gentiles) en un nuevo hombre, haciendo la paz (lo cual nuevamente fue  efectuado por la Cruz);&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  16 Y Él (Cristo) podía reconciliar por la Cruz (es sólo por la  Expiación en que los hombres se hayan reconciliados a Dios) con Dios a  ambos (los Judíos y los Gentiles) en un mismo cuerpo (la Iglesia),  matando en ella las enemistades (quitada la barrera entre Dios y el  hombre pecador):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  17 Y vino y anunció la paz a vosotros que estabais lejos (proclama el  Evangelio que va a los Gentiles), y a los que estaban cerca. (Se refiere  a los Judíos. Es el mismo Mensaje para ambos.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  18 Que por Él (por Cristo) los unos y los otros (los Judíos y los  Gentiles) tenemos entrada por Un mismo Espíritu al Padre. (Si el pecador  pasa por la Cruz, el Espíritu Santo abre la puerta, de lo contrario  pone una tranca [Jn. 10:1].)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  19 Así que (se refiere a la condición actual de los Creyentes) ya no  sois extranjeros ni advenedizos (lo que una vez fueron los Gentiles),  sino ciudadanos junto con los Santos (los Gentiles ya tienen el mismo  acceso que los Judíos, todo debido a la Cruz), y forma parte de la  familia de Dios (una relación progresiva con Dios en Cristo);&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  20 Edificados sobre el Fundamento (la Cruz) de los Apóstoles y Profetas  (los Apóstoles sirven de liderazgo bajo el Nuevo Convenio, y los  Profetas habiendo servido en aquella capacidad bajo el Antiguo Pacto),  siendo la Principal Piedra del Ángulo Jesucristo Mismo (demuestra la  parte del Fundamento que mantiene todo unido; Jesucristo es “la  Principal Piedra del Ángulo” en virtud de lo que Él hizo en la Cruz);&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;    21    En El Cual (Cristo) bien ajustado todo el edificio va creciendo para ser un Templo Santo en el Señor:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  22 En El Cual vosotros también sois juntamente edificados (los Judíos y  los Gentiles), para morada de Dios en el Espíritu. (Todo fue hecho  posible por lo que Jesús hizo en la Cruz.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Primera Corintios Capítulo 13:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Si  hablo en lenguas humanas y angelicales, pero no tengo amor, no soy más  que un metal que resuena o un platillo que hace ruido. Si tengo el don  de profecía y entiendo todos los misterios y poseo todo conocimiento, y  si tengo una fe que logra trasladar montañas, pero me falta el amor, no  soy nada. Si reparto entre los pobres todo lo que poseo, y si entrego mi  cuerpo para que lo consuman las llamas, pero no tengo amor, nada gano  con eso. El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni  jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no  se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la  maldad sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo  cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor jamás se extingue,  mientras que el don de profecía cesará, el de lenguas será silenciado y  el de conocimiento desaparecerá. Porque conocemos y profetizamos de  manera imperfecta; pero cuando llegue lo perfecto, lo imperfecto  desaparecerá. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño,  razonaba como niño; cuando llegué a ser adulto, dejé atrás las cosas de  niño. Ahora vemos de manera indirecta y velada, como en un espejo; pero  entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de manera imperfecta, pero  entonces conoceré tal y como soy conocido. Ahora, pues, permanecen estas  tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor. Pero la más excelente de  ellas es el amor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Hebreos 10:35-12:4&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Así  que no pierdan la confianza, porque ésta será grandemente recompensada.  Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la  voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido. Pues dentro de muy  poco tiempo, "el que ha de venir vendrá, y no tardará. Pero mi justo  vivirá por la fe. Y si se vuelve atrás, no será de mi agrado." Pero  nosotros no somos de los que se vuelven atrás y acaban por perderse,  sino de los que tienen fe y preservan su vida. Ahora bien, la fe es la  garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve. Gracias a  ella fueron aprobados los antiguos. Por la fe entendemos que el universo  fue formado por la palabra de Dios, de modo que lo visible no provino  de lo que se ve. Por la fe Abel ofreció a Dios un sacrificio más  aceptable que el de Caín, por lo cual recibió testimonio de ser justo,  pues Dios aceptó su ofrenda. Y por la fe Abel, a pesar de estar muerto,  habla todavía. Por la fe Enoc fue sacado de este mundo sin experimentar  la muerte; no fue hallado porque Dios se lo llevó, pero antes de ser  llevado recibió testimonio de haber agradado a Dios. En realidad, sin fe  es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios  tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan. Por  la fe Noé, advertido sobre cosas que aún no se veían, con temor  reverente construyó un arca para salvar a su familia. Por esa fe condenó  al mundo y llegó a ser heredero de la justicia que viene por la fe. Por  la fe Abraham, cuando fue llamado para ir a un lugar que más tarde  recibiría como herencia, obedeció y salió sin saber a dónde iba. Por la  fe se radicó como extranjero en la tierra prometida, y habitó en tiendas  de campaña con Isaac y Jacob, herederos también de la misma promesa,  porque esperaba la ciudad de cimientos sólidos, de la cual Dios es  arquitecto y constructor. Por la fe Abraham, a pesar de su avanzada edad  y de que Sara misma era estéril, recibió fuerza para tener hijos,  porque consideró fiel al que le había hecho la promesa. Así que de este  solo hombre, ya en decadencia, nacieron descendientes numerosos como las  estrellas del cielo e incontables como la arena a la orilla del mar.  Todos ellos vivieron por la fe, y murieron sin haber recibido las cosas  prometidas; más bien, las reconocieron a lo lejos, y confesaron que eran  extranjeros y peregrinos en la tierra. Al expresarse así, claramente  dieron a entender que andaban en busca de una patria. Si hubieran estado  pensando en aquella patria de donde habían emigrado, habrían tenido  oportunidad de regresar a ella. Antes bien, anhelaban una patria mejor,  es decir, la celestial. Por lo tanto, Dios no se avergonzó de ser  llamado su Dios, y les preparó una ciudad. Por la fe Abraham, que había  recibido las promesas, fue puesto a prueba y ofreció a Isaac, su hijo  único, a pesar de que Dios le había dicho: "Tu descendencia se  establecerá por medio de Isaac." Consideraba Abraham que Dios tiene  poder hasta para resucitar a los muertos, y así, en sentido figurado,  recobró a Isaac de entre los muertos. Por la fe Isaac bendijo a Jacob y a  Esaú, previendo lo que les esperaba en el futuro. Por la fe Jacob,  cuando estaba a punto de morir, bendijo a cada uno de los hijos de José,  y adoró apoyándose en la punta de su bastón. Por la fe José, al fin de  su vida, se refirió a la salida de los israelitas de Egipto y dio  instrucciones acerca de sus restos mortales. Por la fe Moisés, recién  nacido, fue escondido por sus padres durante tres meses, porque vieron  que era un niño precioso, y no tuvieron miedo del edicto del rey. Por la  fe Moisés, ya adulto, renunció a ser llamado hijo de la hija del  faraón. Prefirió ser maltratado con el pueblo de Dios a disfrutar de los  efímeros placeres del pecado. Consideró que el oprobio por causa del  Mesías era una mayor riqueza que los tesoros de Egipto, porque tenía la  mirada puesta en la recompensa. Por la fe salió de Egipto sin tenerle  miedo a la ira del rey, pues se mantuvo firme como si estuviera viendo  al Invisible. Por la fe celebró la Pascua y el rociamiento de la sangre,  para que el exterminador de los primogénitos no tocara a los de Israel.  Por la fe el pueblo cruzó el Mar Rojo como por tierra seca; pero cuando  los egipcios intentaron cruzarlo, se ahogaron. Por la fe cayeron las  murallas de Jericó, después de haber marchado el pueblo siete días a su  alrededor. Por la fe la prostituta Rahab no murió junto con los  desobedientes, pues había recibido en paz a los espías. ¿Qué más voy a  decir? Me faltaría tiempo para hablar de Gedeón, Barac, Sansón, Jefté,  David, Samuel y los profetas, los cuales por la fe conquistaron reinos,  hicieron justicia y alcanzaron lo prometido; cerraron bocas de leones,  apagaron la furia de las llamas y escaparon del filo de la espada;  sacaron fuerzas de flaqueza; se mostraron valientes en la guerra y  pusieron en fuga a ejércitos extranjeros. Hubo mujeres que por la  resurrección recobraron a sus muertos. Otros, en cambio, fueron muertos a  golpes, pues para alcanzar una mejor resurrección no aceptaron que los  pusieran en libertad. Otros sufrieron la prueba de burlas y azotes, e  incluso de cadenas y cárceles. Fueron apedreados, aserrados por la  mitad, asesinados a filo de espada. Anduvieron fugitivos de aquí para  allá, cubiertos de pieles de oveja y de cabra, pasando necesidades,  afligidos y maltratados. ¡El mundo no merecía gente así! Anduvieron sin  rumbo por desiertos y montañas, por cuevas y cavernas. Aunque todos  obtuvieron un testimonio favorable mediante la fe, ninguno de ellos vio  el cumplimiento de la promesa. Esto sucedió para que ellos no llegaran a  la meta sin nosotros, pues Dios nos había preparado algo mejor. Por  tanto, también nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande  de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del  pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que  tenemos por delante. Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y  perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó  la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está  sentado a la derecha del trono de Dios. Así, pues, consideren a aquel  que perseveró frente a tanta oposición por parte de los pecadores, para  que no se cansen ni pierdan el ánimo. En la lucha que ustedes libran  contra el pecado, todavía no han tenido que resistir hasta derramar su  sangre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Romanos 8:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Por  lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a  Cristo Jesús, los que no vivan según la naturaleza pecaminosa sino según  el Espíritu, pues por medio de él la ley del Espíritu de vida me ha  liberado de la ley del pecado y de la muerte. En efecto, la ley no pudo  liberarnos porque la naturaleza pecaminosa anuló su poder; por eso Dios  envió a su propio Hijo en condición semejante a nuestra condición de  pecadores, para que se ofreciera en sacrificio por el pecado. Así  condenó Dios al pecado en la naturaleza humana, a fin de que las justas  demandas de la ley se cumplieran en nosotros, que no vivimos según la  naturaleza pecaminosa sino según el Espíritu. Los que viven conforme a  la naturaleza pecaminosa fijan la mente en los deseos de tal naturaleza;  en cambio, los que viven conforme al Espíritu fijan la mente en los  deseos del Espíritu. La mentalidad pecaminosa es muerte, mientras que la  mentalidad que proviene del Espíritu es vida y paz. La mentalidad  pecaminosa es enemiga de Dios, pues no se somete a la ley de Dios, ni es  capaz de hacerlo. Los que viven según la naturaleza pecaminosa no  pueden agradar a Dios. Sin embargo, ustedes no viven según la naturaleza  pecaminosa sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios vive  en ustedes. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo.  Pero si Cristo está en ustedes, el cuerpo está muerto a causa del  pecado, pero el Espíritu que está en ustedes es vida a causa de la  justicia. Y si el Espíritu de aquel que levantó a Jesús de entre los  muertos vive en ustedes, el mismo que levantó a Cristo de entre los  muertos también dará vida a sus cuerpos mortales por medio de su  Espíritu, que vive en ustedes. Por tanto, hermanos, tenemos una  obligación, pero no es la de vivir conforme a la naturaleza pecaminosa.  Porque si ustedes viven conforme a ella, morirán; pero si por medio del  Espíritu dan muerte a los malos hábitos del cuerpo, vivirán. Porque  todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Y  ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo,  sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: "¡Abba!  ¡Padre!" El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos  hijos de Dios. Y si somos hijos, somos herederos; herederos de Dios y  coherederos con Cristo, pues si ahora sufrimos con él, también tendremos  parte con él en su gloria. De hecho, considero que en nada se comparan  los sufrimientos actuales con la gloria que habrá de revelarse en  nosotros. La creación aguarda con ansiedad la revelación de los hijos de  Dios, porque fue sometida a la frustración. Esto no sucedió por su  propia voluntad, sino por la del que así lo dispuso. Pero queda la firme  esperanza de que la creación misma ha de ser liberada de la corrupción  que la esclaviza, para así alcanzar la gloriosa libertad de los hijos de  Dios. Sabemos que toda la creación todavía gime a una, como si tuviera  dolores de parto. Y no sólo ella, sino también nosotros mismos, que  tenemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, mientras  aguardamos nuestra adopción como hijos, es decir, la redención de  nuestro cuerpo. Porque en esa esperanza fuimos salvados. Pero la  esperanza que se ve, ya no es esperanza. ¿Quién espera lo que ya tiene?  Pero si esperamos lo que todavía no tenemos, en la espera mostramos  nuestra constancia. Así mismo, en nuestra debilidad el Espíritu acude a  ayudarnos. No sabemos qué pedir, pero el Espíritu mismo intercede por  nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que  examina los corazones, sabe cuál es la intención del Espíritu, porque el  Espíritu intercede por los creyentes conforme a la voluntad de Dios.  Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de  quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito.  Porque a los que Dios conoció de antemano, también los predestinó a ser  transformados según la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito  entre muchos hermanos. A los que predestinó, también los llamó; a los  que llamó, también los justificó; y a los que justificó, también los  glorificó. ¿Qué diremos frente a esto? Si Dios está de nuestra parte,  ¿quién puede estar en contra nuestra? El que no escatimó ni a su propio  Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos  generosamente, junto con él, todas las cosas? ¿Quién acusará a los que  Dios ha escogido? Dios es el que justifica. ¿Quién condenará? Cristo  Jesús es el que murió, e incluso resucitó, y está a la derecha de Dios e  intercede por nosotros. ¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La  tribulación, o la angustia, la persecución, el hambre, la indigencia, el  peligro, o la violencia? Así está escrito: "Por tu causa nos vemos  amenazados de muerte todo el día; nos tratan como a ovejas destinadas al  matadero." Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio  de aquel que nos amó. Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la  vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni  los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la  creación, podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en  Cristo Jesús nuestro Señor.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5797530518096144290-3735302793909372395?l=lecturabiblica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturabiblica.blogspot.com/feeds/3735302793909372395/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5797530518096144290&amp;postID=3735302793909372395' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5797530518096144290/posts/default/3735302793909372395'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5797530518096144290/posts/default/3735302793909372395'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturabiblica.blogspot.com/2012/01/el-25-de-enero-lectura-biblica-diaria.html' title='El 25 de Enero Lectura Bíblica Diaria'/><author><name>Lector Bíblico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14185118781619444932</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_34cSdhYVD0k/R6Q-SKzYeuI/AAAAAAAAAA0/v4kQtsmCrbQ/S220/smiley_026.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXxfinMluuI/AAAAAAAAA88/o3SI6SVjVFQ/s72-c/sky_20887.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5797530518096144290.post-240468370698219588</id><published>2012-01-24T01:50:00.000-06:00</published><updated>2012-01-24T01:51:19.627-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='BibleJesucristoLectura BiblicaReligionCruzCristianismoJesusCrossJesus ChristBiblia'/><title type='text'>El 24 de Enero Lectura Bíblica Diaria</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXrylpNZTfI/AAAAAAAAA80/EvPN1rmiccA/s1600-h/babo-canyon-cliff.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 292px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXrylpNZTfI/AAAAAAAAA80/EvPN1rmiccA/s400/babo-canyon-cliff.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5294811040458558962" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;El 24 de Enero Lectura Bíblica Diaria:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Levítico 15 a 17:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;El  Señor les ordenó a Moisés y a Aarón que les dijeran a los israelitas:  "Si algún hombre tiene un derrame seminal, tal derrame es impuro, lo  mismo que el hombre, ya sea que su órgano sexual emita el flujo o que el  flujo obstruya el órgano. "El flujo causa impureza en los siguientes  casos: "Será impura toda cama donde se acueste el afectado por el flujo,  lo mismo que todo objeto sobre el que se siente. "Todo el que toque la  cama del afectado por el flujo deberá lavarse la ropa y bañarse, y  quedará impuro hasta el anochecer. "Todo el que se siente donde se haya  sentado el afectado por el flujo deberá lavarse la ropa y bañarse, y  quedará impuro hasta el anochecer. "Todo el que toque el cuerpo del  afectado por el flujo deberá lavarse la ropa y bañarse con agua, y  quedará impuro hasta el anochecer. "Si el afectado por el flujo escupe  sobre alguien no contaminado, éste deberá lavarse la ropa y bañarse, y  quedará impuro hasta el anochecer. "Toda montura sobre la que cabalgue  el afectado por el flujo quedará impura. "Todo el que toque algún objeto  que haya estado debajo del afectado por el flujo quedará impuro hasta  el anochecer; el que transporte dicho objeto deberá lavarse la ropa y  bañarse, y quedará impuro hasta el anochecer. "Si el afectado por el  flujo toca a alguien sin haberse lavado las manos con agua, el que fue  tocado deberá lavarse la ropa y bañarse, y quedará impuro hasta el  anochecer. "Si el afectado por el flujo toca alguna vasija de barro, se  romperá la vasija; si toca algún utensilio de madera, éste deberá  lavarse con agua. "Si al afectado le cesa el flujo, deberá esperar siete  días para el rito de su purificación. Se lavará la ropa y se bañará con  agua de manantial, y así quedará puro. Al octavo día tomará dos  tórtolas o dos pichones de paloma, y se presentará ante el Señor, a la  entrada de la Tienda de reunión. Allí entregará las aves al sacerdote,  quien ofrecerá una como sacrificio expiatorio y la otra como  *holocausto. Así, en presencia del Señor, el sacerdote hará propiciación  por el afectado a causa de su flujo. "Cuando un hombre tenga una  eyaculación, deberá bañarse todo el cuerpo, y quedará impuro hasta el  anochecer. Toda ropa o piel sobre la que haya caído semen deberá lavarse  con agua, y quedará impura hasta el anochecer. "Cuando un hombre y una  mujer tengan relaciones sexuales con eyaculación, ambos deberán bañarse,  y quedarán impuros hasta el anochecer. "Cuando a una mujer le llegue su  menstruación, quedará impura durante siete días. "Todo el que la toque  quedará impuro hasta el anochecer. "Todo aquello sobre lo que ella se  acueste mientras dure su período menstrual quedará impuro. "Todo aquello  sobre lo que ella se siente durante su período menstrual quedará  impuro. "Todo el que toque la cama de esa mujer deberá lavarse la ropa y  bañarse, y quedará impuro hasta el anochecer. "Todo el que toque algún  objeto donde ella se haya sentado, deberá lavarse la ropa y bañarse, y  quedará impuro hasta el anochecer. "Si alguien toca algún objeto que  estuvo sobre su cama o en el lugar donde ella se sentó, quedará impuro  hasta el anochecer. "Si un hombre tiene relaciones sexuales con esa  mujer, se contaminará con su menstruación y quedará impuro durante siete  días. Además, toda cama en la que él se acueste quedará también impura.  "Cuando una mujer tenga flujo continuo de sangre fuera de su período  menstrual, o cuando se le prolongue el flujo, quedará impura todo el  tiempo que le dure, como durante su período. "Toda cama en la que se  acueste mientras dure su flujo quedará impura, como durante su período.  "Todo aquello sobre lo que se siente quedará impuro, como durante su  período. "Todo el que toque cualquiera de estos objetos quedará impuro.  Deberá lavarse la ropa y bañarse, y quedará impuro hasta el anochecer.  "Cuando ella sane de su flujo, deberá esperar siete días para el rito de  su purificación. Al octavo día tomará dos tórtolas o dos pichones de  paloma, y los llevará a la entrada de la Tienda de reunión, donde se los  entregará al sacerdote, quien ofrecerá uno como sacrificio expiatorio y  el otro como holocausto. Así, en presencia del Señor, el sacerdote hará  propiciación por ella a causa de su flujo. Üstedes deben mantener  apartados de la impureza a los israelitas. Así evitarán que ellos mueran  por haber contaminado mi santuario, que está en medio de ellos. "Esta  ley se aplicará a quien quede impuro por derrame seminal, a la que tenga  flujo menstrual, al hombre y a la mujer que tenga relaciones sexuales  con eyaculación, y a quien tenga relaciones sexuales con una mujer  impura." El Señor le habló a Moisés después de la muerte de los dos  hijos de Aarón, quienes murieron al acercarse imprudentemente al Señor.  Le dijo el Señor a Moisés: "Dile a tu hermano Aarón que no entre a  cualquier hora en la parte del santuario que está detrás de la cortina,  es decir, delante del propiciatorio que está sobre el arca, no sea que  muera cuando yo aparezca en la nube por encima del propiciatorio. "Aarón  deberá entrar en el santuario con un novillo para el sacrificio  expiatorio y un carnero para el holocausto. Se pondrá la túnica sagrada  de lino y la ropa interior de lino. Se ceñirá con la faja de lino y se  pondrá la tiara de lino. Éstas son las vestiduras sagradas que se pondrá  después de haberse bañado con agua. "De la comunidad de los israelitas,  Aarón tomará dos machos cabríos para el sacrificio expiatorio y un  carnero para el holocausto. Después de que haya ofrecido el novillo del  sacrificio expiatorio como propiciación por él y por su familia, tomará  los dos machos cabríos y los presentará ante el Señor, a la entrada de  la Tienda de reunión. Entonces Aarón echará suertes sobre los dos machos  cabríos, uno para el Señor y otro para soltarlo en el desierto. Aarón  ofrecerá como sacrificio expiatorio el macho cabrío que le tocó al  Señor, pero presentará vivo ante el Señor, como propiciación, el macho  cabrío que soltará en el desierto; es decir, lo enviará a Azazel. "Aarón  presentará el novillo para su propio sacrificio expiatorio, y hará  propiciación por él y por su familia. Degollará el novillo para su  propio sacrificio expiatorio; luego tomará del altar que está ante el  Señor un incensario lleno de brasas, junto con dos puñados llenos de  incienso aromático en polvo, y los llevará tras la cortina; colocará  entonces el incienso sobre el fuego, en presencia del Señor, para que la  nube de incienso cubra el propiciatorio que está sobre el arca del  pacto. De esa manera Aarón no morirá. Después tomará un poco de la  sangre del novillo y la rociará con su dedo al costado oriental del  propiciatorio; la rociará delante del propiciatorio siete veces. "Luego  degollará el macho cabrío del sacrificio expiatorio en favor del pueblo.  Llevará su sangre detrás de la cortina, y hará con esa sangre lo mismo  que hizo con la del novillo: la rociará sobre y delante del  propiciatorio. Así hará propiciación por el santuario para purificarlo  de las impurezas y transgresiones de los israelitas, cualesquiera que  hayan sido sus pecados. Hará lo mismo por la Tienda de reunión, que está  entre ellos en medio de sus impurezas. Nadie deberá estar en la Tienda  de reunión desde el momento en que Aarón entre para hacer propiciación  en el santuario hasta que salga, es decir, mientras esté haciendo  propiciación por sí mismo, por su familia y por toda la asamblea de  Israel. "Aarón saldrá luego para hacer propiciación por el altar que  está delante del Señor. Tomará sangre del novillo y del macho cabrío, y  la untará sobre cada uno de los cuernos del altar, y con el dedo rociará  con sangre el altar siete veces. Así lo santificará y lo purificará de  las impurezas de los israelitas. "Cuando Aarón haya terminado de hacer  propiciación por el santuario, la Tienda de reunión y el altar,  presentará el macho cabrío vivo, y le impondrá las manos sobre la  cabeza. Confesará entonces todas las iniquidades y transgresiones de los  israelitas, cualesquiera que hayan sido sus pecados. Así el macho  cabrío cargará con ellos, y será enviado al desierto por medio de un  hombre designado para esto. El hombre soltará en el desierto al macho  cabrío, y éste se llevará a tierra árida todas las iniquidades. "Entonces  Aarón entrará en la Tienda de reunión, se quitará los vestidos de lino  que se puso antes de entrar en el santuario, y allí los dejará. Se  bañará con agua en un lugar santo y se volverá a vestir. Después saldrá y  ofrecerá su propio holocausto y el del pueblo. Así hará propiciación  por sí mismo y por el pueblo. Además, quemará sobre el altar la grasa  del sacrificio expiatorio. "El encargado de soltar el macho cabrío en el  desierto deberá lavarse la ropa y bañarse con agua. Sólo después de  hacer esto podrá volver al campamento. "El novillo del sacrificio  expiatorio y el macho cabrío del sacrificio expiatorio, cuya sangre se  llevó para hacer propiciación por el santuario, se sacarán del  campamento, y la piel, la carne y el excremento se quemarán. El que les  prenda fuego deberá lavarse la ropa y bañarse. Sólo después de hacer  esto podrá volver al campamento. "Éste será para ustedes un estatuto  perpetuo, tanto para el nativo como para el extranjero: El día diez del  mes séptimo ayunarán y no realizarán ningún tipo de trabajo. En dicho  día se hará propiciación por ustedes para purificarlos, y delante del  Señor serán purificados de todos sus pecados. Será para ustedes un día  de completo reposo, en el cual ayunarán. Es un estatuto perpetuo. "La  propiciación la realizará el sacerdote que haya sido ungido y ordenado  como sucesor de su padre. Se pondrá las vestiduras sagradas de lino, y  hará propiciación por el lugar santísimo, por la Tienda de reunión y por  el altar. También hará propiciación por los sacerdotes y por toda la  comunidad allí reunida. "Éste les será un estatuto perpetuo: Una vez al  año se deberá hacer propiciación por todos los israelitas a causa de  todos sus pecados." Y se hizo tal como el Señor se lo había mandado a  Moisés. El Señor le ordenó a Moisés que les dijera a Aarón y a sus  hijos, y a todos los israelitas: "Esto es lo que ha mandado el Señor:  "Cuando algún israelita sacrifique una res, un cordero o una cabra  dentro o fuera del campamento, será considerado culpable de haber  derramado sangre si no lleva el animal a la entrada de la Tienda de  reunión y lo presenta como ofrenda al Señor ante su santuario. Por lo  tanto, ese israelita será eliminado de su pueblo. El propósito de este  mandamiento es que los israelitas lleven al Señor los sacrificios que  suelen hacer en el campo. Deberán llevarlos al sacerdote, a la entrada  de la Tienda de reunión, y ofrecérselos al Señor como sacrificios de  comunión. El sacerdote derramará la sangre sobre el altar del Señor, a  la entrada de la Tienda de reunión, y quemará la grasa como aroma grato  al Señor. Y nunca más volverán a ofrecer ningún sacrificio a sus ídolos  que tienen forma de machos cabríos, con los que se han prostituido. Éste  es un estatuto perpetuo para ellos y para sus descendientes. "Cuando  algún israelita o extranjero que viva entre ustedes ofrezca un  *holocausto o sacrificio y no lo lleve a la entrada de la Tienda de  reunión para ofrecerlo al Señor, el tal será eliminado de su pueblo.  "Cuando algún israelita o extranjero que viva entre ustedes coma  cualquier clase de sangre, yo me pondré en su contra y lo eliminaré de  su pueblo. Porque la vida de toda criatura está en la sangre. Yo mismo  se la he dado a ustedes sobre el altar, para que hagan propiciación por  ustedes mismos, ya que la propiciación se hace por medio de la sangre.  Por eso les digo: Ninguno de ustedes deberá comer sangre, ni tampoco  deberá comerla el extranjero que viva entre ustedes. "Cuando un  israelita o algún extranjero que viva entre ustedes cace algún animal o  ave que sea lícito comer, le extraerá la sangre y la cubrirá con tierra,  pues la vida de toda criatura está en su sangre. Por eso les he dicho:  No coman la sangre de ninguna criatura, porque la vida de toda criatura  está en la sangre; cualquiera que la coma será eliminado. "Todo nativo o  extranjero que coma la carne de un animal que las fieras hayan matado o  despedazado, deberá lavarse la ropa y bañarse con agua, y quedará  impuro hasta el anochecer; después de eso quedará puro. Pero si no se  lava la ropa ni se baña, sufrirá las consecuencias de su pecado."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Salmo 106:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;¡Aleluya!  ¡Alabado sea el Señor! Den gracias al Señor, porque él es bueno; su  gran amor perdura para siempre. ¿Quién puede proclamar las proezas del  Señor, o expresar toda su alabanza? Dichosos los que practican la  justicia y hacen siempre lo que es justo. Recuérdame, Señor, cuando te  compadezcas de tu pueblo; ven en mi ayuda el día de tu salvación. Hazme  disfrutar del bienestar de tus escogidos, participar de la alegría de tu  pueblo y expresar mis alabanzas con tu heredad. Hemos pecado, lo mismo  que nuestros padres; hemos hecho lo malo y actuado con iniquidad. Cuando  nuestros padres estaban en Egipto, no tomaron en cuenta tus maravillas;  no tuvieron presente tu bondad infinita y se rebelaron junto al mar, el  Mar Rojo. Pero Dios los salvó, haciendo honor a su nombre, para mostrar  su gran poder. Reprendió al Mar Rojo, y éste quedó seco; los condujo  por las profundidades del mar como si cruzaran el desierto. Los salvó  del poder de sus enemigos, del poder de quienes los odiaban. Las aguas  envolvieron a sus adversarios, y ninguno de éstos quedó con vida.  Entonces ellos creyeron en sus promesas y le entonaron alabanzas. Pero  muy pronto olvidaron sus acciones y no esperaron a conocer sus planes.  En el desierto cedieron a sus propios deseos; en los páramos pusieron a  prueba a Dios. Y él les dio lo que pidieron, pero les envió una  enfermedad devastadora. En el campamento tuvieron envidia de Moisés y de  Aarón, el que estaba consagrado al Señor. Se abrió la tierra y se tragó  a Datán; sepultó a los seguidores de Abirán. Un fuego devoró a esa  pandilla; las llamas consumieron a los impíos. En Horeb hicieron un  becerro; se postraron ante un ídolo de fundición. Cambiaron al que era  su motivo de orgullo por la imagen de un toro que come hierba. Se  olvidaron del Dios que los salvó y que había hecho grandes cosas en  Egipto: milagros en la tierra de Cam y portentos junto al Mar Rojo. Dios  amenazó con destruirlos, pero no lo hizo por Moisés, su escogido, que  se puso ante él en la brecha e impidió que su ira los destruyera.  Menospreciaron esa bella tierra; no creyeron en la promesa de Dios.  Refunfuñaron en sus tiendas de campaña y no obedecieron al Señor. Por  tanto, él levantó su mano contra ellos para hacerlos caer en el  desierto, para hacer caer a sus descendientes entre las naciones y  dispersarlos por todos los países. Se sometieron al yugo de Baal Peor y  comieron de las ofrendas a ídolos sin vida. Provocaron al Señor con sus  malvadas acciones, y les sobrevino una plaga. Pero Finés se levantó e  hizo justicia, y la plaga se detuvo. Esto se le acreditó como un acto de  justicia para siempre, por todas las generaciones. Junto a las aguas de  Meribá hicieron enojar al Señor, y a Moisés le fue mal por culpa de  ellos, pues lo sacaron de quicio y él habló sin pensar lo que decía. No  destruyeron a los pueblos que el Señor les había señalado, sino que se  mezclaron con los paganos y adoptaron sus costumbres. Rindieron culto a  sus ídolos, y se les volvieron una trampa. Ofrecieron a sus hijos y a  sus hijas como sacrificio a esos demonios. Derramaron sangre inocente,  la sangre de sus hijos y sus hijas. Al ofrecerlos en sacrificio a los  ídolos de Canaán, su sangre derramada profanó la tierra. Tales hechos  los contaminaron; tales acciones los corrompieron. La ira del Señor se  encendió contra su pueblo; su heredad le resultó aborrecible. Por eso  los entregó a los paganos, y fueron dominados por quienes los odiaban.  Sus enemigos los oprimieron, los sometieron a su poder. Muchas veces  Dios los libró; pero ellos, empeñados en su rebeldía, se hundieron en la  maldad. Al verlos Dios angustiados, y al escuchar su clamor, se acordó  del pacto que había hecho con ellos y por su gran amor les tuvo  compasión. Hizo que todos sus opresores también se apiadaran de ellos.  Sálvanos, Señor, Dios nuestro; vuelve a reunirnos de entre las naciones,  para que demos gracias a tu santo nombre y orgullosos te alabemos.  ¡Bendito sea el Señor, el Dios de Israel, eternamente y para siempre!  ¡Que todo el pueblo diga: " Amén y amén."! ¡Aleluya! ¡Alabado sea el  Señor!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Proverbios 1:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Proverbios  de Salomón hijo de David, rey de Israel: para adquirir sabiduría y  disciplina; para discernir palabras de inteligencia; para recibir la  corrección que dan la prudencia, la rectitud, la justicia y la equidad;  para infundir sagacidad en los inexpertos, conocimiento y discreción en  los jóvenes. Escuche esto el sabio, y aumente su saber; reciba dirección  el entendido, para discernir el proverbio y la parábola, los dichos de  los sabios y sus enigmas. El temor del Señor es el principio del  conocimiento; los necios desprecian la sabiduría y la disciplina. Hijo  mío, escucha las correcciones de tu padre y no abandones las enseñanzas  de tu madre. Adornarán tu cabeza como una diadema; adornarán tu cuello  como un collar. Hijo mío, si los pecadores quieren engañarte, no vayas  con ellos. Éstos te dirán: "¡Ven con nosotros! y démonos el gusto de  matar a algún incauto; traguémonos a alguien vivo, como se traga el  sepulcro a la gente; devorémoslo entero, como devora la fosa a los  muertos. Obtendremos toda clase de riquezas; con el botín llenaremos  nuestras casas. Comparte tu suerte con nosotros, y compartiremos contigo  lo que obtengamos." ¡Pero no te dejes llevar por ellos, hijo mío!  ¡Apártate de sus senderos! Pues corren presurosos a hacer lo malo;  ¡tienen prisa por derramar sangre! De nada sirve tender la red a la  vista de todos los pájaros, pero aquéllos acechan su propia vida y  acabarán por destruirse a sí mismos. Así terminan los que van tras  ganancias mal habidas; por éstas perderán la vida. Clama la sabiduría en  las calles; en los lugares públicos levanta su voz. Clama en las  esquinas de calles transitadas; a la entrada de la ciudad razona:  "¿Hasta cuándo, muchachos inexpertos, seguirán aferrados a su  inexperiencia? ¿Hasta cuándo, ustedes los insolentes, se complacerán en  su insolencia? ¿Hasta cuándo, ustedes los necios, aborrecerán el  conocimiento? Respondan a mis reprensiones, y yo les abriré mi corazón;  les daré a conocer mis pensamientos. Como ustedes no me atendieron  cuando los llamé, ni me hicieron caso cuando les tendí la mano, sino que  rechazaron todos mis consejos y no acataron mis reprensiones, ahora yo  me burlaré de ustedes cuando caigan en desgracia. cuando les sobrevenga  el miedo, cuando el miedo les sobrevenga como una tormenta y la  desgracia los arrastre como un torbellino. "Entonces me llamarán, pero  no les responderé; me buscarán, pero no me encontrarán. Por cuanto  aborrecieron el conocimiento y no quisieron temer al Señor; por cuanto  no siguieron mis consejos, sino que rechazaron mis reprensiones,  cosecharán el fruto de su conducta, se hartarán con sus propias  intrigas; ¡su descarrío e inexperiencia los destruirán, su complacencia y  necedad los aniquilarán! Pero el que me obedezca vivirá tranquilo,  sosegado y sin temor del mal."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;El Libro de Efesios Capítulo 1 del Nuevo Testamento del Expositor por Jimmy Swaggart:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;LA EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS EFESIOS&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;CAPÍTULO 1&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;(64 d.C.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;INTRODUCCIÓN&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;PABLO,  Apóstol de Jesucristo (el Apóstol se presenta como líder de facto de la  Iglesia, y es así por el Mensaje especial que lleva; el mensaje de  Pablo era acerca de la Gracia) por la Voluntad de Dios (el Fundamento  del Llamado de Pablo), a los Santos (lo que llega a ser instantáneamente  al aceptar a Cristo) y Fieles en Cristo Jesús (siempre Fiel en hacer de  la Cruz el Objeto de su Fe) que están en Éfeso (a aquellos Santos y a  todos los demás también, y por todas las épocas):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  2 Gracia sea a vosotros, y paz (que nos viene por medio de la Cruz), de  Dios Padre nuestro (un privilegio de proporciones indecibles), y del  Señor Jesucristo (proclama al Salvador en asociación con el Padre).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;LAS BENDICIONES&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;ESPIRITUALES&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  3 Bendito el Dios (siempre hemos de bendecir al Señor por lo que Él ha  hecho por nosotros) y Padre del Señor nuestro Jesucristo (Dios es el  Padre de Cristo, según Cristo es visto en Su Humanidad), El Cual nos  bendijo con toda bendición espiritual (todo beneficio de la Expiación)  en lugares Celestiales en Cristo (la Bendición Divina tiene su base y  razón en Cristo, es nuestra en virtud de que estamos“en Él,” porque fue  efectuado en la Cruz):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  4 Según nos escogió en Él (no se refiere a la persona escogida, sino  más bien al propósito por el cual la persona fue escogida) antes de la  fundación del mundo (el Creador, al formular sus planes para el mundo,  tenía presente el propósito de la Gracia Redentora), para que fuésemos  Santos y sin mancha delante de Él en Amor (el propósito del “escogido”):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  5 Habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos (no se refiere al  individuo que fue predestinado en cuanto si será salvo o perdido, sino  más bien la manera por la cual llega a ser un Hijo de Dios) por  Jesucristo a Sí Mismo (por medio de la Cruz), según el puro afecto de Su  Voluntad (es un acto de soberanía, pero un acto basado en amor),&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  6 Para alabanza de la Gloria de Su Gracia (la razón definitiva), con la  cual nos hizo aceptos (hecho posible por la Cruz) en el Amado (en  Cristo).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  7 En El Cual (en Cristo) tenemos Redención por Su Sangre (la Sangre  derramada del Hijo de Dios en la Cruz es el precio de la Redención), la  remisión de pecados (una remisión de su castigo), por las riquezas de Su  Gracia (las riquezas de aquella Gracia nos dio la Cruz);&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  8 Que Él sobreabundó en nosotros (se refiere a la Gracia de Dios que es  manifestada hacia nosotros en superabundancia, de nuevo, hecho posible  por la Cruz) en toda sabiduría (perspicacia) e inteligencia (para  resolver los problemas de cada momento de la vida);&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  9 Descubriéndonos el misterio de Su Voluntad (se refiere a los  propósitos secretos y consejos que Dios tiene por intención de cumplirse  en Su Reino), según Su beneplácito (extendido a los Creyentes), que se  había propuesto en Sí Mismo (que se originó en Su Propia Mente):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  10 De reunir todas las cosas (la misma corresponde a un plan bien  ordenado), en la dispensación del cumplimiento de los tiempos (la  Expiación no sólo se trató acerca de la Caída del hombre, sino también  de la revolución de Lucifer), así las que están en los Cielos (donde  comenzó la revolución de Lucifer), como las que están en la Tierra (la  Caída del hombre); aun en Cristo (hecho posible por lo que Cristo hizo  en la Cruz):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  11 En Él (Cristo) digo, en Quien asimismo tuvimos herencia (los mejores  Textos Griegos dicen, “nosotros fuimos designados como patrimonio”; por  eso, los Santos son el Patrimonio de Dios, Su Posesión a través de la  Obra de Cristo en la Cruz), habiendo sido predestinados conforme al  propósito de Él (pertenece a la herencia que es predestinada, no el  individuo quien obtendría la herencia) Quien hace todas las cosas según  el Consejo de Su Propia Voluntad (por lo tanto, es perfecta):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  12 Para que seamos para alabanza de Su Gloria (declara lo que está  garantizado a ser, no lo que se espera ser), nosotros que antes  esperamos en Cristo. (Lograremos todo esto cuando confiemos primero en  Cristo, lo que quiere decir aceptando lo que Él hizo por nosotros en la  Cruz.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  13 En El Cual (Cristo) esperasteis también vosotros, que escuchasteis la  Palabra de Verdad (corresponde al Mensaje de la Cruz [I Cor. 1:18]), el  Evangelio de vuestra Salvación (las Buenas Nuevas provistas por la  Cruz): en El Cual (Cristo) también desde que creísteis (creyeron en lo  que Cristo hizo por nosotros en la Cruz), fuisteis sellados con el  Espíritu Santo de la Promesa (hecho posible por la Cruz),&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  14 Que es las arras (adelanto inicial) de nuestra herencia (pero con la  garantía que la recibiremos en la Resurrección), para la Redención de  la posesión adquirida (comprado por la Sangre de Cristo, y será  completamente cumplido en la Resurrección) para alabanza de Su Gloria.  (Se refiere a lo que Dios ha hecho y hará, que es una victoria de  proporciones asombrantes.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;ORACIÓN&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  15 Por lo cual también yo, habiendo oído de vuestra Fe en el Señor  Jesús (la Fe en el Señor Jesús que se ejerce día a día en la vida  cotidiana), y amor para con todos los Santos (son sólo aquellos que no  dependen de la Obra Terminada de la Cruz, quienes carecen del amor),&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  16 No ceso de dar gracias por vosotros (se usó unas veintitrés veces de  una u otra forma en las Epístolas de Pablo), haciendo memoria de  vosotros en mis oraciones (una práctica del Apóstol ― su vida de oración  intercesora);&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  17 Que el Dios del Señor nuestro Jesucristo, el Padre de Gloria  (nuestro Señor en Su Humanidad era adorador y obediente a Dios el  Padre), os dé Espíritu de Sabiduría y Revelación para Su conocimiento  (el conocimiento de Cristo, que recibimos por la Palabra, le permite al  Espíritu Santo aumentar nuestra “Sabiduría y Revelación”):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  18 Alumbrando los ojos de vuestro entendimiento (debiera traducirse,  “los ojos de su corazón habiendo sido ilustrados con el resultado  presente de que están en un estado de iluminación”); para que sepáis  cuál sea la esperanza de Su vocación (en cierto modo, indica lo que  realmente es la esperanza), y cuáles sean las riquezas de la gloria de  Su herencia en los Santos (ya no se refiere a la herencia del Santo,  sino la herencia de Dios; los Santos son aquella herencia),&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  19 Y cuál aquella supereminente grandeza de Su poder para con nosotros  los que creemos (poder para vivir una vida Santa; quienes creen en  Cristo y lo que Él hizo en la Cruz), por la operación del poder de Su  fortaleza (obra a nuestro favor según nuestra Fe en la Obra Terminada de  Cristo, y por ningún otro medio),&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  20 La Cual (Dios el Padre) obró en Cristo, resucitándole de los muertos  (lo que Él hizo por el Poder del Espíritu Santo), y colocándole a Su  Diestra en los Cielos (lugar supremo de honor, dignidad y autoridad, y  significa que el Sacrificio de Cristo fue aceptado totalmente),&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  21 Sobre todo principado, y autoridad, y poder, y dominio (posición  exaltada de Cristo), y todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo,  mas aun en el venidero (se Le ha dado a Cristo esta posición exaltada, y  la retendrá para siempre, debido a la Cruz):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  22 Y sometió todas las cosas debajo de Sus Pies (en ello Él cumple el  destino por el cual fue creado el hombre en el principio), y lo dio por  Cabeza sobre todas las cosas a la Iglesia (Él es la autoridad absoluta y  final, debido a la Cruz),&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  23 La cual es Su Cuerpo (la Fuente de Vida de la Iglesia está en Él,  apoyada y dirigida por Su Poder, además es el instrumento por el cual Él  obra), la plenitud de Aquél que lo llena todo en todo. (Puesto que  Cristo era el Verdadero Israel y es el Verdadero Hombre, Él es también  la Verdadera Iglesia.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Primera Corintios Capítulo 13:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Si  hablo en lenguas humanas y angelicales, pero no tengo amor, no soy más  que un metal que resuena o un platillo que hace ruido. Si tengo el don  de profecía y entiendo todos los misterios y poseo todo conocimiento, y  si tengo una fe que logra trasladar montañas, pero me falta el amor, no  soy nada. Si reparto entre los pobres todo lo que poseo, y si entrego mi  cuerpo para que lo consuman las llamas, pero no tengo amor, nada gano  con eso. El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni  jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no  se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la  maldad sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo  cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor jamás se extingue,  mientras que el don de profecía cesará, el de lenguas será silenciado y  el de conocimiento desaparecerá. Porque conocemos y profetizamos de  manera imperfecta; pero cuando llegue lo perfecto, lo imperfecto  desaparecerá. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño,  razonaba como niño; cuando llegué a ser adulto, dejé atrás las cosas de  niño. Ahora vemos de manera indirecta y velada, como en un espejo; pero  entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de manera imperfecta, pero  entonces conoceré tal y como soy conocido. Ahora, pues, permanecen estas  tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor. Pero la más excelente de  ellas es el amor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Hebreos 10:35-12:4&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Así  que no pierdan la confianza, porque ésta será grandemente recompensada.  Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la  voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido. Pues dentro de muy  poco tiempo, "el que ha de venir vendrá, y no tardará. Pero mi justo  vivirá por la fe. Y si se vuelve atrás, no será de mi agrado." Pero  nosotros no somos de los que se vuelven atrás y acaban por perderse,  sino de los que tienen fe y preservan su vida. Ahora bien, la fe es la  garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve. Gracias a  ella fueron aprobados los antiguos. Por la fe entendemos que el universo  fue formado por la palabra de Dios, de modo que lo visible no provino  de lo que se ve. Por la fe Abel ofreció a Dios un sacrificio más  aceptable que el de Caín, por lo cual recibió testimonio de ser justo,  pues Dios aceptó su ofrenda. Y por la fe Abel, a pesar de estar muerto,  habla todavía. Por la fe Enoc fue sacado de este mundo sin experimentar  la muerte; no fue hallado porque Dios se lo llevó, pero antes de ser  llevado recibió testimonio de haber agradado a Dios. En realidad, sin fe  es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios  tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan. Por  la fe Noé, advertido sobre cosas que aún no se veían, con temor  reverente construyó un arca para salvar a su familia. Por esa fe condenó  al mundo y llegó a ser heredero de la justicia que viene por la fe. Por  la fe Abraham, cuando fue llamado para ir a un lugar que más tarde  recibiría como herencia, obedeció y salió sin saber a dónde iba. Por la  fe se radicó como extranjero en la tierra prometida, y habitó en tiendas  de campaña con Isaac y Jacob, herederos también de la misma promesa,  porque esperaba la ciudad de cimientos sólidos, de la cual Dios es  arquitecto y constructor. Por la fe Abraham, a pesar de su avanzada edad  y de que Sara misma era estéril, recibió fuerza para tener hijos,  porque consideró fiel al que le había hecho la promesa. Así que de este  solo hombre, ya en decadencia, nacieron descendientes numerosos como las  estrellas del cielo e incontables como la arena a la orilla del mar.  Todos ellos vivieron por la fe, y murieron sin haber recibido las cosas  prometidas; más bien, las reconocieron a lo lejos, y confesaron que eran  extranjeros y peregrinos en la tierra. Al expresarse así, claramente  dieron a entender que andaban en busca de una patria. Si hubieran estado  pensando en aquella patria de donde habían emigrado, habrían tenido  oportunidad de regresar a ella. Antes bien, anhelaban una patria mejor,  es decir, la celestial. Por lo tanto, Dios no se avergonzó de ser  llamado su Dios, y les preparó una ciudad. Por la fe Abraham, que había  recibido las promesas, fue puesto a prueba y ofreció a Isaac, su hijo  único, a pesar de que Dios le había dicho: "Tu descendencia se  establecerá por medio de Isaac." Consideraba Abraham que Dios tiene  poder hasta para resucitar a los muertos, y así, en sentido figurado,  recobró a Isaac de entre los muertos. Por la fe Isaac bendijo a Jacob y a  Esaú, previendo lo que les esperaba en el futuro. Por la fe Jacob,  cuando estaba a punto de morir, bendijo a cada uno de los hijos de José,  y adoró apoyándose en la punta de su bastón. Por la fe José, al fin de  su vida, se refirió a la salida de los israelitas de Egipto y dio  instrucciones acerca de sus restos mortales. Por la fe Moisés, recién  nacido, fue escondido por sus padres durante tres meses, porque vieron  que era un niño precioso, y no tuvieron miedo del edicto del rey. Por la  fe Moisés, ya adulto, renunció a ser llamado hijo de la hija del  faraón. Prefirió ser maltratado con el pueblo de Dios a disfrutar de los  efímeros placeres del pecado. Consideró que el oprobio por causa del  Mesías era una mayor riqueza que los tesoros de Egipto, porque tenía la  mirada puesta en la recompensa. Por la fe salió de Egipto sin tenerle  miedo a la ira del rey, pues se mantuvo firme como si estuviera viendo  al Invisible. Por la fe celebró la Pascua y el rociamiento de la sangre,  para que el exterminador de los primogénitos no tocara a los de Israel.  Por la fe el pueblo cruzó el Mar Rojo como por tierra seca; pero cuando  los egipcios intentaron cruzarlo, se ahogaron. Por la fe cayeron las  murallas de Jericó, después de haber marchado el pueblo siete días a su  alrededor. Por la fe la prostituta Rahab no murió junto con los  desobedientes, pues había recibido en paz a los espías. ¿Qué más voy a  decir? Me faltaría tiempo para hablar de Gedeón, Barac, Sansón, Jefté,  David, Samuel y los profetas, los cuales por la fe conquistaron reinos,  hicieron justicia y alcanzaron lo prometido; cerraron bocas de leones,  apagaron la furia de las llamas y escaparon del filo de la espada;  sacaron fuerzas de flaqueza; se mostraron valientes en la guerra y  pusieron en fuga a ejércitos extranjeros. Hubo mujeres que por la  resurrección recobraron a sus muertos. Otros, en cambio, fueron muertos a  golpes, pues para alcanzar una mejor resurrección no aceptaron que los  pusieran en libertad. Otros sufrieron la prueba de burlas y azotes, e  incluso de cadenas y cárceles. Fueron apedreados, aserrados por la  mitad, asesinados a filo de espada. Anduvieron fugitivos de aquí para  allá, cubiertos de pieles de oveja y de cabra, pasando necesidades,  afligidos y maltratados. ¡El mundo no merecía gente así! Anduvieron sin  rumbo por desiertos y montañas, por cuevas y cavernas. Aunque todos  obtuvieron un testimonio favorable mediante la fe, ninguno de ellos vio  el cumplimiento de la promesa. Esto sucedió para que ellos no llegaran a  la meta sin nosotros, pues Dios nos había preparado algo mejor. Por  tanto, también nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande  de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del  pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que  tenemos por delante. Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y  perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó  la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está  sentado a la derecha del trono de Dios. Así, pues, consideren a aquel  que perseveró frente a tanta oposición por parte de los pecadores, para  que no se cansen ni pierdan el ánimo. En la lucha que ustedes libran  contra el pecado, todavía no han tenido que resistir hasta derramar su  sangre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Romanos 8:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Por  lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a  Cristo Jesús, los que no vivan según la naturaleza pecaminosa sino según  el Espíritu, pues por medio de él la ley del Espíritu de vida me ha  liberado de la ley del pecado y de la muerte. En efecto, la ley no pudo  liberarnos porque la naturaleza pecaminosa anuló su poder; por eso Dios  envió a su propio Hijo en condición semejante a nuestra condición de  pecadores, para que se ofreciera en sacrificio por el pecado. Así  condenó Dios al pecado en la naturaleza humana, a fin de que las justas  demandas de la ley se cumplieran en nosotros, que no vivimos según la  naturaleza pecaminosa sino según el Espíritu. Los que viven conforme a  la naturaleza pecaminosa fijan la mente en los deseos de tal naturaleza;  en cambio, los que viven conforme al Espíritu fijan la mente en los  deseos del Espíritu. La mentalidad pecaminosa es muerte, mientras que la  mentalidad que proviene del Espíritu es vida y paz. La mentalidad  pecaminosa es enemiga de Dios, pues no se somete a la ley de Dios, ni es  capaz de hacerlo. Los que viven según la naturaleza pecaminosa no  pueden agradar a Dios. Sin embargo, ustedes no viven según la naturaleza  pecaminosa sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios vive  en ustedes. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo.  Pero si Cristo está en ustedes, el cuerpo está muerto a causa del  pecado, pero el Espíritu que está en ustedes es vida a causa de la  justicia. Y si el Espíritu de aquel que levantó a Jesús de entre los  muertos vive en ustedes, el mismo que levantó a Cristo de entre los  muertos también dará vida a sus cuerpos mortales por medio de su  Espíritu, que vive en ustedes. Por tanto, hermanos, tenemos una  obligación, pero no es la de vivir conforme a la naturaleza pecaminosa.  Porque si ustedes viven conforme a ella, morirán; pero si por medio del  Espíritu dan muerte a los malos hábitos del cuerpo, vivirán. Porque  todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Y  ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo,  sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: "¡Abba!  ¡Padre!" El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos  hijos de Dios. Y si somos hijos, somos herederos; herederos de Dios y  coherederos con Cristo, pues si ahora sufrimos con él, también tendremos  parte con él en su gloria. De hecho, considero que en nada se comparan  los sufrimientos actuales con la gloria que habrá de revelarse en  nosotros. La creación aguarda con ansiedad la revelación de los hijos de  Dios, porque fue sometida a la frustración. Esto no sucedió por su  propia voluntad, sino por la del que así lo dispuso. Pero queda la firme  esperanza de que la creación misma ha de ser liberada de la corrupción  que la esclaviza, para así alcanzar la gloriosa libertad de los hijos de  Dios. Sabemos que toda la creación todavía gime a una, como si tuviera  dolores de parto. Y no sólo ella, sino también nosotros mismos, que  tenemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, mientras  aguardamos nuestra adopción como hijos, es decir, la redención de  nuestro cuerpo. Porque en esa esperanza fuimos salvados. Pero la  esperanza que se ve, ya no es esperanza. ¿Quién espera lo que ya tiene?  Pero si esperamos lo que todavía no tenemos, en la espera mostramos  nuestra constancia. Así mismo, en nuestra debilidad el Espíritu acude a  ayudarnos. No sabemos qué pedir, pero el Espíritu mismo intercede por  nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que  examina los corazones, sabe cuál es la intención del Espíritu, porque el  Espíritu intercede por los creyentes conforme a la voluntad de Dios.  Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de  quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito.  Porque a los que Dios conoció de antemano, también los predestinó a ser  transformados según la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito  entre muchos hermanos. A los que predestinó, también los llamó; a los  que llamó, también los justificó; y a los que justificó, también los  glorificó. ¿Qué diremos frente a esto? Si Dios está de nuestra parte,  ¿quién puede estar en contra nuestra? El que no escatimó ni a su propio  Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos  generosamente, junto con él, todas las cosas? ¿Quién acusará a los que  Dios ha escogido? Dios es el que justifica. ¿Quién condenará? Cristo  Jesús es el que murió, e incluso resucitó, y está a la derecha de Dios e  intercede por nosotros. ¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La  tribulación, o la angustia, la persecución, el hambre, la indigencia, el  peligro, o la violencia? Así está escrito: "Por tu causa nos vemos  amenazados de muerte todo el día; nos tratan como a ovejas destinadas al  matadero." Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio  de aquel que nos amó. Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la  vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni  los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la  creación, podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en  Cristo Jesús nuestro Señor.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5797530518096144290-240468370698219588?l=lecturabiblica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturabiblica.blogspot.com/feeds/240468370698219588/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5797530518096144290&amp;postID=240468370698219588' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5797530518096144290/posts/default/240468370698219588'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5797530518096144290/posts/default/240468370698219588'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturabiblica.blogspot.com/2012/01/el-24-de-enero-lectura-biblica-diaria.html' title='El 24 de Enero Lectura Bíblica Diaria'/><author><name>Lector Bíblico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14185118781619444932</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_34cSdhYVD0k/R6Q-SKzYeuI/AAAAAAAAAA0/v4kQtsmCrbQ/S220/smiley_026.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXrylpNZTfI/AAAAAAAAA80/EvPN1rmiccA/s72-c/babo-canyon-cliff.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5797530518096144290.post-4861165837817844925</id><published>2012-01-23T03:42:00.000-06:00</published><updated>2012-01-23T03:43:24.338-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='BibleJesucristoLectura BiblicaReligionCruzCristianismoJesusCrossJesus ChristBiblia'/><title type='text'>El 23 de Enero Lectura Bíblica Diaria</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXmgI_MamkI/AAAAAAAAA7o/pjrReg8g7K0/s1600-h/babo_prickly-pears.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 398px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXmgI_MamkI/AAAAAAAAA7o/pjrReg8g7K0/s400/babo_prickly-pears.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5294438913213635138" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;El 23 de Enero Lectura Bíblica Diaria:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Levítico 12 a 14:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;El  Señor le ordenó a Moisés que les dijera a los israelitas: "Cuando una  mujer conciba y dé a luz un niño, quedará impura durante siete días,  como lo es en el tiempo de su menstruación. Al octavo día, el niño será  circuncidado. La madre deberá permanecer treinta y tres días más  purificándose de su flujo de sangre. No tocará ninguna cosa santa, ni  irá al santuario, hasta que termine su período de purificación. "Si da a  luz una niña, la madre quedará impura durante dos semanas, como lo es  en el tiempo de su menstruación, y permanecerá sesenta y seis días más  purificándose de su flujo de sangre. "Una vez cumplido su período de  purificación, sea que haya tenido un niño o una niña, tomará un cordero  de un año como holocausto, y un pichón de paloma o una tórtola como  sacrificio expiatorio, y los llevará al sacerdote, a la entrada de la  Tienda de reunión, quien los ofrecerá ante el Señor. Así el sacerdote  hará propiciación por la mujer, y la purificará de su flujo de sangre.  "Ésta es la ley concerniente a la mujer que dé a luz un niño o una niña.  Pero si no le alcanza para comprar un cordero, tomará dos tórtolas o  dos pichones de paloma, uno como holocausto y el otro como sacrificio  expiatorio. Así el sacerdote hará propiciación por la mujer, y ella  quedará purificada." El Señor les dijo a Moisés y a Aarón: "Cuando a una  persona le salga en la piel alguna inflamación, erupción o mancha  blancuzca que pueda convertirse en infección, se le llevará al sacerdote  Aarón, o a alguno de sus descendientes los sacerdotes. El sacerdote  examinará la llaga. Si el vello en la parte afectada se ha puesto blanco  y la llaga se ve más hundida que la piel, entonces se trata de una  enfermedad infecciosa. Después de examinar a la persona, el sacerdote la  declarará impura. "Si la mancha blancuzca no se ve más hundida que la  piel, ni el vello se le ha puesto blanco, el sacerdote aislará a la  persona enferma durante siete días, y al séptimo día la examinará de  nuevo. Si juzga que la infección no ha seguido extendiéndose sobre la  piel, aislará a esa persona otros siete días. Cumplidos los siete días,  el sacerdote la examinará otra vez, y si el mal no se ha extendido sobre  la piel sino que ha disminuido, la declarará pura. No era más que una  erupción, así que la persona enferma se lavará la ropa y quedará pura.  "Si la erupción se le sigue extendiendo sobre la piel luego de haberse  presentado ante el sacerdote para su purificación, la persona enferma  tendrá que volver a presentarse ante él. El sacerdote la examinará, y si  la erupción se ha extendido sobre la piel, declarará impura a esa  persona, pues se trata de una enfermedad infecciosa. "Cuando una persona  tenga una infección en la piel, deberá ser llevada ante el sacerdote,  quien la examinará. Si ocurre que la inflamación y el vello se han  puesto blancos, y se ve la carne viva, se trata de una infección  crónica. El sacerdote declarará impura a tal persona. Pero no hará falta  aislarla otra vez, porque ya se sabe que es impura. "Si la infección se  ha extendido sobre la piel de tal manera que, hasta donde el sacerdote  pueda ver, cubre toda la piel de la persona enferma, entonces el  sacerdote la examinará. Si ve que la infección le cubre todo el cuerpo,  la declarará pura. Esa persona es pura porque todo el cuerpo se le ha  puesto blanco. Pero será impura en el momento en que le aparezca una  llaga ulcerosa. Cuando el sacerdote examine la carne viva, declarará  impura a esa persona. La carne viva es impura, pues se trata de una  enfermedad infecciosa. Pero si la llaga ulcerosa se le pone blanca, la  persona enferma deberá ir al sacerdote para que la examine. Si la llaga  se le ha puesto blanca, el sacerdote declarará pura a esa persona, y en  efecto lo será. "Si alguien ha tenido un absceso en la piel, y luego  sana pero en el sitio del absceso le aparece una inflamación blancuzca, o  una mancha rojiza, deberá presentarse ante el sacerdote para que lo  examine. Si la inflamación se ve más hundida que la piel y el vello se  le ha puesto blanco, el sacerdote lo declarará impuro. Se trata de una  enfermedad infecciosa que ha brotado en el sitio donde estaba el  absceso. Pero si, al examinar al enfermo, encuentra el sacerdote que el  vello no se le ha puesto blanco, y que el absceso no se ve más hundido  que la piel sino que ha disminuido, entonces aislará al enfermo durante  siete días. Si el absceso se extiende sobre la piel, declarará impuro al  enfermo, pues se trata de una enfermedad. Si el absceso no se  desarrolla ni la mancha blanca se extiende sino que ha cicatrizado,  declarará puro al enfermo. "Si alguien se quema, y sobre la quemadura le  aparece una mancha blancuzca o rojiza, el sacerdote deberá examinarla.  Si el vello de la mancha se le ha puesto blanco, y la mancha misma se ve  más hundida que la piel, se trata de una enfermedad infecciosa que  brotó en el sitio de la quemadura. El sacerdote declarará impuro al  enfermo, pues se trata de una infección. "Si al examinar la quemadura  encuentra el sacerdote que el vello no se ha puesto blanco ni la mancha  se ve más hundida que la piel, sino que ha disminuido, entonces aislará  al enfermo durante siete días. Al séptimo día el sacerdote volverá a  examinarlo, y si observa que la mancha se ha extendido sobre la piel, lo  declarará impuro, pues se trata de una infección. En cambio, si la  mancha blancuzca no ha seguido extendiéndose sobre la piel, se trata  sólo de la inflamación de la quemadura. Entonces el sacerdote lo  declarará puro, ya que se trata sólo de una quemadura cicatrizada. "Si a  un hombre o a una mujer les sale una llaga en la cabeza o en el mentón,  el sacerdote deberá examinar la llaga. Si ésta se ve más hundida que la  piel, y el pelo se ve amarillento y delgado, declarará impuro al  enfermo. Se trata de tiña, que es una infección en la cabeza o en el  mentón. Pero si al examinar la llaga tiñosa el sacerdote ve que no está  más hundida que la piel ni tiene pelo negro, aislará al enfermo de tiña  durante siete días. Al séptimo día el sacerdote deberá examinar otra vez  al enfermo; si la tiña no se ha extendido, ni tiene pelo amarillento ni  se ve más hundida que la piel, entonces el enfermo se afeitará el pelo,  pero no la parte afectada, y el sacerdote lo aislará otros siete días.  Al séptimo día el sacerdote volverá a examinar al enfermo; si la tiña no  se ha extendido por la piel ni se ve más hundida que ésta, lo declarará  puro. Entonces el enfermo se lavará la ropa y quedará puro. "Si después  de su purificación la tiña se extiende por toda la piel, el sacerdote  deberá examinarlo. Si la tiña se ha extendido por toda la piel, ya no  hará falta que el sacerdote busque pelo amarillento, porque el enfermo  es impuro. En cambio, si considera que la tiña no se ha desarrollado y  nota que le ha crecido pelo negro, entonces el enfermo ha sanado. Es  puro, y así deberá declararlo el sacerdote. "Si a un hombre o a una  mujer les salen manchas blancuzcas en la piel, el sacerdote deberá  examinarlas. Si las manchas resultan ser blancuzcas, se trata sólo de  una erupción cutánea, de modo que la persona es pura. "Si a alguien se  le cae el pelo de la nuca, y se queda calvo, es puro. Si se le cae el  pelo de las sienes y se queda calvo, también es puro. Pero si en su  calvicie de la nuca o de las sienes le aparece una llaga rojiza, se  trata de una infección que le ha brotado en la parte calva. El sacerdote  deberá examinarlo. Si la inflamación es rojiza, parecida a las  infecciones de la piel, se trata entonces de una persona infectada e  impura. El sacerdote la declarará impura por esa llaga en la cabeza. "La  persona que contraiga una infección se vestirá de harapos y no se  peinará; con el rostro semicubierto irá gritando: ¡Impuro! ¡Impuro!, y  será impuro todo el tiempo que le dure la enfermedad. Es impuro, así que  deberá vivir aislado y fuera del campamento. "Cuando la ropa de lana o  de lino se llene de moho, o éste aparezca en la urdimbre o trama del  lino o de la lana, o en algún cuero o artículo de piel, y su color sea  verdusco o rojizo, se trata de una infección de moho, y deberá  mostrársele al sacerdote, quien examinará la mancha y aislará durante  siete días el objeto infectado. Al séptimo día el sacerdote examinará la  mancha. Si ésta se ha extendido en la ropa o en la urdimbre, o en la  trama, o en el cuero o en cualquier artículo de piel, se trata de un  moho corrosivo. Tal objeto es impuro. Se le prenderá fuego a la ropa o a  la urdimbre, trama, lana, lino o cualquier artículo de piel que haya  sido infectado, porque se trata de un moho corrosivo. El objeto deberá  ser quemado. "Si al examinar el objeto, el sacerdote observa que la  mancha no se ha extendido sobre el vestido, ni sobre la urdimbre, trama,  lana, lino, o cualquier artículo de cuero, entonces mandará lavar el  objeto infectado y lo aislará otros siete días. Una vez lavado el  objeto, el sacerdote procederá a examinarlo. Si observa que la mancha no  ha cambiado de aspecto, dicho objeto será considerado impuro aun cuando  la mancha no se haya extendido. El objeto será quemado por estar  corroído, sea por dentro o por fuera. "Si después de lavado el objeto,  el sacerdote lo examina y observa que la mancha ha disminuido, deberá  arrancar la parte manchada del vestido, del cuero, de la urdimbre o de  la trama. Si la mancha reaparece en la ropa, en la urdimbre, en la trama  o en cualquier artículo de piel, significa que ha vuelto a brotar. La  parte infectada será quemada, pero toda ropa, urdimbre, trama o artículo  de piel que al lavarse pierda la mancha, se volverá a lavar, y el  objeto quedará puro." Ésta es la ley respecto al moho que infecta la  ropa, la lana, el lino, la urdimbre, la trama o cualquier artículo de  piel, para poder declararlos puros o impuros. El Señor le dijo a Moisés:  "Ésta es la ley que se aplicará para declarar pura a una persona  infectada. Será presentada ante el sacerdote, quien la examinará fuera  del campamento. Si el sacerdote comprueba que la persona infectada se ha  sanado de su enfermedad, mandará traer para la purificación de esa  persona dos aves vivas y puras, un pedazo de madera de cedro, un paño  escarlata y una rama de hisopo. Después el sacerdote mandará degollar la  primera ave sobre una vasija de barro llena de agua de manantial.  Tomará la otra ave viva, la madera de cedro, el paño escarlata y la rama  de hisopo, y mojará todo esto junto con el ave viva en la sangre del  ave que fue degollada sobre el agua de manantial. Luego rociará siete  veces a quien va a ser purificado de la infección, y lo declarará puro.  Entonces dejará libre a campo abierto el ave viva. "El que se purifica  deberá lavarse la ropa, afeitarse todo el pelo y bañarse. Así quedará  puro. Después de esto podrá entrar en el campamento, pero se quedará  fuera de su carpa durante siete días.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Salmo 105:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Den  gracias al Señor, invoquen su nombre; den a conocer sus obras entre las  naciones. Cántenle, entónenle salmos; hablen de todas sus maravillas.  Siéntanse orgullosos de su santo nombre; alégrese el corazón de los que  buscan al Señor. Recurran al Señor y a su fuerza; busquen siempre su  rostro. Recuerden las maravillas que ha realizado, sus señales, y los  decretos que ha emitido. ¡Ustedes, descendientes de Abraham su siervo!  ¡Ustedes, hijos de Jacob, elegidos suyos! Él es el Señor, nuestro Dios;  en toda la tierra están sus decretos. Él siempre tiene presente su  pacto, la palabra que ordenó para mil generaciones. Es el pacto que hizo  con Abraham, el juramento que le hizo a Isaac. Se lo confirmó a Jacob  como un decreto, a Israel como un pacto eterno, cuando dijo: "Te daré la  tierra de Canaán como la herencia que te toca." Aun cuando eran pocos  en número, unos cuantos extranjeros en la tierra que andaban siempre de  nación en nación y de reino en reino, a nadie permitió que los  oprimiera, sino que por ellos reprendió a los reyes: "No toquen a mis  ungidos; no hagan daño a mis profetas." Dios provocó hambre en la tierra  y destruyó todos sus trigales. Pero envió delante de ellos a un hombre:  a José, vendido como esclavo. Le sujetaron los pies con grilletes,  entre hierros le aprisionaron el cuello, hasta que se cumplió lo que él  predijo y la palabra del Señor probó que él era veraz. El rey ordenó  ponerlo en libertad, el gobernante de los pueblos lo dejó libre. Le dio  autoridad sobre toda su casa y lo puso a cargo de cuanto poseía, con  pleno poder para instruir a sus príncipes e impartir sabiduría a sus  ancianos. Entonces Israel vino a Egipto; Jacob fue extranjero en el país  de Cam. El Señor hizo que su pueblo se multiplicara; lo hizo más  numeroso que sus adversarios, a quienes trastornó para que odiaran a su  pueblo y se confabularan contra sus siervos. Envió a su siervo Moisés, y  a Aarón, a quien había escogido, y éstos hicieron señales milagrosas  entre ellos, ¡maravillas en el país de Cam! Envió tinieblas, y la tierra  se oscureció, pero ellos no atendieron a sus palabras. Convirtió en  sangre sus aguas y causó la muerte de sus peces. Todo Egipto se infestó  de ranas, ¡hasta las habitaciones de sus reyes! Habló Dios, e invadieron  todo el país enjambres de moscas y mosquitos. Convirtió la lluvia en  granizo, y lanzó relámpagos sobre su tierra; derribó sus vides y sus  higueras, y en todo el país hizo astillas los árboles. Dio una orden, y  llegaron las langostas, ¡infinidad de saltamontes! Arrasaron con toda la  vegetación del país, devoraron los frutos de sus campos. Hirió de  muerte a todos los primogénitos del país, a las primicias de sus  descendientes. Sacó a los israelitas cargados de oro y plata, y no hubo  entre sus tribus nadie que tropezara. Los egipcios se alegraron de su  partida, pues el miedo a los israelitas los dominaba. El Señor les dio  sombra con una nube, y con fuego los alumbró de noche. Pidió el pueblo  comida, y les envió codornices; los sació con pan del cielo. Abrió la  roca, y brotó agua que corrió por el desierto como un río. Ciertamente  Dios se acordó de su santa promesa, la que hizo a su siervo Abraham.  Sacó a su pueblo, a sus escogidos, en medio de gran alegría y de gritos  jubilosos. Les entregó las tierras que poseían las naciones; heredaron  el fruto del trabajo de otros pueblos para que ellos observaran sus  preceptos y pusieran en práctica sus leyes. ¡Aleluya! ¡Alabado sea el  Señor!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Proverbios 31:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Los  dichos del rey Lemuel. Oráculo mediante el cual su madre lo instruyó:  "¿Qué pasa, hijo mío? ¿Qué pasa, hijo de mis entrañas? ¿Qué pasa, fruto  de mis votos al Señor? No gastes tu vigor en las mujeres, ni tu fuerza  en las que arruinan a los reyes. "No conviene que los reyes, oh Lemuel,  no conviene que los reyes se den al vino, ni que los gobernantes se  entreguen al licor, no sea que al beber se olviden de lo que la ley  ordena y priven de sus derechos a todos los oprimidos. Dales licor a los  que están por morir, y vino a los amargados; ¡que beban y se olviden de  su pobreza! ¡que no vuelvan a acordarse de sus penas! "¡Levanta la voz  por los que no tienen voz! ¡Defiende los derechos de los desposeídos!  ¡Levanta la voz, y hazles justicia! ¡Defiende a los pobres y  necesitados!" Epílogo: Acróstico a la mujer ejemplar Álef - Mujer  ejemplar, ¿dónde se hallará? ¡Es más valiosa que las piedras preciosas!  Bet - Su esposo confía plenamente en ella y no necesita de ganancias mal  habidas. Guímel - Ella le es fuente de bien, no de mal, todos los días  de su vida. Dálet - Anda en busca de lana y de lino, y gustosa trabaja  con sus manos. He - Es como los barcos mercantes, que traen de muy lejos  su alimento. Vav - Se levanta de madrugada, da de comer a su familia y  asigna tareas a sus criadas. Zayin - Calcula el valor de un campo y lo  compra; con sus ganancias planta un viñedo. Jet - Decidida se ciñe la  cintura y se apresta para el trabajo. Tet - Se complace en la  prosperidad de sus negocios, y no se apaga su lámpara en la noche. Yod -  Con una mano sostiene el huso y con la otra tuerce el hilo. Caf -  Tiende la mano al pobre, y con ella sostiene al necesitado. Lámed - Si  nieva, no tiene que preocuparse de su familia, pues todos están bien  abrigados. Mem - Las colchas las cose ella misma, y se viste de púrpura y  lino fino. Nun - Su esposo es respetado en la comunidad; ocupa un  puesto entre las autoridades del lugar. Sámej - Confecciona ropa de lino  y la vende; provee cinturones a los comerciantes. Ayin - Se reviste de  fuerza y dignidad, y afronta segura el porvenir. Pe - Cuando habla, lo  hace con sabiduría; cuando instruye, lo hace con amor. Tsade - Está  atenta a la marcha de su hogar, y el pan que come no es fruto del ocio.  Qof - Sus hijos se levantan y la felicitan; también su esposo la alaba:  Resh - "Muchas mujeres han realizado proezas, pero tú las superas a  todas." Shin - Engañoso es el encanto y pasajera la belleza; la mujer  que teme al Señor es digna de alabanza. Tav - ¡Sean reconocidos sus  logros, y públicamente alabadas sus obras!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;El Libro de Gálatas Capítulo 6 del Nuevo Testamento del Expositor por Jimmy Swaggart:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;LA EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS GÁLATAS&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;CAPÍTULO 6&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;(58 d.C.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;RESTAURACIÓN&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;HERMANOS,  si alguno fuere tomado en alguna falta (el fracaso moral, y se efectúa  cuando por ignorancia la persona se coloca bajo la Ley; tal posición  garantiza el fracaso), vosotros que sois espirituales (aquellos que  entienden el Orden Prescrito de Dios de Victoria, que es la Cruz),  restaurad al tal (dígale que fracasó porque volvió a la Ley, y que la  victoria puede ser suya al poner su Fe totalmente en la Cruz, lo cual  entonces da libertad de acción al Espíritu Santo para obrar, Quien Solo  puede dar la Victoria) con el espíritu de mansedumbre (nunca con una  actitud prepotente y superior que diga “soy más Santo que usted”);  considerándote a ti mismo, para que tú no seas también tentado (la  implicación es que si no tratamos tal caso Bíblicamente, entonces  abrimos la puerta a Satanás para que nos ataque de la misma manera como  le hizo fracasar al hermano).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  2 Sobrellevad los unos las cargas de los otros (compartir el dolor y la  pena de alguien que ha fracasado espiritualmente), y cumplid así la Ley  de Cristo (¡lo cual es Amor!).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  3 Porque el que se estima que es algo importante, no siendo nada (se  refiere al Creyente quien se pone a sí mismo por encima del que ha  fracasado en sus propios ojos), a sí mismo se engaña. (Demuestra a  alguien que tiene la idea vanidosa de que él es superior moral y  espiritualmente de lo que es en realidad.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  4 Así que cada uno examine su obra (poner a prueba su Fe en la Cruz con  motivo de obtener aprobación, que se hace por ver cómo obedece la  Palabra del Señor), y entonces tendrá gloria sólo respecto de sí mismo  (el hombre espiritual se ve a sí mismo como es en realidad, totalmente  dependiendo en Cristo y la Cruz), y no en otro. (Por lo tanto, no se  regocija en el fracaso de otra persona.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  5 Porque cada cual llevará su propia carga. (Cuando el Creyente se da  cuenta de sus propios fracasos, lo cual le ocurre a todos, no estará  propenso a compararse con los demás, por lo menos en cuanto a una  posición superior.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  6 Y el que es enseñado en la Palabra (se refiere al acto de recibir  instrucción), comunique en todos los bienes al que lo instruye. (No le  pongamos más cargas al Maestro llamado de Dios obstaculizándole de  alguna manera, sino más bien animándole.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;DOS DESTINOS&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  7 No os engañéis (se refiere al hecho de que un Creyente  definitivamente puede ser engañado; Pablo está hablando ante todo de  Creyentes que permiten a los falsos maestros trasladar su Fe de la Cruz a  otras cosas); Dios no puede ser burlado (Dios, de hecho, es burlado  cuando sustituimos algo en lugar de la Cruz): que todo lo que el hombre  sembrare, eso también cosechará (la Ley de sembrar y cosechar, que  infaliblemente se cumplirá).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  8 Porque el que siembra para su carne, de la carne cosechará corrupción  (aquellos que hacen de otra cosa el Objeto de su Fe, en vez de la Cruz,  quiere decir que ya dependen de su propia obstinación); mas el que  siembra para el Espíritu (lo hace por confiar exclusivamente en Cristo y  lo que Cristo hizo en la Cruz), del Espíritu cosechará vida eterna (el  Orden Prescrito de Dios de Victoria).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;GLORIFICAR A DIOS&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  9 No nos cansemos, pues, de hacer bien (Pablo continúa instruyendo  acerca de “sembrar para el Espíritu”): que a su tiempo cosecharemos (en  el tiempo de Dios, definitivamente, nuestra Fe en Cristo y la Cruz no  estará sin recompensa, mas producirá exactamente lo que el Señor ha  Prometido), si no hubiéremos desmayado. (Muchos comienzan la carrera,  pero no terminan. Se rinden después de poco tiempo, exclamando que la  Cruz no funciona. ¡Que quede bien claro, nosotros podemos fallar, pero  la Cruz nunca falla!)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  10 Así que, entre tanto que tenemos tiempo, hagamos bien a todos (el  Espíritu Santo siempre nos ayuda a hacer esto, con tal que nuestra Fe  siempre esté en la Cruz; de otro modo, fracasaremos), y mayormente a los  de la familia de la Fe. (Hay muchos que son de la Fe, pero en realidad  no entienden la Fe, por lo tanto andan derrotados. Debemos darles el  Mensaje de la Cruz, para que puedan andar en Victoria perpetua [Rom.  8:2].)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  11 Mirad en cuán grandes letras os he escrito de mi mano. (Pablo mismo  había escrito la Epístola de los Gálatas, lo que normalmente no hacía.  Por lo general, era la labor de los escribas mientras él dictaba, y  luego él escribía una posdata y firmaba su nombre.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;LA CRUZ&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  12 Todos los que quieren agradar en la carne, éstos os constriñen a que  os Circuncidéis (los Judaizantes intentaban que los Gálatas adoptaran  la Ley conjuntamente con Cristo); solamente por no padecer persecución  por la Cruz de Cristo. (El Mensaje de la Cruz trae persecución tanto del  mundo como de la Iglesia. Va directo al grano en cuanto al orgullo  espiritual y la auto-justicia.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  13 Porque ni aun los mismos que se Circuncidan guardan la Ley  (participando en el rito de la Circuncisión, que era el sello de la Ley  de Moisés, no le ayudaba a nadie guardar la Ley); sino que quieren que  vosotros seáis Circuncidados, para Gloriarse en vuestra carne. (Muchos  en la Iglesia se glorían en el auto-esfuerzo, pero pocos se glorían en  la Cruz porque la Cruz coloca el esfuerzo propio en su debido lugar.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  14 Mas lejos esté de mí gloriarme (jactarme), sino en la Cruz de  nuestro Señor Jesucristo (lo que los opositores de Pablo buscaban  escapar a precio de la insinceridad fue la única base sobre la cual el  Apóstol podía gloriarse), por El Cual el mundo me es Crucificado a mí, y  yo al mundo. (La única manera en que podemos vencer al mundo, y digo la  única manera, es por medio de poner nuestra Fe exclusivamente en la  Cruz de Cristo y por medio de mantenerla allí.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  15 Porque en Cristo Jesús, ni la Circuncisión vale nada, ni la  incircuncisión (deshace todas las ceremonias religiosas del hombre  dejándolas en ruina), sino la nueva criatura (nuevo en todo aspecto, que  sólo puede realizarse al confiar en Cristo y lo que Él hizo por  nosotros en la Cruz).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  16 Y todos los que anduvieren (dirigir la vida de alguien, ordenar la  conducta de alguien) conforme a esta regla (el principio de la Cruz),  paz sobre ellos, y misericordia (que sólo viene por medio de la Cruz), y  sobre el Israel de Dios. (Se refiere a todos los que miran a la Cruz  por su Redención. Sólo ellos son el Verdadero Israel.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  17 De aquí en adelante nadie me sea molesto (no presten atención a  estos falsos maestros): porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del  Señor Jesús. (Tiene que ver con la persecución que él sufrió por la  “ofensa de la Cruz” [5:11].)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  18 Hermanos, la Gracia de nuestro Señor Jesucristo (la cual se recibe  por la Fe en la Cruz) sea con vuestro espíritu (adoramos al Señor en  Espíritu y en Verdad, y la Cruz es la Verdad). Amén.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Primera Corintios Capítulo 13:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Si  hablo en lenguas humanas y angelicales, pero no tengo amor, no soy más  que un metal que resuena o un platillo que hace ruido. Si tengo el don  de profecía y entiendo todos los misterios y poseo todo conocimiento, y  si tengo una fe que logra trasladar montañas, pero me falta el amor, no  soy nada. Si reparto entre los pobres todo lo que poseo, y si entrego mi  cuerpo para que lo consuman las llamas, pero no tengo amor, nada gano  con eso. El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni  jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no  se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la  maldad sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo  cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor jamás se extingue,  mientras que el don de profecía cesará, el de lenguas será silenciado y  el de conocimiento desaparecerá. Porque conocemos y profetizamos de  manera imperfecta; pero cuando llegue lo perfecto, lo imperfecto  desaparecerá. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño,  razonaba como niño; cuando llegué a ser adulto, dejé atrás las cosas de  niño. Ahora vemos de manera indirecta y velada, como en un espejo; pero  entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de manera imperfecta, pero  entonces conoceré tal y como soy conocido. Ahora, pues, permanecen estas  tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor. Pero la más excelente de  ellas es el amor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Hebreos 10:35-12:4&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Así  que no pierdan la confianza, porque ésta será grandemente recompensada.  Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la  voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido. Pues dentro de muy  poco tiempo, "el que ha de venir vendrá, y no tardará. Pero mi justo  vivirá por la fe. Y si se vuelve atrás, no será de mi agrado." Pero  nosotros no somos de los que se vuelven atrás y acaban por perderse,  sino de los que tienen fe y preservan su vida. Ahora bien, la fe es la  garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve. Gracias a  ella fueron aprobados los antiguos. Por la fe entendemos que el universo  fue formado por la palabra de Dios, de modo que lo visible no provino  de lo que se ve. Por la fe Abel ofreció a Dios un sacrificio más  aceptable que el de Caín, por lo cual recibió testimonio de ser justo,  pues Dios aceptó su ofrenda. Y por la fe Abel, a pesar de estar muerto,  habla todavía. Por la fe Enoc fue sacado de este mundo sin experimentar  la muerte; no fue hallado porque Dios se lo llevó, pero antes de ser  llevado recibió testimonio de haber agradado a Dios. En realidad, sin fe  es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios  tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan. Por  la fe Noé, advertido sobre cosas que aún no se veían, con temor  reverente construyó un arca para salvar a su familia. Por esa fe condenó  al mundo y llegó a ser heredero de la justicia que viene por la fe. Por  la fe Abraham, cuando fue llamado para ir a un lugar que más tarde  recibiría como herencia, obedeció y salió sin saber a dónde iba. Por la  fe se radicó como extranjero en la tierra prometida, y habitó en tiendas  de campaña con Isaac y Jacob, herederos también de la misma promesa,  porque esperaba la ciudad de cimientos sólidos, de la cual Dios es  arquitecto y constructor. Por la fe Abraham, a pesar de su avanzada edad  y de que Sara misma era estéril, recibió fuerza para tener hijos,  porque consideró fiel al que le había hecho la promesa. Así que de este  solo hombre, ya en decadencia, nacieron descendientes numerosos como las  estrellas del cielo e incontables como la arena a la orilla del mar.  Todos ellos vivieron por la fe, y murieron sin haber recibido las cosas  prometidas; más bien, las reconocieron a lo lejos, y confesaron que eran  extranjeros y peregrinos en la tierra. Al expresarse así, claramente  dieron a entender que andaban en busca de una patria. Si hubieran estado  pensando en aquella patria de donde habían emigrado, habrían tenido  oportunidad de regresar a ella. Antes bien, anhelaban una patria mejor,  es decir, la celestial. Por lo tanto, Dios no se avergonzó de ser  llamado su Dios, y les preparó una ciudad. Por la fe Abraham, que había  recibido las promesas, fue puesto a prueba y ofreció a Isaac, su hijo  único, a pesar de que Dios le había dicho: "Tu descendencia se  establecerá por medio de Isaac." Consideraba Abraham que Dios tiene  poder hasta para resucitar a los muertos, y así, en sentido figurado,  recobró a Isaac de entre los muertos. Por la fe Isaac bendijo a Jacob y a  Esaú, previendo lo que les esperaba en el futuro. Por la fe Jacob,  cuando estaba a punto de morir, bendijo a cada uno de los hijos de José,  y adoró apoyándose en la punta de su bastón. Por la fe José, al fin de  su vida, se refirió a la salida de los israelitas de Egipto y dio  instrucciones acerca de sus restos mortales. Por la fe Moisés, recién  nacido, fue escondido por sus padres durante tres meses, porque vieron  que era un niño precioso, y no tuvieron miedo del edicto del rey. Por la  fe Moisés, ya adulto, renunció a ser llamado hijo de la hija del  faraón. Prefirió ser maltratado con el pueblo de Dios a disfrutar de los  efímeros placeres del pecado. Consideró que el oprobio por causa del  Mesías era una mayor riqueza que los tesoros de Egipto, porque tenía la  mirada puesta en la recompensa. Por la fe salió de Egipto sin tenerle  miedo a la ira del rey, pues se mantuvo firme como si estuviera viendo  al Invisible. Por la fe celebró la Pascua y el rociamiento de la sangre,  para que el exterminador de los primogénitos no tocara a los de Israel.  Por la fe el pueblo cruzó el Mar Rojo como por tierra seca; pero cuando  los egipcios intentaron cruzarlo, se ahogaron. Por la fe cayeron las  murallas de Jericó, después de haber marchado el pueblo siete días a su  alrededor. Por la fe la prostituta Rahab no murió junto con los  desobedientes, pues había recibido en paz a los espías. ¿Qué más voy a  decir? Me faltaría tiempo para hablar de Gedeón, Barac, Sansón, Jefté,  David, Samuel y los profetas, los cuales por la fe conquistaron reinos,  hicieron justicia y alcanzaron lo prometido; cerraron bocas de leones,  apagaron la furia de las llamas y escaparon del filo de la espada;  sacaron fuerzas de flaqueza; se mostraron valientes en la guerra y  pusieron en fuga a ejércitos extranjeros. Hubo mujeres que por la  resurrección recobraron a sus muertos. Otros, en cambio, fueron muertos a  golpes, pues para alcanzar una mejor resurrección no aceptaron que los  pusieran en libertad. Otros sufrieron la prueba de burlas y azotes, e  incluso de cadenas y cárceles. Fueron apedreados, aserrados por la  mitad, asesinados a filo de espada. Anduvieron fugitivos de aquí para  allá, cubiertos de pieles de oveja y de cabra, pasando necesidades,  afligidos y maltratados. ¡El mundo no merecía gente así! Anduvieron sin  rumbo por desiertos y montañas, por cuevas y cavernas. Aunque todos  obtuvieron un testimonio favorable mediante la fe, ninguno de ellos vio  el cumplimiento de la promesa. Esto sucedió para que ellos no llegaran a  la meta sin nosotros, pues Dios nos había preparado algo mejor. Por  tanto, también nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande  de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del  pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que  tenemos por delante. Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y  perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó  la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está  sentado a la derecha del trono de Dios. Así, pues, consideren a aquel  que perseveró frente a tanta oposición por parte de los pecadores, para  que no se cansen ni pierdan el ánimo. En la lucha que ustedes libran  contra el pecado, todavía no han tenido que resistir hasta derramar su  sangre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Romanos 8:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Por  lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a  Cristo Jesús, los que no vivan según la naturaleza pecaminosa sino según  el Espíritu, pues por medio de él la ley del Espíritu de vida me ha  liberado de la ley del pecado y de la muerte. En efecto, la ley no pudo  liberarnos porque la naturaleza pecaminosa anuló su poder; por eso Dios  envió a su propio Hijo en condición semejante a nuestra condición de  pecadores, para que se ofreciera en sacrificio por el pecado. Así  condenó Dios al pecado en la naturaleza humana, a fin de que las justas  demandas de la ley se cumplieran en nosotros, que no vivimos según la  naturaleza pecaminosa sino según el Espíritu. Los que viven conforme a  la naturaleza pecaminosa fijan la mente en los deseos de tal naturaleza;  en cambio, los que viven conforme al Espíritu fijan la mente en los  deseos del Espíritu. La mentalidad pecaminosa es muerte, mientras que la  mentalidad que proviene del Espíritu es vida y paz. La mentalidad  pecaminosa es enemiga de Dios, pues no se somete a la ley de Dios, ni es  capaz de hacerlo. Los que viven según la naturaleza pecaminosa no  pueden agradar a Dios. Sin embargo, ustedes no viven según la naturaleza  pecaminosa sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios vive  en ustedes. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo.  Pero si Cristo está en ustedes, el cuerpo está muerto a causa del  pecado, pero el Espíritu que está en ustedes es vida a causa de la  justicia. Y si el Espíritu de aquel que levantó a Jesús de entre los  muertos vive en ustedes, el mismo que levantó a Cristo de entre los  muertos también dará vida a sus cuerpos mortales por medio de su  Espíritu, que vive en ustedes. Por tanto, hermanos, tenemos una  obligación, pero no es la de vivir conforme a la naturaleza pecaminosa.  Porque si ustedes viven conforme a ella, morirán; pero si por medio del  Espíritu dan muerte a los malos hábitos del cuerpo, vivirán. Porque  todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Y  ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo,  sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: "¡Abba!  ¡Padre!" El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos  hijos de Dios. Y si somos hijos, somos herederos; herederos de Dios y  coherederos con Cristo, pues si ahora sufrimos con él, también tendremos  parte con él en su gloria. De hecho, considero que en nada se comparan  los sufrimientos actuales con la gloria que habrá de revelarse en  nosotros. La creación aguarda con ansiedad la revelación de los hijos de  Dios, porque fue sometida a la frustración. Esto no sucedió por su  propia voluntad, sino por la del que así lo dispuso. Pero queda la firme  esperanza de que la creación misma ha de ser liberada de la corrupción  que la esclaviza, para así alcanzar la gloriosa libertad de los hijos de  Dios. Sabemos que toda la creación todavía gime a una, como si tuviera  dolores de parto. Y no sólo ella, sino también nosotros mismos, que  tenemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, mientras  aguardamos nuestra adopción como hijos, es decir, la redención de  nuestro cuerpo. Porque en esa esperanza fuimos salvados. Pero la  esperanza que se ve, ya no es esperanza. ¿Quién espera lo que ya tiene?  Pero si esperamos lo que todavía no tenemos, en la espera mostramos  nuestra constancia. Así mismo, en nuestra debilidad el Espíritu acude a  ayudarnos. No sabemos qué pedir, pero el Espíritu mismo intercede por  nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que  examina los corazones, sabe cuál es la intención del Espíritu, porque el  Espíritu intercede por los creyentes conforme a la voluntad de Dios.  Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de  quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito.  Porque a los que Dios conoció de antemano, también los predestinó a ser  transformados según la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito  entre muchos hermanos. A los que predestinó, también los llamó; a los  que llamó, también los justificó; y a los que justificó, también los  glorificó. ¿Qué diremos frente a esto? Si Dios está de nuestra parte,  ¿quién puede estar en contra nuestra? El que no escatimó ni a su propio  Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos  generosamente, junto con él, todas las cosas? ¿Quién acusará a los que  Dios ha escogido? Dios es el que justifica. ¿Quién condenará? Cristo  Jesús es el que murió, e incluso resucitó, y está a la derecha de Dios e  intercede por nosotros. ¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La  tribulación, o la angustia, la persecución, el hambre, la indigencia, el  peligro, o la violencia? Así está escrito: "Por tu causa nos vemos  amenazados de muerte todo el día; nos tratan como a ovejas destinadas al  matadero." Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio  de aquel que nos amó. Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la  vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni  los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la  creación, podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en  Cristo Jesús nuestro Señor.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5797530518096144290-4861165837817844925?l=lecturabiblica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturabiblica.blogspot.com/feeds/4861165837817844925/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5797530518096144290&amp;postID=4861165837817844925' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5797530518096144290/posts/default/4861165837817844925'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5797530518096144290/posts/default/4861165837817844925'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturabiblica.blogspot.com/2012/01/el-23-de-enero-lectura-biblica-diaria.html' title='El 23 de Enero Lectura Bíblica Diaria'/><author><name>Lector Bíblico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14185118781619444932</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_34cSdhYVD0k/R6Q-SKzYeuI/AAAAAAAAAA0/v4kQtsmCrbQ/S220/smiley_026.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXmgI_MamkI/AAAAAAAAA7o/pjrReg8g7K0/s72-c/babo_prickly-pears.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5797530518096144290.post-7410999125412527727</id><published>2012-01-22T04:56:00.000-06:00</published><updated>2012-01-22T04:57:07.126-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='BibleJesucristoLectura BiblicaReligionCruzCristianismoJesusCrossJesus ChristBiblia'/><title type='text'>El 22 de Enero Lectura Bíblica Diaria</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXhSvlX9zzI/AAAAAAAAA7g/re8P9-PEsH8/s1600-h/med_876fe77ff3bcb24b4834d518fcffa6a9.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 300px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXhSvlX9zzI/AAAAAAAAA7g/re8P9-PEsH8/s400/med_876fe77ff3bcb24b4834d518fcffa6a9.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5294072339413978930" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;El 22 de Enero Lectura Bíblica Diaria:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Levítico 9 a 11:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Al  octavo día Moisés llamó a Aarón y a sus hijos, y a los ancianos de  Israel. A Aarón le dijo: "Toma un becerro para el sacrificio expiatorio y  un carnero para el *holocausto, ambos sin defecto, y preséntaselos al  Señor. Diles después a los israelitas: Traigan un macho cabrío para el  sacrificio expiatorio, y un becerro y un cordero para el holocausto,  ambos de un año y sin defecto. Traigan también un toro y un carnero para  ofrecérselos al Señor como sacrificio de comunión; y traigan una  ofrenda de cereal amasada con aceite. El Señor se manifestará hoy ante  ustedes. " Los israelitas llevaron hasta la *Tienda de reunión lo que  Moisés había mandado; y toda la comunidad se acercó y se quedó de pie  ante el Señor. Y Moisés les dijo: "Esto es lo que el Señor les manda  hacer, para que la gloria del Señor se manifieste ante ustedes." Después  Moisés le dijo a Aarón: "Acércate al altar, y ofrece tu sacrificio  expiatorio y tu holocausto. Haz propiciación por ti y por el pueblo.  Presenta la ofrenda por el pueblo y haz propiciación por ellos, tal como  el Señor lo ha mandado." Aarón se acercó al altar y degolló el becerro  como sacrificio expiatorio por sí mismo. Sus hijos le llevaron la  sangre, y él mojó el dedo en la sangre y la untó en los cuernos del  altar, derramando luego la sangre al pie del altar. Luego quemó en el  altar la grasa, los riñones y el lóbulo del hígado del animal  sacrificado, tal como el Señor se lo había mandado a Moisés. La carne y  la piel las quemó fuera del campamento. Después Aarón degolló la víctima  del holocausto. Sus hijos le llevaron la sangre, y él la derramó  alrededor del altar. También le fueron pasando los trozos del animal y  la cabeza, y él lo quemó todo en el altar. Lavó los intestinos y las  patas, y luego quemó todo esto en el altar, junto con el holocausto.  Entonces Aarón presentó la ofrenda del pueblo, es decir, el macho cabrío  del sacrificio expiatorio. Lo tomó y lo degolló, ofreciéndolo como  sacrificio expiatorio, como hizo con el primero. Luego presentó la  víctima del holocausto, la cual sacrificó en la forma prescrita. También  presentó la ofrenda de cereal, y tomando un puñado lo quemó en el  altar, además del holocausto de la mañana. Después degolló el toro y el  carnero como sacrificio de comunión por el pueblo. Sus hijos le llevaron  la sangre, y él la derramó alrededor del altar. Pero tomó la grasa del  toro y del carnero, es decir, la cola, el sebo que recubre los  intestinos, los riñones y el lóbulo del hígado, y lo puso todo sobre el  pecho de las víctimas para quemarlo en el altar. Aarón meció ante el  Señor el pecho y el muslo derecho de las víctimas. Fue una ofrenda  mecida, tal como Moisés se lo había mandado. Aarón levantó las manos  hacia el pueblo, y los bendijo. Una vez que terminó de ofrecer el  sacrificio expiatorio, el holocausto y el sacrificio de comunión, se  retiró del altar. Moisés y Aarón entraron en la Tienda de reunión. Al  salir, bendijeron al pueblo, y la gloria del Señor se manifestó a todo  el pueblo. De la presencia del Señor salió un fuego, que consumió el  holocausto y la grasa que estaban sobre el altar. Al ver esto, todo el  pueblo prorrumpió en gritos de júbilo y cayó rostro en tierra. Pero  Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario y, poniendo  en ellos fuego e incienso, ofrecieron ante el Señor un fuego que no  tenían por qué ofrecer, pues él no se lo había mandado. Entonces salió  de la presencia del Señor un fuego que los consumió, y murieron ante él.  Moisés le dijo a Aarón: "De esto hablaba el Señor cuando dijo: "Entre  los que se acercan a mí manifestaré mi santidad, y ante todo el pueblo  manifestaré mi gloria. " Y Aarón guardó silencio. Moisés mandó llamar a  Misael y a Elzafán, hijos de Uziel, tío de Aarón, y les dijo: "Vengan  acá y retiren del santuario a sus hermanos. ¡Sáquenlos del campamento!"  Ellos se acercaron y, tomándolos por las túnicas, se los llevaron fuera  del campamento, tal como Moisés lo había ordenado. Luego Moisés les dijo  a Aarón y a sus hijos Eleazar e Itamar: "No anden ustedes con el pelo  despeinado, ni se rasguen los vestidos. Así no morirán ustedes ni se  irritará el Señor contra toda la comunidad. Sus hermanos israelitas  harán duelo por el incendio que produjo el Señor, pero ustedes no vayan a  salir de la Tienda de reunión, no sea que mueran, porque el aceite de  la unción del Señor está sobre ustedes." Y ellos hicieron lo que Moisés  les dijo. El Señor le dijo a Aarón: "Ni tú ni tus hijos deben beber vino  ni licor cuando entren en la Tienda de reunión, pues de lo contrario  morirán. Éste es un estatuto perpetuo para tus descendientes, para que  puedan distinguir entre lo santo y lo profano, y entre lo puro y lo  impuro, y puedan también enseñar a los israelitas todos los estatutos  que el Señor les ha dado a conocer por medio de Moisés." Moisés le dijo a  Aarón, y también a Eleazar e Itamar, los hijos que le quedaban a Aarón:  "Tomen el resto de la ofrenda de cereal presentada al Señor, y cómanla  sin levadura, junto al altar, porque es sumamente sagrada. Cómanla en un  lugar santo, porque así se me ha mandado. Es un estatuto para ti y para  tus hijos con respecto a la ofrenda presentada por fuego al Señor. "Tú y  tus hijos e hijas podrán comer también, en un lugar puro, el pecho que  es ofrenda mecida y el muslo dado como contribución. Ambos son parte de  los sacrificios de comunión de los israelitas, y a ti y a tus hijos se  les han dado como estatuto. Tanto el muslo como el pecho serán  presentados junto con la ofrenda de la grasa, para ofrecérselos al Señor  como ofrenda mecida. Será un estatuto perpetuo para ti y para tus  hijos, tal como lo ha mandado el Señor." Moisés pidió con insistencia el  macho cabrío del sacrificio expiatorio, pero éste ya había sido quemado  en el fuego. Irritado con Eleazar e Itamar, los hijos sobrevivientes de  Aarón, les preguntó: ¿Por qué no comieron el sacrificio expiatorio  dentro del santuario? Es un sacrificio sumamente sagrado; se les dio  para quitar la culpa de la comunidad y hacer propiciación por ellos ante  el Señor. Si no se introdujo en el Lugar Santo la sangre del macho  cabrío, ustedes debieron haberse comido el animal en el área del  santuario, tal como se lo mandé. Entonces Aarón le respondió a Moisés:  Hoy mis hijos ofrecieron ante el Señor su sacrificio expiatorio y su  holocausto, ¡y es cuando tenía que sucederme semejante desgracia! Si hoy  hubiera yo comido del sacrificio expiatorio, ¿le habría parecido  correcto al Señor? Al oír esto, Moisés quedó satisfecho con la  respuesta. El Señor les ordenó a Moisés y a Aarón que les dijeran a los  israelitas: "De todas las bestias que hay en tierra firme, éstos son los  animales que ustedes podrán comer: los rumiantes que tienen la pezuña  partida en dos. Hay, sin embargo, rumiantes que no tienen la pezuña  partida. De esos animales no podrán comer los siguientes: "El camello,  porque es rumiante pero no tiene la pezuña partida; este animal será  impuro para ustedes. "El conejo, porque es rumiante pero no tiene la  pezuña partida; este animal será impuro para ustedes. "La liebre, porque  es rumiante pero no tiene la pezuña partida; este animal será impuro  para ustedes. "El cerdo, porque tiene la pezuña partida en dos pero no  es rumiante; este animal será impuro para ustedes. "No comerán la carne  ni tocarán el cadáver de estos animales. Ustedes los considerarán  animales impuros. "De los animales que hay en las aguas, es decir, en  los mares y en los ríos, ustedes podrán comer los que tengan aletas y  escamas. En cambio, considerarán inmundos a todos los animales de los  mares y de los ríos que no tengan aletas ni escamas, sean reptiles u  otros animales acuáticos. No comerán su carne, y rechazarán su cadáver,  porque ustedes los considerarán animales inmundos. Todo animal acuático  que no tenga aletas ni escamas será para ustedes un animal inmundo. "Las  siguientes aves ustedes las rechazarán y no las comerán, porque las  considerarán animales inmundos: el águila, el quebrantahuesos, el águila  marina, toda clase de milanos y gavilanes, toda clase de cuervos, el  avestruz, la lechuza, toda clase de gaviotas, el búho, el avetoro, el  cisne, la lechuza nocturna, el pelícano, el buitre, la cigüeña, toda  clase de garzas, la abubilla y el murciélago. "A todo insecto alado que  camina en cuatro patas lo considerarán ustedes un animal inmundo. Hay,  sin embargo, algunos insectos alados que caminan en cuatro patas y que  ustedes podrán comer: los que además de sus patas tienen zancas para  saltar, y también toda clase de langostas, grillos y saltamontes. Pero a  los demás insectos alados que caminan en cuatro patas ustedes los  considerarán animales inmundos. Üstedes quedarán impuros por lo  siguiente: "Todo el que toque el cadáver de esos animales quedará impuro  hasta el anochecer. "Todo el que recoja alguno de esos cadáveres deberá  lavarse la ropa, y quedará impuro hasta el anochecer. "Considerarán  impuro a todo animal que no tenga la pezuña partida ni sea rumiante.  Cualquiera que lo toque quedará impuro. "De los animales de cuatro  patas, tendrán por impuro a todo el que se apoya sobre sus plantas.  Cualquiera que toque su cadáver quedará impuro hasta el anochecer, y  todo el que lo recoja deberá lavarse la ropa, y quedará impuro hasta el  anochecer. A estos animales ustedes los considerarán impuros. "Entre los  animales que se arrastran, ustedes considerarán impuros a la comadreja,  al ratón, a toda clase de lagartos, a la salamanquesa, a la iguana, al  camaleón y a la salamandra. Éstos son los animales que ustedes  considerarán impuros entre los que se arrastran. Todo el que toque el  cadáver de esos animales quedará impuro hasta el anochecer. "Cuando el  cadáver de algún animal *impuro toque algún objeto de madera, o ropa, o  piel, o un saco o cualquier utensilio de uso cotidiano, tal objeto  quedará impuro. Deberá lavarse con agua, y quedará impuro hasta el  anochecer. Entonces volverá a ser puro. "Si el cadáver de alguno de  estos animales cae dentro de una vasija de barro, todo lo que la vasija  contenga quedará impuro, y habrá que romperla. Todo alimento sobre el  que caiga agua de dicha vasija quedará impuro; lo mismo sucederá con  todo líquido que haya en esa vasija. Cualquier cosa sobre la que caiga  parte de estos cadáveres quedará impura, y habrá que destruir los hornos  y los fogones con los que haya entrado en contacto. Los cadáveres son  impuros, y así deberán considerarlos. Sólo las fuentes o las cisternas  que recogen agua permanecerán puras; cualquier otra cosa que toque un  cadáver quedará impura. "Si alguno de esos cadáveres cae sobre la  semilla destinada a la siembra, la semilla permanecerá pura. Pero si la  semilla se remoja en agua, y alguno de esos cadáveres cae sobre ella,  deberán considerarla impura. "Si muere algún animal de los que está  permitido comer, quien toque su cadáver quedará impuro hasta el  anochecer. Quien coma carne de ese cadáver se lavará la ropa y quedará  impuro hasta el anochecer. Quien lo recoja se lavará la ropa y quedará  impuro hasta el anochecer. "No comerán ustedes ninguno de los animales  que se arrastran, porque son inmundos. No comerán ningún animal que se  arrastre sobre su vientre, o que se apoye sobre sus plantas, o que tenga  más de cuatro patas. En resumen, no comerán ustedes ningún animal que  se arrastra, porque es inmundo; es decir, no se contaminen por causa de  su inmundicia, pues son animales inmundos. Yo soy el Señor su Dios, así  que santifíquense y manténganse santos, porque yo soy santo. No se hagan  impuros por causa de los animales que se arrastran. Yo soy el Señor,  que los sacó de la tierra de Egipto, para ser su Dios. Sean, pues,  santos, porque yo soy santo. "Ésta es la ley acerca de los animales y de  las aves, y de todo ser que se mueve dentro de las aguas o que se  arrastra por el suelo, para que así puedan distinguir entre lo puro y lo  impuro, y entre lo que se puede comer y lo que no se debe comer."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Salmo 104:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;¡Alaba,  alma mía, al Señor! Señor mi Dios, tú eres grandioso; te has revestido  de gloria y majestad. Te cubres de luz como con un manto; extiendes los  cielos como un velo. Afirmas sobre las aguas tus altos aposentos y haces  de las nubes tus carros de guerra. ¡Tú cabalgas en las alas del viento!  Haces de los vientos tus mensajeros, y de las llamas de fuego tus  servidores. Tú pusiste la tierra sobre sus cimientos, y de allí jamás se  moverá; la revestiste con el mar, y las aguas se detuvieron sobre los  montes. Pero a tu reprensión huyeron las aguas; ante el estruendo de tu  voz se dieron a la fuga. Ascendieron a los montes, descendieron a los  valles, al lugar que tú les asignaste. Pusiste una frontera que ellas no  pueden cruzar; ¡jamás volverán a cubrir la tierra! Tú haces que los  manantiales viertan sus aguas en las cañadas, y que fluyan entre las  montañas. De ellas beben todas las bestias del campo; allí los asnos  monteses calman su sed. Las aves del cielo anidan junto a las aguas y  cantan entre el follaje. Desde tus altos aposentos riegas las montañas;  la tierra se sacia con el fruto de tu trabajo. Haces que crezca la  hierba para el ganado, y las plantas que la gente cultiva para sacar de  la tierra su alimento: el vino que alegra el corazón, el aceite que hace  brillar el rostro, y el pan que sustenta la vida. Los árboles del Señor  están bien regados, los cedros del Líbano que él plantó. Allí las aves  hacen sus nidos; en los cipreses tienen su hogar las cigüeñas. En las  altas montañas están las cabras monteses, y en los escarpados peñascos  tienen su madriguera los tejones. Tú hiciste la luna, que marca las  estaciones, y el sol, que sabe cuándo ocultarse. Tú traes la oscuridad, y  cae la noche, y en sus sombras se arrastran los animales del bosque.  Los leones rugen, reclamando su presa, exigiendo que Dios les dé su  alimento. Pero al salir el sol se escabullen, y vuelven a echarse en sus  guaridas. Sale entonces la gente a cumplir sus tareas, a hacer su  trabajo hasta el anochecer. ¡Oh Señor, cuán numerosas son tus obras!  ¡Todas ellas las hiciste con sabiduría! ¡Rebosa la tierra con todas tus  criaturas! Allí está el mar, ancho e infinito, que abunda en animales,  grandes y pequeños, cuyo número es imposible conocer. Allí navegan los  barcos y se mece Leviatán, que tú creaste para jugar con él. Todos ellos  esperan de ti que a su tiempo les des su alimento. Tú les das, y ellos  recogen; abres la mano, y se colman de bienes. Si escondes tu rostro, se  aterran; si les quitas el aliento, mueren y vuelven al polvo. Pero si  envías tu Espíritu, son creados, y así renuevas la faz de la tierra. Que  la gloria del Señor perdure eternamente; que el Señor se regocije en  sus obras. Él mira la tierra y la hace temblar; toca los montes y los  hace echar humo. Cantaré al Señor toda mi vida; cantaré salmos a mi Dios  mientras tenga aliento. Quiera él agradarse de mi meditación; yo, por  mi parte, me alegro en el Señor. Que desaparezcan de la tierra los  pecadores; ¡que no existan más los malvados! ¡Alaba, alma mía, al Señor!  ¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Proverbios 30:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Dichos  de Agur hijo de Jaqué. Oráculo. Palabras de este varón: "Cansado estoy,  oh Dios; cansado estoy, oh Dios, y débil. "Soy el más ignorante de  todos los hombres; no hay en mí discernimiento humano. No he adquirido  sabiduría, ni tengo conocimiento del Dios santo. "¿Quién ha subido a los  cielos y descendido de ellos? ¿Quién puede atrapar el viento en su puño  o envolver el mar en su manto? ¿Quién ha establecido los límites de la  tierra? ¿Quién conoce su nombre o el de su hijo? "Toda palabra de Dios  es digna de crédito; Dios protege a los que en él buscan refugio. No  añadas nada a sus palabras, no sea que te reprenda y te exponga como a  un mentiroso. "Sólo dos cosas te pido, Señor; no me las niegues antes de  que muera: Aleja de mí la falsedad y la mentira; no me des pobreza ni  riquezas sino sólo el pan de cada día. Porque teniendo mucho, podría  desconocerte y decir: ¿Y quién es el Señor? Y teniendo poco, podría  llegar a robar y deshonrar así el nombre de mi Dios. "No ofendas al  esclavo delante de su amo, pues podría maldecirte y sufrirías las  consecuencias. "Hay quienes maldicen a su padre y no bendicen a su  madre. Hay quienes se creen muy puros, pero no se han purificado de su  impureza. Hay quienes se creen muy importantes, y a todos miran con  desdén. Hay quienes tienen espadas por dientes y cuchillos por  mandíbulas; para devorar a los pobres de la tierra y a los menesterosos  de este mundo. "La sanguijuela tiene dos hijas que sólo dicen: Dame,  dame. "Tres cosas hay que nunca se sacian, y una cuarta que nunca dice  ¡Basta!: el sepulcro, el vientre estéril, la tierra, que nunca se sacia  de agua, y el fuego, que no se cansa de consumir. "Al que mira con  desdén a su padre, y rehúsa obedecer a su madre, que los cuervos del  valle le saquen los ojos y que se lo coman vivo los buitres. "Tres cosas  hay que me causan asombro, y una cuarta que no alcanzo a comprender: el  rastro del águila en el cielo, el rastro de la serpiente en la roca, el  rastro del barco en alta mar, y el rastro del hombre en la mujer. "Así  procede la adúltera: come, se limpia la boca, y afirma: Nada malo he  cometido. "Tres cosas hacen temblar la tierra, y una cuarta la hace  estremecer: el siervo que llega a ser rey, el necio al que le sobra  comida, la mujer rechazada que llega a casarse, y la criada que suplanta  a su señora. "Cuatro cosas hay pequeñas en el mundo, pero que son más  sabias que los sabios: las hormigas, animalitos de escasas fuerzas, pero  que almacenan su comida en el verano; los tejones, animalitos de poca  monta, pero que construyen su casa entre las rocas; las langostas, que  no tienen rey, pero que avanzan en formación perfecta; las lagartijas,  que se atrapan con la mano, pero que habitan hasta en los palacios.  "Tres cosas hay que caminan con garbo, y una cuarta de paso imponente:  el león, poderoso entre las bestias, que no retrocede ante nada; el  gallo engreído, el macho cabrío, y el rey al frente de su ejército. "Si  como un necio te has engreído, o si algo maquinas, ponte a pensar que  batiendo la leche se obtiene mantequilla, que sonándose fuerte sangra la  nariz, y que provocando la ira se acaba peleando."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;El Libro de Gálatas Capítulo 5 del Nuevo Testamento del Expositor por Jimmy Swaggart:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;LA EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS GÁLATAS&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;CAPÍTULO 5&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;(58 d.C.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;LA ESCLAVITUD&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;ESTAD,  pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres (fuimos  libertados, y se refiere a la libertad de vivir una vida Santa a medida  que mantengamos la Fe en Cristo y la Cruz), y no volváis otra vez a ser  presos en el yugo de servidumbre. (Abandonar la Cruz y estar bajo la Ley  de cualquier tipo garantiza de nuevo la esclavitud a la naturaleza  pecaminosa.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;CRISTO SIN EFECTO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  2 He aquí (“¡fíjense en mis palabras!”), yo Pablo os digo (la autoridad  del Apóstol en cuanto al Mensaje que llevaba), que si os  Circuncidareis, Cristo no os aprovechará nada. (Si el Creyente regresa a  la Ley, y la Ley de cualquier clase, lo que Cristo hizo en la Cruz por  nosotros no producirá ningún provecho en nosotros. No puede tener los  dos caminos al mismo tiempo.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  3 Y otra vez vuelvo a protestar a todo hombre que se Circuncidare  (algunos de los Gálatas Gentiles estaban siendo presionados por los  falsos maestros para que adoptaran la Ley de Moisés, lo que significaba  que tendrían que abandonar a Cristo y la Cruz, ya que no es posible  enlazar los dos; también, no es posible enlazar ninguna Ley con la  Gracia), que está obligado a cumplir toda la Ley (lo que por supuesto es  imposible; y además, la Ley no contenía Salvación alguna).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  4 Vacíos sois de Cristo (es una declaración escalofriante, y se refiere  a alguien que hace cualquier otra cosa y no a Cristo y la Cruz el  Objeto de su Fe), los que por la Ley os Justificáis (procura ser  Justificado por la Ley); de la Gracia habéis caído (caído de la posición  de Gracia, lo que significa que el Creyente confía en otra cosa en vez  de la Cruz; en realidad significa, “apostatar”).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  5 Porque nosotros por el Espíritu (el Espíritu Santo obra  exclusivamente dentro de los parámetros del Sacrificio de Cristo; por  consiguiente, Él exige que coloquemos nuestra Fe exclusivamente en la  Cruz de Cristo) esperamos la Esperanza de la Justicia (lo que garantiza  que al final va a venir [Rom. 6:14]) por la Fe (se refiere a la Fe en  Cristo y lo que Él hizo por nosotros en la Cruz).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  6 Porque en Cristo Jesús ni la Circuncisión vale algo, ni la  incircuncisión (no tiene relación espiritual en nada); sino la Fe que  obra por el Amor. (La evidencia de la Verdadera Fe es el Amor que  procede de esa Fe.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;LA GRACIA&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  7 Vosotros corríais bien (bajo el ministerio de Pablo, los Gálatas  habían comenzado bien); ¿quién os impidió para no obedecer a la verdad?  (Pablo estaba refiriéndose a los falsos maestros quienes estaban  intentando apartar a los Gálatas de la Cruz hacia otras cosas.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;    8    Esta persuasión no es de Aquél (el Espíritu Santo) Quien os llama. (¡Lo que hacen no es Bíblico!)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  9 Un poco de levadura (contaminación) leuda (contamina) toda la masa.  (La introducción de una cantidad pequeña de falsas doctrinas finalmente  consumirá todo el sistema de creencia.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  10 Yo confío de vosotros en el Señor, que no van a pensar de ninguna  otra manera (que los Gálatas no abandonaran la Cruz por la falsa  doctrina): mas el que os inquieta, llevará el juicio, quienquiera que él  sea. (Al final vendrá el Juicio sobre aquellos que intenten proponer un  camino de Salvación diferente de Cristo y la Cruz.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  11 Y yo, Hermanos, si aún Predico la Circuncisión, ¿por qué sufro  persecución todavía? (Todo mensaje que no sea acerca de la Cruz atrae  poca oposición.) pues el escándalo de la Cruz ha sido quitado. (La Cruz  ofende al mundo y a la mayoría de la Iglesia. Por eso, si el Predicador  deja de predicar la Cruz como el único Camino de Salvación y Victoria,  entonces la oposición y la persecución cesarán. ¡Pero también la  Salvación!)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  12 Quisiera que fuesen también cortados los que os inquietan.  (Desaparecerían de la Tierra, pero desgraciadamente los falsos maestros  como abejas están plagadas en el panal.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;LA LIBERTAD&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  13 Porque vosotros, Hermanos, a libertad habéis sido llamados (libertad  de la Ley, y para vivir una Vida Santa); solamente que no uséis la  libertad como ocasión a la carne (porque están viviendo bajo la Gracia,  no crean que el pecado es insignificante), sino servíos por amor los  unos a los otros. (Es la preocupación constante de Pablo. ¿Cómo usará su  libertad? ¿Cómo vivirá su nueva vida?)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  14 Porque toda la Ley se cumple en esta sola palabra (presenta al  Apóstol diciéndonos como la Ley se cumple en nuestras vidas); Amarás a  tu prójimo como a ti mismo. (En esto, toda la Ley está en condiciones de  obedecerse completamente. Se puede cumplir y, de hecho, será cumplida,  siempre y cuando el Creyente haga de la Cruz de Cristo el Objeto de su  Fe. En consecuencia, el Espíritu Santo proveerá entonces el poder en  nosotros para hacer lo que debemos hacer.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  15 Y si os mordéis y os coméis los unos a los otros (si el Creyente  busca vivir bajo la Ley), mirad que también no os consumáis los unos a  los otros. (Si el Amor está ausente, nos dice que la Cruz está ausente.  Las peleas y las disputas siempre son consecuencias de la Ley.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;LA VICTORIA&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  16 Digo pues, Andad (pone en orden su comportamiento) en el Espíritu  (lo hacemos poniendo nuestra Fe exclusivamente en Cristo y la Cruz, por  medio del cual el Espíritu obra exclusivamente [Rom. 8:1-2]), y no  satisfagáis el deseo perverso de la carne. (Prueba la existencia de la  naturaleza pecaminosa en el Creyente. Declara la conciencia de deseos  corruptos. Como es dicho, la única manera de no satisfacer la codicia de  la carne es colocar nuestra Fe exclusivamente en la Cruz.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  17 Porque la carne (en este caso, los deseos de maldad) codicia contra  el Espíritu (es lo opuesto del Espíritu Santo), y el Espíritu contra la  carne (es Solo el Espíritu Santo, Quien puede dominar la carne; y Él lo  hace, como hemos dicho repetidas veces, por nuestra Fe puesta  exclusivamente en la Cruz): y estas cosas se oponen la una a la otra  (estas dos no pueden armonizar, como Pablo lo ha dicho, la vieja  naturaleza tiene que ser echada fuera, lo cual Solo el Espíritu Santo  puede hacer): para que no hagáis lo que quisieres. (Sin el Espíritu  Santo, Quien obra por medio de la Cruz, el Creyente no puede vivir una  vida Santa.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  18 Mas si sois guiados del Espíritu, no estáis bajo la Ley. (No puede  seguir al Espíritu y a la Ley al mismo tiempo, pero desgraciadamente es  lo que la mayoría de los Cristianos están intentando hacer. A menos que  entienda bien la Cruz con respecto a la Santificación, no puede  debidamente “ser guiado por el Espíritu,” Quien obra exclusivamente  dentro del marco de la Obra Terminada de Cristo.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  19 Y manifiestas son las obras de la carne, que son (si alguien intenta  funcionar por medio de la Ley de cualquier forma, las “obras de la  carne” se manifestarán en su vida); adulterio, fornicación, inmundicia,  lascivia,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;    20    Idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  21 Envidias, homicidios, borracheras, orgías y cosas semejantes a éstas  (si alguien anda conforme a la carne [Rom. 8:1], uno o más de estos  pecados se manifestarán en la vida de la persona; la única manera, y  digo la única manera, que alguien puede andar en victoria perpetua es  entender que todo lo que recibimos de Dios proviene de la Cruz; en  consecuencia, la Cruz debe ser siempre el Objeto de nuestra Fe; siendo  éste el caso, el Espíritu Santo, Quien obra exclusivamente dentro de los  confines del Sacrificio de Cristo, ejercerá Su Poder eficaz a favor  nuestro, lo cual nos permite vivir una vida Santa): de las cuales os  denuncio, como ya os he Anunciado (se refiere al hecho de que el Apóstol  no temía llamar por su nombre pecados específicos), que los que hacen  tales cosas no heredarán el Reino de Dios. (Nos dice en términos  explícitos que si nuestra Fe no está eternamente en Cristo y la Cruz,  sencillamente no podremos sobrevivir. Dios no tiene dos caminos de  Salvación y Victoria, solamente uno, y éste es “Jesucristo y Él  Crucificado.”)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;EL FRUTO DEL ESPÍRITU&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  22 Mas el Fruto del Espíritu (no son “frutos” sino más bien “Fruto”;  debe considerarse como “entero,” que quiere decir que crecen igualmente)  es amor, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, Fe,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  23 Mansedumbre, templanza: contra tales cosas no hay Ley. (Contra tales  no se requiere Ley. Pero que el Lector sepa que este “Fruto” es del  Espíritu Santo, y no del hombre. Sólo puede desarrollarse al ser “guiado  por el Espíritu.” Y sólo podemos ser guiados por el Espíritu al hacer  de la Cruz el Objeto de nuestra Fe.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;UNA VIDA ESPIRITUAL&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  24 Porque los que son de Cristo, han Crucificado la carne con las  pasiones y deseos perversos. (Sólo puede realizarse por el Creyente que  entienda que todo fue llevado a cabo por Cristo en la Cruz, y nosotros  siendo “Bautizados en Su Muerte” [Rom. 6:3-5]. Siendo este el caso, y  como dicho repetidas veces, la Cruz debe ser siempre el Objeto de  nuestra Fe, que sola logrará los resultados.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  25 Si vivimos en el Espíritu, andemos también en el Espíritu. (“Anda”  se refiere a nuestro estilo de vida; este pasaje declara que tanto la  vida como la santidad son obra del Espíritu Santo; y Él obra la  Salvación y Él obra la Santificación; ambas son realizadas por el  Principio de la Fe, y esto se refiere a la Cruz siempre siendo el Objeto  de nuestra Fe; muchos se dan cuenta que han recibido Vida Espiritual,  con respecto a la Salvación por medio de la Fe, pero creen que solamente  se puede obtener la Santificación por obras; esto es un gran error,  pues nunca trae victoria; creer en Cristo y la Cruz tanto para la  Santificación, como para la Justificación, introduce a la persona a una  vida de poder y victoria, que es el único camino por el cual se puede  lograr.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  26 No seamos codiciosos de vanagloria (lo que es una señal de que la  persona está funcionando según la Ley), irritando los unos a los otros  (auto-justicia), envidiándose los unos a los otros. (Éstas son obras de  la carne, y se manifestarán si nuestra Fe está en otras cosas que no sea  la Cruz.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Primera Corintios Capítulo 13:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Si  hablo en lenguas humanas y angelicales, pero no tengo amor, no soy más  que un metal que resuena o un platillo que hace ruido. Si tengo el don  de profecía y entiendo todos los misterios y poseo todo conocimiento, y  si tengo una fe que logra trasladar montañas, pero me falta el amor, no  soy nada. Si reparto entre los pobres todo lo que poseo, y si entrego mi  cuerpo para que lo consuman las llamas, pero no tengo amor, nada gano  con eso. El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni  jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no  se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la  maldad sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo  cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor jamás se extingue,  mientras que el don de profecía cesará, el de lenguas será silenciado y  el de conocimiento desaparecerá. Porque conocemos y profetizamos de  manera imperfecta; pero cuando llegue lo perfecto, lo imperfecto  desaparecerá. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño,  razonaba como niño; cuando llegué a ser adulto, dejé atrás las cosas de  niño. Ahora vemos de manera indirecta y velada, como en un espejo; pero  entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de manera imperfecta, pero  entonces conoceré tal y como soy conocido. Ahora, pues, permanecen estas  tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor. Pero la más excelente de  ellas es el amor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Hebreos 10:35-12:4&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Así  que no pierdan la confianza, porque ésta será grandemente recompensada.  Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la  voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido. Pues dentro de muy  poco tiempo, "el que ha de venir vendrá, y no tardará. Pero mi justo  vivirá por la fe. Y si se vuelve atrás, no será de mi agrado." Pero  nosotros no somos de los que se vuelven atrás y acaban por perderse,  sino de los que tienen fe y preservan su vida. Ahora bien, la fe es la  garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve. Gracias a  ella fueron aprobados los antiguos. Por la fe entendemos que el universo  fue formado por la palabra de Dios, de modo que lo visible no provino  de lo que se ve. Por la fe Abel ofreció a Dios un sacrificio más  aceptable que el de Caín, por lo cual recibió testimonio de ser justo,  pues Dios aceptó su ofrenda. Y por la fe Abel, a pesar de estar muerto,  habla todavía. Por la fe Enoc fue sacado de este mundo sin experimentar  la muerte; no fue hallado porque Dios se lo llevó, pero antes de ser  llevado recibió testimonio de haber agradado a Dios. En realidad, sin fe  es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios  tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan. Por  la fe Noé, advertido sobre cosas que aún no se veían, con temor  reverente construyó un arca para salvar a su familia. Por esa fe condenó  al mundo y llegó a ser heredero de la justicia que viene por la fe. Por  la fe Abraham, cuando fue llamado para ir a un lugar que más tarde  recibiría como herencia, obedeció y salió sin saber a dónde iba. Por la  fe se radicó como extranjero en la tierra prometida, y habitó en tiendas  de campaña con Isaac y Jacob, herederos también de la misma promesa,  porque esperaba la ciudad de cimientos sólidos, de la cual Dios es  arquitecto y constructor. Por la fe Abraham, a pesar de su avanzada edad  y de que Sara misma era estéril, recibió fuerza para tener hijos,  porque consideró fiel al que le había hecho la promesa. Así que de este  solo hombre, ya en decadencia, nacieron descendientes numerosos como las  estrellas del cielo e incontables como la arena a la orilla del mar.  Todos ellos vivieron por la fe, y murieron sin haber recibido las cosas  prometidas; más bien, las reconocieron a lo lejos, y confesaron que eran  extranjeros y peregrinos en la tierra. Al expresarse así, claramente  dieron a entender que andaban en busca de una patria. Si hubieran estado  pensando en aquella patria de donde habían emigrado, habrían tenido  oportunidad de regresar a ella. Antes bien, anhelaban una patria mejor,  es decir, la celestial. Por lo tanto, Dios no se avergonzó de ser  llamado su Dios, y les preparó una ciudad. Por la fe Abraham, que había  recibido las promesas, fue puesto a prueba y ofreció a Isaac, su hijo  único, a pesar de que Dios le había dicho: "Tu descendencia se  establecerá por medio de Isaac." Consideraba Abraham que Dios tiene  poder hasta para resucitar a los muertos, y así, en sentido figurado,  recobró a Isaac de entre los muertos. Por la fe Isaac bendijo a Jacob y a  Esaú, previendo lo que les esperaba en el futuro. Por la fe Jacob,  cuando estaba a punto de morir, bendijo a cada uno de los hijos de José,  y adoró apoyándose en la punta de su bastón. Por la fe José, al fin de  su vida, se refirió a la salida de los israelitas de Egipto y dio  instrucciones acerca de sus restos mortales. Por la fe Moisés, recién  nacido, fue escondido por sus padres durante tres meses, porque vieron  que era un niño precioso, y no tuvieron miedo del edicto del rey. Por la  fe Moisés, ya adulto, renunció a ser llamado hijo de la hija del  faraón. Prefirió ser maltratado con el pueblo de Dios a disfrutar de los  efímeros placeres del pecado. Consideró que el oprobio por causa del  Mesías era una mayor riqueza que los tesoros de Egipto, porque tenía la  mirada puesta en la recompensa. Por la fe salió de Egipto sin tenerle  miedo a la ira del rey, pues se mantuvo firme como si estuviera viendo  al Invisible. Por la fe celebró la Pascua y el rociamiento de la sangre,  para que el exterminador de los primogénitos no tocara a los de Israel.  Por la fe el pueblo cruzó el Mar Rojo como por tierra seca; pero cuando  los egipcios intentaron cruzarlo, se ahogaron. Por la fe cayeron las  murallas de Jericó, después de haber marchado el pueblo siete días a su  alrededor. Por la fe la prostituta Rahab no murió junto con los  desobedientes, pues había recibido en paz a los espías. ¿Qué más voy a  decir? Me faltaría tiempo para hablar de Gedeón, Barac, Sansón, Jefté,  David, Samuel y los profetas, los cuales por la fe conquistaron reinos,  hicieron justicia y alcanzaron lo prometido; cerraron bocas de leones,  apagaron la furia de las llamas y escaparon del filo de la espada;  sacaron fuerzas de flaqueza; se mostraron valientes en la guerra y  pusieron en fuga a ejércitos extranjeros. Hubo mujeres que por la  resurrección recobraron a sus muertos. Otros, en cambio, fueron muertos a  golpes, pues para alcanzar una mejor resurrección no aceptaron que los  pusieran en libertad. Otros sufrieron la prueba de burlas y azotes, e  incluso de cadenas y cárceles. Fueron apedreados, aserrados por la  mitad, asesinados a filo de espada. Anduvieron fugitivos de aquí para  allá, cubiertos de pieles de oveja y de cabra, pasando necesidades,  afligidos y maltratados. ¡El mundo no merecía gente así! Anduvieron sin  rumbo por desiertos y montañas, por cuevas y cavernas. Aunque todos  obtuvieron un testimonio favorable mediante la fe, ninguno de ellos vio  el cumplimiento de la promesa. Esto sucedió para que ellos no llegaran a  la meta sin nosotros, pues Dios nos había preparado algo mejor. Por  tanto, también nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande  de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del  pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que  tenemos por delante. Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y  perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó  la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está  sentado a la derecha del trono de Dios. Así, pues, consideren a aquel  que perseveró frente a tanta oposición por parte de los pecadores, para  que no se cansen ni pierdan el ánimo. En la lucha que ustedes libran  contra el pecado, todavía no han tenido que resistir hasta derramar su  sangre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Romanos 8:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Por  lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a  Cristo Jesús, los que no vivan según la naturaleza pecaminosa sino según  el Espíritu, pues por medio de él la ley del Espíritu de vida me ha  liberado de la ley del pecado y de la muerte. En efecto, la ley no pudo  liberarnos porque la naturaleza pecaminosa anuló su poder; por eso Dios  envió a su propio Hijo en condición semejante a nuestra condición de  pecadores, para que se ofreciera en sacrificio por el pecado. Así  condenó Dios al pecado en la naturaleza humana, a fin de que las justas  demandas de la ley se cumplieran en nosotros, que no vivimos según la  naturaleza pecaminosa sino según el Espíritu. Los que viven conforme a  la naturaleza pecaminosa fijan la mente en los deseos de tal naturaleza;  en cambio, los que viven conforme al Espíritu fijan la mente en los  deseos del Espíritu. La mentalidad pecaminosa es muerte, mientras que la  mentalidad que proviene del Espíritu es vida y paz. La mentalidad  pecaminosa es enemiga de Dios, pues no se somete a la ley de Dios, ni es  capaz de hacerlo. Los que viven según la naturaleza pecaminosa no  pueden agradar a Dios. Sin embargo, ustedes no viven según la naturaleza  pecaminosa sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios vive  en ustedes. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo.  Pero si Cristo está en ustedes, el cuerpo está muerto a causa del  pecado, pero el Espíritu que está en ustedes es vida a causa de la  justicia. Y si el Espíritu de aquel que levantó a Jesús de entre los  muertos vive en ustedes, el mismo que levantó a Cristo de entre los  muertos también dará vida a sus cuerpos mortales por medio de su  Espíritu, que vive en ustedes. Por tanto, hermanos, tenemos una  obligación, pero no es la de vivir conforme a la naturaleza pecaminosa.  Porque si ustedes viven conforme a ella, morirán; pero si por medio del  Espíritu dan muerte a los malos hábitos del cuerpo, vivirán. Porque  todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Y  ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo,  sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: "¡Abba!  ¡Padre!" El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos  hijos de Dios. Y si somos hijos, somos herederos; herederos de Dios y  coherederos con Cristo, pues si ahora sufrimos con él, también tendremos  parte con él en su gloria. De hecho, considero que en nada se comparan  los sufrimientos actuales con la gloria que habrá de revelarse en  nosotros. La creación aguarda con ansiedad la revelación de los hijos de  Dios, porque fue sometida a la frustración. Esto no sucedió por su  propia voluntad, sino por la del que así lo dispuso. Pero queda la firme  esperanza de que la creación misma ha de ser liberada de la corrupción  que la esclaviza, para así alcanzar la gloriosa libertad de los hijos de  Dios. Sabemos que toda la creación todavía gime a una, como si tuviera  dolores de parto. Y no sólo ella, sino también nosotros mismos, que  tenemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, mientras  aguardamos nuestra adopción como hijos, es decir, la redención de  nuestro cuerpo. Porque en esa esperanza fuimos salvados. Pero la  esperanza que se ve, ya no es esperanza. ¿Quién espera lo que ya tiene?  Pero si esperamos lo que todavía no tenemos, en la espera mostramos  nuestra constancia. Así mismo, en nuestra debilidad el Espíritu acude a  ayudarnos. No sabemos qué pedir, pero el Espíritu mismo intercede por  nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que  examina los corazones, sabe cuál es la intención del Espíritu, porque el  Espíritu intercede por los creyentes conforme a la voluntad de Dios.  Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de  quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito.  Porque a los que Dios conoció de antemano, también los predestinó a ser  transformados según la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito  entre muchos hermanos. A los que predestinó, también los llamó; a los  que llamó, también los justificó; y a los que justificó, también los  glorificó. ¿Qué diremos frente a esto? Si Dios está de nuestra parte,  ¿quién puede estar en contra nuestra? El que no escatimó ni a su propio  Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos  generosamente, junto con él, todas las cosas? ¿Quién acusará a los que  Dios ha escogido? Dios es el que justifica. ¿Quién condenará? Cristo  Jesús es el que murió, e incluso resucitó, y está a la derecha de Dios e  intercede por nosotros. ¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La  tribulación, o la angustia, la persecución, el hambre, la indigencia, el  peligro, o la violencia? Así está escrito: "Por tu causa nos vemos  amenazados de muerte todo el día; nos tratan como a ovejas destinadas al  matadero." Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio  de aquel que nos amó. Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la  vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni  los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la  creación, podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en  Cristo Jesús nuestro Señor.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5797530518096144290-7410999125412527727?l=lecturabiblica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturabiblica.blogspot.com/feeds/7410999125412527727/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5797530518096144290&amp;postID=7410999125412527727' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5797530518096144290/posts/default/7410999125412527727'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5797530518096144290/posts/default/7410999125412527727'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturabiblica.blogspot.com/2012/01/el-22-de-enero-lectura-biblica-diaria.html' title='El 22 de Enero Lectura Bíblica Diaria'/><author><name>Lector Bíblico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14185118781619444932</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_34cSdhYVD0k/R6Q-SKzYeuI/AAAAAAAAAA0/v4kQtsmCrbQ/S220/smiley_026.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXhSvlX9zzI/AAAAAAAAA7g/re8P9-PEsH8/s72-c/med_876fe77ff3bcb24b4834d518fcffa6a9.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5797530518096144290.post-9200893344460073025</id><published>2012-01-21T03:54:00.000-06:00</published><updated>2012-01-21T03:55:13.820-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='BibleJesucristoLectura BiblicaReligionCruzCristianismoJesusCrossJesus ChristBiblia'/><title type='text'>El 21 de Enero Lectura Bíblica Diaria</title><content type='html'>&lt;div  style="text-align: left; font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXb8i13defI/AAAAAAAAA7Y/pyjNS1E4bTE/s1600-h/med_5313272e558cee71db00a2b8e33a795e.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 267px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXb8i13defI/AAAAAAAAA7Y/pyjNS1E4bTE/s400/med_5313272e558cee71db00a2b8e33a795e.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5293696087526046194" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El 21 de Enero Lectura Bíblica Diaria:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Levítico 6 a 8:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El  Señor le dijo a Moisés: "Si alguien comete una falta y peca contra el  Señor al defraudar a su prójimo en algo que se dejó a su cuidado, o si  roba u oprime a su prójimo despojándolo de lo que es suyo, o si  encuentra algo que se perdió y niega tenerlo, o si comete perjurio en  alguna de las cosas en que se acostumbra pecar, será culpable y deberá  devolver lo que haya robado, o quitado, o lo que se le haya dado a  guardar, o el objeto perdido que niega tener, o cualquier otra cosa por  la que haya cometido perjurio. Así que deberá restituirlo íntegramente y  añadir la quinta parte de su valor. Todo esto lo entregará a su dueño  el día que presente su sacrificio por la culpa. Le llevará al Señor un  carnero sin defecto, cuyo precio será fijado como sacrificio por la  culpa. Lo presentará al sacerdote, quien hará expiación ante el Señor  por esa persona, y cualquier cosa por la que se haya hecho culpable le  será perdonada." El Señor le dijo a Moisés que les ordenara a Aarón y a  sus hijos: "Ésta es la ley respecto al holocausto: El holocausto se  dejará arder sobre el altar toda la noche hasta el amanecer, y el fuego  del altar se mantendrá encendido. El sacerdote, vestido con su túnica de  lino y su ropa interior de lino, removerá las cenizas del holocausto  consumido por el fuego sobre el altar, y las echará a un lado del altar.  Luego se cambiará de ropa y sacará del campamento las cenizas,  llevándolas a un lugar ritualmente puro. Mientras tanto, el fuego se  mantendrá encendido sobre el altar; no deberá apagarse. Cada mañana el  sacerdote pondrá más leña sobre el altar, y encima de éste colocará el  holocausto para quemar en él la grasa del sacrificio de comunión. El  fuego sobre el altar no deberá apagarse nunca; siempre deberá estar  encendido. "Ésta es la ley respecto a la ofrenda de cereal: Los hijos de  Aarón la presentarán ante el Señor, delante del altar. El sacerdote  tomará de la ofrenda un puñado de flor de harina con aceite, así como  todo el incienso que está sobre la ofrenda de cereal. Todo esto lo  quemará en el altar, como ofrenda memorial de aroma grato al Señor.  Aarón y sus hijos se comerán el resto de la ofrenda, pero sin levadura y  en un lugar santo, que podrá ser el atrio de la Tienda de reunión. No  se cocerá con levadura, porque esa es la porción que les doy de mis  sacrificios presentados por fuego. Es una porción sumamente sagrada,  como lo son el sacrificio expiatorio y el sacrificio por la culpa. Todos  los hijos varones de Aarón podrán comer de ella. Es un estatuto  perpetuo para los descendientes de ustedes, respecto a los sacrificios  presentados por fuego al Señor. Cualquier cosa que toque los sacrificios  quedará consagrada." El Señor le dijo a Moisés: "Ésta es la ofrenda que  Aarón y sus hijos deben presentar al Señor el día en que sean ungidos:  dos kilos de flor de harina, como ofrenda regular de cereal. Una mitad  de la ofrenda se presentará por la mañana, y la otra mitad por la tarde.  Se preparará con aceite en una sartén, y se llevará amasada y se  presentará en porciones, como una ofrenda de cereal de aroma grato al  Señor. La preparará el hijo de Aarón que lo suceda como sacerdote  ungido. Éste es el estatuto perpetuo del Señor: La ofrenda se quemará  completamente. No se comerá ninguna de las ofrendas que presenten los  sacerdotes; todas deberán quemarse por completo." El Señor le ordenó a  Moisés que les dijera a Aarón y a sus hijos: "Ésta es la ley respecto al  sacrificio expiatorio: La víctima deberá ser degollada ante el Señor,  en el mismo lugar donde se degüellan los animales para el holocausto. Es  algo sumamente sagrado. El mismo sacerdote que ofrezca el sacrificio  expiatorio deberá comérselo. Se lo comerá en un lugar santo, que podrá  ser el atrio de la Tienda de reunión. Cualquier cosa que toque la carne  del sacrificio quedará consagrada. Si su sangre llega a salpicar algún  vestido, éste deberá lavarse en un lugar santo. Además, deberá romperse  la vasija de barro en que se haya cocido el sacrificio; pero si se cuece  en una vasija de bronce, ésta se restregará y se enjuagará con agua.  Todo varón entre los sacerdotes podrá comer del sacrificio. Es algo  sumamente sagrado. Pero no se comerá ningún sacrificio expiatorio cuya  sangre haya sido llevada a la Tienda de reunión para hacer propiciación  en el santuario; este sacrificio se consumirá en el fuego. "Ésta es la  ley respecto al sacrificio por la culpa, el cual es sumamente sagrado:  La víctima deberá ser degollada en el mismo lugar donde se degüellan los  animales para el holocausto, y su sangre será derramada alrededor del  altar. Luego se ofrecerá toda su grasa: la cola, la grasa que recubre  los intestinos, los dos riñones y la grasa que los recubre, la grasa que  recubre los lomos, y también el lóbulo del hígado, el cual se extraerá  junto con los riñones. El sacerdote quemará todo esto en el altar como  ofrenda presentada por fuego al Señor. Es un sacrificio por la culpa.  Todo varón entre los sacerdotes podrá comer del sacrificio, pero deberá  comerlo en un lugar santo. Es algo sumamente sagrado. "La misma ley se  aplica tanto al sacrificio expiatorio como al sacrificio por la culpa:  El animal pertenecerá al sacerdote que haga propiciación con él. La piel  de la víctima del holocausto también será para el sacerdote que la  ofrezca. Así mismo, toda ofrenda de cereal cocida al horno, a la olla o a  la sartén, será del sacerdote que la ofrezca. Toda ofrenda de cereal,  ya sea seca o amasada con aceite, pertenecerá a todos los hijos de  Aarón, por partes iguales. "Ésta es la ley respecto al sacrificio de  comunión que se ofrece al Señor: Si se ofrece en acción de gracias,  entonces se ofrecerán también panes sin levadura amasados con aceite,  obleas sin levadura untadas con aceite, o panes de flor de harina  amasados con aceite. Junto con el sacrificio de comunión en acción de  gracias, se deberá presentar una ofrenda de pan con levadura. De toda  ofrenda deberá presentarse una parte como contribución al Señor, y se  destinará al sacerdote a quien le corresponda derramar la sangre del  sacrificio de comunión. La carne de este sacrificio deberá comerse el  día en que se ofrezca, sin dejar nada para el día siguiente. "Si el  sacrificio tiene que ver con un voto, o si se trata de una ofrenda  voluntaria, no sólo se comerá en el día que se ofrezca el sacrificio,  sino que podrá comerse el resto al día siguiente. Pero toda la carne que  quede hasta el tercer día se quemará en el fuego. "Si alguna carne del  sacrificio de comunión llega a comerse al tercer día, tal sacrificio no  será válido ni se tomará en cuenta, porque la carne ya está  descompuesta. El que la coma sufrirá las consecuencias de su pecado. "No  deberá comerse la carne que haya tocado alguna cosa ritualmente impura,  sino que se quemará en el fuego. En cuanto a otra carne, toda persona  pura podrá comerla. "Si una persona impura come la carne ofrecida al  Señor en el sacrificio de comunión, será eliminada de su pueblo. "Si  alguien toca cualquier clase de impureza humana, o de animal o de algo  detestable, y luego come la carne ofrecida al Señor en el sacrificio de  comunión, será eliminado de su pueblo." El Señor le ordenó a Moisés que  les dijera a los israelitas: Üstedes no comerán grasa de ganado vacuno,  ovino o cabrío. La grasa de un animal muerto o destrozado podrá usarse  con cualquier otro fin, menos para comerla. Todo el que coma grasa de  animales presentados como ofrenda por fuego al Señor, será eliminado de  su pueblo. Vivan donde vivan, ustedes no comerán grasa ni sangre alguna,  sea de ave o de otro animal. Todo el que coma cualquier clase de  sangre, será eliminado de su pueblo." El Señor le ordenó a Moisés que  les dijera a los israelitas: "El que ofrezca al Señor un sacrificio de  comunión deberá presentar al Señor parte de ese sacrificio, y  presentarle también una ofrenda por fuego. Llevará la grasa y el pecho, y  mecerá ante el Señor el pecho de la víctima como ofrenda mecida. El  sacerdote quemará la grasa en el altar, pero el pecho será para Aarón y  sus hijos. Al sacerdote se le dará, como contribución, el muslo derecho  del sacrificio de comunión. El muslo derecho será la porción del  sacerdote a quien le toque ofrecer la sangre y la grasa del sacrificio.  Porque de los sacrificios de comunión que ofrecen los israelitas, yo he  tomado el pecho mecido y el muslo para dárselos, como contribución, al  sacerdote Aarón y a sus hijos. Éste será un estatuto perpetuo entre los  israelitas." De las ofrendas presentadas por fuego al Señor, ésa es la  porción consagrada para Aarón y sus hijos desde el día en que Moisés se  los presentó al Señor como sacerdotes. El día en que fueron ungidos, el  Señor ordenó a los israelitas darles esa porción. Es un estatuto  perpetuo para sus descendientes. Ésta es la ley respecto a los  holocaustos, las ofrendas de cereales, los sacrificios expiatorios, los  sacrificios por la culpa, los sacrificios de ordenación y los  sacrificios de comunión. El Señor se la dio a Moisés en el monte Sinaí  el día en que mandó a los israelitas presentarle ofrendas en el desierto  de Sinaí. El Señor le dijo a Moisés: "Toma a Aarón y a sus hijos, junto  con sus vestiduras, el aceite de la unción, el novillo para el  sacrificio expiatorio, los dos carneros y el canastillo de los panes sin  levadura, y congrega a toda la comunidad a la entrada de la Tienda de  reunión." Moisés llevó a cabo la orden del Señor, y congregó a la  comunidad a la entrada de la Tienda de reunión. Allí Moisés les dijo:  "Esto es lo que el Señor nos ha ordenado hacer." Acto seguido, Moisés  hizo que se acercaran Aarón y sus hijos, y los lavó con agua. A Aarón le  puso la túnica y se la ciñó con la faja; luego lo cubrió con el manto, y  encima le puso el efod, ciñéndoselo con la cinta del mismo. En seguida,  le colocó el pectoral, y sobre éste puso el urim y el tumim. Por  último, le colocó la tiara en la cabeza, y en la parte delantera puso la  placa de oro, símbolo de su consagración, tal como el Señor se lo había  mandado. Después Moisés tomó el aceite de la unción, y ungió el  santuario y todo lo que había en él, para consagrarlos. Siete veces  roció el aceite sobre el altar, para ungirlo y consagrarlo junto con el  lavamanos y su base, y todos sus utensilios. Luego, para consagrar a  Aarón, lo ungió derramando sobre su cabeza el aceite de la unción. Acto  seguido, Moisés hizo que los hijos de Aarón se acercaran, y los vistió  con las túnicas; se las ciñó con la faja, y les sujetó las mitras, tal  como el Señor se lo había mandado. Luego hizo traer el novillo del  sacrificio expiatorio, y Aarón y sus hijos pusieron las manos sobre la  cabeza del novillo. Después Moisés lo degolló, y tomando un poco de  sangre con el dedo, la untó en los cuernos alrededor del altar para  purificarlo. El resto de la sangre la derramó al pie del altar, y así lo  consagró e hizo propiciación por él. Luego Moisés tomó toda la grasa  que recubre los intestinos, el lóbulo del hígado, los dos riñones y su  grasa, y los quemó en el altar. Pero el resto del novillo, es decir, la  piel, la carne y el excremento, lo quemó en el fuego, fuera del  campamento, tal como el Señor se lo había mandado. Moisés mandó traer el  carnero del holocausto, y Aarón y sus hijos pusieron las manos sobre la  cabeza del carnero. Moisés lo degolló, y derramó la sangre alrededor  del altar. Cortó luego el carnero en trozos, y quemó la cabeza, los  trozos y el sebo. Lavó con agua los intestinos y las patas, y luego  quemó todo el carnero en el altar como holocausto de aroma grato, como  ofrenda presentada por fuego al Señor, tal como el Señor se lo había  mandado. Después Moisés mandó traer el otro carnero, el del sacrificio  de ordenación, y Aarón y sus hijos pusieron las manos sobre la cabeza  del carnero. Moisés lo degolló, y tomando un poco de la sangre, se la  untó a Aarón en el lóbulo de la oreja derecha, en el pulgar de la mano  derecha y en el dedo gordo del pie derecho. Además, hizo que los hijos  de Aarón se acercaran, y les untó sangre en el lóbulo de la oreja  derecha, en el pulgar de la mano derecha y en el dedo gordo del pie  derecho. Luego derramó la sangre alrededor del altar. Tomó la grasa y la  cola, y toda la grasa que recubre los intestinos, el lóbulo del hígado,  los dos riñones y su grasa, y el muslo derecho, y tomando del  canastillo que estaba colocado ante el Señor un pan sin levadura, una  oblea y una torta de pan amasada con aceite, lo puso todo sobre la grasa  y el muslo derecho. Todo esto lo puso sobre las manos de Aarón y de sus  hijos, y Aarón lo ofreció ante el Señor como ofrenda mecida. Después se  lo entregaron a Moisés, quien lo quemó en el altar, junto con el  holocausto, como un sacrificio de ordenación de aroma grato, como una  ofrenda presentada por fuego al Señor. Luego, de la parte de la ofrenda  que le pertenecía, Moisés tomó el pecho de la víctima y se lo presentó  al Señor como ofrenda mecida, tal como el Señor se lo había mandado.  Moisés tomó un poco del aceite de la unción y de la sangre del altar, y  roció a Aarón y a sus hijos, junto con sus vestiduras. Así consagró  Moisés a Aarón y a sus hijos, junto con sus vestiduras. Luego les dijo  Moisés a Aarón y a sus hijos: "Cuezan la carne a la entrada de la Tienda  de reunión, y cómanla allí junto con el pan del sacrificio de  ordenación, tal como lo ordené cuando dije: Aarón y sus hijos se lo  comerán. Quemen después en el fuego el resto de la carne y del pan.  Quédense siete días a la entrada de la Tienda de reunión, hasta que se  complete el rito de su ordenación, que dura siete días. El Señor mandó  que se hiciera propiciación por ustedes, tal como se ha hecho hoy. Así  que siete días con sus noches se quedarán a la entrada de la Tienda de  reunión, cumpliendo con lo que el Señor ha prescrito, para que no  mueran. Así me lo ha mandado el Señor." Y Aarón y sus hijos hicieron  todo lo que el Señor había mandado por medio de Moisés.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Salmo 103:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Alaba,  alma mía, al Señor; alabe todo mi ser su santo nombre. Alaba, alma mía,  al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él perdona todos tus  pecados y sana todas tus dolencias; él rescata tu vida del sepulcro y te  cubre de amor y compasión; él colma de bienes tu vida y te rejuvenece  como a las águilas. El Señor hace justicia y defiende a todos los  oprimidos. Dio a conocer sus caminos a Moisés; reveló sus obras al  pueblo de Israel. El Señor es clemente y compasivo, lento para la ira y  grande en amor. No sostiene para siempre su querella ni guarda rencor  eternamente. No nos trata conforme a nuestros pecados ni nos paga según  nuestras maldades. Tan grande es su amor por los que le temen como alto  es el cielo sobre la tierra. Tan lejos de nosotros echó nuestras  transgresiones como lejos del oriente está el occidente. Tan compasivo  es el Señor con los que le temen como lo es un padre con sus hijos. Él  conoce nuestra condición; sabe que somos de barro. El hombre es como la  hierba, sus días florecen como la flor del campo: sacudida por el  viento, desaparece sin dejar rastro alguno. Pero el amor del Señor es  eterno y siempre está con los que le temen; su justicia está con los  hijos de sus hijos, con los que cumplen su pacto y se acuerdan de sus  preceptos para ponerlos por obra. El Señor ha establecido su trono en el  cielo; su reinado domina sobre todos. Alaben al Señor, ustedes sus  ángeles, paladines que ejecutan su palabra y obedecen su mandato. Alaben  al Señor, todos sus ejércitos, siervos suyos que cumplen su voluntad.  Alaben al Señor, todas sus obras en todos los ámbitos de su dominio.  ¡Alaba, alma mía, al Señor!&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Proverbios 29:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El  que es reacio a las reprensiones será destruido de repente y sin  remedio. Cuando los justos prosperan, el pueblo se alegra; cuando los  impíos gobiernan, el pueblo gime. El que ama la sabiduría alegra a su  padre; el que frecuenta rameras derrocha su fortuna. Con justicia el rey  da estabilidad al país; cuando lo abruma con tributos, lo destruye. El  que adula a su prójimo le tiende una trampa. Al malvado lo atrapa su  propia maldad, pero el justo puede cantar de alegría. El justo se ocupa  de la causa del desvalido; el malvado ni sabe de qué se trata. Los  insolentes conmocionan a la ciudad, pero los sabios apaciguan los  ánimos. Cuando el sabio entabla pleito contra un necio, aunque se enoje o  se ría, nada arreglará. Los asesinos aborrecen a los íntegros, y tratan  de matar a los justos. El necio da rienda suelta a su ira, pero el  sabio sabe dominarla. Cuando un gobernante se deja llevar por mentiras,  todos sus oficiales se corrompen. Algo en común tienen el pobre y el  opresor: a los dos el Señor les ha dado la vista. El rey que juzga al  pobre según la verdad afirma su trono para siempre. La vara de la  disciplina imparte sabiduría, pero el hijo malcriado avergüenza a su  madre. Cuando prospera el impío, prospera el pecado, pero los justos  presenciarán su caída. Disciplina a tu hijo, y te traerá tranquilidad;  te dará muchas satisfacciones. Donde no hay visión, el pueblo se  extravía; ¡dichosos los que son obedientes a la ley! No sólo con  palabras se corrige al siervo; aunque entienda, no obedecerá. ¿Te has  fijado en los que hablan sin pensar? ¡Más se puede esperar de un necio  que de gente así! Quien consiente a su criado cuando éste es niño, al  final habrá de lamentarlo. El hombre iracundo provoca peleas; el hombre  violento multiplica sus crímenes. El altivo será humillado, pero el  humilde será enaltecido. El cómplice del ladrón atenta contra sí mismo;  aunque esté bajo juramento, no testificará. Temer a los hombres resulta  una trampa, pero el que confía en el Señor sale bien librado. Muchos  buscan el favor del gobernante, pero la sentencia del hombre la dicta el  Señor. Los justos aborrecen a los malvados, y los malvados aborrecen a  los justos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El Libro de Gálatas Capítulo 4 del Nuevo Testamento del Expositor por Jimmy Swaggart:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;LA EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS GÁLATAS&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;CAPÍTULO 4&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;(58 d.C.)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;HEREDERO CON HERENCIA&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;ESPECÍFICA ILUSTRADA&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;TAMBIÉN  digo, Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del siervo,  aunque es señor de todo (Pablo continúa con el argumento acerca de la  inferioridad de la condición bajo la Ley usando una ilustración de la  vida contemporánea);&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; 2  Mas está debajo de tutores y administradores hasta el tiempo señalado  por el padre. (Se refiere al momento en que él llegara a ser mayor de  edad, y, por lo tanto, listo para aceptar la herencia.)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  3 Así también nosotros, cuando éramos niños, éramos siervos bajo los  rudimentos del mundo (las pasiones y el orgullo que esclavizan a la  humanidad):&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; 4 Mas venido  el cumplimiento del tiempo (lo que completó el tiempo designado por  Dios que debiera transcurrir antes de que el Hijo de Dios viniera), Dios  envió a Su Hijo (era Dios que actuó; la Ley requiría que el hombre  actuara; esta exigencia demostraba la impotencia del hombre; el Hijo de  Dios no requiere nada del hombre aparte de su confianza), hecho de mujer  (se refiere a la Encarnación, Dios hecho hombre), hecho bajo la Ley (se  refiere a la Ley Mosaica; Jesús estaba sujeto a la economía legal  Judía, que Él tenía que ser, eso es si Él iba a redimir a la humanidad  caída; en otras palabras, Él tuvo que guardar la Ley al pie de la letra,  lo que ningún ser humano había hecho antes, pero Él así lo hizo  perfectamente),&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; 5 Para  que redimiese a los que estaban bajo la Ley (en efecto, toda la  humanidad está bajo la Ley de Dios, lo cual el hombre, debido a su  condición caída, no podía guardar; pero Jesús vino y nos redimió al  guardar la Ley perfectamente, y sobre todo cumpliendo el castigo en la  Cruz, que fue la muerte), a fin de que recibiésemos la adopción de hijos  (para que pudiéramos ser hijos de Dios por adopción, lo que se  desempeñó por Fe en Cristo y lo que Él hizo en la Cruz).&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  6 Y por cuanto sois hijos (ahora tenemos muchos privilegios), Dios  envió el Espíritu de Su Hijo en vuestros corazones (porque somos hijos,  el Espíritu Santo ha sido enviado para tomar residencia permanente en  nuestros corazones), el cual clama, Abba, Padre. (Es el Espíritu Santo  Quien clama al Padre a nuestro favor.)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  7 Así que ya no eres más siervo, sino hijo (la posición en Cristo  debido a la Fe en Cristo); y si hijo, también heredero de Dios por  Cristo. (Todos los privilegios pertenecen a Cristo, ya nos pertenecen  también.)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;EL LEGALISMO&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  8 Antes, en otro tiempo, no conociendo a Dios (la condición anterior  del que no está redimido), servíais a los que por naturaleza no son  dioses. (Eran esclavos a la superstición pagana.)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  9 Mas ahora, habiendo conocido a Dios (se refiere a la Gracia  Salvadora, de Conocer a Dios por aceptar a Jesucristo, que es el único  modo por el cual Él puede ser conocido), o más bien siendo conocidos de  Dios (se refiere al Señor que nos conoce de un modo que salva), ¿cómo os  volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos (cuando se alcanza  la esencia y el parentesco como hijo está establecido, volver a los  rudimentos,” es decir, símbolos y sacramentos, no es progreso, sino  ignorancia), en los cuales queréis volver a servir? (¡La esclavitud a la  naturaleza pecaminosa! Se refiere a dejar la Cruz, y hacer de otras  cosas el objeto de Fe.)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  10 Guardáis los días, y los meses, y los tiempos, y los años. (Los  Judaizantes intentaban que los Gálatas se dedicaran en Guardar la Ley  además de Cristo, lo cual no funciona.)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  11 Temo de vosotros (temor por su bienestar espiritual), que haya  trabajado en vano en vosotros. (Si alguien deja la Fe en Cristo y la  Cruz y adopta otras cosas, lo que significa que mira hacia otras cosas  para obtener vida y victoria, por gusto el Espíritu Santo hubiera obrado  en tal persona.)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; 12  Hermanos, os ruego, sed como yo (libre de toda la esclavitud de la  Salvación por obras y sacramentos, que no es Salvación en absoluto);  porque yo soy como vosotros (quiere decir que aunque él sea un Apóstol,  él está sujeto a las mismas Doctrinas Bíblicas así como ellos lo están):  ningún agravio me habéis hecho. (Mi propósito no es de una queja  personal, sino debido al gran daño que les podía venir.)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  13 Que vosotros sabéis que por debilidad (no dice qué es) de carne os  Anuncié el Evangelio al principio (claramente, cuando estas Iglesias  fueron fundadas al comienzo).&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  14 Y no desechasteis ni menospreciasteis mi tentación que estaba en mi  carne (debiera traducirse, “mi prueba”; pero nuevamente, no sabemos cuál  era, por eso la especulación es inútil); antes me recibisteis como a un  Ángel de Dios, como a Cristo Jesús. (Le aceptaron y lo que él predicó.)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  15 ¿Dónde está pues vuestra bienaventuranza? (Se refiere a la  maravillosa prosperidad de la Salvación, que les había venido a  consecuencia de Pablo que trajo el Evangelio a esta región.) porque yo  os doy testimonio, que, si se pudiera hacer, os hubierais sacado  vuestros ojos para dármelos. (No necesariamente significa que Pablo  tenía una enfermedad de los ojos, como algunos afirman. Era un modismo  usado a menudo para expresar la aflicción extrema.)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  16 ¿Heme pues hecho vuestro enemigo, diciéndoos la verdad? (Un amigo  verdadero es el que dirá a su amigo la verdad, aunque duela.)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  17 Tienen celo de vosotros (los Judaizantes que intentaban subvertir a  los Gálatas a fin de ganarlos para ellos), pero no para bien (no por su  bien); antes, os quieren echar fuera (excluirían a los Gálatas de los  beneficios del Evangelio de la Gracia), para que vosotros mostréis celo  por ellos (quiere decir, ser atraídos a su lado).&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  18 Bueno es ser celoso en bien siempre (Pablo quiso que los Gálatas  fueran tan entusiastas a la causa de Cristo y la Cruz como ellos eran  hacia las falsas doctrinas), y no solamente cuando estoy presente con  vosotros. (Su celo hacia lo correcto debiera estar presente en todo  momento.)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; 19 Hijitos  míos (muestra un lenguaje afectuoso y emoción), que vuelvo otra vez a  estar de parto de vosotros (entregarles otra vez los rudimentos del gran  Mensaje de Cristo y Él Crucificado, como si ustedes nunca antes lo  hubieran oído) hasta que Cristo sea formado en vosotros (la obra que  sólo el Espíritu Santo puede hacer, y hace exclusivamente dentro de los  parámetros del Sacrificio de Cristo, que siempre debe ser el Objeto de  nuestra Fe),&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; 20 Querría  cierto estar ahora con vosotros (como un padre cariñoso que quiere estar  al lado de su niño enfermo), y mudar mi voz (se refiere al hecho de que  su amor verdadero por ellos llegaría de una manera más ventajosa si  sólo pudiera ponerse delante de ellos en persona); porque estoy perplejo  en cuanto a vosotros. (El Apóstol estaba perplejo de cómo los Gálatas  habían abandonado al Espíritu Santo, sustituyéndolo en Su Lugar la  indiferencia de la Ley muerta. Cualquier Cristiano que actualmente tiene  como su objeto de Fe cualquier otra cosa que no sea la Cruz sigue el  mismo curso que los Gálatas de la antigüedad.)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;AGAR Y SARA&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  21 Decidme, los que queréis estar bajo la Ley (la Ley de Moisés o  cualquier tipo de Ley), ¿no habéis oído la Ley? (¿Saben en realidad lo  que la Ley exige?)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; 22  Porque escrito está (Gén. 16:15; 21:2-3), Que Abraham tuvo dos hijos  (Ismael e Isaac), uno de la esclava (Agar), el otro de la libre (Sara).&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  23 Mas el de la esclava nació según la carne (por la conspiración de  Abraham y Sara); pero el de la libre nació por la Promesa (por una  acción del Espíritu Santo).&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  24 Las cuales cosas son dichas por alegoría (una forma retórica en la  cual los hechos espirituales son presentados en términos físicos):  porque estas mujeres son los dos Pactos (representa la Ley [Agar] y la  Gracia [Sara]); el uno ciertamente del Monte Sinaí, el cual engendró  para servidumbre, que es Agar. (El Apóstol claramente dice que se  refiere a Agar como un símbolo de la Ley de Moisés. Como es obvio, le  fue dado en el Monte Sinaí.)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  25 Porque Agar o Sinaí es un Monte de Arabia, el cual corresponde a la  que ahora es Jerusalén (se refiere a aquella ciudad en la época de  Pablo; fue sujeto a Leyes, ritos y costumbres, según la Ley de Moisés),  la cual está en esclavitud con sus hijos. (Israel estaba en la  esclavitud del pecado por haber rechazado a Cristo.)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  26 Mas la Jerusalén de arriba es libre (indica el origen de la  Salvación, que es el Cielo, y proclama sus resultados, que son la  “libertad”), la cual es la madre de todos nosotros. (Se refiere a todos  quienes son verdaderos Cristianos, Judíos o Gentiles.)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  27 Porque está escrito (Isa. 2:2), Alégrate, estéril, que no pares;  prorrumpe y clama, la que no estás de parto (se refiere a la Iglesia,  injertada debido a la Gracia, en lugar de Israel, que exigía la Ley y  que Dios no aceptaría): porque más son los hijos de la dejada que de la  que tiene marido. (Corresponde a Sara que era estéril que, en un sentido  de la palabra y la cultura de esa época, era lo mismo que no tener un  marido, aunque ella estuviera casada con Abraham. También se refiere a  la Iglesia, que, en efecto, no tenía ningún marido, como lo fue Israel,  es decir, “Dios.” ¡La Iglesia tiene muchos hijos más de los que Israel  nunca tuvo!)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; 28 Así que,  Hermanos, nosotros (los Creyentes) como Isaac somos Hijos de la  Promesa. (La Promesa es una representación del Mesías, Quien llegó a  través del linaje de Isaac para conceder la liberación al pueblo  encadenado por el pecado.)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  29 Empero como entonces el que era engendrado según la carne (Ismael),  perseguía al que había nacido según el Espíritu (Isaac), así también  ahora. (Isaac e Ismael simbolizaban la nueva y la vieja naturaleza en el  Creyente. Agar y Sara tipificaron los dos Convenios, el de las obras y  el de la Gracia, de la esclavitud y la Libertad, tal como Pablo lo  explica aquí.)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; 30 Mas  ¿qué dice La Escritura? (Gén. 21:10.) Echa fuera a la esclava y a su  hijo (el nacimiento de la nueva naturaleza exige la expulsión de la  vieja; es imposible mejorar la vieja naturaleza; debe ser expulsada, es  decir, “colocada en una posición inactiva”; sólo puede ser hecho por el  Creyente que evidencia la Fe constante en la Cruz, que entonces da  libertad de acción al Espíritu Santo para producir esta obra  imprescindible): porque no será heredero el hijo de la esclava con el  hijo de la libre. (Pablo da una ilustración dramática del conflicto  irreconciliable entre la Salvación por las obras y la Salvación por la  Fe.)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; 31 De manera,  Hermanos, que no somos hijos de la sierva (Agar, Ismael y la Ley), mas  de la libre. (No somos hijos de la Ley, sino más bien hijos libres de la  Fe.)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Primera Corintios Capítulo 13:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Si  hablo en lenguas humanas y angelicales, pero no tengo amor, no soy más  que un metal que resuena o un platillo que hace ruido. Si tengo el don  de profecía y entiendo todos los misterios y poseo todo conocimiento, y  si tengo una fe que logra trasladar montañas, pero me falta el amor, no  soy nada. Si reparto entre los pobres todo lo que poseo, y si entrego mi  cuerpo para que lo consuman las llamas, pero no tengo amor, nada gano  con eso. El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni  jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no  se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la  maldad sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo  cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor jamás se extingue,  mientras que el don de profecía cesará, el de lenguas será silenciado y  el de conocimiento desaparecerá. Porque conocemos y profetizamos de  manera imperfecta; pero cuando llegue lo perfecto, lo imperfecto  desaparecerá. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño,  razonaba como niño; cuando llegué a ser adulto, dejé atrás las cosas de  niño. Ahora vemos de manera indirecta y velada, como en un espejo; pero  entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de manera imperfecta, pero  entonces conoceré tal y como soy conocido. Ahora, pues, permanecen estas  tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor. Pero la más excelente de  ellas es el amor.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Hebreos 10:35-12:4&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Así  que no pierdan la confianza, porque ésta será grandemente recompensada.  Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la  voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido. Pues dentro de muy  poco tiempo, "el que ha de venir vendrá, y no tardará. Pero mi justo  vivirá por la fe. Y si se vuelve atrás, no será de mi agrado." Pero  nosotros no somos de los que se vuelven atrás y acaban por perderse,  sino de los que tienen fe y preservan su vida. Ahora bien, la fe es la  garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve. Gracias a  ella fueron aprobados los antiguos. Por la fe entendemos que el universo  fue formado por la palabra de Dios, de modo que lo visible no provino  de lo que se ve. Por la fe Abel ofreció a Dios un sacrificio más  aceptable que el de Caín, por lo cual recibió testimonio de ser justo,  pues Dios aceptó su ofrenda. Y por la fe Abel, a pesar de estar muerto,  habla todavía. Por la fe Enoc fue sacado de este mundo sin experimentar  la muerte; no fue hallado porque Dios se lo llevó, pero antes de ser  llevado recibió testimonio de haber agradado a Dios. En realidad, sin fe  es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios  tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan. Por  la fe Noé, advertido sobre cosas que aún no se veían, con temor  reverente construyó un arca para salvar a su familia. Por esa fe condenó  al mundo y llegó a ser heredero de la justicia que viene por la fe. Por  la fe Abraham, cuando fue llamado para ir a un lugar que más tarde  recibiría como herencia, obedeció y salió sin saber a dónde iba. Por la  fe se radicó como extranjero en la tierra prometida, y habitó en tiendas  de campaña con Isaac y Jacob, herederos también de la misma promesa,  porque esperaba la ciudad de cimientos sólidos, de la cual Dios es  arquitecto y constructor. Por la fe Abraham, a pesar de su avanzada edad  y de que Sara misma era estéril, recibió fuerza para tener hijos,  porque consideró fiel al que le había hecho la promesa. Así que de este  solo hombre, ya en decadencia, nacieron descendientes numerosos como las  estrellas del cielo e incontables como la arena a la orilla del mar.  Todos ellos vivieron por la fe, y murieron sin haber recibido las cosas  prometidas; más bien, las reconocieron a lo lejos, y confesaron que eran  extranjeros y peregrinos en la tierra. Al expresarse así, claramente  dieron a entender que andaban en busca de una patria. Si hubieran estado  pensando en aquella patria de donde habían emigrado, habrían tenido  oportunidad de regresar a ella. Antes bien, anhelaban una patria mejor,  es decir, la celestial. Por lo tanto, Dios no se avergonzó de ser  llamado su Dios, y les preparó una ciudad. Por la fe Abraham, que había  recibido las promesas, fue puesto a prueba y ofreció a Isaac, su hijo  único, a pesar de que Dios le había dicho: "Tu descendencia se  establecerá por medio de Isaac." Consideraba Abraham que Dios tiene  poder hasta para resucitar a los muertos, y así, en sentido figurado,  recobró a Isaac de entre los muertos. Por la fe Isaac bendijo a Jacob y a  Esaú, previendo lo que les esperaba en el futuro. Por la fe Jacob,  cuando estaba a punto de morir, bendijo a cada uno de los hijos de José,  y adoró apoyándose en la punta de su bastón. Por la fe José, al fin de  su vida, se refirió a la salida de los israelitas de Egipto y dio  instrucciones acerca de sus restos mortales. Por la fe Moisés, recién  nacido, fue escondido por sus padres durante tres meses, porque vieron  que era un niño precioso, y no tuvieron miedo del edicto del rey. Por la  fe Moisés, ya adulto, renunció a ser llamado hijo de la hija del  faraón. Prefirió ser maltratado con el pueblo de Dios a disfrutar de los  efímeros placeres del pecado. Consideró que el oprobio por causa del  Mesías era una mayor riqueza que los tesoros de Egipto, porque tenía la  mirada puesta en la recompensa. Por la fe salió de Egipto sin tenerle  miedo a la ira del rey, pues se mantuvo firme como si estuviera viendo  al Invisible. Por la fe celebró la Pascua y el rociamiento de la sangre,  para que el exterminador de los primogénitos no tocara a los de Israel.  Por la fe el pueblo cruzó el Mar Rojo como por tierra seca; pero cuando  los egipcios intentaron cruzarlo, se ahogaron. Por la fe cayeron las  murallas de Jericó, después de haber marchado el pueblo siete días a su  alrededor. Por la fe la prostituta Rahab no murió junto con los  desobedientes, pues había recibido en paz a los espías. ¿Qué más voy a  decir? Me faltaría tiempo para hablar de Gedeón, Barac, Sansón, Jefté,  David, Samuel y los profetas, los cuales por la fe conquistaron reinos,  hicieron justicia y alcanzaron lo prometido; cerraron bocas de leones,  apagaron la furia de las llamas y escaparon del filo de la espada;  sacaron fuerzas de flaqueza; se mostraron valientes en la guerra y  pusieron en fuga a ejércitos extranjeros. Hubo mujeres que por la  resurrección recobraron a sus muertos. Otros, en cambio, fueron muertos a  golpes, pues para alcanzar una mejor resurrección no aceptaron que los  pusieran en libertad. Otros sufrieron la prueba de burlas y azotes, e  incluso de cadenas y cárceles. Fueron apedreados, aserrados por la  mitad, asesinados a filo de espada. Anduvieron fugitivos de aquí para  allá, cubiertos de pieles de oveja y de cabra, pasando necesidades,  afligidos y maltratados. ¡El mundo no merecía gente así! Anduvieron sin  rumbo por desiertos y montañas, por cuevas y cavernas. Aunque todos  obtuvieron un testimonio favorable mediante la fe, ninguno de ellos vio  el cumplimiento de la promesa. Esto sucedió para que ellos no llegaran a  la meta sin nosotros, pues Dios nos había preparado algo mejor. Por  tanto, también nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande  de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del  pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que  tenemos por delante. Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y  perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó  la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está  sentado a la derecha del trono de Dios. Así, pues, consideren a aquel  que perseveró frente a tanta oposición por parte de los pecadores, para  que no se cansen ni pierdan el ánimo. En la lucha que ustedes libran  contra el pecado, todavía no han tenido que resistir hasta derramar su  sangre.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Romanos 8:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Por  lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a  Cristo Jesús, los que no vivan según la naturaleza pecaminosa sino según  el Espíritu, pues por medio de él la ley del Espíritu de vida me ha  liberado de la ley del pecado y de la muerte. En efecto, la ley no pudo  liberarnos porque la naturaleza pecaminosa anuló su poder; por eso Dios  envió a su propio Hijo en condición semejante a nuestra condición de  pecadores, para que se ofreciera en sacrificio por el pecado. Así  condenó Dios al pecado en la naturaleza humana, a fin de que las justas  demandas de la ley se cumplieran en nosotros, que no vivimos según la  naturaleza pecaminosa sino según el Espíritu. Los que viven conforme a  la naturaleza pecaminosa fijan la mente en los deseos de tal naturaleza;  en cambio, los que viven conforme al Espíritu fijan la mente en los  deseos del Espíritu. La mentalidad pecaminosa es muerte, mientras que la  mentalidad que proviene del Espíritu es vida y paz. La mentalidad  pecaminosa es enemiga de Dios, pues no se somete a la ley de Dios, ni es  capaz de hacerlo. Los que viven según la naturaleza pecaminosa no  pueden agradar a Dios. Sin embargo, ustedes no viven según la naturaleza  pecaminosa sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios vive  en ustedes. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo.  Pero si Cristo está en ustedes, el cuerpo está muerto a causa del  pecado, pero el Espíritu que está en ustedes es vida a causa de la  justicia. Y si el Espíritu de aquel que levantó a Jesús de entre los  muertos vive en ustedes, el mismo que levantó a Cristo de entre los  muertos también dará vida a sus cuerpos mortales por medio de su  Espíritu, que vive en ustedes. Por tanto, hermanos, tenemos una  obligación, pero no es la de vivir conforme a la naturaleza pecaminosa.  Porque si ustedes viven conforme a ella, morirán; pero si por medio del  Espíritu dan muerte a los malos hábitos del cuerpo, vivirán. Porque  todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Y  ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo,  sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: "¡Abba!  ¡Padre!" El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos  hijos de Dios. Y si somos hijos, somos herederos; herederos de Dios y  coherederos con Cristo, pues si ahora sufrimos con él, también tendremos  parte con él en su gloria. De hecho, considero que en nada se comparan  los sufrimientos actuales con la gloria que habrá de revelarse en  nosotros. La creación aguarda con ansiedad la revelación de los hijos de  Dios, porque fue sometida a la frustración. Esto no sucedió por su  propia voluntad, sino por la del que así lo dispuso. Pero queda la firme  esperanza de que la creación misma ha de ser liberada de la corrupción  que la esclaviza, para así alcanzar la gloriosa libertad de los hijos de  Dios. Sabemos que toda la creación todavía gime a una, como si tuviera  dolores de parto. Y no sólo ella, sino también nosotros mismos, que  tenemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, mientras  aguardamos nuestra adopción como hijos, es decir, la redención de  nuestro cuerpo. Porque en esa esperanza fuimos salvados. Pero la  esperanza que se ve, ya no es esperanza. ¿Quién espera lo que ya tiene?  Pero si esperamos lo que todavía no tenemos, en la espera mostramos  nuestra constancia. Así mismo, en nuestra debilidad el Espíritu acude a  ayudarnos. No sabemos qué pedir, pero el Espíritu mismo intercede por  nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que  examina los corazones, sabe cuál es la intención del Espíritu, porque el  Espíritu intercede por los creyentes conforme a la voluntad de Dios.  Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de  quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito.  Porque a los que Dios conoció de antemano, también los predestinó a ser  transformados según la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito  entre muchos hermanos. A los que predestinó, también los llamó; a los  que llamó, también los justificó; y a los que justificó, también los  glorificó. ¿Qué diremos frente a esto? Si Dios está de nuestra parte,  ¿quién puede estar en contra nuestra? El que no escatimó ni a su propio  Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos  generosamente, junto con él, todas las cosas? ¿Quién acusará a los que  Dios ha escogido? Dios es el que justifica. ¿Quién condenará? Cristo  Jesús es el que murió, e incluso resucitó, y está a la derecha de Dios e  intercede por nosotros. ¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La  tribulación, o la angustia, la persecución, el hambre, la indigencia, el  peligro, o la violencia? Así está escrito: "Por tu causa nos vemos  amenazados de muerte todo el día; nos tratan como a ovejas destinadas al  matadero." Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio  de aquel que nos amó. Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la  vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni  los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la  creación, podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en  Cristo Jesús nuestro Señor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5797530518096144290-9200893344460073025?l=lecturabiblica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturabiblica.blogspot.com/feeds/9200893344460073025/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5797530518096144290&amp;postID=9200893344460073025' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5797530518096144290/posts/default/9200893344460073025'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5797530518096144290/posts/default/9200893344460073025'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturabiblica.blogspot.com/2012/01/el-21-de-enero-lectura-biblica-diaria.html' title='El 21 de Enero Lectura Bíblica Diaria'/><author><name>Lector Bíblico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14185118781619444932</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_34cSdhYVD0k/R6Q-SKzYeuI/AAAAAAAAAA0/v4kQtsmCrbQ/S220/smiley_026.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXb8i13defI/AAAAAAAAA7Y/pyjNS1E4bTE/s72-c/med_5313272e558cee71db00a2b8e33a795e.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5797530518096144290.post-6424971968603887547</id><published>2012-01-20T00:12:00.001-06:00</published><updated>2012-01-20T00:12:47.893-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='BibleJesucristoLectura BiblicaReligionCruzCristianismoJesusCrossJesus ChristBiblia'/><title type='text'>El 20 de Enero Lectura Bíblica Diaria</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXV6ObdI9-I/AAAAAAAAA64/bJjcnMsvjGM/s1600-h/med_e9c7418a8128be0575fa40fa96dfa231.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXV6ObdI9-I/AAAAAAAAA64/bJjcnMsvjGM/s400/med_e9c7418a8128be0575fa40fa96dfa231.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5293271325350623202" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;El 20 de Enero Lectura Bíblica Diaria:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Levítico 3 a 5:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;"Si  alguien ofrece ganado vacuno al Señor como sacrificio de comunión,  deberá presentarle un animal sin defecto, sea macho o hembra. Pondrá su  mano sobre la cabeza del animal, al que degollará a la entrada de la  Tienda de reunión. Luego los hijos de Aarón, los sacerdotes, derramarán  la sangre alrededor del altar. El oferente le presentará al Señor, como  ofrenda por fuego, las siguientes partes del sacrificio de comunión: la  grasa que recubre los intestinos y la que se adhiere a éstos, los dos  riñones y la grasa que los recubre, la grasa que recubre los lomos, y  también el lóbulo del hígado, el cual se extraerá junto con los riñones.  Entonces los hijos de Aarón quemarán todo esto en el altar, encima del  holocausto que está sobre la leña encendida. Es una ofrenda presentada  por fuego de aroma grato al Señor. "Si el sacrificio de comunión es de  ganado ovino, el oferente deberá presentarle al Señor un animal sin  defecto, sea macho o hembra. Si la ofrenda es un cordero, lo presentará  ante el Señor y le impondrá la mano sobre la cabeza, degollando luego al  animal ante la Tienda de reunión. Luego los hijos de Aarón derramarán  la sangre alrededor del altar. El oferente le presentará al Señor, como  ofrenda por fuego, las siguientes partes de este sacrificio: la grasa,  la cola entera (la cual cortará desde el espinazo), la grasa que recubre  los intestinos y la que se adhiere a éstos, los dos riñones y la grasa  que los recubre, la grasa que recubre los lomos, y también el lóbulo del  hígado, el cual se extraerá junto con los riñones. Entonces el  sacerdote quemará todo esto en el altar. Es una comida, una ofrenda  presentada por fuego al Señor. "Si la ofrenda es una cabra, la  presentará ante el Señor poniendo la mano sobre la cabeza del animal, al  que degollará ante la Tienda de reunión. Luego los hijos de Aarón  derramarán la sangre alrededor del altar. El oferente le presentará al  Señor, como ofrenda por fuego, las siguientes partes del animal: la  grasa que recubre los intestinos y la que se adhiere a éstos, los dos  riñones y la grasa que los recubre, la grasa que recubre los lomos, y  también el lóbulo del hígado, el cual se extraerá junto con los riñones.  Entonces el sacerdote quemará todo esto en el altar. Es una comida, una  ofrenda presentada por fuego de aroma grato. Toda la grasa pertenece al  Señor. "Éste será un estatuto perpetuo para los descendientes de  ustedes, dondequiera que habiten: No se comerán la grasa ni la sangre."  El Señor le ordenó a Moisés que les dijera a los israelitas: "Cuando  alguien viole inadvertidamente cualquiera de los mandamientos del Señor,  e incurra en algo que esté prohibido, se procederá de la siguiente  manera: "Si el que peca es el sacerdote ungido, haciendo con ello  culpable al pueblo, deberá ofrecer al Señor, como sacrificio expiatorio  por su pecado, un novillo sin defecto. Llevará el novillo ante el Señor,  a la entrada de la Tienda de reunión, e impondrá la mano sobre la  cabeza del novillo, al que degollará en presencia del Señor. El  sacerdote ungido tomará un poco de la sangre del novillo y la llevará a  la Tienda de reunión. Mojará el dedo en la sangre, y rociará con ella  siete veces en dirección a la cortina del santuario, en presencia del  Señor. Después el sacerdote untará un poco de la sangre en los cuernos  del altar del incienso aromático, que está ante el Señor, en la Tienda  de reunión. El resto de la sangre del novillo la derramará al pie del  altar del holocausto, que está a la entrada de la Tienda de reunión.  Luego, al novillo del sacrificio expiatorio le sacará toda la grasa que  recubre los intestinos, y la que se adhiere a éstos, los dos riñones y  la grasa que los recubre, la grasa que recubre los lomos, y también el  lóbulo del hígado, el cual se extraerá junto con los riñones. Esto se  hará tal y como se saca la grasa de la res para el sacrificio de  comunión. Entonces el sacerdote quemará todo esto en el altar del  holocausto, pero sacará del campamento la piel y toda la carne del  novillo, junto con la cabeza, las patas, los intestinos y el excremento.  Todo esto, es decir, el resto del novillo, lo sacará del campamento y  lo llevará a un lugar ritualmente puro, al vertedero de la ceniza, y  dejará que se consuma sobre la leña encendida. Sobre el vertedero de la  ceniza se consumirá. "Si la que peca inadvertidamente es toda la  comunidad de Israel, toda la asamblea será culpable de haber hecho algo  que los mandamientos del Señor prohíben. Cuando la asamblea se dé cuenta  del pecado que ha cometido, deberá ofrecer un novillo como sacrificio  expiatorio. Lo llevarán a la Tienda de reunión, y allí, en presencia del  Señor, los ancianos de la comunidad impondrán las manos sobre la cabeza  del novillo y lo degollarán. Luego el sacerdote ungido tomará un poco  de la sangre del novillo y la llevará a la Tienda de reunión. Mojará el  dedo en la sangre, y rociará con ella siete veces en dirección a la  cortina en presencia del Señor. Después untará un poco de la sangre en  los cuernos del altar, que está ante el Señor, en la Tienda de reunión.  El resto de la sangre la derramará al pie del altar del holocausto, que  está a la entrada de la Tienda de reunión, y sacará del animal toda la  grasa, quemándola en el altar. Se hará con este novillo lo mismo que se  hace con el de la ofrenda expiatoria. Así el sacerdote hará expiación  por ellos, y serán perdonados. Luego sacará del campamento el resto del  novillo y dejará que se consuma en el fuego, como el otro. Éste es el  sacrificio expiatorio por la asamblea. "Si el que peca inadvertidamente  es uno de los gobernantes, e incurre en algo que los mandamientos del  Señor su Dios prohíben, será culpable. Cuando se le haga saber que ha  cometido un pecado, llevará como ofrenda un macho cabrío sin defecto,  pondrá la mano sobre la cabeza del macho cabrío, y lo degollará en  presencia del Señor, en el mismo lugar donde se degüellan los animales  para el holocausto. Es un sacrificio expiatorio. Entonces el sacerdote  tomará con el dedo un poco de la sangre del sacrificio expiatorio y la  untará en los cuernos del altar del holocausto, después de lo cual  derramará al pie del altar del holocausto el resto de la sangre. Toda la  grasa del animal la quemará en el altar, tal como se hace con el  sacrificio de comunión. Así el sacerdote hará expiación por el pecado  del gobernante, y su pecado le será perdonado. "Si el que peca  inadvertidamente es alguien del pueblo, e incurre en algo que los  mandamientos del Señor prohíben, será culpable. Cuando se le haga saber  que ha cometido un pecado, llevará como ofrenda por su pecado una cabra  sin defecto. Pondrá la mano sobre la cabeza del animal, y lo degollará  en el lugar donde se degüellan los animales para el holocausto. Entonces  el sacerdote tomará con el dedo un poco de la sangre y la untará en los  cuernos del altar del holocausto, después de lo cual derramará el resto  de la sangre al pie del altar. Luego le sacará al animal toda la grasa,  tal y como se le saca la grasa al sacrificio de comunión, y el  sacerdote la quemará toda en el altar, como aroma grato al Señor. Así el  sacerdote hará expiación por él, y su pecado le será perdonado. "Si la  persona ofrece como sacrificio expiatorio un cordero, deberá presentar  una hembra sin defecto. Pondrá la mano sobre la cabeza del animal, y lo  degollará como sacrificio expiatorio en el lugar donde se degüellan los  animales para el holocausto. Entonces el sacerdote tomará con el dedo un  poco de la sangre del sacrificio expiatorio y la untará en los cuernos  del altar del holocausto, después de lo cual derramará al pie del altar  el resto de la sangre. Luego le sacará al animal toda la grasa, tal y  como se le saca la grasa al cordero del sacrificio de comunión, y el  sacerdote la quemará en el altar sobre la ofrenda presentada por fuego  al Señor. Así el sacerdote hará expiación por esa persona, y el pecado  que haya cometido le será perdonado. "Si alguien peca por negarse a  declarar bajo juramento lo que vio o escuchó, sufrirá las consecuencias  de su pecado. "Si alguien sin darse cuenta toca alguna cosa ritualmente  *impura, tal como el cadáver de un animal impuro, sea o no doméstico, o  el cadáver de un reptil impuro, se vuelve impuro él mismo y es culpable.  "Si alguien sin darse cuenta toca alguna impureza humana, cualquiera  que ésta sea, se vuelve impuro él mismo. Pero al darse cuenta, será  culpable. "Si alguien hace uno de esos juramentos que se acostumbra  hacer a la ligera, y sin saberlo jura hacer bien o mal, ha pecado. Pero  al darse cuenta, será culpable de haber hecho ese juramento. "Si alguien  resulta culpable de alguna de estas cosas, deberá reconocer que ha  pecado y llevarle al Señor en sacrificio expiatorio por la culpa del  pecado cometido, una hembra del rebaño, que podrá ser una oveja o una  cabra. Así el sacerdote hará expiación por ese pecado. "Si a alguien no  le alcanza para comprar ganado menor, entonces le llevará al Señor, como  sacrificio por la culpa del pecado cometido, dos tórtolas o dos  pichones de paloma, una de las aves como sacrificio por el pecado y la  otra como holocausto. Se las llevará al sacerdote, quien primero  ofrecerá el ave para el sacrificio expiatorio. Para esto, le retorcerá  el cuello, pero sin desprenderle del todo la cabeza. Luego rociará un  poco de la sangre del sacrificio expiatorio en un costado del altar, y  al pie del altar exprimirá el resto de la sangre. Es un sacrificio  expiatorio. Con la segunda ave hará un holocausto, como ya ha sido  prescrito. Así el sacerdote hará expiación por el pecado cometido, y ese  pecado le será perdonado. "Si a esa persona tampoco le alcanza para  comprar dos tórtolas o dos pichones, presentará entonces en sacrificio  expiatorio, como ofrenda por el pecado cometido, dos litros de flor de  harina. Como se trata de un sacrificio expiatorio, no se le pondrá  aceite ni incienso. Llevará este sacrificio al sacerdote, quien tomará  un puñado de la ofrenda memorial y lo quemará en el altar junto con los  sacrificios presentados por fuego al Señor. Es un sacrificio expiatorio.  Así el sacerdote hará expiación por el pecado cometido en alguna de  estas cosas, y ese pecado le será perdonado. El resto de la ofrenda será  para el sacerdote, como sucede con la ofrenda de cereal." El Señor le  dijo a Moisés: "Si alguien comete una falta y peca inadvertidamente  contra lo que ha sido consagrado al Señor, le llevará al Señor un  carnero sin defecto como sacrificio por la culpa. Su precio será tasado  en plata, según la tasación oficial del santuario. Es un sacrificio por  la culpa. Además, el culpable hará restitución por haber pecado contra  lo consagrado, añadiendo la quinta parte, la cual entregará al  sacerdote. Así el sacerdote hará expiación por él mediante el carnero  del sacrificio por la culpa, y ese pecado le será perdonado. "Si alguien  peca inadvertidamente e incurre en algo que los mandamientos del Señor  prohíben, es culpable y sufrirá las consecuencias de su pecado. Le  llevará al sacerdote un carnero sin defecto, cuyo precio será fijado  como sacrificio por la culpa. Así el sacerdote hará expiación por el  pecado que esa persona cometió inadvertidamente, y ese pecado le será  perdonado. Es un sacrificio por la culpa, de la que se hizo acreedor por  pecar contra el Señor."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Salmo 102:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Escucha,  Señor, mi oración; llegue a ti mi clamor. No escondas de mí tu rostro  cuando me encuentro angustiado. Inclina a mí tu oído; respóndeme pronto  cuando te llame. Pues mis días se desvanecen como el humo, los huesos me  arden como brasas. Mi corazón decae y se marchita como la hierba;  ¡hasta he perdido el apetito! Por causa de mis fuertes gemidos se me  pueden contar los huesos. Parezco una lechuza del desierto; soy como un  búho entre las ruinas. No logro conciliar el sueño; parezco ave  solitaria sobre el tejado. A todas horas me ofenden mis enemigos, y  hasta usan mi nombre para maldecir. Las cenizas son todo mi alimento;  mis lágrimas se mezclan con mi bebida. ¡Por tu enojo, por tu  indignación, me levantaste para luego arrojarme! Mis días son como  sombras nocturnas; me voy marchitando como la hierba. Pero tú, Señor,  reinas eternamente; tu nombre perdura por todas las generaciones. Te  levantarás y tendrás piedad de Sión, pues ya es tiempo de que la  compadezcas. ¡Ha llegado el momento señalado! Tus siervos sienten cariño  por sus ruinas; los mueven a compasión sus escombros. Las naciones  temerán el nombre del Señor; todos los reyes de la tierra reconocerán su  majestad. Porque el Señor reconstruirá a Sión, y se manifestará en su  esplendor. Atenderá a la oración de los desamparados, y no desdeñará sus  ruegos. Que se escriba esto para las generaciones futuras, y que el  pueblo que será creado alabe al Señor. Miró el Señor desde su altísimo  santuario; contempló la tierra desde el cielo, para oír los lamentos de  los cautivos y liberar a los condenados a muerte; para proclamar en Sión  el nombre del Señor y anunciar en Jerusalén su alabanza, cuando todos  los pueblos y los reinos se reúnan para adorar al Señor. En el curso de  mi vida acabó Dios con mis fuerzas; me redujo los días. Por eso dije:  "No me lleves, Dios mío, a la mitad de mi vida; tú permaneces por todas  las generaciones. En el principio tú afirmaste la tierra, y los cielos  son la obra de tus manos. Ellos perecerán, pero tú permaneces. Todos  ellos se desgastarán como un vestido. Y como ropa los cambiarás, y los  dejarás de lado. Pero tú eres siempre el mismo, y tus años no tienen  fin. Los hijos de tus siervos se establecerán, y sus descendientes  habitarán en tu presencia."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Proverbios 28:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;El  malvado huye aunque nadie lo persiga; pero el justo vive confiado como  un león. Cuando hay rebelión en el país, los caudillos se multiplican;  cuando el gobernante es entendido, se mantiene el orden. El gobernante  que oprime a los pobres es como violenta lluvia que arrasa la cosecha.  Los que abandonan la ley alaban a los malvados; los que la obedecen  luchan contra ellos. Los malvados nada entienden de la justicia; los que  buscan al Señor lo entienden todo. Más vale pobre pero honrado, que  rico pero perverso. El hijo entendido se sujeta a la ley; el derrochador  deshonra a su padre. El que amasa riquezas mediante la usura las  acumula para el que se compadece de los pobres. Dios aborrece hasta la  oración del que se niega a obedecer la ley. El que lleva a los justos  por el mal camino, caerá en su propia trampa; pero los íntegros  heredarán el bien. El rico se las da de sabio; el pobre pero inteligente  lo desenmascara. Cuando los justos triunfan, se hace gran fiesta;  cuando los impíos se imponen, todo el mundo se esconde. Quien encubre su  pecado jamás prospera; quien lo confiesa y lo deja, halla perdón.  ¡Dichoso el que siempre teme al Señor! Pero el obstinado caerá en la  desgracia. Un león rugiente, un oso hambriento, es el gobernante malvado  que oprime a los pobres. El gobernante falto de juicio es terrible  opresor; el que odia las riquezas prolonga su vida. El que es perseguido  por homicidio será un fugitivo hasta la muerte. ¡Que nadie le brinde su  apoyo! El que es honrado se mantendrá a salvo; el de caminos perversos  caerá en la fosa. El que trabaja la tierra tendrá abundante comida; el  que sueña despierto sólo abundará en pobreza. El hombre fiel recibirá  muchas bendiciones; el que tiene prisa por enriquecerse no quedará  impune. No es correcto mostrarse parcial con nadie. Hay quienes pecan  hasta por un mendrugo de pan. El tacaño ansía enriquecerse, sin saber  que la pobreza lo aguarda. A fin de cuentas, más se aprecia al que  reprende que al que adula. El que roba a su padre o a su madre, e  insiste en que no ha pecado, amigo es de gente perversa. El que es  ambicioso provoca peleas, pero el que confía en el Señor prospera. Necio  es el que confía en sí mismo; el que actúa con sabiduría se pone a  salvo. El que ayuda al pobre no conocerá la pobreza; el que le niega su  ayuda será maldecido. Cuando triunfan los impíos, la gente se esconde;  cuando perecen, los justos prosperan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;El Libro de Gálatas Capítulo 3 del Nuevo Testamento del Expositor por Jimmy Swaggart:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;LA EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS GÁLATAS&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;CAPÍTULO 3&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;(58 d.C.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;POR LA FE&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;¡O  Gálatas insensatos! (Ellos no usaron sus propios poderes de  percepción.) ¿Quién os fascinó (influencia perjudicial), para no  obedecer a la Verdad (se refiere “a Jesucristo y Él Crucificado”), ante  cuyos ojos Jesucristo fue ya descrito, como Crucificado entre vosotros?  (Pablo Predicaba la Cruz con tal intensidad que sus oyentes podían ver a  Jesucristo Crucificado entre ellos. Desgraciadamente, sólo unos cuantos  Predicadores modernos siguen su ejemplo.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  2 Esto solo quiero saber de vosotros (les convenceré de su error por  este argumento), ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la Ley, o por  el oír de la Fe? (Se refiere a ser Nacido de Nuevo, en ese momento el  Espíritu de Dios entra en el corazón y la vida del nuevo Creyente. Se  recibe solamente al confiar en Cristo, y lo que Él hizo en la Cruz.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  3 ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu (¿piensan  ustedes que ya se puede llegar a un estado de madurez espiritual por su  propio esfuerzo?), ahora os perfeccionáis por la carne? (Estos Gálatas  practicaban la Salvación por “Fe” y Santificación por “sí mismos,” que  es precisamente también la condición de la mayoría de los Cristianos.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  4 ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? (Ustedes han sufrido la  persecución debido a su aceptación de Cristo. No lo deseche.) si es que  fue en vano (en esencia dice, “espero que no sea en vano”).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  5 Aquél (el Señor Jesús), pues, que os daba el Espíritu, y obraba  Maravillas entre vosotros, ¿Lo hacía por las obras de la Ley, o por el  oír de la Fe? (Es evidente que todo lo que el Señor hace se basa cuando  el Creyente exhibe Fe. Nunca es por obras de la Ley.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;ABRAHAM&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  6 Como Abraham creyó a Dios (el Patriarca fue justificado por Fe, no  por obras), y le fue imputado a Justicia. (La Justicia de Dios está  imputada a una persona sólo sobre la base de la Fe en Cristo, y lo que  Cristo ha hecho en la Cruz [Jn. 8:56].)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  7 Sabéis por tanto, que los que son de Fe (presenta la Fe, y la Fe  sola, como el fundamento; pero el Objeto de la Fe debe ser siempre la  Cruz), los tales son hijos de Abraham (los hijos legítimos de Abraham).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  8 Y viendo antes La Escritura, que Dios por la Fe había de justificar a  los Gentiles (la Palabra de Dios como el Fundamento de todas las  Cosas), Predicó antes a Abraham las Buenas Nuevas, diciendo, En ti serán  benditas todas las naciones (Gén. 12:1-3).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  9 Luego los (quienquiera que fuera) de la Fe (en Cristo y la Cruz) son  benditos con el Creyente Abraham. (¡Él recibió la Justificación por la  Fe, y así también nosotros!)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;LA SOLA FE&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  10 Porque todos los que son de las Obras de la Ley están bajo maldición  (el Creyente sólo puede estar bajo la Ley o la Gracia; es la una o la  otra; sólo puede venir por la Gracia a través de la Cruz; si alguien  confía en la Ley, sea la que sea cualquier clase de Ley, es maldito):  porque escrito está, Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las  cosas que están escritas en el Libro de la Ley para hacerlas (Deut.  27:26). (Para alcanzar la Justicia de la Ley, se tiene que guardar la  Ley intachablemente, por ello sin fallar. Tal es imposible, de modo que  deja sólo la Cruz como el medio de la Salvación y la Victoria.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  11 Mas por cuanto por la Ley ninguno se justifica para con Dios, es  cierto (porque es imposible para el hombre guardar perfectamente la  Ley): que, El justo por la Fe vivirá ([Hab. 2:4], la Fe en Cristo y lo  que Él hizo en la Cruz).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  12 La Ley también no es de la Fe (los dos principios, el de la Ley y de  la Fe, como un medio de la Justificación son mutuamente exclusivos el  uno del otro): sino, El hombre que los hiciere vivirá en ellos. (El  Creyente tiene una alternativa. Él puede intentar vivir esta vida según  la Ley o según la Fe. Él no puede vivir bajo las dos.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  13 Cristo nos redimió de la maldición de la Ley (Él nos redimió en la  Cruz), hecho por nosotros una maldición (Él tomó la pena de la Ley, que  era la muerte): porque está escrito, Maldito cualquiera que es colgado  en un madero (Deut. 21:22-23):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  14 Para que la bendición de Abraham (la Justificación por la Fe) fuese  sobre los Gentiles en Cristo Jesús (lo que Él hizo en la Cruz); para que  por la Fe recibamos la Promesa del Espíritu. (Todo pecado fue expiado  en la Cruz que canceló la deuda del pecado del Creyente, haciéndolo  posible para que el Espíritu Santo entre en la vida del Creyente y more  allí para siempre [Jn. 14:16-17].)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;EL CONVENIO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  15 Hermanos, hablo como hombre (ahora expone un argumento para mostrar  que el Convenio que Dios hizo con Abraham todavía está vigente); Aunque  un pacto sea de hombre, con todo, siendo confirmado, nadie lo cancela, o  le añade. (En otras palabras, el Convenio de Justificación por la Fe no  puede romperse ni ponerse a un lado.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  16 A Abraham fueron hechas las Promesas y a su simiente (a todos  aquellos que han recibido la Salvación por Fe en Cristo). No dice, Y a  las simientes, como de muchos; sino como de uno, Y a tu simiente, la  cual es Cristo. (La Simiente de Abraham era Cristo, y Cristo es Dios y  también Hombre. Por lo tanto, el Convenio no puede ser quebrantado.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  17 Esto pues digo, Que el Pacto confirmado de Dios para con Cristo (se  refiere al Convenio Abrámico, que es la Justificación por la Fe), la Ley  (la Ley de Moisés) que fue hecha cuatrocientos treinta años después, no  lo abroga, para invalidar la Promesa. (En otras palabras, la Ley de  Moisés no anuló el Convenio Abrámico. De hecho, ese Convenio todavía  está vigente.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  18 Porque si la herencia es por la Ley, ya no es por la Promesa (la  herencia no puede provenir de ambos Convenios y, de hecho, no puede  provenir por la Ley): empero Dios la dio gratuitamente a Abraham por la  Promesa. (El verbo “dio” es en el tiempo perfecto del indicativo, lo que  significa que Dios dio la Promesa acerca de Cristo como una Promesa  permanente que no puede ser reemplazada ni modificada.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;LA LEY&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  19 ¿Pues de qué sirve la Ley? (¿Para qué vale la Ley?) Fue puesta por  causa de las rebeliones (fue dada para definir el pecado), hasta que  viniese la Simiente a quien fue hecha la Promesa (Cristo es la Promesa);  ordenada aquélla por los Ángeles en la mano de un mediador. (Moisés era  el mediador de la Ley.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  20 Y el mediador no es de uno (para ser un mediador, se requiere más de  una persona; en otras palabras, el mediador es la persona intermedia  entre dos o más personas que están enemistadas), pero Dios es uno. (Dios  es el Mediador del Nuevo Convenio, pero de un modo diferente que  Moisés. Jesús es Dios, y también Jesús es Hombre. Por consiguiente, el  Nuevo Convenio no depende del hombre como tal, sino más bien el Hombre  Cristo Jesús. ¡Por lo tanto, este Convenio no puede fallar!)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  21 ¿Luego la Ley es contra las Promesas de Dios? (Exige una respuesta  negativa.) De ninguna manera: porque si la Ley dada pudiera vivificar,  la Justicia fuera verdaderamente por la Ley. (La Ley de Moisés podía  demostrar al hombre lo que él era, pero no tenía ningún poder de  cambiarlo.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  22 Mas encerró La Escritura todo bajo pecado (la Ley no podía ofrecer  Vida Eterna; sólo podía exigir castigo, que era la muerte), para que la  Promesa fuese dada a los que creen por la Fe de Jesucristo. (La Vida  Eterna es por Fe en la Promesa, Quien es Jesucristo y lo que Él hizo en  la Cruz. En otras palabras, la palabra “creen” demanda que Cristo y la  Cruz siempre deban ser el Objeto de nuestra Fe.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  23 Empero antes que viniese la Fe (en realidad dice en el Griego,  “antes de la Fe”; en resumen, se refiere “a Jesucristo y Él  Crucificado”), estábamos guardados bajo la Ley (en efecto quiere decir,  “mantenerse bajo llave”), encerrados para aquella Fe que había de ser  descubierta. (Indica que la Ley señalaba a Cristo, siempre a Cristo.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  24 De manera que la Ley ha sido nuestro ayo (debiera traducirse,  “nuestra tutora”) para llevarnos a Cristo (declara lo que el resultado  final de la Ley fuese destinado), para que fuésemos justificados por la  Fe. (Nos indica que la Ley no tenía ninguna función permanente, sino que  servía solamente hasta que viniera Cristo. Es sólo por la Fe en Cristo  que puede justificarse.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  25 Mas venida la Fe (Pablo se refiere a la Obra Terminada de Cristo en  la Cruz), ya no estamos bajo el ayo. (Realmente debiera decir, “ya no  estamos bajo la tutela de la Ley.” La Ley fue totalmente cumplida en  Cristo.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;LA FE&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  26 Porque todos sois Hijos de Dios por la Fe en Cristo Jesús. (Toda  persona que es salva, y toda persona que fue salva o será salva, es  salva sólo por “la Fe en Cristo Jesús,” lo cual se refiere a lo que Él  hizo en la Cruz.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  27 Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo (el Bautismo  en Su Muerte en el Calvario [Rom. 6:3-5]; la referencia no es el  Bautismo en Agua) de Cristo estáis vestidos (quiere decir estar  revestido con Él [Jn. 14:20]).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  28 No hay Judío ni Griego, no hay siervo ni libre, no hay varón ni  hembra (todos tienen una vida común en Cristo Jesús): porque todos  vosotros sois uno en Cristo Jesús. (El fin de la clase, estatus y  distinción social. Esta sola frase corresponde al racismo.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  29 Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente la simiente de Abraham  sois (Cristo es la Simiente de Abraham, por eso mi unión con Cristo me  convierte en la simiente de Abraham también), y los herederos conforme a  la Promesa (herederos de Dios y coherederos con Jesucristo [Rom.  8:17]).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Primera Corintios Capítulo 13:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Si  hablo en lenguas humanas y angelicales, pero no tengo amor, no soy más  que un metal que resuena o un platillo que hace ruido. Si tengo el don  de profecía y entiendo todos los misterios y poseo todo conocimiento, y  si tengo una fe que logra trasladar montañas, pero me falta el amor, no  soy nada. Si reparto entre los pobres todo lo que poseo, y si entrego mi  cuerpo para que lo consuman las llamas, pero no tengo amor, nada gano  con eso. El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni  jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no  se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la  maldad sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo  cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor jamás se extingue,  mientras que el don de profecía cesará, el de lenguas será silenciado y  el de conocimiento desaparecerá. Porque conocemos y profetizamos de  manera imperfecta; pero cuando llegue lo perfecto, lo imperfecto  desaparecerá. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño,  razonaba como niño; cuando llegué a ser adulto, dejé atrás las cosas de  niño. Ahora vemos de manera indirecta y velada, como en un espejo; pero  entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de manera imperfecta, pero  entonces conoceré tal y como soy conocido. Ahora, pues, permanecen estas  tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor. Pero la más excelente de  ellas es el amor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Hebreos 10:35-12:4&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Así  que no pierdan la confianza, porque ésta será grandemente recompensada.  Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la  voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido. Pues dentro de muy  poco tiempo, "el que ha de venir vendrá, y no tardará. Pero mi justo  vivirá por la fe. Y si se vuelve atrás, no será de mi agrado." Pero  nosotros no somos de los que se vuelven atrás y acaban por perderse,  sino de los que tienen fe y preservan su vida. Ahora bien, la fe es la  garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve. Gracias a  ella fueron aprobados los antiguos. Por la fe entendemos que el universo  fue formado por la palabra de Dios, de modo que lo visible no provino  de lo que se ve. Por la fe Abel ofreció a Dios un sacrificio más  aceptable que el de Caín, por lo cual recibió testimonio de ser justo,  pues Dios aceptó su ofrenda. Y por la fe Abel, a pesar de estar muerto,  habla todavía. Por la fe Enoc fue sacado de este mundo sin experimentar  la muerte; no fue hallado porque Dios se lo llevó, pero antes de ser  llevado recibió testimonio de haber agradado a Dios. En realidad, sin fe  es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios  tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan. Por  la fe Noé, advertido sobre cosas que aún no se veían, con temor  reverente construyó un arca para salvar a su familia. Por esa fe condenó  al mundo y llegó a ser heredero de la justicia que viene por la fe. Por  la fe Abraham, cuando fue llamado para ir a un lugar que más tarde  recibiría como herencia, obedeció y salió sin saber a dónde iba. Por la  fe se radicó como extranjero en la tierra prometida, y habitó en tiendas  de campaña con Isaac y Jacob, herederos también de la misma promesa,  porque esperaba la ciudad de cimientos sólidos, de la cual Dios es  arquitecto y constructor. Por la fe Abraham, a pesar de su avanzada edad  y de que Sara misma era estéril, recibió fuerza para tener hijos,  porque consideró fiel al que le había hecho la promesa. Así que de este  solo hombre, ya en decadencia, nacieron descendientes numerosos como las  estrellas del cielo e incontables como la arena a la orilla del mar.  Todos ellos vivieron por la fe, y murieron sin haber recibido las cosas  prometidas; más bien, las reconocieron a lo lejos, y confesaron que eran  extranjeros y peregrinos en la tierra. Al expresarse así, claramente  dieron a entender que andaban en busca de una patria. Si hubieran estado  pensando en aquella patria de donde habían emigrado, habrían tenido  oportunidad de regresar a ella. Antes bien, anhelaban una patria mejor,  es decir, la celestial. Por lo tanto, Dios no se avergonzó de ser  llamado su Dios, y les preparó una ciudad. Por la fe Abraham, que había  recibido las promesas, fue puesto a prueba y ofreció a Isaac, su hijo  único, a pesar de que Dios le había dicho: "Tu descendencia se  establecerá por medio de Isaac." Consideraba Abraham que Dios tiene  poder hasta para resucitar a los muertos, y así, en sentido figurado,  recobró a Isaac de entre los muertos. Por la fe Isaac bendijo a Jacob y a  Esaú, previendo lo que les esperaba en el futuro. Por la fe Jacob,  cuando estaba a punto de morir, bendijo a cada uno de los hijos de José,  y adoró apoyándose en la punta de su bastón. Por la fe José, al fin de  su vida, se refirió a la salida de los israelitas de Egipto y dio  instrucciones acerca de sus restos mortales. Por la fe Moisés, recién  nacido, fue escondido por sus padres durante tres meses, porque vieron  que era un niño precioso, y no tuvieron miedo del edicto del rey. Por la  fe Moisés, ya adulto, renunció a ser llamado hijo de la hija del  faraón. Prefirió ser maltratado con el pueblo de Dios a disfrutar de los  efímeros placeres del pecado. Consideró que el oprobio por causa del  Mesías era una mayor riqueza que los tesoros de Egipto, porque tenía la  mirada puesta en la recompensa. Por la fe salió de Egipto sin tenerle  miedo a la ira del rey, pues se mantuvo firme como si estuviera viendo  al Invisible. Por la fe celebró la Pascua y el rociamiento de la sangre,  para que el exterminador de los primogénitos no tocara a los de Israel.  Por la fe el pueblo cruzó el Mar Rojo como por tierra seca; pero cuando  los egipcios intentaron cruzarlo, se ahogaron. Por la fe cayeron las  murallas de Jericó, después de haber marchado el pueblo siete días a su  alrededor. Por la fe la prostituta Rahab no murió junto con los  desobedientes, pues había recibido en paz a los espías. ¿Qué más voy a  decir? Me faltaría tiempo para hablar de Gedeón, Barac, Sansón, Jefté,  David, Samuel y los profetas, los cuales por la fe conquistaron reinos,  hicieron justicia y alcanzaron lo prometido; cerraron bocas de leones,  apagaron la furia de las llamas y escaparon del filo de la espada;  sacaron fuerzas de flaqueza; se mostraron valientes en la guerra y  pusieron en fuga a ejércitos extranjeros. Hubo mujeres que por la  resurrección recobraron a sus muertos. Otros, en cambio, fueron muertos a  golpes, pues para alcanzar una mejor resurrección no aceptaron que los  pusieran en libertad. Otros sufrieron la prueba de burlas y azotes, e  incluso de cadenas y cárceles. Fueron apedreados, aserrados por la  mitad, asesinados a filo de espada. Anduvieron fugitivos de aquí para  allá, cubiertos de pieles de oveja y de cabra, pasando necesidades,  afligidos y maltratados. ¡El mundo no merecía gente así! Anduvieron sin  rumbo por desiertos y montañas, por cuevas y cavernas. Aunque todos  obtuvieron un testimonio favorable mediante la fe, ninguno de ellos vio  el cumplimiento de la promesa. Esto sucedió para que ellos no llegaran a  la meta sin nosotros, pues Dios nos había preparado algo mejor. Por  tanto, también nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande  de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del  pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que  tenemos por delante. Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y  perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó  la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está  sentado a la derecha del trono de Dios. Así, pues, consideren a aquel  que perseveró frente a tanta oposición por parte de los pecadores, para  que no se cansen ni pierdan el ánimo. En la lucha que ustedes libran  contra el pecado, todavía no han tenido que resistir hasta derramar su  sangre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Romanos 8:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Por  lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a  Cristo Jesús, los que no vivan según la naturaleza pecaminosa sino según  el Espíritu, pues por medio de él la ley del Espíritu de vida me ha  liberado de la ley del pecado y de la muerte. En efecto, la ley no pudo  liberarnos porque la naturaleza pecaminosa anuló su poder; por eso Dios  envió a su propio Hijo en condición semejante a nuestra condición de  pecadores, para que se ofreciera en sacrificio por el pecado. Así  condenó Dios al pecado en la naturaleza humana, a fin de que las justas  demandas de la ley se cumplieran en nosotros, que no vivimos según la  naturaleza pecaminosa sino según el Espíritu. Los que viven conforme a  la naturaleza pecaminosa fijan la mente en los deseos de tal naturaleza;  en cambio, los que viven conforme al Espíritu fijan la mente en los  deseos del Espíritu. La mentalidad pecaminosa es muerte, mientras que la  mentalidad que proviene del Espíritu es vida y paz. La mentalidad  pecaminosa es enemiga de Dios, pues no se somete a la ley de Dios, ni es  capaz de hacerlo. Los que viven según la naturaleza pecaminosa no  pueden agradar a Dios. Sin embargo, ustedes no viven según la naturaleza  pecaminosa sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios vive  en ustedes. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo.  Pero si Cristo está en ustedes, el cuerpo está muerto a causa del  pecado, pero el Espíritu que está en ustedes es vida a causa de la  justicia. Y si el Espíritu de aquel que levantó a Jesús de entre los  muertos vive en ustedes, el mismo que levantó a Cristo de entre los  muertos también dará vida a sus cuerpos mortales por medio de su  Espíritu, que vive en ustedes. Por tanto, hermanos, tenemos una  obligación, pero no es la de vivir conforme a la naturaleza pecaminosa.  Porque si ustedes viven conforme a ella, morirán; pero si por medio del  Espíritu dan muerte a los malos hábitos del cuerpo, vivirán. Porque  todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Y  ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo,  sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: "¡Abba!  ¡Padre!" El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos  hijos de Dios. Y si somos hijos, somos herederos; herederos de Dios y  coherederos con Cristo, pues si ahora sufrimos con él, también tendremos  parte con él en su gloria. De hecho, considero que en nada se comparan  los sufrimientos actuales con la gloria que habrá de revelarse en  nosotros. La creación aguarda con ansiedad la revelación de los hijos de  Dios, porque fue sometida a la frustración. Esto no sucedió por su  propia voluntad, sino por la del que así lo dispuso. Pero queda la firme  esperanza de que la creación misma ha de ser liberada de la corrupción  que la esclaviza, para así alcanzar la gloriosa libertad de los hijos de  Dios. Sabemos que toda la creación todavía gime a una, como si tuviera  dolores de parto. Y no sólo ella, sino también nosotros mismos, que  tenemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, mientras  aguardamos nuestra adopción como hijos, es decir, la redención de  nuestro cuerpo. Porque en esa esperanza fuimos salvados. Pero la  esperanza que se ve, ya no es esperanza. ¿Quién espera lo que ya tiene?  Pero si esperamos lo que todavía no tenemos, en la espera mostramos  nuestra constancia. Así mismo, en nuestra debilidad el Espíritu acude a  ayudarnos. No sabemos qué pedir, pero el Espíritu mismo intercede por  nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que  examina los corazones, sabe cuál es la intención del Espíritu, porque el  Espíritu intercede por los creyentes conforme a la voluntad de Dios.  Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de  quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito.  Porque a los que Dios conoció de antemano, también los predestinó a ser  transformados según la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito  entre muchos hermanos. A los que predestinó, también los llamó; a los  que llamó, también los justificó; y a los que justificó, también los  glorificó. ¿Qué diremos frente a esto? Si Dios está de nuestra parte,  ¿quién puede estar en contra nuestra? El que no escatimó ni a su propio  Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos  generosamente, junto con él, todas las cosas? ¿Quién acusará a los que  Dios ha escogido? Dios es el que justifica. ¿Quién condenará? Cristo  Jesús es el que murió, e incluso resucitó, y está a la derecha de Dios e  intercede por nosotros. ¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La  tribulación, o la angustia, la persecución, el hambre, la indigencia, el  peligro, o la violencia? Así está escrito: "Por tu causa nos vemos  amenazados de muerte todo el día; nos tratan como a ovejas destinadas al  matadero." Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio  de aquel que nos amó. Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la  vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni  los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la  creación, podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en  Cristo Jesús nuestro Señor.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5797530518096144290-6424971968603887547?l=lecturabiblica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturabiblica.blogspot.com/feeds/6424971968603887547/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5797530518096144290&amp;postID=6424971968603887547' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5797530518096144290/posts/default/6424971968603887547'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5797530518096144290/posts/default/6424971968603887547'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturabiblica.blogspot.com/2012/01/el-20-de-enero-lectura-biblica-diaria.html' title='El 20 de Enero Lectura Bíblica Diaria'/><author><name>Lector Bíblico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14185118781619444932</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_34cSdhYVD0k/R6Q-SKzYeuI/AAAAAAAAAA0/v4kQtsmCrbQ/S220/smiley_026.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXV6ObdI9-I/AAAAAAAAA64/bJjcnMsvjGM/s72-c/med_e9c7418a8128be0575fa40fa96dfa231.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5797530518096144290.post-3606837349444235593</id><published>2012-01-19T02:37:00.001-06:00</published><updated>2012-01-19T02:37:53.642-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='BibleJesucristoLectura BiblicaReligionCruzCristianismoJesusCrossJesus ChristBiblia'/><title type='text'>El 19 de Enero Lectura Bíblica Diaria</title><content type='html'>&lt;div  style="text-align: left; font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXROzN0aBEI/AAAAAAAAA6w/e2U4Q-yWh2g/s1600-h/med_b6e887808f557e1831a17f56e0b64bd5.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 267px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXROzN0aBEI/AAAAAAAAA6w/e2U4Q-yWh2g/s400/med_b6e887808f557e1831a17f56e0b64bd5.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5292942103856940098" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El 19 de Enero Lectura Bíblica Diaria:&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Éxodo 40 a Levítico 2:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El  Señor habló con Moisés y le dijo: "En el día primero del mes primero,  levanta el santuario, es decir, la Tienda de reunión. Pon en su interior  el arca del pacto, y cúbrela con la cortina. Lleva adentro la mesa y  ponla en orden. Pon también dentro del santuario el candelabro, y  enciende sus lámparas. Coloca el altar del incienso frente al arca del  pacto, y cuelga la cortina a la entrada del santuario. "Coloca el altar  de los holocaustos frente a la entrada del santuario, la Tienda de  reunión; coloca el lavamanos entre la Tienda de reunión y el altar, y  pon agua en él. Levanta el atrio en su derredor, y coloca la cortina a  la entrada del atrio. "Toma el aceite de la unción, y unge el santuario y  todo lo que haya en él; conságralo, junto con todos sus utensilios,  para que sea un objeto sagrado. Unge también el altar de los holocaustos  y todos sus utensilios; conságralo, para que sea un objeto muy sagrado.  Unge además, y consagra, el lavamanos y su pedestal. "Lleva luego a  Aarón y a sus hijos a la entrada de la Tienda de reunión, haz que se  bañen, y ponle a Aarón sus vestiduras sagradas. Úngelo y conságralo,  para que ministre como sacerdote mío. Acerca entonces a sus hijos,  ponles sus túnicas, y úngelos como ungiste a su padre, para que  ministren como mis sacerdotes. La unción les conferirá un sacerdocio  válido para todas las generaciones venideras." Moisés hizo todo tal y  como el Señor se lo mandó. Fue así como el santuario se instaló el día  primero del mes primero del año segundo. Al instalar el santuario,  Moisés puso en su lugar las bases, levantó los tablones, los insertó en  los travesaños, y levantó los postes; luego extendió la tienda de  campaña sobre el santuario, y encima de ésta puso el toldo, tal y como  el Señor se lo mandó. A continuación, tomó el documento del pacto y lo  puso en el arca; luego ajustó las varas al arca, y sobre ella puso el  propiciatorio. Llevó el arca al interior del santuario, y colgó la  cortina para resguardarla. De este modo protegió el arca del pacto, tal y  como el Señor se lo había ordenado. Moisés puso la mesa en la Tienda de  reunión, en el lado norte del santuario, fuera de la cortina, y puso el  pan en orden ante el Señor, como el Señor se lo había ordenado. Colocó  luego el candelabro en la Tienda de reunión, frente a la mesa, en el  lado sur del santuario, y encendió las lámparas ante el Señor, como el  Señor se lo había ordenado. Puso también el altar de oro en la Tienda de  reunión, frente a la cortina, y sobre él quemó incienso aromático, tal y  como el Señor se lo había ordenado. Después de eso colgó la cortina a  la entrada del santuario. Moisés puso también el altar de los  holocaustos a la entrada del santuario, la Tienda de reunión, y sobre él  ofreció holocaustos y ofrendas de grano, tal y como el Señor se lo  había ordenado. Colocó luego el lavamanos entre la Tienda de reunión y  el altar, y echó en ella agua para lavarse, y Moisés, Aarón y sus hijos  se lavaron allí las manos y los pies. Siempre que entraban en la Tienda  de reunión o se acercaban al altar se lavaban, tal y como el Señor se lo  había ordenado. Después levantó Moisés el atrio en torno al santuario y  al altar, y colgó la cortina a la entrada del atrio. Así terminó Moisés  la obra. En ese instante la nube cubrió la Tienda de reunión, y la  gloria del Señor llenó el santuario. Moisés no podía entrar en la Tienda  de reunión porque la nube se había posado en ella y la gloria del Señor  llenaba el santuario. Siempre que la nube se levantaba y se apartaba  del santuario, los israelitas levantaban campamento y se ponían en  marcha. Si la nube no se levantaba, ellos no se ponían en marcha.  Durante todas las marchas de los israelitas, la nube del Señor reposaba  sobre el santuario durante el día, pero durante la noche había fuego en  la nube, a la vista de todo el pueblo de Israel.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Levítico 1 a 2:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El  Señor llamó a Moisés y le habló desde la Tienda de reunión. Le ordenó  que les dijera a los israelitas: "Cuando alguno de ustedes traiga una  ofrenda al Señor, deberá presentar un animal de ganado vacuno u ovino.  "Si el animal que ofrece en holocausto es de ganado vacuno, deberá  presentar un macho sin defecto, a la entrada de la Tienda de reunión.  Así será aceptable al Señor. Pondrá su mano sobre la cabeza de la  víctima, la cual le será aceptada en su lugar y le servirá de  propiciación. Después degollará el novillo ante el Señor, y los hijos de  Aarón, los sacerdotes, tomarán la sangre y la derramarán alrededor del  altar que está a la entrada de la Tienda de reunión. Luego desollará la  víctima del holocausto y la cortará en trozos. Los hijos de Aarón, los  sacerdotes, harán fuego sobre el altar y le echarán leña; después  acomodarán los trozos sobre la leña encendida del altar, junto con la  cabeza y el sebo. Las entrañas y las patas se lavarán con agua, y el  sacerdote lo quemará todo en el altar. Es un holocausto, una ofrenda  presentada por fuego de aroma grato al Señor. "Si alguien ofrece un  holocausto de ganado ovino, sea de corderos o de cabras, deberá  presentar un macho sin defecto. Lo degollará ante el Señor, en el  costado norte del altar, y los hijos de Aarón, los sacerdotes,  derramarán la sangre alrededor del altar. Luego lo cortará en trozos,  los cuales el sacerdote acomodará sobre la leña encendida del altar,  junto con la cabeza y el sebo. Las entrañas y las patas se lavarán con  agua, y el sacerdote lo tomará todo y lo quemará en el altar. Es un  holocausto, una ofrenda presentada por fuego de aroma grato al Señor.  "Si alguien ofrece al Señor un holocausto de ave, deberá presentar una  tórtola o un pichón de paloma. El sacerdote llevará el ave al altar y le  arrancará la cabeza, y luego la quemará en el altar. Después exprimirá  la sangre en un costado del altar, y le quitará también el buche y las  entrañas, y los arrojará hacia el costado oriental del altar, donde se  echa la ceniza. Después la desgarrará por las alas, pero sin  arrancárselas. Entonces el sacerdote la quemará en el altar, sobre la  leña encendida. Es un holocausto, una ofrenda presentada por fuego de  aroma grato al Señor. "Si alguien presenta al Señor una ofrenda de  cereal, ésta será de flor de harina, sobre la cual pondrá aceite e  incienso. Luego la llevará a los hijos de Aarón, los sacerdotes; allí  tomará un puñado de flor de harina con aceite, junto con todo el  incienso, y el sacerdote quemará esa ofrenda memorial en el altar. Es  una ofrenda presentada por fuego de aroma grato al Señor. El resto de la  ofrenda de cereal será para Aarón y sus hijos. Entre las ofrendas por  fuego que se presentan al Señor, ésta es sumamente sagrada. "Si  presentas una ofrenda de cereal cocida al horno, ésta será de panes de  flor de harina sin levadura, amasados con aceite, o de obleas sin  levadura untadas con aceite. "Si presentas una ofrenda de cereal cocida  en la sartén, la ofrenda será de flor de harina sin levadura, amasada  con aceite. La partirás en pedazos y le echarás aceite. Es una ofrenda  de cereal. "Si presentas una ofrenda de cereal cocida a la olla, la  ofrenda será de flor de harina con aceite. Así preparada la ofrenda de  cereal, se la llevarás al Señor, es decir, se la llevarás al sacerdote,  quien la presentará en el altar. El sacerdote, luego de tomar una parte  como ofrenda memorial, la quemará en el altar. Es una ofrenda presentada  por fuego de aroma grato al Señor. El resto de la ofrenda de cereal  será para Aarón y sus hijos. Entre las ofrendas por fuego que se  presentan al Señor, ésta es sumamente sagrada. "Ninguna ofrenda de  cereal que ustedes presenten al Señor se hará de masa fermentada, porque  en una ofrenda al Señor presentada por fuego no se deben quemar ni miel  ni levadura. Llevarán al Señor levadura y miel como ofrenda de  primicias, pero no las pondrán sobre el altar como aroma grato. Todas  las ofrendas de cereal las sazonarán con sal, y no dejarán que les falte  la sal del pacto de su Dios. A todas las ofrendas deberán ponerles sal.  "Si le presentas al Señor una ofrenda de las primicias de tus cereales,  ésta será de trigo nuevo, molido y tostado al fuego. Es la ofrenda de  cereal de tus primicias. Le pondrás aceite e incienso; es una ofrenda de  cereal. El sacerdote quemará parte del trigo nuevo y molido como  ofrenda memorial, junto con todo el incienso y el aceite. Es una ofrenda  al Señor presentada por fuego.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Salmo 101:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Quiero  cantar al amor y a la justicia: quiero, Señor, cantarte salmos. Quiero  triunfar en el camino de perfección: ¿Cuándo me visitarás? con  integridad de corazón. No me pondré como meta nada en que haya  perversidad. Las acciones de gente desleal las aborrezco; no tendrán  nada que ver conmigo. Alejaré de mí toda intención perversa; no tendrá  cabida en mí la maldad. Al que en secreto calumnie a su prójimo, lo haré  callar para siempre; al de ojos altivos y corazón soberbio no lo  soportaré. Pondré mis ojos en los fieles de la tierra, para que habiten  conmigo; sólo estarán a mi servicio los de conducta intachable. Jamás  habitará bajo mi techo nadie que practique el engaño; jamás prevalecerá  en mi presencia nadie que hable con falsedad. Cada mañana reduciré al  silencio a todos los impíos que hay en la tierra; extirparé de la ciudad  del Señor a todos los malhechores.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Proverbios 27:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;No  te jactes del día de mañana, porque no sabes lo que el día traerá. No  te jactes de ti mismo; que sean otros los que te alaben. Pesada es la  piedra, pesada es la arena, pero más pesada es la ira del necio. Cruel  es la furia, y arrolladora la ira, pero ¿quién puede enfrentarse a la  envidia? Más vale ser reprendido con franqueza que ser amado en secreto.  Más confiable es el amigo que hiere que el enemigo que besa. Al que no  tiene hambre, hasta la miel lo empalaga; al hambriento, hasta lo amargo  le es dulce. Como ave que vaga lejos del nido es el hombre que vaga  lejos del hogar. El perfume y el incienso alegran el corazón; la dulzura  de la amistad fortalece el ánimo. No abandones a tu amigo ni al amigo  de tu padre. No vayas a la casa de tu hermano cuando tengas un problema.  Más vale vecino cercano que hermano distante. Hijo mío, sé sabio y  alegra mi corazón; así podré responder a los que me desprecian. El  prudente ve el peligro y lo evita; el inexperto sigue adelante y sufre  las consecuencias. Toma la prenda del que salga fiador por un extraño;  reténla en garantía si la entrega por la mujer ajena. El mejor saludo se  juzga una impertinencia cuando se da a gritos y de madrugada. Gotera  constante en un día lluvioso es la mujer que siempre pelea. Quien la  domine, podrá dominar el viento y retener aceite en la mano. El hierro  se afila con el hierro, y el hombre en el trato con el hombre. El que  cuida de la higuera comerá de sus higos, y el que vela por su amo  recibirá honores. En el agua se refleja el rostro, y en el corazón se  refleja la persona. El sepulcro, la muerte y los ojos del hombre jamás  se dan por satisfechos. En el crisol se prueba la plata; en el horno se  prueba el oro; ante las alabanzas, el hombre. Aunque al necio lo muelas y  lo remuelas, y lo machaques como al grano, no le quitarás la necedad.  Asegúrate de saber cómo están tus rebaños; cuida mucho de tus ovejas;  pues las riquezas no son eternas ni la fortuna está siempre segura.  Cuando se limpien los campos y brote el verdor, y en los montes se  recoja la hierba, las ovejas te darán para el vestido, y las cabras para  comprar un campo; tendrás leche de cabra en abundancia para que se  alimenten tú y tu familia, y toda tu servidumbre.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El Libro de Gálatas Capítulo 2 del Nuevo Testamento del Expositor por Jimmy Swaggart:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;LA EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS GÁLATAS&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;CAPÍTULO 2&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;(52 d.C.)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;LA IGLESIA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;DESPUÉS,  pasados catorce años, fui otra vez a Jerusalén juntamente con Bernabé  (era probablemente el Concilio de Jerusalén [Hch. 15:1-35]), tomando  también conmigo a Tito.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;  2 Empero fui por Revelación (el Señor le dijo que fuera), y les  comuniqué el Evangelio que Predico entre los Gentiles (el Mensaje de la  Cruz), mas particularmente a los que parecían ser algo (por lo menos a  algunos de los primeros Doce), por no correr, o haber corrido, en vano.  (Si los Doce, o incluso Santiago el Hermano del Señor, hubieran  repudiado Su Evangelio de Gracia, al menos en lo que concernía a los  Gentiles, esto habría creado una barrera insuperable.)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;  3 Mas ni aun Tito, que estaba conmigo, siendo Griego (un Gentil), fue  obligado a circuncidarse (Pablo probablemente lo tomó como un juicio):&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;  4 Y eso por causa de los falsos hermanos, que se entraban secretamente  (sugiere que fueron compañeros Creyentes, pero su insistencia sobre la  necesidad de la Ley constituyó una negación de Cristo en la opinión de  Pablo) para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús (la  Verdad del Evangelio estaba en juego), para someternos a esclavitud  (abandonar la Cruz siempre resulta en esclavitud):&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;  5 A los cuales ni aun por una hora cedimos sujetándonos (Pablo no  cedería una sola pizca, ni transigir en lo más mínimo); para que la  Verdad del Evangelio permaneciese con vosotros. (La justificación por la  Fe estaba en juicio.)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;  6 Empero de aquellos (hermanos falsos) que parecían ser algo, (cuáles  hayan sido algún tiempo, no tengo que ver: Dios no acepta apariencia de  hombre:) a mí ciertamente los que parecían ser algo, nada me dieron (no  había nadie que pudiera añadir a la Revelación que el Señor le dio, en  cuanto a la Cruz):&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;  7 Antes por el contrario, cuando vieron que el Evangelio de la  incircuncisión (los Gentiles) me era encargado (presenta a los Apóstoles  de Jerusalén defendiendo la causa de Pablo después de oír la cuestión  discutida en privada), como a Pedro el de la Circuncisión (los Judíos);&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt; 8 (Porque El Que hizo por Pedro para el Apostolado de la Circuncisión (los Judíos), hizo también por mí para con los Gentiles:)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;  9 Y cuando vieron la Gracia que me era dada (el Mensaje de la Gracia),  Santiago (el Hermano del Señor) y Cefas (Pedro) y Juan, que parecían ser  las columnas (una metáfora), nos estrecharon la mano en señal de  compañerismo a mí y a Bernabé (una promesa de amistad y acuerdo); para  que nosotros fuésemos a los Gentiles (a los que no son Judíos), y ellos a  la Circuncisión (los Judíos).&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;  10 Solamente nos pidieron que nos acordásemos de los pobres (los Santos  pobres en Jerusalén, quienes habían sufrido privaciones terribles  debido a la persecución); lo mismo que fui también solícito en hacer.  (Pablo vio la necesidad y sintió que él debía responder favorablemente,  que así lo hizo.)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;PEDRO&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;  11 Empero viniendo Pedro a Antioquía (Antioquía Siria, la ciudad usada  por Dios para encabezar la Evangelización mundial), lo resistí en la  cara (Pablo abiertamente se opuso y le reprobó, aunque Pedro fuera  mayor), porque era de condenar (por haber abandonado la Cruz y recurrir a  la Ley).&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;  12 Porque antes que viniesen unos de parte de Santiago (nos da  claramente otro ejemplo en cuanto a por qué los Apóstoles, o cualquier  otro, no deben tener la última palabra, sino más bien la Palabra Misma  de Dios), él (Pedro) comía con los Gentiles (Pedro conocía el Evangelio  de la Gracia): mas después que vinieron (aquellos de Santiago en  Jerusalén), se separaba y apartaba, teniendo miedo de los que eran de la  Circuncisión. (El problema era “temor al hombre.” Algunos de los  Cristianos Judíos todavía trataban de cumplir con la Ley de Moisés, lo  que significa que aceptaban a Jesús como el Mesías, pero no daban  crédito en absoluto a la Cruz. Esto por último le ocasionó a Pablo la  necesidad de escribir la Epístola a los Hebreos.)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;  13 Y a su disimulación consentían también (con Pedro) los otros Judíos  (en la Iglesia en Antioquía); de tal manera que aun Bernabé fue también  llevado de ellos en su simulación (hipocresía).&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;  14 Mas cuando vi que no andaban con rectitud conforme a la Verdad del  Evangelio (estaban abandonando la Cruz), dije a Pedro delante de todos  (la amonestación de Pablo fue en presencia de todos, de toda la Iglesia  de Antioquia), Si tú, siendo Judío, vives como los Gentiles y no como  Judío, ¿por qué exiges a los Gentiles a Judaizar? (¡Hipocresía!)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;LA JUSTIFICACIÓN&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;  15 Nosotros Judíos naturales (deberíamos entenderlo mejor), y no  pecadores de los Gentiles (que sólo sabían lo que les decíamos porque no  fueron privilegiados de tener la Ley como nosotros la tuvimos),&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;  16 Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la Ley  (tal es imposible), sino por la Fe de Jesucristo (la Fe en lo que Él  hizo en la Cruz), nosotros también hemos creído en Jesucristo (el Objeto  de la Fe siempre debe ser la Cruz), para que fuésemos Justificados por  la Fe de Cristo, y no por las obras de la Ley: por cuanto por las obras  de la Ley ninguna carne será justificada (¡categóricamente así es! no  puede ser hecho).&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;  17 Y si buscando nosotros ser Justificados en Cristo (al confiar en lo  que Cristo hizo en la Cruz), también nosotros somos hallados pecadores  (si fallamos, por ello al pecar de algún modo), ¿es por eso Cristo  ministro de pecado? (¿Debe Cristo ser culpado por nuestro fracaso?) En  ninguna manera. (La Cruz no ha fallado. Somos nosotros los que hemos  fallado.)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;  18 Porque si las cosas que destruí (volver a la Ley), las mismas vuelvo  a edificar, transgresor me hago. (Volver a cualquier tipo de Ley es una  desviación del Orden Prescrito de Dios de la Victoria [la Cruz], y es  pecado.)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;  19 Porque yo por la Ley (Cristo ha guardado perfectamente la Ley y ha  sufrido su pena justa, todo por mí) soy muerto a la Ley (la Ley no está  muerta, pero yo estoy muerto a la Ley en virtud de haber muerto con  Cristo [Rom. 6:3-5]), para vivir a Dios. (Indica aquello que sólo puede  ser hecho por Cristo, y nunca según la Ley.)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;  20 Con Cristo estoy juntamente Crucificado (como el Fundamento de toda  Victoria; Pablo, aquí, nos lleva de nuevo a Romanos 6:3-5): mas yo vivo  (tengo nueva vida); no ya yo (no por mi propia fuerza y capacidad), mas  vive Cristo en mí (en virtud de haber muerto con Él en la Cruz, y  resucitado con Él a novedad de vida): y la vida que ahora vivo en la  carne (mi andar diario ante Dios), la vivo en la Fe del Hijo de Dios (la  Cruz siempre es el Objeto de mi Fe), El Cual me amó, y se entregó a Sí  Mismo a muerte por mí (que es el único camino por el cual yo podría ser  salvo).&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;  21 No desecho la Gracia de Dios (si hacemos el Objeto de nuestra Fe en  algo además de la Cruz de Cristo, frustramos la Gracia de Dios, lo que  significa que impedimos su acción, y el Espíritu Santo ya no nos  ayudará): porque si por la Ley fuese la Justicia (cualquier tipo de  Ley), entonces por demás murió Cristo. (Si puedo vivir con éxito para el  Señor por algún medio aparte de la Fe en Cristo y la Cruz, entonces la  Muerte de Cristo fue un desperdicio.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;Primera Corintios Capítulo 13:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;Si  hablo en lenguas humanas y angelicales, pero no tengo amor, no soy más  que un metal que resuena o un platillo que hace ruido. Si tengo el don  de profecía y entiendo todos los misterios y poseo todo conocimiento, y  si tengo una fe que logra trasladar montañas, pero me falta el amor, no  soy nada. Si reparto entre los pobres todo lo que poseo, y si entrego mi  cuerpo para que lo consuman las llamas, pero no tengo amor, nada gano  con eso. El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni  jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no  se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la  maldad sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo  cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor jamás se extingue,  mientras que el don de profecía cesará, el de lenguas será silenciado y  el de conocimiento desaparecerá. Porque conocemos y profetizamos de  manera imperfecta; pero cuando llegue lo perfecto, lo imperfecto  desaparecerá. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño,  razonaba como niño; cuando llegué a ser adulto, dejé atrás las cosas de  niño. Ahora vemos de manera indirecta y velada, como en un espejo; pero  entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de manera imperfecta, pero  entonces conoceré tal y como soy conocido. Ahora, pues, permanecen estas  tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor. Pero la más excelente de  ellas es el amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;Hebreos 10:35-12:4&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;Así  que no pierdan la confianza, porque ésta será grandemente recompensada.  Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la  voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido. Pues dentro de muy  poco tiempo, "el que ha de venir vendrá, y no tardará. Pero mi justo  vivirá por la fe. Y si se vuelve atrás, no será de mi agrado." Pero  nosotros no somos de los que se vuelven atrás y acaban por perderse,  sino de los que tienen fe y preservan su vida. Ahora bien, la fe es la  garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve. Gracias a  ella fueron aprobados los antiguos. Por la fe entendemos que el universo  fue formado por la palabra de Dios, de modo que lo visible no provino  de lo que se ve. Por la fe Abel ofreció a Dios un sacrificio más  aceptable que el de Caín, por lo cual recibió testimonio de ser justo,  pues Dios aceptó su ofrenda. Y por la fe Abel, a pesar de estar muerto,  habla todavía. Por la fe Enoc fue sacado de este mundo sin experimentar  la muerte; no fue hallado porque Dios se lo llevó, pero antes de ser  llevado recibió testimonio de haber agradado a Dios. En realidad, sin fe  es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios  tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan. Por  la fe Noé, advertido sobre cosas que aún no se veían, con temor  reverente construyó un arca para salvar a su familia. Por esa fe condenó  al mundo y llegó a ser heredero de la justicia que viene por la fe. Por  la fe Abraham, cuando fue llamado para ir a un lugar que más tarde  recibiría como herencia, obedeció y salió sin saber a dónde iba. Por la  fe se radicó como extranjero en la tierra prometida, y habitó en tiendas  de campaña con Isaac y Jacob, herederos también de la misma promesa,  porque esperaba la ciudad de cimientos sólidos, de la cual Dios es  arquitecto y constructor. Por la fe Abraham, a pesar de su avanzada edad  y de que Sara misma era estéril, recibió fuerza para tener hijos,  porque consideró fiel al que le había hecho la promesa. Así que de este  solo hombre, ya en decadencia, nacieron descendientes numerosos como las  estrellas del cielo e incontables como la arena a la orilla del mar.  Todos ellos vivieron por la fe, y murieron sin haber recibido las cosas  prometidas; más bien, las reconocieron a lo lejos, y confesaron que eran  extranjeros y peregrinos en la tierra. Al expresarse así, claramente  dieron a entender que andaban en busca de una patria. Si hubieran estado  pensando en aquella patria de donde habían emigrado, habrían tenido  oportunidad de regresar a ella. Antes bien, anhelaban una patria mejor,  es decir, la celestial. Por lo tanto, Dios no se avergonzó de ser  llamado su Dios, y les preparó una ciudad. Por la fe Abraham, que había  recibido las promesas, fue puesto a prueba y ofreció a Isaac, su hijo  único, a pesar de que Dios le había dicho: "Tu descendencia se  establecerá por medio de Isaac." Consideraba Abraham que Dios tiene  poder hasta para resucitar a los muertos, y así, en sentido figurado,  recobró a Isaac de entre los muertos. Por la fe Isaac bendijo a Jacob y a  Esaú, previendo lo que les esperaba en el futuro. Por la fe Jacob,  cuando estaba a punto de morir, bendijo a cada uno de los hijos de José,  y adoró apoyándose en la punta de su bastón. Por la fe José, al fin de  su vida, se refirió a la salida de los israelitas de Egipto y dio  instrucciones acerca de sus restos mortales. Por la fe Moisés, recién  nacido, fue escondido por sus padres durante tres meses, porque vieron  que era un niño precioso, y no tuvieron miedo del edicto del rey. Por la  fe Moisés, ya adulto, renunció a ser llamado hijo de la hija del  faraón. Prefirió ser maltratado con el pueblo de Dios a disfrutar de los  efímeros placeres del pecado. Consideró que el oprobio por causa del  Mesías era una mayor riqueza que los tesoros de Egipto, porque tenía la  mirada puesta en la recompensa. Por la fe salió de Egipto sin tenerle  miedo a la ira del rey, pues se mantuvo firme como si estuviera viendo  al Invisible. Por la fe celebró la Pascua y el rociamiento de la sangre,  para que el exterminador de los primogénitos no tocara a los de Israel.  Por la fe el pueblo cruzó el Mar Rojo como por tierra seca; pero cuando  los egipcios intentaron cruzarlo, se ahogaron. Por la fe cayeron las  murallas de Jericó, después de haber marchado el pueblo siete días a su  alrededor. Por la fe la prostituta Rahab no murió junto con los  desobedientes, pues había recibido en paz a los espías. ¿Qué más voy a  decir? Me faltaría tiempo para hablar de Gedeón, Barac, Sansón, Jefté,  David, Samuel y los profetas, los cuales por la fe conquistaron reinos,  hicieron justicia y alcanzaron lo prometido; cerraron bocas de leones,  apagaron la furia de las llamas y escaparon del filo de la espada;  sacaron fuerzas de flaqueza; se mostraron valientes en la guerra y  pusieron en fuga a ejércitos extranjeros. Hubo mujeres que por la  resurrección recobraron a sus muertos. Otros, en cambio, fueron muertos a  golpes, pues para alcanzar una mejor resurrección no aceptaron que los  pusieran en libertad. Otros sufrieron la prueba de burlas y azotes, e  incluso de cadenas y cárceles. Fueron apedreados, aserrados por la  mitad, asesinados a filo de espada. Anduvieron fugitivos de aquí para  allá, cubiertos de pieles de oveja y de cabra, pasando necesidades,  afligidos y maltratados. ¡El mundo no merecía gente así! Anduvieron sin  rumbo por desiertos y montañas, por cuevas y cavernas. Aunque todos  obtuvieron un testimonio favorable mediante la fe, ninguno de ellos vio  el cumplimiento de la promesa. Esto sucedió para que ellos no llegaran a  la meta sin nosotros, pues Dios nos había preparado algo mejor. Por  tanto, también nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande  de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del  pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que  tenemos por delante. Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y  perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó  la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está  sentado a la derecha del trono de Dios. Así, pues, consideren a aquel  que perseveró frente a tanta oposición por parte de los pecadores, para  que no se cansen ni pierdan el ánimo. En la lucha que ustedes libran  contra el pecado, todavía no han tenido que resistir hasta derramar su  sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;Romanos 8:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;Por  lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a  Cristo Jesús, los que no vivan según la naturaleza pecaminosa sino según  el Espíritu, pues por medio de él la ley del Espíritu de vida me ha  liberado de la ley del pecado y de la muerte. En efecto, la ley no pudo  liberarnos porque la naturaleza pecaminosa anuló su poder; por eso Dios  envió a su propio Hijo en condición semejante a nuestra condición de  pecadores, para que se ofreciera en sacrificio por el pecado. Así  condenó Dios al pecado en la naturaleza humana, a fin de que las justas  demandas de la ley se cumplieran en nosotros, que no vivimos según la  naturaleza pecaminosa sino según el Espíritu. Los que viven conforme a  la naturaleza pecaminosa fijan la mente en los deseos de tal naturaleza;  en cambio, los que viven conforme al Espíritu fijan la mente en los  deseos del Espíritu. La mentalidad pecaminosa es muerte, mientras que la  mentalidad que proviene del Espíritu es vida y paz. La mentalidad  pecaminosa es enemiga de Dios, pues no se somete a la ley de Dios, ni es  capaz de hacerlo. Los que viven según la naturaleza pecaminosa no  pueden agradar a Dios. Sin embargo, ustedes no viven según la naturaleza  pecaminosa sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios vive  en ustedes. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo.  Pero si Cristo está en ustedes, el cuerpo está muerto a causa del  pecado, pero el Espíritu que está en ustedes es vida a causa de la  justicia. Y si el Espíritu de aquel que levantó a Jesús de entre los  muertos vive en ustedes, el mismo que levantó a Cristo de entre los  muertos también dará vida a sus cuerpos mortales por medio de su  Espíritu, que vive en ustedes. Por tanto, hermanos, tenemos una  obligación, pero no es la de vivir conforme a la naturaleza pecaminosa.  Porque si ustedes viven conforme a ella, morirán; pero si por medio del  Espíritu dan muerte a los malos hábitos del cuerpo, vivirán. Porque  todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Y  ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo,  sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: "¡Abba!  ¡Padre!" El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos  hijos de Dios. Y si somos hijos, somos herederos; herederos de Dios y  coherederos con Cristo, pues si ahora sufrimos con él, también tendremos  parte con él en su gloria. De hecho, considero que en nada se comparan  los sufrimientos actuales con la gloria que habrá de revelarse en  nosotros. La creación aguarda con ansiedad la revelación de los hijos de  Dios, porque fue sometida a la frustración. Esto no sucedió por su  propia voluntad, sino por la del que así lo dispuso. Pero queda la firme  esperanza de que la creación misma ha de ser liberada de la corrupción  que la esclaviza, para así alcanzar la gloriosa libertad de los hijos de  Dios. Sabemos que toda la creación todavía gime a una, como si tuviera  dolores de parto. Y no sólo ella, sino también nosotros mismos, que  tenemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, mientras  aguardamos nuestra adopción como hijos, es decir, la redención de  nuestro cuerpo. Porque en esa esperanza fuimos salvados. Pero la  esperanza que se ve, ya no es esperanza. ¿Quién espera lo que ya tiene?  Pero si esperamos lo que todavía no tenemos, en la espera mostramos  nuestra constancia. Así mismo, en nuestra debilidad el Espíritu acude a  ayudarnos. No sabemos qué pedir, pero el Espíritu mismo intercede por  nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que  examina los corazones, sabe cuál es la intención del Espíritu, porque el  Espíritu intercede por los creyentes conforme a la voluntad de Dios.  Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de  quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito.  Porque a los que Dios conoció de antemano, también los predestinó a ser  transformados según la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito  entre muchos hermanos. A los que predestinó, también los llamó; a los  que llamó, también los justificó; y a los que justificó, también los  glorificó. ¿Qué diremos frente a esto? Si Dios está de nuestra parte,  ¿quién puede estar en contra nuestra? El que no escatimó ni a su propio  Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos  generosamente, junto con él, todas las cosas? ¿Quién acusará a los que  Dios ha escogido? Dios es el que justifica. ¿Quién condenará? Cristo  Jesús es el que murió, e incluso resucitó, y está a la derecha de Dios e  intercede por nosotros. ¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La  tribulación, o la angustia, la persecución, el hambre, la indigencia, el  peligro, o la violencia? Así está escrito: "Por tu causa nos vemos  amenazados de muerte todo el día; nos tratan como a ovejas destinadas al  matadero." Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio  de aquel que nos amó. Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la  vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni  los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la  creación, podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en  Cristo Jesús nuestro Señor.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5797530518096144290-3606837349444235593?l=lecturabiblica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturabiblica.blogspot.com/feeds/3606837349444235593/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5797530518096144290&amp;postID=3606837349444235593' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5797530518096144290/posts/default/3606837349444235593'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5797530518096144290/posts/default/3606837349444235593'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturabiblica.blogspot.com/2012/01/el-19-de-enero-lectura-biblica-diaria.html' title='El 19 de Enero Lectura Bíblica Diaria'/><author><name>Lector Bíblico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14185118781619444932</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_34cSdhYVD0k/R6Q-SKzYeuI/AAAAAAAAAA0/v4kQtsmCrbQ/S220/smiley_026.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXROzN0aBEI/AAAAAAAAA6w/e2U4Q-yWh2g/s72-c/med_b6e887808f557e1831a17f56e0b64bd5.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5797530518096144290.post-2343014870227677077</id><published>2012-01-18T01:12:00.001-06:00</published><updated>2012-01-18T01:12:41.092-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='BibleJesucristoLectura BiblicaReligionCruzCristianismoJesusCrossJesus ChristBiblia'/><title type='text'>El 18 de Enero Lectura Bíblica Diaria</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXMlJnLiv9I/AAAAAAAAA6o/Z8-6PwixEKs/s1600-h/med_b802f95b0bf9da31b3d168c21532b667.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 267px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXMlJnLiv9I/AAAAAAAAA6o/Z8-6PwixEKs/s400/med_b802f95b0bf9da31b3d168c21532b667.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5292614834156912594" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;El 18 de Enero Lectura Bíblica Diaria:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;   &lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éxodo 37 a 39:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Bezalel  hizo el arca de madera de acacia, de un metro con diez centímetros de  largo por setenta centímetros de ancho y setenta centímetros de alto. La  recubrió de oro puro por dentro y por fuera, y puso en su derredor una  moldura de oro. Fundió cuatro anillos de oro para el arca, y se los  ajustó a sus cuatro patas, colocando dos anillos en un lado y dos en el  otro. Hizo luego unas varas de madera de acacia, las recubrió de oro, y  las pasó a través de los anillos en los costados del arca para poder  transportarla. El propiciatorio lo hizo de oro puro, de un metro con  diez centímetros de largo por setenta centímetros de ancho. Para los dos  extremos del propiciatorio hizo dos querubines de oro trabajado a  martillo. Uno de ellos iba en uno de los extremos, y el otro iba en el  otro extremo; los hizo de modo que en ambos extremos los dos querubines  formaran una sola pieza con el propiciatorio. Los querubines tenían las  alas extendidas por encima del propiciatorio, y con ellas lo cubrían.  Quedaban el uno frente al otro, mirando hacia el propiciatorio. Bezalel  hizo la mesa de madera de acacia, de noventa centímetros de largo por  cuarenta y cinco centímetros de ancho y setenta centímetros de alto. La  recubrió de oro puro y le puso en derredor una moldura de oro. También  le hizo un reborde de veinte centímetros de ancho, y alrededor del  reborde le puso una moldura de oro. Fundió cuatro anillos de oro para la  mesa y se los sujetó a las cuatro esquinas, donde iban las cuatro  patas. Los anillos fueron colocados cerca del reborde para pasar por  ellos las varas empleadas para transportar la mesa. Esas varas eran de  madera de acacia y estaban recubiertas de oro. Los utensilios para la  mesa, y sus platos, bandejas, tazones, y jarras para derramar las  ofrendas de libación, los hizo de oro puro. Bezalel hizo el candelabro  de oro puro labrado a martillo. Su base y su tallo, y sus copas, cálices  y flores formaban una sola pieza con él. De los costados del candelabro  salían seis brazos, tres de un lado y tres del otro. En cada uno de los  seis brazos del candelabro había tres copas en forma de flores de  almendro, con cálices y pétalos. El candelabro mismo tenía cuatro copas  en forma de flor de almendro, con cálices y pétalos. Debajo del primer  par de brazos que salía del candelabro había un cáliz; debajo del  segundo par de brazos había un segundo cáliz, y debajo del tercer par de  brazos había un tercer cáliz. Los cálices y los brazos formaban una  sola pieza con el candelabro, el cual era de oro puro labrado a  martillo. Hizo también de oro puro sus siete lámparas, lo mismo que sus  cortapabilos y braseros. Para hacer el candelabro y todos sus  accesorios, usó treinta y tres kilos de oro puro. Bezalel hizo de madera  de acacia el altar del incienso. Era cuadrado, de cuarenta y cinco  centímetros de largo por cuarenta y cinco centímetros de ancho y noventa  centímetros de alto. Sus cuernos formaban una sola pieza con el altar.  Recubrió de oro puro su parte superior, sus cuatro costados y sus  cuernos, y en su derredor le puso una moldura de oro. Debajo de la  moldura le puso dos anillos de oro, es decir, dos en cada uno de sus  costados, para pasar por ellos las varas empleadas para transportarlo.  Las varas eran de madera de acacia, y las recubrió de oro. Bezalel hizo  también el aceite de la unción sagrada y el incienso puro y aromático,  como lo hacen los fabricantes de perfumes. Bezalel hizo de madera de  acacia el altar de los holocaustos. Era cuadrado, de dos metros con  treinta centímetros por lado, y de un metro con treinta centímetros de  alto. Puso un cuerno en cada una de sus cuatro esquinas, los cuales  formaban una sola pieza con el altar, y el altar lo recubrió de bronce.  Hizo de bronce todos sus utensilios: sus portacenizas, sus tenazas, sus  aspersorios, sus tridentes y sus braseros. Hizo también un enrejado para  el altar una rejilla de bronce, y la puso bajo el reborde inferior del  altar, a media altura del mismo. Fundió cuatro anillos de bronce para  las cuatro esquinas del enrejado de bronce, para pasar por ellos las  varas; hizo las varas de madera de acacia, las recubrió de bronce y las  introdujo en los anillos, de modo que quedaron a los dos costados del  altar para poder transportarlo. El altar lo hizo hueco y de tablas.  Además, con el bronce de los espejos de las mujeres que servían a la  entrada de la Tienda de reunión, hizo el lavamanos y su pedestal.  Después hicieron el atrio. El lado sur medía cuarenta y cinco metros de  largo, y tenía cortinas de lino fino, veinte postes y veinte bases de  bronce, con ganchos y empalmes de plata en los postes. El lado norte  medía también cuarenta y cinco metros de largo, y tenía veinte postes y  veinte bases de bronce, con ganchos y empalmes de plata en los postes.  El lado occidental medía veintidós metros y medio de ancho, y tenía  cortinas y diez postes y diez bases, con ganchos y empalmes de plata en  los postes. Por el lado oriental, hacia la salida del sol, medía también  veintidós metros y medio de ancho. A un lado de la entrada había  cortinas de siete metros de largo, tres postes y tres bases, y al otro  lado de la entrada había también cortinas de siete metros de largo, tres  postes y tres bases. Todas las cortinas que rodeaban el atrio eran de  lino fino. Las bases para los postes eran de bronce, los ganchos y los  empalmes en los postes eran de plata, y sus capiteles estaban  recubiertos de plata. Todos los postes del atrio tenían empalmes de  plata. La cortina a la entrada del atrio era de lana teñida de púrpura,  carmesí y escarlata, y de lino fino, recamada artísticamente. Medía  nueve metros de largo por dos metros con treinta centímetros de alto,  como las cortinas del atrio, y tenía cuatro postes y cuatro bases de  bronce. Sus ganchos y sus empalmes eran de plata, y sus capiteles  estaban recubiertos de plata. Todas las estacas del toldo para el  santuario y del atrio que lo rodeaba eran de bronce. Éstas son las  cantidades de los materiales usados para el santuario del *pacto. Los  levitas hicieron este registro por orden de Moisés y bajo la dirección  de Itamar, hijo del sacerdote Aarón. Bezalel, hijo de Uri y nieto de  Jur, de la tribu de Judá, hizo todo lo que el Señor le ordenó a Moisés.  Con él estaba Aholiab hijo de Ajisamac, de la tribu de Dan, que era  artesano, diseñador y recamador en lana teñida de púrpura, carmesí y  escarlata, y en lino. El total del oro dado como ofrenda y empleado en  toda la obra del santuario era de una tonelada, según la tasación  oficial del santuario. La plata entregada por los miembros de la  comunidad contados en el censo llegó a tres toneladas y media, según la  tasación oficial del santuario. Todos los mayores de veinte años de edad  que fueron censados llegaron a un total de seiscientos tres mil  quinientos cincuenta, y cada uno de ellos dio seis gramos de plata,  según la tasación oficial del santuario. Tres mil trescientos kilos de  plata se emplearon en las cien bases fundidas para el santuario y para  la cortina, de modo que cada base pesaba treinta y tres kilos. La plata  restante se empleó en hacer los ganchos para los postes y recubrir los  capiteles de los postes, y para hacer sus empalmes. El total del bronce  dado como ofrenda fue de dos mil trescientos cuarenta kilos, y se empleó  en las bases para la entrada de la Tienda de reunión, en el altar de  bronce con su enrejado de bronce y todos sus utensilios, en las bases  para el atrio y la entrada al atrio, y en todas las estacas del toldo  para el santuario y para el atrio que lo rodeaba. Las vestiduras tejidas  para ministrar en el santuario se hicieron de lana teñida de púrpura,  carmesí y escarlata. También se hicieron vestiduras sagradas para Aarón,  como se lo mandó el Señor a Moisés. El efod lo hizo Bezalel de oro,  lana teñida de púrpura, carmesí y escarlata, y lino fino. Martillaron  finas láminas de oro, y las cortaron en hebras para entretejerlas  artísticamente con la lana teñida de púrpura, carmesí y escarlata, y con  el lino. Se hicieron hombreras para el efod, las cuales se sujetaron a  sus dos extremos. Su cinturón tenía la misma hechura que el efod, y  formaba una sola pieza con él; estaba hecho de oro, lana teñida de  púrpura, carmesí y escarlata, y lino fino, como se lo mandó el Señor a  Moisés. Las piedras de ónice se engarzaron en los engastes de filigrana  de oro, y en ellas se grabaron, a manera de sello, los nombres de los  hijos de Israel. Luego las sujetaron a las hombreras del efod para  recordar a los hijos de Israel, como se lo mandó el Señor a Moisés.  Bezalel hizo también el pectoral, bordado artísticamente, como el efod,  con hilo de oro, lana teñida de púrpura, carmesí y escarlata, y lino  fino, doble y cuadrado, de veinte centímetros por lado. En él se  engastaron cuatro filas de piedras preciosas. En la primera fila había  un rubí, un crisólito y una esmeralda; en la segunda hilera, una  turquesa, un zafiro y un jade; en la tercera hilera, un jacinto, un  ágata y una amatista; en la cuarta hilera, un topacio, un ónice y un  jaspe. Estaban engarzadas en engastes de filigrana de oro, y eran doce  piedras, una por cada uno de los hijos de Israel, grabada a manera de  sello con el nombre de cada una de las doce tribus. Para el pectoral se  hicieron cadenillas de oro puro, a manera de cordón. Se hicieron dos  engastes en filigrana de oro y dos anillos de oro, y se sujetaron los  anillos en los dos extremos del pectoral; luego se sujetaron las dos  cadenillas de oro en los anillos a los extremos del pectoral, y los  otros dos extremos de las cadenillas en los dos engastes, asegurándolos a  las hombreras del efod por la parte delantera. Se hicieron otros dos  anillos de oro, y los sujetaron a los otros dos extremos del pectoral,  en el borde interior, junto al efod. Además, se hicieron otros dos  anillos de oro, los cuales sujetaron la parte inferior de las hombreras,  por delante del efod y junto a la costura, exactamente encima del  cinturón del efod. Con un cordón de lana púrpura ataron los anillos del  pectoral a los anillos del efod, a fin de unir el pectoral al cinturón  para que no se desprendiera del efod, como se lo mandó el Señor a  Moisés. Bezalel hizo de lana teñida de púrpura, y tejido artísticamente,  todo el manto del efod. Lo hizo con una abertura en el centro, como  abertura para la cabeza, y con un refuerzo alrededor de la abertura,  para que no se rasgara. En todo el borde inferior del manto se hicieron  granadas de lana púrpura, carmesí y escarlata, y de lino fino, lo mismo  que campanillas de oro puro, las cuales se colocaron en todo el borde  inferior, entre las granadas. Las campanillas y las granadas se  colocaron, en forma alternada, en todo el borde inferior del manto que  debía llevarse para ejercer el ministerio, como se lo mandó el Señor a  Moisés. Para Aarón y sus hijos se hicieron túnicas de lino tejidas  artísticamente, las mitras y el turbante de lino, y la ropa interior de  lino fino. La faja era de lino fino y de lana teñida de púrpura, carmesí  y escarlata, recamada artísticamente, como se lo mandó el Señor a  Moisés. La placa sagrada se hizo de oro puro, y se grabó en ella, a  manera de sello, Santo para el Señor. Luego se le ató un cordón de lana  teñida de púrpura para sujetarla al turbante, como se lo mandó el Señor a  Moisés. Toda la obra del santuario, es decir, la Tienda de reunión,  quedó terminada. Los israelitas lo hicieron todo tal y como el Señor se  lo mandó a Moisés, y le presentaron a Moisés el santuario, la tienda y  todos sus utensilios, sus ganchos, tablones, travesaños, postes y bases,  el toldo de pieles de carnero teñidas de rojo, el toldo de pieles de  delfín y la cortina que resguardaba el arca, el arca del pacto con sus  varas y el propiciatorio, la mesa con todos sus utensilios y el pan de  la Presencia, el candelabro de oro puro con su hilera de lámparas y  todos sus utensilios, y el aceite para el alumbrado; el altar de oro, el  aceite de la unción, el incienso aromático y la cortina para la entrada  de la tienda, el altar de bronce con su enrejado de bronce, sus varas y  todos sus utensilios; el lavamanos y su pedestal, las cortinas del  atrio con sus postes y bases, y la cortina para la entrada del atrio;  las cuerdas y las estacas del toldo para el atrio; todos los utensilios  para el santuario, la Tienda de reunión, y las vestiduras tejidas para  ministrar en el santuario, tanto las vestiduras sagradas para el  sacerdote Aarón como las vestiduras sacerdotales para sus hijos. Los  israelitas hicieron toda la obra tal y como el Señor se lo había  ordenado a Moisés. Moisés, por su parte, inspeccionó la obra y, al ver  que la habían hecho tal y como el Señor se lo había ordenado, los  bendijo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Salmo 100:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Aclamen  alegres al Señor, habitantes de toda la tierra; adoren al Señor con  regocijo. con cánticos de júbilo. Reconozcan que el Señor es Dios; él  nos hizo, y somos suyos. Somos su pueblo, ovejas de su prado. Entren por  sus puertas con acción de gracias; vengan a sus atrios con himnos de  alabanza; denle gracias, alaben su nombre. Porque el Señor es bueno y su  gran amor es eterno; su fidelidad permanece para siempre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Proverbios 26:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Ni  la nieve es para el verano, ni la lluvia para la cosecha, ni los  honores para el necio. Como el gorrión sin rumbo o la golondrina sin  nido, la maldición sin motivo jamás llega a su destino. El látigo es  para los caballos, el freno para los asnos, y el garrote para la espalda  del necio. No respondas al necio según su necedad, o tú mismo pasarás  por necio. Respóndele al necio como se merece, para que no se tenga por  sabio. Enviar un mensaje por medio de un necio es como cortarse los pies  o sufrir violencia. Inútil es el proverbio en la boca del necio como  inútiles son las piernas de un tullido. Rendirle honores al necio es tan  absurdo como atar una piedra a la honda. El proverbio en la boca del  necio es como espina en la mano del borracho. Como arquero que hiere a  todo el que pasa es quien contrata al necio en su casa. Como vuelve el  perro a su vómito, así el necio insiste en su necedad. ¿Te has fijado en  quien se cree muy sabio? Más se puede esperar de un necio que de gente  así. Dice el perezoso: "Hay una fiera en el camino. ¡Por las calles un  león anda suelto!" Sobre sus goznes gira la puerta; sobre la cama, el  perezoso. El perezoso mete la mano en el plato, pero le pesa llevarse el  bocado a la boca. El perezoso se cree más sabio que siete sabios que  saben responder. Meterse en pleitos ajenos es como agarrar a un perro  por las orejas. Como loco que dispara mortíferas flechas encendidas, es  quien engaña a su amigo y explica: "¡Tan sólo estaba bromeando!" Sin  leña se apaga el fuego; sin chismes se acaba el pleito. Con el carbón se  hacen brasas, con la leña se prende fuego, y con un pendenciero se  inician los pleitos. Los chismes son como ricos bocados: se deslizan  hasta las entrañas. Como baño de plata sobre vasija de barro son los  labios zalameros de un corazón malvado. El que odia se esconde tras sus  palabras, pero en lo íntimo alberga perfidia. No le creas, aunque te  hable con dulzura, porque su corazón rebosa de abominaciones. Tal vez  disimule con engaños su odio, pero en la asamblea se descubrirá su  maldad. Cava una fosa, y en ella caerás; echa a rodar piedras, y te  aplastarán. La lengua mentirosa odia a sus víctimas; la boca lisonjera  lleva a la ruina.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;El Libro de Gálatas Capítulo 1 del Nuevo Testamento del Expositor por Jimmy Swaggart:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;LA EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS GÁLATAS&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;CAPÍTULO 1&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;(58 d.C.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;INTRODUCCIÓN&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;PABLO,  Apóstol, (no de los hombres, ni por hombre, mas por Jesucristo, y por  Dios el Padre, Que Lo resucitó de los muertos;) (Significa que Pablo no  sometió la autoridad de su Apostolado a los hombres, tampoco fue  conferido sobre él por el hombre.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;    2    Y todos los Hermanos que están conmigo, a las Iglesias de Galacia (se refiere a todas en aquella región):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  3 Gracia sea a vosotros y Paz de Dios el Padre (hecho posible por la  Cruz), y de nuestro Señor Jesucristo (Quien lo hizo posible),&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  4 El Cual se dio a Sí Mismo por nuestros pecados (la Cruz) para  librarnos de este presente siglo malo (la Cruz sola puede libertar al  cautivo), conforme a la Voluntad de Dios y Padre nuestro (el estándar  del proceso entero de la Redención):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;    5    Al Cual sea la Gloria por los siglos de los siglos (la Gloria Divina).  Amén.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;NINGÚN OTRO EVANGELIO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  6 Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis abandonado a Aquél (el  Espíritu Santo) Que os llamó a la Gracia de Cristo (hecho posible por la  Cruz), a otro evangelio (cualquier cosa que no tiene la Cruz como su  Objeto de Fe):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  7 No que hay otro (demuestra el hecho de que el objetivo de Satanás no  es tanto negar el Evangelio, que él no puede hacer, sino para  corromperlo); sino que hay algunos que os inquietan, y quieren pervertir  el Evangelio de Cristo (de nuevo, al hacer el Objeto de Fe ajeno de la  Cruz).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt; 8  Mas aun si nosotros (Pablo y sus socios compañeros), o un Ángel del  Cielo, os Anunciare otro evangelio del que os hemos Anunciado  (Jesucristo y Él Crucificado), sea anatema (eternamente condenado; el  Espíritu Santo lo dice a través de Pablo, que quede en claro que es algo  muy serio).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  9 Como antes hemos dicho, también ahora decimos otra vez (en cierta  ocasión pasada, les había dicho la misma cosa, que hace que su defección  sería aun más seria), Si alguno os Anunciare otro evangelio (algo que  es además de la Cruz) del que habéis recibido (lo que salvó sus almas),  sea anatema (“eternamente condenado," que significa la pérdida del  alma).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  10 Porque, ¿persuado yo ahora a hombres o a Dios? (En esencia, Pablo  dice, “¿Predico la doctrina del hombre, o la de Dios?”) ¿O busco de  agradar a hombres? (Es lo que los falsos apóstoles hacen.) Cierto, que  si todavía agradara a los hombres, no sería Siervo de Cristo (no se  puede agradar a ambos, a los hombres y a Dios al mismo tiempo).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;REVELACIÓN&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  11 Mas os hago saber, Hermanos (doy a conocer), que el Evangelio que ha  sido Anunciado por mí (el Mensaje de la Cruz) no es según hombre.  (Cualquier Mensaje ajeno de la Cruz es completamente ideado por el  hombre.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  12 Pues ni yo lo recibí (Pablo no había aprendido esta gran Verdad de  los Maestros humanos), ni lo aprendí de hombre (él repudia la  instrucción de otros hombres), sino por Revelación de Jesucristo. (La  Revelación es el poderoso Hecho de Dios por la cual el Espíritu Santo  revela a la mente humana lo que no podía entenderse sin la Intervención  Divina.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  13 Porque ya habéis oído acerca de mi conducta (estilo de vida) en otro  tiempo en el Judaísmo (la práctica del Judaísmo), que perseguía  sobremanera la Iglesia de Dios, y la destruía (Hch. 9:1-2):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  14 Y aprovechaba en el Judaísmo sobre muchos de mis iguales en mi  Nación (él superó a sus contemporáneos Judíos en la cultura Judía,  etc.), mostrando mucho más celo por las tradiciones de mis padres (un  celo desde su misma niñez).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;EL EVANGELIO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  15 Mas cuando a Dios le agradó, Quien me apartó desde el vientre de mi  madre (presenta la idea de que Dios había apartado a Pablo, dedicándolo  para un propósito especial desde antes de su nacimiento), y me llamó por  Su Gracia (un llamado, no debido a cualquier mérito suyo, sino más bien  debido a la Gracia de Dios),&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  16 Revelar a Su Hijo en mí (la significación del Nuevo Convenio, lo que  es la significación de la Cruz), para que Le Predicase entre los  Gentiles (los Paganos); luego no conferí con carne y sangre (su Comisión  y Mensaje les vino de Dios, y ninguno de los dos fueron afectados de  ningún modo por la intervención humana):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  17 Ni fui a Jerusalén a los que eran Apóstoles antes que yo (no  consiguió esta Revelación de los primeros Doce); sino que me fui a la  Arabia (según el Espíritu Santo), y volví de nuevo a Damasco. (No había  ningún Apóstol en Damasco. Allí Predicaba el Mensaje de la Cruz.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  18 Después, pasados tres años, fui a Jerusalén a ver a Pedro (demuestra  su independencia de los Apóstoles de Jerusalén), y estuve con él quince  días (cuando él, sin duda, le reveló a Pedro la Revelación de la Cruz,  que el Señor le había dado).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  19 Mas a ningún otro de los Apóstoles vi, sino a Santiago el Hermano  del Señor. (Santiago no se refirió a sí mismo como Apóstol, pero Pablo  sí.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;    20    Y en esto que os escribo, he aquí, delante de Dios, no miento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;    21    Después fui a las partes de Siria y de Cilicia;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  22 Y no era conocido de vista a las Iglesias de Judea que eran en  Cristo (si él hubiera sido un Discípulo de los Doce, las Iglesias en  Judea lo habrían conocido):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  23 Solamente habían oído decir (constantemente estuvieron oyendo),  Aquél que en otro tiempo nos perseguía (a los Creyentes) ahora Predicaba  la Fe que en otro tiempo destruía (la Fe en Cristo).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  24 Y Glorificaban a Dios en mí. (Así como él “perseguió  constantemente,” ahora “predicaba constantemente” y ellos “glorificaban  constantemente.”)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Primera Corintios Capítulo 13:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Si  hablo en lenguas humanas y angelicales, pero no tengo amor, no soy más  que un metal que resuena o un platillo que hace ruido. Si tengo el don  de profecía y entiendo todos los misterios y poseo todo conocimiento, y  si tengo una fe que logra trasladar montañas, pero me falta el amor, no  soy nada. Si reparto entre los pobres todo lo que poseo, y si entrego mi  cuerpo para que lo consuman las llamas, pero no tengo amor, nada gano  con eso. El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni  jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no  se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la  maldad sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo  cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor jamás se extingue,  mientras que el don de profecía cesará, el de lenguas será silenciado y  el de conocimiento desaparecerá. Porque conocemos y profetizamos de  manera imperfecta; pero cuando llegue lo perfecto, lo imperfecto  desaparecerá. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño,  razonaba como niño; cuando llegué a ser adulto, dejé atrás las cosas de  niño. Ahora vemos de manera indirecta y velada, como en un espejo; pero  entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de manera imperfecta, pero  entonces conoceré tal y como soy conocido. Ahora, pues, permanecen estas  tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor. Pero la más excelente de  ellas es el amor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Hebreos 10:35-12:4&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Así  que no pierdan la confianza, porque ésta será grandemente recompensada.  Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la  voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido. Pues dentro de muy  poco tiempo, "el que ha de venir vendrá, y no tardará. Pero mi justo  vivirá por la fe. Y si se vuelve atrás, no será de mi agrado." Pero  nosotros no somos de los que se vuelven atrás y acaban por perderse,  sino de los que tienen fe y preservan su vida. Ahora bien, la fe es la  garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve. Gracias a  ella fueron aprobados los antiguos. Por la fe entendemos que el universo  fue formado por la palabra de Dios, de modo que lo visible no provino  de lo que se ve. Por la fe Abel ofreció a Dios un sacrificio más  aceptable que el de Caín, por lo cual recibió testimonio de ser justo,  pues Dios aceptó su ofrenda. Y por la fe Abel, a pesar de estar muerto,  habla todavía. Por la fe Enoc fue sacado de este mundo sin experimentar  la muerte; no fue hallado porque Dios se lo llevó, pero antes de ser  llevado recibió testimonio de haber agradado a Dios. En realidad, sin fe  es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios  tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan. Por  la fe Noé, advertido sobre cosas que aún no se veían, con temor  reverente construyó un arca para salvar a su familia. Por esa fe condenó  al mundo y llegó a ser heredero de la justicia que viene por la fe. Por  la fe Abraham, cuando fue llamado para ir a un lugar que más tarde  recibiría como herencia, obedeció y salió sin saber a dónde iba. Por la  fe se radicó como extranjero en la tierra prometida, y habitó en tiendas  de campaña con Isaac y Jacob, herederos también de la misma promesa,  porque esperaba la ciudad de cimientos sólidos, de la cual Dios es  arquitecto y constructor. Por la fe Abraham, a pesar de su avanzada edad  y de que Sara misma era estéril, recibió fuerza para tener hijos,  porque consideró fiel al que le había hecho la promesa. Así que de este  solo hombre, ya en decadencia, nacieron descendientes numerosos como las  estrellas del cielo e incontables como la arena a la orilla del mar.  Todos ellos vivieron por la fe, y murieron sin haber recibido las cosas  prometidas; más bien, las reconocieron a lo lejos, y confesaron que eran  extranjeros y peregrinos en la tierra. Al expresarse así, claramente  dieron a entender que andaban en busca de una patria. Si hubieran estado  pensando en aquella patria de donde habían emigrado, habrían tenido  oportunidad de regresar a ella. Antes bien, anhelaban una patria mejor,  es decir, la celestial. Por lo tanto, Dios no se avergonzó de ser  llamado su Dios, y les preparó una ciudad. Por la fe Abraham, que había  recibido las promesas, fue puesto a prueba y ofreció a Isaac, su hijo  único, a pesar de que Dios le había dicho: "Tu descendencia se  establecerá por medio de Isaac." Consideraba Abraham que Dios tiene  poder hasta para resucitar a los muertos, y así, en sentido figurado,  recobró a Isaac de entre los muertos. Por la fe Isaac bendijo a Jacob y a  Esaú, previendo lo que les esperaba en el futuro. Por la fe Jacob,  cuando estaba a punto de morir, bendijo a cada uno de los hijos de José,  y adoró apoyándose en la punta de su bastón. Por la fe José, al fin de  su vida, se refirió a la salida de los israelitas de Egipto y dio  instrucciones acerca de sus restos mortales. Por la fe Moisés, recién  nacido, fue escondido por sus padres durante tres meses, porque vieron  que era un niño precioso, y no tuvieron miedo del edicto del rey. Por la  fe Moisés, ya adulto, renunció a ser llamado hijo de la hija del  faraón. Prefirió ser maltratado con el pueblo de Dios a disfrutar de los  efímeros placeres del pecado. Consideró que el oprobio por causa del  Mesías era una mayor riqueza que los tesoros de Egipto, porque tenía la  mirada puesta en la recompensa. Por la fe salió de Egipto sin tenerle  miedo a la ira del rey, pues se mantuvo firme como si estuviera viendo  al Invisible. Por la fe celebró la Pascua y el rociamiento de la sangre,  para que el exterminador de los primogénitos no tocara a los de Israel.  Por la fe el pueblo cruzó el Mar Rojo como por tierra seca; pero cuando  los egipcios intentaron cruzarlo, se ahogaron. Por la fe cayeron las  murallas de Jericó, después de haber marchado el pueblo siete días a su  alrededor. Por la fe la prostituta Rahab no murió junto con los  desobedientes, pues había recibido en paz a los espías. ¿Qué más voy a  decir? Me faltaría tiempo para hablar de Gedeón, Barac, Sansón, Jefté,  David, Samuel y los profetas, los cuales por la fe conquistaron reinos,  hicieron justicia y alcanzaron lo prometido; cerraron bocas de leones,  apagaron la furia de las llamas y escaparon del filo de la espada;  sacaron fuerzas de flaqueza; se mostraron valientes en la guerra y  pusieron en fuga a ejércitos extranjeros. Hubo mujeres que por la  resurrección recobraron a sus muertos. Otros, en cambio, fueron muertos a  golpes, pues para alcanzar una mejor resurrección no aceptaron que los  pusieran en libertad. Otros sufrieron la prueba de burlas y azotes, e  incluso de cadenas y cárceles. Fueron apedreados, aserrados por la  mitad, asesinados a filo de espada. Anduvieron fugitivos de aquí para  allá, cubiertos de pieles de oveja y de cabra, pasando necesidades,  afligidos y maltratados. ¡El mundo no merecía gente así! Anduvieron sin  rumbo por desiertos y montañas, por cuevas y cavernas. Aunque todos  obtuvieron un testimonio favorable mediante la fe, ninguno de ellos vio  el cumplimiento de la promesa. Esto sucedió para que ellos no llegaran a  la meta sin nosotros, pues Dios nos había preparado algo mejor. Por  tanto, también nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande  de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del  pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que  tenemos por delante. Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y  perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó  la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está  sentado a la derecha del trono de Dios. Así, pues, consideren a aquel  que perseveró frente a tanta oposición por parte de los pecadores, para  que no se cansen ni pierdan el ánimo. En la lucha que ustedes libran  contra el pecado, todavía no han tenido que resistir hasta derramar su  sangre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Romanos 8:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Por  lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a  Cristo Jesús, los que no vivan según la naturaleza pecaminosa sino según  el Espíritu, pues por medio de él la ley del Espíritu de vida me ha  liberado de la ley del pecado y de la muerte. En efecto, la ley no pudo  liberarnos porque la naturaleza pecaminosa anuló su poder; por eso Dios  envió a su propio Hijo en condición semejante a nuestra condición de  pecadores, para que se ofreciera en sacrificio por el pecado. Así  condenó Dios al pecado en la naturaleza humana, a fin de que las justas  demandas de la ley se cumplieran en nosotros, que no vivimos según la  naturaleza pecaminosa sino según el Espíritu. Los que viven conforme a  la naturaleza pecaminosa fijan la mente en los deseos de tal naturaleza;  en cambio, los que viven conforme al Espíritu fijan la mente en los  deseos del Espíritu. La mentalidad pecaminosa es muerte, mientras que la  mentalidad que proviene del Espíritu es vida y paz. La mentalidad  pecaminosa es enemiga de Dios, pues no se somete a la ley de Dios, ni es  capaz de hacerlo. Los que viven según la naturaleza pecaminosa no  pueden agradar a Dios. Sin embargo, ustedes no viven según la naturaleza  pecaminosa sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios vive  en ustedes. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo.  Pero si Cristo está en ustedes, el cuerpo está muerto a causa del  pecado, pero el Espíritu que está en ustedes es vida a causa de la  justicia. Y si el Espíritu de aquel que levantó a Jesús de entre los  muertos vive en ustedes, el mismo que levantó a Cristo de entre los  muertos también dará vida a sus cuerpos mortales por medio de su  Espíritu, que vive en ustedes. Por tanto, hermanos, tenemos una  obligación, pero no es la de vivir conforme a la naturaleza pecaminosa.  Porque si ustedes viven conforme a ella, morirán; pero si por medio del  Espíritu dan muerte a los malos hábitos del cuerpo, vivirán. Porque  todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Y  ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo,  sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: "¡Abba!  ¡Padre!" El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos  hijos de Dios. Y si somos hijos, somos herederos; herederos de Dios y  coherederos con Cristo, pues si ahora sufrimos con él, también tendremos  parte con él en su gloria. De hecho, considero que en nada se comparan  los sufrimientos actuales con la gloria que habrá de revelarse en  nosotros. La creación aguarda con ansiedad la revelación de los hijos de  Dios, porque fue sometida a la frustración. Esto no sucedió por su  propia voluntad, sino por la del que así lo dispuso. Pero queda la firme  esperanza de que la creación misma ha de ser liberada de la corrupción  que la esclaviza, para así alcanzar la gloriosa libertad de los hijos de  Dios. Sabemos que toda la creación todavía gime a una, como si tuviera  dolores de parto. Y no sólo ella, sino también nosotros mismos, que  tenemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, mientras  aguardamos nuestra adopción como hijos, es decir, la redención de  nuestro cuerpo. Porque en esa esperanza fuimos salvados. Pero la  esperanza que se ve, ya no es esperanza. ¿Quién espera lo que ya tiene?  Pero si esperamos lo que todavía no tenemos, en la espera mostramos  nuestra constancia. Así mismo, en nuestra debilidad el Espíritu acude a  ayudarnos. No sabemos qué pedir, pero el Espíritu mismo intercede por  nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que  examina los corazones, sabe cuál es la intención del Espíritu, porque el  Espíritu intercede por los creyentes conforme a la voluntad de Dios.  Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de  quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito.  Porque a los que Dios conoció de antemano, también los predestinó a ser  transformados según la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito  entre muchos hermanos. A los que predestinó, también los llamó; a los  que llamó, también los justificó; y a los que justificó, también los  glorificó. ¿Qué diremos frente a esto? Si Dios está de nuestra parte,  ¿quién puede estar en contra nuestra? El que no escatimó ni a su propio  Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos  generosamente, junto con él, todas las cosas? ¿Quién acusará a los que  Dios ha escogido? Dios es el que justifica. ¿Quién condenará? Cristo  Jesús es el que murió, e incluso resucitó, y está a la derecha de Dios e  intercede por nosotros. ¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La  tribulación, o la angustia, la persecución, el hambre, la indigencia, el  peligro, o la violencia? Así está escrito: "Por tu causa nos vemos  amenazados de muerte todo el día; nos tratan como a ovejas destinadas al  matadero." Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio  de aquel que nos amó. Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la  vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni  los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la  creación, podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en  Cristo Jesús nuestro Señor.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5797530518096144290-2343014870227677077?l=lecturabiblica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturabiblica.blogspot.com/feeds/2343014870227677077/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5797530518096144290&amp;postID=2343014870227677077' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5797530518096144290/posts/default/2343014870227677077'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5797530518096144290/posts/default/2343014870227677077'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturabiblica.blogspot.com/2012/01/el-18-de-enero-lectura-biblica-diaria.html' title='El 18 de Enero Lectura Bíblica Diaria'/><author><name>Lector Bíblico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14185118781619444932</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_34cSdhYVD0k/R6Q-SKzYeuI/AAAAAAAAAA0/v4kQtsmCrbQ/S220/smiley_026.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXMlJnLiv9I/AAAAAAAAA6o/Z8-6PwixEKs/s72-c/med_b802f95b0bf9da31b3d168c21532b667.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5797530518096144290.post-6394245097224211465</id><published>2012-01-16T18:23:00.000-06:00</published><updated>2012-01-16T18:24:07.721-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='BibleJesucristoLectura BiblicaReligionCruzCristianismoJesusCrossJesus ChristBiblia'/><title type='text'>El 17 de Enero Lectura Bíblica Diaria</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXGy4b7T9RI/AAAAAAAAA6g/qyKXAhcw0Tk/s1600-h/med_095f1f9e1acbe6e6bd88f788bbfc6542.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 267px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXGy4b7T9RI/AAAAAAAAA6g/qyKXAhcw0Tk/s400/med_095f1f9e1acbe6e6bd88f788bbfc6542.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5292207719775991058" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;El 17 de Enero Lectura Bíblica Diaria:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Éxodo 34 a 36:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;El  Señor le dijo a Moisés: "Labra dos tablas de piedra semejantes a las  primeras que rompiste. Voy a escribir en ellas lo mismo que estaba  escrito en las primeras. Prepárate para subir mañana a la cumbre del  monte Sinaí, y presentarte allí ante mí. Nadie debe acompañarte, ni debe  verse a nadie en ninguna parte del monte. Ni siquiera las ovejas y las  vacas deben pastar frente al monte." Moisés labró dos tablas de piedra  semejantes a las primeras, y muy de mañana subió con ellas al monte  Sinaí, como se lo había ordenado el Señor. El Señor descendió en la nube  y se puso junto a Moisés. Luego le dio a conocer su nombre: pasando  delante de él, proclamó: El Señor, el Señor, Dios clemente y compasivo,  lento para la ira y grande en amor y fidelidad, que mantiene su amor  hasta mil generaciones después, y que perdona la iniquidad, la rebelión y  el pecado; pero que no deja sin castigo al culpable, sino que castiga  la maldad de los padres en los hijos y en los nietos, hasta la tercera y  la cuarta generación. En seguida Moisés se inclinó hasta el suelo, y  oró al Señor de la siguiente manera: Señor, si realmente cuento con tu  favor, ven y quédate entre nosotros. Reconozco que éste es un pueblo  terco, pero perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y adóptanos como  tu herencia. Mira el pacto que hago contigo respondió el Señor. A la  vista de todo tu pueblo haré maravillas que ante ninguna nación del  mundo han sido realizadas. El pueblo en medio del cual vives verá las  imponentes obras que yo, el Señor, haré por ti. Por lo que a ti toca,  cumple con lo que hoy te mando. Echaré de tu presencia a los amorreos,  cananeos, hititas, ferezeos, heveos y jebuseos. Ten mucho cuidado de no  hacer ningún pacto con los habitantes de la tierra que vas a ocupar,  pues de lo contrario serán para ti una trampa. Derriba sus altares, y  haz pedazos sus piedras sagradas y sus imágenes de la diosa Aserá. No  adores a otros dioses, porque el Señor es muy celoso. Su nombre es Dios  celoso. "No hagas ningún pacto con los habitantes de esta tierra, porque  se prostituyen por ir tras sus dioses, y cuando les ofrezcan  sacrificios a esos dioses, te invitarán a participar de ellos. Y si  casas a tu hijo con una de sus mujeres, cuando ella se prostituya por ir  tras sus dioses, inducirá a tu hijo a hacer lo mismo. "No te hagas  ídolos de metal fundido. "Celebra la fiesta de los Panes sin levadura, y  come de ese pan durante siete días, como te lo he ordenado. Celebra esa  fiesta en el mes de aviv, que es la fecha señalada, pues en ese mes  saliste de Egipto. "Todo hijo primogénito me pertenece, incluyendo las  primeras crías de tus vacas y de tus ovejas. Deberás rescatar a todos  tus primogénitos. Al asno primogénito podrás rescatarlo a cambio de un  cordero; pero si no lo rescatas, tendrás que romperle el cuello. "Nadie  se presentará ante mí con las manos vacías. "Trabaja durante seis días,  pero descansa el séptimo. Ese día deberás descansar, incluso en el  tiempo de arar y cosechar. "Celebra con las primicias la fiesta de las  Semanas, y también la fiesta de la cosecha de fin de año. "Todos tus  varones deberán presentarse ante mí, su Señor y Dios, el Dios de Israel,  tres veces al año. Entonces yo echaré de tu presencia a las naciones,  ensancharé tu territorio y nadie codiciará tu tierra. "Cuando me  ofrezcas un animal, no mezcles con levadura su sangre. "Del animal que  se ofrece en la fiesta de la Pascua no debe quedar nada para el día  siguiente. "Lleva tus mejores primicias a la casa del Señor tu Dios. "No  cuezas ningún cabrito en la leche de su madre. El Señor le dijo a  Moisés: Pon estas palabras por escrito, pues en ellas se basa el pacto  que ahora hago contigo y con Israel. Y Moisés se quedó en el monte, con  el Señor, cuarenta días y cuarenta noches, sin comer ni beber nada.  Allí, en las tablas, escribió los términos del pacto, es decir, los diez  mandamientos. Cuando Moisés descendió del monte Sinaí, traía en sus  manos las dos tablas de la ley. Pero no sabía que, por haberle hablado  el Señor, de su rostro salía un haz de luz. Al ver Aarón y todos los  israelitas el rostro resplandeciente de Moisés, tuvieron miedo de  acercársele; pero Moisés llamó a Aarón y a todos los jefes, y ellos  regresaron para hablar con él. Luego se le acercaron todos los  israelitas, y Moisés les ordenó acatar todo lo que el Señor le había  dicho en el monte Sinaí. En cuanto Moisés terminó de hablar con ellos,  se cubrió el rostro con un velo. Siempre que entraba a la presencia del  Señor para hablar con él, se quitaba el velo mientras no salía. Al  salir, les comunicaba a los israelitas lo que el Señor le había ordenado  decir. Y como los israelitas veían que su rostro resplandecía, Moisés  se cubría de nuevo el rostro, hasta que entraba a hablar otra vez con el  Señor. Moisés reunió a toda la comunidad israelita, y les dijo: "Éstas  son las órdenes que el Señor les manda cumplir: Trabajen durante seis  días, pero el séptimo día, el sábado, será para ustedes un día de reposo  consagrado al Señor. Quien haga algún trabajo en él será condenado a  muerte. En sábado no se encenderá ningún fuego en ninguna de sus casas."  Moisés le dijo a toda la comunidad israelita: "Esto es lo que el Señor  les ordena: Tomen de entre sus pertenencias una ofrenda para el Señor.  Todo el que se sienta movido a hacerlo, presente al Señor una ofrenda de  oro, plata y bronce; lana púrpura, carmesí y escarlata; lino, pelo de  cabra, pieles de carnero teñidas de rojo y pieles de delfín, madera de  acacia, aceite de oliva para el alumbrado, especias para el aceite de la  unción y para el incienso aromático, y piedras de ónice y otras piedras  preciosas para engastarlas en el efod y en el pectoral. "Todos los  artesanos hábiles que haya entre ustedes deben venir y hacer todo lo que  el Señor ha ordenado que se haga: el santuario, con su tienda y su  toldo, sus ganchos, sus tablones, sus travesaños, sus postes y sus  bases; el arca con sus varas, el propiciatorio y la cortina que  resguarda el arca; la mesa con sus varas y todos sus utensilios, y el  pan de la Presencia; el candelabro para el alumbrado y sus accesorios,  las lámparas y el aceite para el alumbrado; el altar del incienso con  sus varas, el aceite de la unción y el incienso aromático, la cortina  para la puerta a la entrada del santuario, el altar del los holocaustos  con su enrejado de bronce, sus varas y todos sus utensilios, el  lavamanos de bronce con su pedestal, las cortinas del atrio con sus  postes y bases, la cortina para la entrada del atrio, las estacas del  toldo para el santuario y para el atrio, y sus cuerdas; y las vestiduras  tejidas que deben llevar los sacerdotes para ministrar en el santuario,  tanto las vestiduras sagradas para Aarón como las vestiduras para sus  hijos." Toda la comunidad israelita se retiró de la presencia de Moisés,  y todos los que en su interior se sintieron movidos a hacerlo llevaron  una ofrenda al Señor para las obras en la *Tienda de reunión, para todo  su servicio, y para las vestiduras sagradas. Así mismo, todos los que se  sintieron movidos a hacerlo, tanto hombres como mujeres, llevaron como  ofrenda toda clase de joyas de oro: broches, pendientes, anillos, y  otros adornos de oro. Todos ellos presentaron su oro como ofrenda mecida  al Señor, o bien llevaron lo que tenían: lana púrpura, carmesí y  escarlata, lino, pelo de cabra, pieles de carnero teñidas de rojo, y  pieles de delfín. Los que tenían plata o bronce los presentaron como  ofrenda al Señor, lo mismo que quienes tenían madera de acacia,  contribuyendo así con algo para la obra. Las mujeres expertas en artes  manuales presentaron los hilos de lana púrpura, carmesí o escarlata que  habían torcido, y lino. Otras, que conocían bien el oficio y se  sintieron movidas a hacerlo, torcieron hilo de pelo de cabra. Los jefes  llevaron piedras de ónice y otras piedras preciosas, para que se  engastaran en el efod y en el pectoral. También llevaron especias y  aceite de oliva para el alumbrado, el aceite de la unción y el incienso  aromático. Todos los israelitas que se sintieron movidos a hacerlo, lo  mismo hombres que mujeres, presentaron al Señor ofrendas voluntarias  para toda la obra que el Señor, por medio de Moisés, les había mandado  hacer. Moisés les dijo a los israelitas: "Tomen en cuenta que el Señor  ha escogido expresamente a Bezalel, hijo de Uri y nieto de Jur, de la  tribu de Judá, y lo ha llenado del Espíritu de Dios, de sabiduría,  inteligencia y capacidad creativa para hacer trabajos artísticos en oro,  plata y bronce, para cortar y engastar piedras preciosas, para hacer  tallados en madera y realizar toda clase de diseños artísticos y  artesanías. Dios les ha dado a él y a Aholiab hijo de Ajisamac, de la  tribu de Dan, la habilidad de enseñar a otros. Los ha llenado de gran  sabiduría para realizar toda clase de artesanías, diseños y recamados en  lana púrpura, carmesí y escarlata, y lino. Son expertos tejedores y  hábiles artesanos en toda clase de labores y diseños. "Así, pues,  Bezalel y Aholiab llevarán a cabo los trabajos para el servicio del  santuario, tal y como el Señor lo ha ordenado, junto con todos los que  tengan ese mismo espíritu artístico, y a quienes el Señor haya dado  pericia y habilidad para realizar toda la obra del servicio del  santuario." Moisés llamó a Bezalel y a Aholiab, y a todos los que tenían  el mismo espíritu artístico, y a quienes el Señor había dado pericia y  habilidad y se sentían movidos a venir y hacer el trabajo, y les entregó  todas las ofrendas que los israelitas habían llevado para realizar la  obra del servicio del santuario. Pero como día tras día el pueblo seguía  llevando ofrendas voluntarias, todos los artesanos y expertos que  estaban ocupados en la obra del santuario suspendieron su trabajo para  ir a decirle a Moisés: "La gente está trayendo más de lo que se necesita  para llevar a cabo la obra que el Señor mandó hacer." Entonces Moisés  ordenó que corriera la voz por todo el campamento: "¡Que nadie, ni  hombre ni mujer, haga más labores ni traiga más ofrendas para el  santuario!" De ese modo los israelitas dejaron de llevar más ofrendas,  pues lo que ya habían hecho era más que suficiente para llevar a cabo  toda la obra. Todos los obreros con espíritu artístico hicieron el  santuario con diez cortinas de lino fino y de lana púrpura, carmesí y  escarlata, con querubines artísticamente bordados en ellas. Todas las  cortinas medían lo mismo, es decir, doce metros y medio de largo por un  metro con ochenta centímetros de ancho. Cosieron cinco cortinas una con  otra, e hicieron lo mismo con las otras cinco. En el borde de la  cortina, en el extremo del primer conjunto, hicieron presillas de lana  púrpura; lo mismo hicieron con la cortina que estaba en el extremo del  otro conjunto. También hicieron cincuenta presillas en una cortina, y  otras cincuenta presillas en la cortina del extremo del otro conjunto,  quedando las presillas unas frente a las otras. Después hicieron  cincuenta ganchos de oro y los usaron para sujetar los dos conjuntos de  cortinas, de modo que el santuario tenía unidad de conjunto. Hicieron un  total de once cortinas de pelo de cabra para cubrir el santuario a la  manera de una tienda de campaña. Las once cortinas tenían las mismas  medidas, es decir, trece metros y medio de largo por un metro con  ochenta centímetros de ancho. Cosieron dos conjuntos de cortinas, uno de  cinco y otro de seis; hicieron cincuenta presillas en el borde de la  cortina del extremo de uno de los conjuntos, y también en el borde de la  cortina del extremo del otro conjunto, e hicieron cincuenta ganchos de  bronce para unir la tienda en un solo conjunto. Luego hicieron para la  tienda un toldo de pieles de carnero teñidas de rojo, y sobre ese toldo  pusieron otro de pieles de delfín. Hicieron tablones de madera de acacia  para el santuario, y los colocaron en posición vertical. Cada tablón  medía cuatro metros y medio de largo por setenta centímetros de ancho,  con dos ranuras paralelas entre sí. Todos los tablones del santuario los  hicieron así: Veinte tablones para el lado sur del santuario, con  cuarenta bases de plata que iban debajo de ellos, dos por cada tablón,  una debajo de cada ranura; veinte tablones para el lado opuesto, el lado  norte del santuario, con cuarenta bases de plata que iban debajo de  ellos, dos por cada tablón, una debajo de cada ranura; seis tablones  para el extremo occidental del santuario, que era el más distante, y dos  tablones más para las esquinas del santuario en el extremo opuesto. En  estas dos esquinas los tablones eran dobles de abajo hacia arriba, pero  quedaban unidos por un solo anillo. En ambas esquinas se hizo lo mismo,  de modo que había ocho tablones y dieciséis bases de plata, dos debajo  de cada tablón. También hicieron travesaños de madera de acacia: cinco  para los tablones de un costado del santuario, cinco para los tablones  del costado opuesto, y cinco para los tablones del costado occidental,  en la parte posterior del santuario. El travesaño central lo hicieron de  tal modo que pasaba de uno a otro extremo, a media altura de los  tablones. Recubrieron de oro los tablones, e hicieron unos anillos de  oro para que los travesaños pasaran por ellos. También recubrieron de  oro los travesaños. La cortina la hicieron de lana púrpura, carmesí y  escarlata, y de lino fino, con querubines artísticamente bordados en  ella. Le hicieron cuatro postes de madera de acacia y los recubrieron de  oro, les pusieron ganchos de oro, y fundieron para ellos cuatro bases  de plata. Para la entrada de la tienda hicieron una cortina de lana  teñida de púrpura, carmesí y escarlata, y de lino fino, recamada  artísticamente, y cinco postes con ganchos, para los que hicieron cinco  bases de bronce; también recubrieron de oro los capiteles y los empalmes  de los postes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Salmo 99:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;El  Señor es rey: que tiemblen las naciones. Él tiene su trono entre  querubines: que se estremezca la tierra. Grande es el Señor en Sión,  ¡excelso sobre todos los pueblos! Sea alabado su nombre grandioso e  imponente: ¡él es santo! Rey poderoso, que amas la justicia: tú has  establecido la equidad y has actuado en Jacob con justicia y rectitud.  Exalten al Señor nuestro Dios; adórenlo ante el estrado de sus pies: ¡él  es santo! Moisés y Aarón se contaban entre sus sacerdotes, y Samuel,  entre los que invocaron su nombre. Invocaron al Señor, y él les  respondió; les habló desde la columna de nube. Cumplieron con sus  estatutos, con los decretos que él les entregó. Señor y Dios nuestro, tú  les respondiste; fuiste para ellos un Dios perdonador, aun cuando  castigaste sus rebeliones. Exalten al Señor nuestro Dios; adórenlo en su  santo monte: ¡Santo es el Señor nuestro Dios!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Proverbios 25:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Éstos  son otros proverbios de Salomón, copiados por los escribas de Ezequías,  rey de Judá. Gloria de Dios es ocultar un asunto, y gloria de los reyes  el investigarlo. Tan impenetrable es el corazón de los reyes como alto  es el cielo y profunda la tierra. Quita la escoria de la plata, y de  allí saldrá material para el orfebre; quita de la presencia del rey al  malvado, y el rey afirmará su trono en la justicia. No te des  importancia en presencia del rey, ni reclames un lugar entre los  magnates; vale más que el rey te diga: "Sube acá", y no que te humille  ante gente importante. no lo lleves de inmediato al tribunal, pues ¿qué  harás si a fin de cuentas tu prójimo te pone en vergüenza? no lo lleves  de inmediato al tribunal, pues ¿qué harás si a fin de cuentas tu prójimo  te pone en vergüenza? Defiende tu causa contra tu prójimo, pero no  traiciones la confianza de nadie, no sea que te avergüence el que te  oiga y ya no puedas quitarte la infamia. Como naranjas de oro con  incrustaciones de plata son las palabras dichas a tiempo. Como anillo o  collar de oro fino son los regaños del sabio en oídos atentos. Como  frescura de nieve en día de verano es el mensajero confiable para quien  lo envía, pues infunde nuevo ánimo en sus amos. Nubes y viento, y nada  de lluvia, es quien presume de dar y nunca da nada. Con paciencia se  convence al gobernante. ¡La lengua amable quebranta hasta los huesos! Si  encuentras miel, no te empalagues; la mucha miel provoca náuseas. No  frecuentes la casa de tu amigo; no sea que lo fastidies y llegue a  aborrecerte. Un mazo, una espada, una aguda saeta, ¡eso es el falso  testigo contra su amigo! Confiar en gente desleal en momentos de  angustia es como tener un diente careado o una pierna quebrada.  Dedicarle canciones al corazón afligido es como echarle vinagre a una  herida o como andar desabrigado en un día de frío. Si tu enemigo tiene  hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber. Actuando así, harás  que se avergüence de su conducta, y el Señor te lo recompensará. Con el  viento del norte vienen las lluvias; con la lengua viperina, las malas  caras. Más vale habitar en un rincón de la azotea que compartir el techo  con mujer pendenciera. Como el agua fresca a la garganta reseca son las  buenas noticias desde lejanas tierras. Manantial turbio, contaminado  pozo, es el justo que flaquea ante el impío. No hace bien comer mucha  miel, ni es honroso buscar la propia gloria. Como ciudad sin defensa y  sin murallas es quien no sabe dominarse.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;El Libro de Segunda Corintios Capítulo 13 del Nuevo Testamento del Expositor por Jimmy Swaggart:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;LA SEGUNDA EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS CORINTIOS&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;CAPÍTULO 13&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;(60 d.C.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;LA VISITA PROPUESTA&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;ESTA  tercera vez voy a vosotros (una visita propuesta). En la boca de dos o  de tres testigos será confirmado todo caso (Deut. 19:15).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  2 He dicho antes, y ahora digo otra vez como presente (les he dicho  estas cosas en mi segunda visita a ustedes); y ahora ausente lo escribo a  los que antes pecaron (les dice que se arrepientan), y a todos los  demás, que si voy otra vez, no perdonaré (si hacen caso omiso de su  consejo, que en realidad es el Consejo de Dios, vendrá el Juicio):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  3 Pues buscáis una prueba de que Cristo se sirve de mí para hablaros  (su Apostolado puesto en duda), el cual no es débil para con vosotros,  antes es poderoso en vosotros. (El Evangelio que predicó Pablo había  cambiado sus vidas. ¡Era prueba suficiente!)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  4 Porque aunque Él fue crucificado por debilidad (Cristo  deliberadamente no usó Su Poder), empero vive por el Poder de Dios (fue  Resucitado; tenemos también este poder a nuestra disposición [Rom.  8:11]). Pues también nosotros somos débiles con él (en cuanto a nuestra  fuerza personal y capacidad), mas viviremos con Él por el Poder de Dios  para con vosotros. (Se refiere a nuestra vida cotidiana y modo de vivir,  lo cual es por Fe constante en la Cruz. Le da libertad de acción al  Espíritu Santo para obrar poderosamente en nuestra vida.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;ADVERTENCIA DEL PECADO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  5 Examinaos a vosotros mismos si estáis en Fe (las palabras, “la Fe,”  se refieren “a Cristo y Él Crucificado,” y la Cruz es siempre el Objeto  de nuestra Fe); probaos a vosotros mismos. (Asegúrense que su Fe está  realmente en la Cruz, y no en otras cosas.) ¿No os conocéis a vosotros  mismos, que Jesucristo está en vosotros? (lo que Él sólo puede ser por  nuestra Fe expresada en Su Sacrificio) si ya no sois reprobados.  (Rechazados.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  6 Mas espero que conozcáis que nosotros no somos reprobados. (Si él  fuese un réprobo, como lo afirmaron los escépticos, entonces ellos  también lo eran, lo que, por supuesto, es absurdo.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  7 Y oramos a Dios que ninguna cosa mala hagáis (Pablo habla  expresamente acerca de los Corintios que estaban a favor de los  opositores quienes afirmaron que él era un réprobo); no para que  nosotros seamos hallados aprobados (el Apóstol está diciendo que no está  interesado si la gente lo aprueba o no, lo que a él le importaba era  que Cristo lo aprobara), mas para que vosotros hagáis lo que es bueno  (los Corintios deben seguir la Doctrina correcta), aunque nosotros  seamos como reprobados (independientemente de lo que algunos puedan  pensar de que somos réprobos).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  8 Porque nosotros no podemos hacer nada que vaya en contra de la Verdad  (no resguardará la Verdad de la Cruz para apaciguar a algunos), sino  por la Verdad. (Hay que mantenerse firme en la Verdad.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  9 Por lo cual nos gozamos que seamos nosotros débiles, y que vosotros  estéis fuertes (reconocía su debilidad, por lo tanto, dependía del  Señor, o sea que él tenía confianza en la Cruz y pudo impartir su  conocimiento de la Cruz a los Corintios, lo cual los fortaleció): y aun  deseamos vuestra perfección (madurez).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  10 Por tanto os escribo esto ausente, por no mostrar cuando estoy  presente mi severidad (cuando él llegaba a Corinto, no quería ser  severo, creyendo que ellos podían solucionar los problemas), conforme al  poder que el Señor me ha dado para edificación, y no para destrucción.  (Si ellos aceptaban lo que el Señor le dio a Pablo, eso les edificaría.  De lo contrario, resultaría en la destrucción.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;BENDICIÓN&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  11 Además, Hermanos, que tengáis gozo. Seáis perfectos (maduros),  tengáis consolación, sintáis una misma cosa, tengáis paz; y el Dios de  Paz y de Amor será con vosotros. (Todo esto puede lograrse por la Fe  constante evidenciada en la Cruz de Cristo.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;    12    Saludaos los unos a los otros con ósculo santo (la costumbre de esa época).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;    13    Todos los Santos (probablemente aquellos en Filipos) os saludan (acogen).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;  14 La Gracia del Señor Jesucristo (hecho posible por la Cruz), y el  Amor de Dios (mostrado por el hecho de la Cruz), y la Participación del  Espíritu Santo (lo cual podemos tener constantemente cuando exhibimos  siempre Fe en la Cruz), sea con vosotros todos. Amén. (La Segunda  Epístola a los Corintios fue enviada de Filipos de Macedonia con Tito y  Lucas.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Primera Corintios Capítulo 13:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Si  hablo en lenguas humanas y angelicales, pero no tengo amor, no soy más  que un metal que resuena o un platillo que hace ruido. Si tengo el don  de profecía y entiendo todos los misterios y poseo todo conocimiento, y  si tengo una fe que logra trasladar montañas, pero me falta el amor, no  soy nada. Si reparto entre los pobres todo lo que poseo, y si entrego mi  cuerpo para que lo consuman las llamas, pero no tengo amor, nada gano  con eso. El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni  jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no  se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la  maldad sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo  cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor jamás se extingue,  mientras que el don de profecía cesará, el de lenguas será silenciado y  el de conocimiento desaparecerá. Porque conocemos y profetizamos de  manera imperfecta; pero cuando llegue lo perfecto, lo imperfecto  desaparecerá. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño,  razonaba como niño; cuando llegué a ser adulto, dejé atrás las cosas de  niño. Ahora vemos de manera indirecta y velada, como en un espejo; pero  entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de manera imperfecta, pero  entonces conoceré tal y como soy conocido. Ahora, pues, permanecen estas  tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor. Pero la más excelente de  ellas es el amor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Hebreos 10:35-12:4&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Así  que no pierdan la confianza, porque ésta será grandemente recompensada.  Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la  voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido. Pues dentro de muy  poco tiempo, "el que ha de venir vendrá, y no tardará. Pero mi justo  vivirá por la fe. Y si se vuelve atrás, no será de mi agrado." Pero  nosotros no somos de los que se vuelven atrás y acaban por perderse,  sino de los que tienen fe y preservan su vida. Ahora bien, la fe es la  garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve. Gracias a  ella fueron aprobados los antiguos. Por la fe entendemos que el universo  fue formado por la palabra de Dios, de modo que lo visible no provino  de lo que se ve. Por la fe Abel ofreció a Dios un sacrificio más  aceptable que el de Caín, por lo cual recibió testimonio de ser justo,  pues Dios aceptó su ofrenda. Y por la fe Abel, a pesar de estar muerto,  habla todavía. Por la fe Enoc fue sacado de este mundo sin experimentar  la muerte; no fue hallado porque Dios se lo llevó, pero antes de ser  llevado recibió testimonio de haber agradado a Dios. En realidad, sin fe  es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios  tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan. Por  la fe Noé, advertido sobre cosas que aún no se veían, con temor  reverente construyó un arca para salvar a su familia. Por esa fe condenó  al mundo y llegó a ser heredero de la justicia que viene por la fe. Por  la fe Abraham, cuando fue llamado para ir a un lugar que más tarde  recibiría como herencia, obedeció y salió sin saber a dónde iba. Por la  fe se radicó como extranjero en la tierra prometida, y habitó en tiendas  de campaña con Isaac y Jacob, herederos también de la misma promesa,  porque esperaba la ciudad de cimientos sólidos, de la cual Dios es  arquitecto y constructor. Por la fe Abraham, a pesar de su avanzada edad  y de que Sara misma era estéril, recibió fuerza para tener hijos,  porque consideró fiel al que le había hecho la promesa. Así que de este  solo hombre, ya en decadencia, nacieron descendientes numerosos como las  estrellas del cielo e incontables como la arena a la orilla del mar.  Todos ellos vivieron por la fe, y murieron sin haber recibido las cosas  prometidas; más bien, las reconocieron a lo lejos, y confesaron que eran  extranjeros y peregrinos en la tierra. Al expresarse así, claramente  dieron a entender que andaban en busca de una patria. Si hubieran estado  pensando en aquella patria de donde habían emigrado, habrían tenido  oportunidad de regresar a ella. Antes bien, anhelaban una patria mejor,  es decir, la celestial. Por lo tanto, Dios no se avergonzó de ser  llamado su Dios, y les preparó una ciudad. Por la fe Abraham, que había  recibido las promesas, fue puesto a prueba y ofreció a Isaac, su hijo  único, a pesar de que Dios le había dicho: "Tu descendencia se  establecerá por medio de Isaac." Consideraba Abraham que Dios tiene  poder hasta para resucitar a los muertos, y así, en sentido figurado,  recobró a Isaac de entre los muertos. Por la fe Isaac bendijo a Jacob y a  Esaú, previendo lo que les esperaba en el futuro. Por la fe Jacob,  cuando estaba a punto de morir, bendijo a cada uno de los hijos de José,  y adoró apoyándose en la punta de su bastón. Por la fe José, al fin de  su vida, se refirió a la salida de los israelitas de Egipto y dio  instrucciones acerca de sus restos mortales. Por la fe Moisés, recién  nacido, fue escondido por sus padres durante tres meses, porque vieron  que era un niño precioso, y no tuvieron miedo del edicto del rey. Por la  fe Moisés, ya adulto, renunció a ser llamado hijo de la hija del  faraón. Prefirió ser maltratado con el pueblo de Dios a disfrutar de los  efímeros placeres del pecado. Consideró que el oprobio por causa del  Mesías era una mayor riqueza que los tesoros de Egipto, porque tenía la  mirada puesta en la recompensa. Por la fe salió de Egipto sin tenerle  miedo a la ira del rey, pues se mantuvo firme como si estuviera viendo  al Invisible. Por la fe celebró la Pascua y el rociamiento de la sangre,  para que el exterminador de los primogénitos no tocara a los de Israel.  Por la fe el pueblo cruzó el Mar Rojo como por tierra seca; pero cuando  los egipcios intentaron cruzarlo, se ahogaron. Por la fe cayeron las  murallas de Jericó, después de haber marchado el pueblo siete días a su  alrededor. Por la fe la prostituta Rahab no murió junto con los  desobedientes, pues había recibido en paz a los espías. ¿Qué más voy a  decir? Me faltaría tiempo para hablar de Gedeón, Barac, Sansón, Jefté,  David, Samuel y los profetas, los cuales por la fe conquistaron reinos,  hicieron justicia y alcanzaron lo prometido; cerraron bocas de leones,  apagaron la furia de las llamas y escaparon del filo de la espada;  sacaron fuerzas de flaqueza; se mostraron valientes en la guerra y  pusieron en fuga a ejércitos extranjeros. Hubo mujeres que por la  resurrección recobraron a sus muertos. Otros, en cambio, fueron muertos a  golpes, pues para alcanzar una mejor resurrección no aceptaron que los  pusieran en libertad. Otros sufrieron la prueba de burlas y azotes, e  incluso de cadenas y cárceles. Fueron apedreados, aserrados por la  mitad, asesinados a filo de espada. Anduvieron fugitivos de aquí para  allá, cubiertos de pieles de oveja y de cabra, pasando necesidades,  afligidos y maltratados. ¡El mundo no merecía gente así! Anduvieron sin  rumbo por desiertos y montañas, por cuevas y cavernas. Aunque todos  obtuvieron un testimonio favorable mediante la fe, ninguno de ellos vio  el cumplimiento de la promesa. Esto sucedió para que ellos no llegaran a  la meta sin nosotros, pues Dios nos había preparado algo mejor. Por  tanto, también nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande  de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del  pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que  tenemos por delante. Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y  perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó  la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está  sentado a la derecha del trono de Dios. Así, pues, consideren a aquel  que perseveró frente a tanta oposición por parte de los pecadores, para  que no se cansen ni pierdan el ánimo. En la lucha que ustedes libran  contra el pecado, todavía no han tenido que resistir hasta derramar su  sangre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Romanos 8:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Por  lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a  Cristo Jesús, los que no vivan según la naturaleza pecaminosa sino según  el Espíritu, pues por medio de él la ley del Espíritu de vida me ha  liberado de la ley del pecado y de la muerte. En efecto, la ley no pudo  liberarnos porque la naturaleza pecaminosa anuló su poder; por eso Dios  envió a su propio Hijo en condición semejante a nuestra condición de  pecadores, para que se ofreciera en sacrificio por el pecado. Así  condenó Dios al pecado en la naturaleza humana, a fin de que las justas  demandas de la ley se cumplieran en nosotros, que no vivimos según la  naturaleza pecaminosa sino según el Espíritu. Los que viven conforme a  la naturaleza pecaminosa fijan la mente en los deseos de tal naturaleza;  en cambio, los que viven conforme al Espíritu fijan la mente en los  deseos del Espíritu. La mentalidad pecaminosa es muerte, mientras que la  mentalidad que proviene del Espíritu es vida y paz. La mentalidad  pecaminosa es enemiga de Dios, pues no se somete a la ley de Dios, ni es  capaz de hacerlo. Los que viven según la naturaleza pecaminosa no  pueden agradar a Dios. Sin embargo, ustedes no viven según la naturaleza  pecaminosa sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios vive  en ustedes. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo.  Pero si Cristo está en ustedes, el cuerpo está muerto a causa del  pecado, pero el Espíritu que está en ustedes es vida a causa de la  justicia. Y si el Espíritu de aquel que levantó a Jesús de entre los  muertos vive en ustedes, el mismo que levantó a Cristo de entre los  muertos también dará vida a sus cuerpos mortales por medio de su  Espíritu, que vive en ustedes. Por tanto, hermanos, tenemos una  obligación, pero no es la de vivir conforme a la naturaleza pecaminosa.  Porque si ustedes viven conforme a ella, morirán; pero si por medio del  Espíritu dan muerte a los malos hábitos del cuerpo, vivirán. Porque  todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Y  ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo,  sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: "¡Abba!  ¡Padre!" El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos  hijos de Dios. Y si somos hijos, somos herederos; herederos de Dios y  coherederos con Cristo, pues si ahora sufrimos con él, también tendremos  parte con él en su gloria. De hecho, considero que en nada se comparan  los sufrimientos actuales con la gloria que habrá de revelarse en  nosotros. La creación aguarda con ansiedad la revelación de los hijos de  Dios, porque fue sometida a la frustración. Esto no sucedió por su  propia voluntad, sino por la del que así lo dispuso. Pero queda la firme  esperanza de que la creación misma ha de ser liberada de la corrupción  que la esclaviza, para así alcanzar la gloriosa libertad de los hijos de  Dios. Sabemos que toda la creación todavía gime a una, como si tuviera  dolores de parto. Y no sólo ella, sino también nosotros mismos, que  tenemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, mientras  aguardamos nuestra adopción como hijos, es decir, la redención de  nuestro cuerpo. Porque en esa esperanza fuimos salvados. Pero la  esperanza que se ve, ya no es esperanza. ¿Quién espera lo que ya tiene?  Pero si esperamos lo que todavía no tenemos, en la espera mostramos  nuestra constancia. Así mismo, en nuestra debilidad el Espíritu acude a  ayudarnos. No sabemos qué pedir, pero el Espíritu mismo intercede por  nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que  examina los corazones, sabe cuál es la intención del Espíritu, porque el  Espíritu intercede por los creyentes conforme a la voluntad de Dios.  Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de  quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito.  Porque a los que Dios conoció de antemano, también los predestinó a ser  transformados según la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito  entre muchos hermanos. A los que predestinó, también los llamó; a los  que llamó, también los justificó; y a los que justificó, también los  glorificó. ¿Qué diremos frente a esto? Si Dios está de nuestra parte,  ¿quién puede estar en contra nuestra? El que no escatimó ni a su propio  Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos  generosamente, junto con él, todas las cosas? ¿Quién acusará a los que  Dios ha escogido? Dios es el que justifica. ¿Quién condenará? Cristo  Jesús es el que murió, e incluso resucitó, y está a la derecha de Dios e  intercede por nosotros. ¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La  tribulación, o la angustia, la persecución, el hambre, la indigencia, el  peligro, o la violencia? Así está escrito: "Por tu causa nos vemos  amenazados de muerte todo el día; nos tratan como a ovejas destinadas al  matadero." Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio  de aquel que nos amó. Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la  vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni  los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la  creación, podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en  Cristo Jesús nuestro Señor.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5797530518096144290-6394245097224211465?l=lecturabiblica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturabiblica.blogspot.com/feeds/6394245097224211465/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5797530518096144290&amp;postID=6394245097224211465' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5797530518096144290/posts/default/6394245097224211465'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5797530518096144290/posts/default/6394245097224211465'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturabiblica.blogspot.com/2012/01/el-17-de-enero-lectura-biblica-diaria.html' title='El 17 de Enero Lectura Bíblica Diaria'/><author><name>Lector Bíblico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14185118781619444932</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_34cSdhYVD0k/R6Q-SKzYeuI/AAAAAAAAAA0/v4kQtsmCrbQ/S220/smiley_026.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXGy4b7T9RI/AAAAAAAAA6g/qyKXAhcw0Tk/s72-c/med_095f1f9e1acbe6e6bd88f788bbfc6542.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5797530518096144290.post-3253759706085964324</id><published>2012-01-15T19:35:00.001-06:00</published><updated>2012-01-15T19:35:57.482-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='BibleJesucristoLectura BiblicaReligionCruzCristianismoJesusCrossJesus ChristBiblia'/><title type='text'>El 16 de Enero Lectura Bíblica Diaria</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXA0idcZlvI/AAAAAAAAA6Y/_UfCm6GUu9Q/s1600-h/med_312dfe7370ac4bdc29c71f808b200a48.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 267px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_34cSdhYVD0k/SXA0idcZlvI/AAAAAAAAA6Y/_UfCm6GUu9Q/s400/med_312dfe7370ac4bdc29c71f808b200a48.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5291787328784275186" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;El 16 de Enero Lectura Bíblica Diaria:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt;Éxodo 31 a 33:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;El  Señor habló con Moisés y le dijo: "Toma en cuenta que he escogido a  Bezalel, hijo de Uri y nieto de Jur, de la tribu de Judá, y lo he  llenado del Espíritu de Dios, de sabiduría, inteligencia y capacidad  creativa para hacer trabajos artísticos en oro, plata y bronce, para  cortar y engastar piedras preciosas, para hacer tallados en madera y  para realizar toda clase de artesanías. "Además, he designado como su  ayudante a Aholiab hijo de Ajisamac, de la tribu de Dan, y he dotado de  habilidad a todos los artesanos para que hagan todo lo que te he mandado  hacer, es decir: la Tienda de reunión, el arca del pacto, el  propiciatorio que va encima de ella, el resto del mobiliario de la  Tienda, la mesa y sus utensilios, el candelabro de oro puro y todos sus  accesorios, el altar del incienso, el altar de los holocaustos y todos  sus utensilios, el lavamanos con su pedestal, las vestiduras tejidas,  tanto las vestiduras sagradas para Aarón el sacerdote como las  vestiduras sacerdotales de sus hijos, el aceite de la unción, y el  incienso aromático para el Lugar Santo. "Todo deberán hacerlo tal como  te he mandado que lo hagas." El Señor le ordenó a Moisés: "Diles lo  siguiente a los israelitas: Ustedes deberán observar mis sábados. En  todas las generaciones venideras, el sábado será una señal entre ustedes  y yo, para que sepan que yo, el Señor, los he consagrado para que me  sirvan. " 'El sábado será para ustedes un día sagrado. Obsérvenlo. "  Quien no lo observe será condenado a muerte. " Quien haga algún trabajo  en sábado será eliminado de su pueblo. " 'Durante seis días se podrá  trabajar, pero el día séptimo, el sábado, será de reposo consagrado al  Señor. " Quien haga algún trabajo en sábado será condenado a muerte.  "Los israelitas deberán observar el sábado. En todas las generaciones  futuras será para ellos un pacto perpetuo, una señal eterna entre ellos y  yo. "En efecto, en seis días hizo el Señor los cielos y la tierra, y el  séptimo día descansó." Y cuando terminó de hablar con Moisés en el  monte Sinaí, le dio las dos tablas de la ley, que eran dos lajas  escritas por el dedo mismo de Dios. Al ver los israelitas que Moisés  tardaba en bajar del monte, fueron a reunirse con Aarón y le dijeron:  Tienes que hacernos dioses que marchen al frente de nosotros, porque a  ese Moisés que nos sacó de Egipto, ¡no sabemos qué pudo haberle pasado!  Aarón les respondió: Quítenles a sus mujeres los aretes de oro, y  también a sus hijos e hijas, y tráiganmelos. Todos los israelitas se  quitaron los aretes de oro que llevaban puestos, y se los llevaron a  Aarón, quien los recibió y los fundió; luego cinceló el oro fundido e  hizo un ídolo en forma de becerro. Entonces exclamó el pueblo: "Israel,  ¡aquí tienes a tu dios que te sacó de Egipto!" Cuando Aarón vio esto,  construyó un altar enfrente del becerro y anunció: Mañana haremos fiesta  en honor del Señor. En efecto, al día siguiente los israelitas  madrugaron y presentaron holocaustos y sacrificios de comunión. Luego el  pueblo se sentó a comer y a beber, y se entregó al desenfreno. Entonces  el Señor le dijo a Moisés: Baja, porque ya se ha corrompido el pueblo  que sacaste de Egipto. Demasiado pronto se han apartado del *camino que  les ordené seguir, pues no sólo han fundido oro y se han hecho un ídolo  en forma de becerro, sino que se han inclinado ante él, le han ofrecido  sacrificios, y han declarado: Israel, ¡aquí tienes a tu dios que te sacó  de Egipto! "Ya me he dado cuenta de que éste es un pueblo terco añadió  el Señor, dirigiéndose a Moisés. Tú no te metas. Yo voy a descargar mi  ira sobre ellos, y los voy a destruir. Pero de ti haré una gran nación.  Moisés intentó apaciguar al Señor su Dios, y le suplicó: Señor, ¿por qué  ha de encenderse tu ira contra este pueblo tuyo, que sacaste de Egipto  con gran poder y con mano poderosa? ¿Por qué dar pie a que los egipcios  digan que nos sacaste de su país con la intención de matarnos en las  montañas y borrarnos de la faz de la tierra? ¡Calma ya tu enojo!  ¡Aplácate y no traigas sobre tu pueblo esa desgracia! Acuérdate de tus  siervos Abraham, Isaac e Israel. Tú mismo les juraste que harías a sus  descendientes tan numerosos como las estrellas del cielo; ¡tú les  prometiste que a sus descendientes les darías toda esta tierra como su  herencia eterna! Entonces el Señor se calmó y desistió de hacerle a su  pueblo el daño que le había sentenciado. Moisés volvió entonces del  monte. Cuando bajó, traía en sus manos las dos tablas de la ley, las  cuales estaban escritas por sus dos lados. Tanto las tablas como la  escritura grabada en ellas eran obra de Dios. Cuando Josué oyó el ruido y  los gritos del pueblo, le dijo a Moisés: Se oyen en el campamento  gritos de guerra. Pero Moisés respondió: "Lo que escucho no son gritos  de victoria, ni tampoco lamentos de derrota; más bien, lo que escucho  son canciones." Cuando Moisés se acercó al campamento y vio el becerro y  las danzas, ardió en ira y arrojó de sus manos las tablas de la ley,  haciéndolas pedazos al pie del monte. Tomó entonces el becerro que  habían hecho, lo arrojó al fuego y, luego de machacarlo hasta hacerlo  polvo, lo esparció en el agua y se la dio a beber a los israelitas. A  Aarón le dijo: ¿Qué te hizo este pueblo? ¿Por qué lo has hecho cometer  semejante pecado? Hermano mío, no te enojes contestó Aarón. Tú bien  sabes cuán inclinado al mal es este pueblo. Ellos me dijeron: Tienes que  hacernos dioses que marchen al frente de nosotros, porque a ese Moisés  que nos sacó de Egipto, ¡no sabemos qué pudo haberle pasado! Yo les  contesté que todo el que tuviera joyas de oro se desprendiera de ellas.  Ellos me dieron el oro, yo lo eché al fuego, ¡y lo que salió fue este  becerro! Al ver Moisés que el pueblo estaba desenfrenado y que Aarón les  había permitido desmandarse y convertirse en el hazmerreír de sus  enemigos, se puso a la entrada del campamento y dijo: "Todo el que esté  de parte del Señor, que se pase de mi lado." Y se le unieron todos los  levitas. Entonces les dijo Moisés: "El Señor, Dios de Israel, ordena lo  siguiente: Cíñase cada uno la espada y recorra todo el campamento de un  extremo al otro, y mate al que se le ponga enfrente, sea hermano, amigo o  vecino. " Los levitas hicieron lo que les mandó Moisés, y aquel día  mataron como a tres mil israelitas. Entonces dijo Moisés: "Hoy han  recibido ustedes plena autoridad de parte del Señor; él los ha bendecido  este día, pues se pusieron en contra de sus propios hijos y hermanos."  Al día siguiente, Moisés les dijo a los israelitas: "Ustedes han  cometido un gran pecado. Pero voy a subir ahora para reunirme con el  Señor, y tal vez logre yo que Dios les perdone su pecado." Volvió  entonces Moisés para hablar con el Señor, y le dijo: ¡Qué pecado tan  grande ha cometido este pueblo al hacerse dioses de oro! Sin embargo, yo  te ruego que les perdones su pecado. Pero si no vas a perdonarlos,  ¡bórrame del libro que has escrito! El Señor le respondió a Moisés: Sólo  borraré de mi libro a quien haya pecado contra mí. Tú ve y lleva al  pueblo al lugar del que te hablé. Delante de ti irá mi ángel. Llegará el  día en que deba castigarlos por su pecado, y entonces los castigaré.  Fue así como, por causa del becerro que había hecho Aarón, el Señor  lanzó una plaga sobre el pueblo. El Señor le dijo a Moisés: "Anda, vete  de este lugar, junto con el pueblo que sacaste de Egipto, y dirígete a  la tierra que bajo juramento prometí a Abraham, Isaac y Jacob que les  daría a sus descendientes. Enviaré un ángel delante de ti, y desalojaré a  cananeos, amorreos, hititas, ferezeos, heveos y jebuseos. Ve a la  tierra donde abundan la leche y la miel. Yo no los acompañaré, porque  ustedes son un pueblo terco, y podría yo destruirlos en el camino."  Cuando los israelitas oyeron estas palabras tan demoledoras, comenzaron a  llorar y nadie volvió a ponerse sus joyas, pues el Señor le había dicho  a Moisés: "Diles a los israelitas que son un pueblo terco. Si aun por  un momento tuviera que acompañarlos, podría destruirlos. Diles que se  quiten esas joyas, que ya decidiré qué hacer con ellos." Por eso, a  partir del monte Horeb los israelitas no volvieron a ponerse joyas.  Moisés tomó una tienda de campaña y la armó a cierta distancia fuera del  campamento. La llamó "la Tienda de la reunión con el Señor". Cuando  alguien quería consultar al Señor, tenía que salir del campamento e ir a  esa tienda. Siempre que Moisés se d
